Contabilidad y
control, talones de Aquiles
JUVENTUD REBELDE, CUBA 100302 -José Alejandro Rodríguez
Los problemas de la contabilidad y el control interno son talones de Aquiles que no permiten un mayor avance de la economía cubana, manifestó José Luis Rodríguez, vicepresidente del Consejo de Ministros, al clausurar la reunión de balance del trabajo desarrollado en el pasado año por el Ministerio de Finanzas y Precios.
Rodríguez lo ejemplificó con el hecho de que al 53 por ciento de las empresas cuyos expedientes se examinaron el pasado año para incorporarse al Perfeccionamiento Empresarial, se les rechazó por no tener los avales de una contabilidad y controles internos rigurosos.
Manifestó el también titular de Economía y Planificación que el 2002 será un año duro y difícil para la economía cubana por las consecuencias de la crisis económica mundial; y que mantener las prioridades de la alimentación normada y el consumo social, los medicamentos, y no retroceder en programas de desarrollo, sociales y culturales, implicará un desafío a la disciplina económica, la inteligencia y la creatividad de cuadros y trabajadores.
En la reunión también se significó la importancia económica y política de la batalla contra las violaciones de precios, el desvío de recursos, las cuentas por pagar y por cobrar y otras irregularidades que fomentan la corrupción y el delito y que hay que enfrentar con alto grado de compromiso.
Se conoció también que el déficit fiscal del año recién concluido debe cerrar en una magnitud que no rebase el 2,5 por ciento del Producto Interno Bruto, gracias a una mayor disciplina tributaria, que en este año se volverá a poner a prueba, con un plan de recaudación de 15 600 millones de pesos, 600 millones más que en el 2001.
También se insistió en la necesidad de potenciar más la producción nacional en el mercado interno, y en tal sentido se destacan las medidas arancelarias que se vienen estudiando para proteger 72 productos del patio. Ello no implicará ni mucho menos que se vaya a proteger la baja calidad ni la ineficiencia, sentenció Manuel Millares, ministro de Finanzas y Precios.