Fidel le pegó duro a Estados Unidos

CLARIN, ARGENTINA 170202

Otra vez volvió a lanzar sus acostumbrados y filosos dardos contra Washington. Ayer, el presidente de Cuba, Fidel Castro, dijo que a su país le importa "un bledo" si Estados Unidos lo excluye o no de su lista de naciones que promueven el terrorismo en el mundo. Lo hizo al clausurar un encuentro internacional sobre globalización, en plena madrugada, en La Habana.

"Ya los embajadores (de Estados Unidos) trazan pautas. Ya no hay país donde el embajador no meta la cuchara. Aquí no tienen embajador, pero han querido aplicar el mismo estilo con declaraciones juzgando al gobierno", manifestó el gobernante, de 75 años.

En un discurso improvisado, pero de unas cuatro horas, que comenzó en la noche del viernes y se extendió hasta bien entrada la madrugada, el líder del único país comunista del hemisferio occidental dijo que "los diplomáticos de Estados Unidos se comportan actualmente como cónsules romanos, pero sin poder alguno".

"Podrá Cuba ser desaparecida de la faz de la tierra, pero no podrá ser sometida", aseguró, en una crítica directa a la jefa de la Oficina de Intereses de Washington en La Habana, Vicky Huddleston, quien declaró recientemente que su país "no ve una buena cooperación de Cuba sobre el terrorismo".

Según la diplomática norteamericana, en la isla "todavía viven integrantes de la organización separatista vasca ETA, de las Panteras Negras y el norteamericano Robert Vesco", reclamado por el Departamento de Justicia de Washington.

En Estados Unidos "no se imaginan hasta qué punto nos importa un bledo que nos excluyan o no" de la lista de países en los que aparece, desde 1993, Cuba junto a Irak, Irán, Siria, Libia, Sudán y Corea del Norte.

Castro, que ha condenado tanto los atentados terroristas del 11 de setiembre pasado en Nueva York y Washington como la guerra encabezada por Estados Unidos en Afganistán, dijo que "en tiempos pasados los diplomáticos estadounidenses eran procónsules discretos. Hoy, en cambio, son cónsules, pero que no tienen poder alguno".

En otra parte de su intervención, Castro condenó también a la Organización Mundial de Comercio (OMC), a la que calificó como "un instrumento de explotación" y, además, acusó a Estados Unidos de tratar de intimidar a los países apelando a la amenaza del uso de la fuerza en contra de ellos.

"El GATT (el desaparecido Acuerdo General de Aranceles y Comercio) metamorfoseado en la OMC, es otro de los grandes instrumentos de explotación en el mundo de los poderosos", señaló el presidente cubano.

También criticó el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), cuya constitución está prevista para 2005. Dijo que constituye un intento de anexión de América latina y el Caribe por parte de Estados Unidos, incluyendo la privatización de las riquezas de la región y el intercambio desigual.

"No nos asusta que el ALCA venga y se trague a América latina y el Caribe juntos", dijo Castro, y aseguró que "aunque nos tragaran, saldremos del vientre de la ballena, que no podrá jamás digerirnos".