ENTREVISTA CON ALEIDA GUEVARA: ENSEÑANZAS DE LA REVOLUCIÓN

REBELION 260700 -Carlos Aznárez -Resumen Latinoamericano

Aleida Guevara es la hija del Che, pero no es necesario nombrar el parentesco para definirla como una mujer que tienen todos los valores revolucionarios que mamó del proceso que le tocó vivir. Médica pediatra, actualmente ejerce en el hospital habanero "William Soler", estuvo de gira por el Estado español y el País Vasco como parte de una campaña de sensibilización del proyecto "MediCuba". Sus opiniones vuelven a confirmar su entusiasmo por la Revolución y la sociedad nueva que Cuba construye día tras día.

-Ultimamente se dice y además lo hemos notado los que hemos estado en Cuba, que el país está mejorando a pesar del bloqueo. ¿Cuáles son esas mejoras desde su punto de vista?

-En cuanto al bloqueo, todo sigue igual, no ha disminuido. Sin embargo, económicamente nos hemos ido recuperando por varias razones pero también por las ganancias que deja la explosión del turismo. Hemos desarrollado mejor nuestras industrias, contamos con cooperación extranjera, se han creado empresas mixtas...y todo esto ha traído pequeños beneficios para el pueblo. Lentamente las cosas van mejorando: han disminuido los apagones, se notan mejoras en el transporte urbano, hay más facilidades para comprar productos alimenticios y hasta hemos tenido el primer aumento salarial en 40 años de Revolución.

-¿Y en cuanto a la salud, que es el área que usted más controla?

-La salud es un sector donde el Estado siempre invierte un montón de dinero y no ve ganancias inmediatas. Las ganancias son a largo plazo en el sentido de que una población sana estará mucho más dispuesta para todo y también para entender el mundo que le toca vivir. A la larga es beneficio para la Revolución porque es beneficio para el pueblo. Como la medicina es totalmente gratuita, todo lo que se ofrece en los hospitales lo tiene que pagar el Estado. En ese sentido el desgaste es tremendo y por mucho que la economía mejore no hay que olvidar que somos 11 millones de personas en igualdad de derechos.

-¿En este campo sirve la solidaridad internacional?

-Gracias a esa solidaridad se han mejorado muchos hospitales y escuelas. Por ejemplo, ahora mismo el apoyo que nos brinda la gente solidaria del País Vasco nos permite que en la La Habana se renueve toda el área de salud pública. Mi propio hospital tiene cuatro salas que se repararán totalmente con este dinero. Los ascensores han sido comprados con este aporte.

-¿Cómo hace Cuba para seguir predicando la solidaridad internacionalista, enviando médicos a diferentes partes de Latinoamérica?

-Eso es lo importante que tiene la Revolución, que ha formado seres humanos diferentes.

Yo siempre insisto en decirle a la gente que piensen lo que significa cambiar la mente del hombre. Si partimos de la comunidad primitiva para acá, feudalismo, esclavismo y el capitalismo siempre han insistido en que el dinero es lo fundamental y te han demostrado que sin dinero el ser humano en esa sociedad no vale nada. En ese sentido, llega una nueva sociedad que te dice que eso no es importante, que lo que importan son los valores intrínsecos del hombre, que vale que tú te sientas útil como profesional al servicio de tu pueblo, no por lo que tú ganas sino por lo que eres capaz de brindar con tu esfuerzo. Eso es muy lindo decirlo, pero meterlo en la mente de las personas cuesta mucho. Demostrar que estamos en la verdad cuesta, sobre todo cuando tú vives alrededor de un mundo en el cual sigue habiendo otros valores como el dinero. Yo no digo que no nos haga falta, ni renegamos de las cosas materiales, no soy tonta, en ese sentido cada vez que podemos vivir mejor, lo hacemos, pero sin el deterioro del otro que vive cerca nuestro, sin perjudicar a otro ser humano. Lo que nosotros queremos es vivir todos mejor. La Revolución, a pesar de los problemas económicos, ha mantenido esa línea de educación de sus hombres y mujeres, desde la infancia, y por lo tanto no es de extrañar que cuando hay una necesidad o una catástrofe en el mundo haya mucha gente de nuestro pueblo que acude solidariamente a prestar ayuda.

-¿Cuántos médicos tienen ahora?

-Cuando vino la Revolución muchos se marcharon y quedaron unos 3.000. Ahora tenemos alrededor de 62.000. Con esa cantidad nos alcanza para cubrir con creces nuestras necesidades internas y prestar ayuda a otros pueblos del mundo. Cuando esos pueblos son tan pobres como los de Centroamérica, la ayuda se hace totalmente gratuita. El médico cubano está dispuesto a ir a la selva, a la montaña, a los lugares más inhóspitos, donde no va nadie, porque no le importa ni la raza, ni el color, ni la ideología, ni la religión. Lo único que vale es su actividad como ser humano y como profesional de la salud, tratando de curar y preservar la vida de otras personas. A pesar de todos los problemas, los principios revolucionarios no se han violado y se ha mantenido esa educación de un ser humano diferente.

