No existe autoridad moral para condenar a Cuba

JUVENTUD REBELDE, CUBA 270302

GINEBRA, marzo 26.— El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, exhortó este martes a los países miembros de la Comisión de Derechos Humanos (CDH) de la ONU a fundar nuevamente esta institución antes de que sucumba debido a su descrédito creciente.

En un breve y contundente discurso ante el plenario de la 58 sesión de la CDH, afirmó que, ante la falta de credibilidad y la extrema politización imperante en este foro, es urgente democratizar sus métodos, restablecer con transparencia sus objetivos y reglas, reportó PL.

"Requerimos una Comisión —remarcó— al servicio de los interes de todos y no rehén de las imposiciones de una minoría o, como es cada día más evidente, de los caprichos del más poderoso", y enumeró los lastres que la CDH debe desterrar: los dobles raseros, la selectividad, la desigualdad, la arbitrariedad y falta de espíritu democrático, así como el intento de ignorar la defensa de derechos humanos básicos para los pueblos pobres del planeta.

Por su parte, la agencia AP destacó que el Canciller cubano había afirmado ante la Comisión de 53 miembros que todo país latinoamericano que ceda ante la presión estadounidense para patrocinar una resolución de condena a Cuba sería un Judas, que demostraría falta de valentía para resistirse a Washington.

Según la agencia la República Checa ha patrocinado resoluciones contra Cuba en la comisión en los dos últimos años, pero este decidió no hacerlo y hasta ahora no se ha postulado ningún otro país.

Estados Unidos, que en el pasado ha planteado la medida, en esta oportunidad quedó afuera de la comisión en la última votación. Pero algunos diplomáticos dicen que ha buscado activamente otro país que patrocinara la resolución, añade AP, que también afirma que no hubo ninguna reacción inmediata al discurso del Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba entre la delegación norteamericana, pero "Washington ha dejado en claro que considera la situación de los derechos humanos en Cuba bajo el presidente Fidel Castro un asunto de suma preocupación".