rompiendo cadenas

JUVENTUD REBELDE, CUBA 040202 -Zenia Regalado

SANDINO, Pinar del Río.— "Si tuviera que pedir mi mayor deseo, como el de todo el pueblo, pediría el regreso de nuestros cinco compatriotas prisioneros en Estados Unidos por defender nuestra sonrisa y nuestros sueños", dijo interpretando el sentir de todos los presentes la pionera Leidys Damisela Baños.

Erguida en su pequeña estatura, fue una de las oradoras que desde esta tierra vueltabajera, llena de historia y leyendas, se dirigió a los más de 15 000 pinareños que acompañaron a Raúl y los Comandantes de la Revolución Juan Almeida, Ramiro Valdés y Guillermo García durante la Tribuna Abierta de la Revolución de este sábado.

En la concentración se exigió la liberación de los cinco héroes prisioneros del imperio y se denunció la nueva campaña, en alianza con el gobierno argentino, para acusar falsamente a nuestra nación por violación de los derechos humanos.

"En Cuba los niños y las niñas son escuchados y no tienen que vender sus cuerpos para vivir. Me siento orgullosa de ser una niña cubana. Procedo de una comunidad de pescadores que antes tenían piso de tierra y hoy poseo en mi escuela cinco computadoras, siete televisores y tres vídeos para ser una niña más culta", dijo la pionera.

La joven educadora Raisa Díaz Miranda recordó el descontento en el que viven los maestros en Estados Unidos, hasta tal punto que hay allí un déficit de dos millones de ellos, y se preguntó cómo es posible una situación semejante en un país que destina millones y millones de dólares para su presupuesto militar, en lugar de emplear todo ese dinero en perfeccionar su sistema de enseñanza. "Eso no pasa en Cuba", acotó.

Lo que se hace en nuestra patria en bien de la cultura y el enriquecimiento espiritual del ser humano se reflejó en el acto, por el que desfiló el talento joven en varias manifestaciones del arte incluida la danza, el teatro, la música y la pintura. Esas son nuestras armas, dijeron los oradores.

El nuevo maridaje de la cancillería argentina con el imperialismo fue condenado por el combatiente de las FAR Andy Rojas, quien denunció cómo el gobierno de ese país se ha arrodillado ante la potencia del Norte, empleando a Cuba como moneda de cambio. "¿Con qué moral un país con miles de desaparecidos se toma esta potestad de acusar a otros de violación de los derechos humanos?", se preguntó.