Va
bien el proceso de rendición de cuenta del Poder Popular
GRANMA, CUBA 280402 -Lourdes Pérez Navarro
De realizarse según lo programado, el próximo 30 de junio culminará en todo el país, el cuarto y último proceso de rendición de cuenta del Poder Popular a sus electores en el VIII período de mandato.
Ciudad de La Habana que lo inició el primero de abril y debe concluir el 30 de mayo, ya ha celebrado hasta el momento 5 806 asambleas, lo que constituye el 43% de las 13 532 planificadas.
Más que la cantidad de reuniones realizadas, lo importante es la concurrencia de los electores (hasta el momento se ha comportado en un 86%), la calidad y profundidad de los planteamientos, y la solución de los problemas por parte del gobierno e instituciones correspondientes, con la colaboración activa de la comunidad.
Entre los 3 693 planteamientos realizados por la población, se distinguen los salideros y derrames de agua potable, el abasto de este preciado líquido, la situación del alumbrado público, la reparación de viviendas y otros asuntos concernientes a ella, además del vertimiento de aguas albañales y tupiciones. La participación en la rendición de cuenta, de dirigentes administrativos de diferentes niveles a solicitud de los electores, se comporta en un 95%, lo que constituye un ascenso considerable (en el proceso anterior fue de un 89%). Este vínculo está llamado a estrecharse, pues los que se encuentran al frente de las distintas instituciones deben conocer, de primera mano, las insatisfacciones de los electores y buscar, en la inteligencia colectiva, las soluciones.
Actualmente, el 87% de los planteamientos realizados en este período ha sido resuelto o encaminado. En este empeño se destacan los municipios de Marianao, Guanabacoa, Cerro y Cotorro.
Pero se arrastran otros aún sin respuesta por más de un año, pues en la capital no se borra ninguno hasta que no se solucione. Esta situación demanda medidas excepcionales, y elevar al máximo la exigencia a todas las entidades nacionales, provinciales y municipales para que solo queden como pendientes de solución aquellos planteamientos que conlleven importantes recursos materiales para resolverlos.
De esta forma, no se verá comprometido el desenvolvimiento del próximo mandato y los electores verán atendidas sus inquietudes por los delegados que democráticamente eligieron.