El Parlamento cubano no defraudó al pueblo

JUVENTUD REBELDE, CUBA 270602 -MARINA MENÉNDEZ Y JOSÉ ALEJANDRO RODRÍGUEZ

El Parlamento cubano no defraudó al pueblo y aprobó unánimemente ayer la Ley de Reforma Constitucional solicitada en amplio e inédito proceso plebiscitario, un fenómeno que Fidel calificó como movimiento colosal. "Fuimos sobrepasados por los acontecimientos", confesó el Comandante en Jefe.

Y los acontecimientos fueron precipitados por la arrogancia y el injerencismo de W. Bush, como constará en la propia modificación hecha a la Carta Magna cubana y leída anoche en su versión final por el presidente de la Asamblea Nacional, Ricardo Alarcón.

Del total de 578 diputados que integran el Parlamento cubano, se encontraban presentes al momento de la votación 559 (un 96,7 por ciento), los cuales en su totalidad dieron el sí a la Reforma Constitucional.

La modificación se hace en atención a ese clamor popular expresado por más de nueve millones de cubanos en marchas y actos, y ratificado luego por las firmas de 8 198 237 ciudadanos, expresión misma de uno de los principios ratificados, ahora por la Carta Magna: la soberanía reside en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado.

La respuesta no podía limitarse a modificar un artículo, coincidió luego el Comandante en Jefe quien, antes, al dar como otros 168 cubanos, su criterio sobre la reforma, había ratificado que aquí no hay miedo.

"Era veneno puro", afirmó Fidel al comentar lo que nos "propone" W. Bush: que este país renunciara a lo que lo ha hecho resistir al imperio, un país que ha librado tantas batallas y se sostiene cuando se derrumba el campo socialista.

 

LA RESPUESTA, ABUNDÓ, DEBÍA QUITARLE TODA ESPERANZA.

Y para que no le quede ni una pizca de esa peregrina esperanza a W. Bush, que es lo que ha pedido el pueblo de Cuba, la Ley de Leyes sufrirá modificaciones o adiciones en sus artículos tres, 11 y 137.

Además, se añade una disposición especial que recoge la voluntad popular de ratificar en todas sus partes la Constitución y proponer que el carácter socialista y el sistema político y social cubanos sean declarados irrevocables, como digna y categórica respuesta a las amenazas del gobierno imperialista de los Estados Unidos.

Con ese mandato ha cumplido nuestro Parlamento, que hace plasmar también en la Carta Magna la decisión popular de que no se realice ninguna negociación con potencia extranjera bajo agresión, amenaza, o coerción.

Al dar a conocer su dictamen, el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos del Parlamento, José Luis Toledo Santander, aclaró que, en el futuro, el desarrollo nos permitirá acondicionar la Constitución si así se requiriera, pero esa reforma sería solo para continuar a fases superiores del sistema político, económico y social que poseemos y ratificamos: el socialismo.

Igualmente, quedó estipulado que sean derogadas cuantas disposiciones legales se opongan al cumplimiento de lo establecido.

La Ley de reforma constitucional comienza a regir a partir de la fecha de su publicación en la Gaceta Oficial de la República.

De sólida, maciza y profunda calificó el presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, la respuesta colectiva a las amenazas de W. Bush que provocaron 168 intervenciones en la recién clausurada sesión extraordinaria de la Asamblea; de ellas, 81 realizadas por sus miembros, y el resto, por representantes de las organizaciones sociales y de masas de nuestro país, solicitantes de la aprobada reforma a la Constitución.

 

NO HAY MIEDO

“Estamos dispuestos a prescindir de cualquier cosa, incluso la vida, menos de la dignidad y la soberanía", manifestó Fidel al intervenir en la jornada final de la sesión extraordinaria del Parlamento cubano.

En su alocución a manera de respuesta, el Comandante en Jefe advirtió al presidente norteamericano George W. Bush que en esta Isla "nadie teme a sus amenazas de ataque sorpresivo y repentino"; y le especificó que "se lo dice, sin agravio personal ni propósito de ofenderlo, quien solo posee el modesto poder de meditar fríamente y ha perdido hace mucho rato, junto a todo un pueblo valiente y heroico, la noción del miedo".