-¿Cómo vive usted la desigualdad que se ha ido generando en los últimos años con el tema de la apertura hacia el mercado del dólar?

-En los primeros momentos del "período especial", cuando se cayó el bloque socialista, nosotros nos quedamos con la brocha en la mano y fue un momento muy difícil. Pero hay algo que nos ha enseñado la Revolución, que es que cuando lo poco que tú tienes lo compartes, después tienes mucho más. A mí, en una ocasión me regalaron un paquete de spagettis (es sabido que a los cubanos nos gustan mucho las pastas), y a mi vecina también le apetecía comerlos. Entonces, yo cocinaba y la llamaba para que venga con su hijita a cenar conmigo. Cuando ella conseguía arroz u otros productos que yo no tenía, me invitaba a mí para que comiéramos juntas. Esas son cosas pequeñitas, pero nos fuimos dando cuenta que lo poquito que tú tienes se multiplica.

-Pero es obvio que las diferencias con los que tenían dólares molestaban...

-Cuando se despenaliza el dólar, todas aquellas personas que tienen familiares en el exterior, reciben algún dinero. Esto provoca diferencias por el acceso a varios productos que les daba tener esos dólares. Por eso, al inicio nos sentimos mal, porque los más revolucionarios, los que habíamos dicho que con esas familias que se fueron para Miami no teníamos nada que ver, de pronto no teníamos ninguna entrada de dólares. No quiero decir con esto que todos los que recibían dólares eran menos o más revolucionarios, pero es verdad que molestaba. Es en ese preciso momento que nos dimos cuenta que vivíamos en una sociedad diferente, que en una sociedad socialista todos los medios de producción están en manos del Estado y eso es una garantía, porque todas las grandes empresas y tiendas donde estas personas iban a depositar los dólares para buscar alimentos o ropas, derivaban ese dinero a la bolsa del Estado y no a manos de un capitalista. Entonces, el Estado invertía ese dinero en comprar medicamentos, ropas y alimentos para todos. De esa manera, poco a poco, nos fuimos dando cuenta que trabajando, desarrollando el país, y con paciencia, estas diferencias se iban limando. El Estado, por su parte, no nos falló en ningún momento, hizo un esfuerzo tremendo, y ahora vemos los frutos. En años sin usar la libreta de ropa, al fin podíamos comprar un par de zapatos o zapatillas para las hijas, con nuestro propio dinero, en pesos cubanos.

-¿Qué piensa de la nueva ofensiva de los yanquis contra Cuba con el caso Elián y la condena de la ONU por el tema derechos humanos?

-Lo de Elián ha despertado en nuestro pueblo mucha indignación. La única manera que tiene para presionar y gritar sus verdades un pueblo subdesarrollado y sin poderes económicos, es uniendo su voz . Eso lo hicimos multitudinariamente. Salimos todos los días a la calle a pedir que nos devuelvan a Elián. En cuanto a los derechos humanos y la condena de la ONU, la verdad es que es un tema que nos tiene hartos. No tenemos ningún respeto por Estados que se dejan sobornar por dinero y pierden su dignidad. ¿Cómo es posible que los dirigentes checos que afirman querer tener una presidenta como la señora Albright, nos vengan a decir a nosotros que violamos los derechos humanos? ¿Desde qué moral hablan esos señores? Y así, igual muchos de los países sumisos a los yanquis, que vienen a condenarnos y ellos mismo violan todos y cada uno de los derechos de sus pueblos...A todos les decimos: los derechos humanos en Cuba se cumplen por voluntad del pueblo.

-¿Qué piensa de la irrupción de Venezuela en el contexto de luchar por un discurso distinto en América Latina?

-Todo lo que sea beneficio para un pueblo, Cuba lo apoyará sin dudarlo. Más cuando es un pueblo hermano como Venezuela, que siendo uno de los países con más riquezas minerales en el mundo es uno de los más pobres. Que alguien intente, como ahora, tratar de mejorar la vida de ese pueblo, lo vemos con buenos ojos. Estaremos al lado del pueblo venezolano en todo lo que nos pida.

-¿Qué opina, como hija del Che, de la actitud actual de Regis Debray, del ex -guerrillero "Benigno" y del hijo de Jorge Mascetti, que critican a los dirigentes de la Revolución y llegan a condenar muchas de las cosas que hizo su padre?

-A mi me lastima mucho la poca dignidad de ciertos hombres, el no saber vivir con ella. En el momento que se habla mal de alguien que no está ya para defenderse, eso para mí se llama cobardía. Si tú tienes (se refiere a Debray) la posibilidad de convivir con esa persona y decirle lo que pensaban, y jamás en la vida lo insinuaste, cómo puede ser que 30 años después que el hombre está muerto empieces a hablar boberías sobre él. En ese sentido, no eres más que un pendejo. No tengo otra palabra más justa para definirle. Un cretino y un oportunista.

En cuanto a "Benigno", es lamentable. Ha traicionado lo mejor que tenía, la confianza de su pueblo, su propia cultura, sus propias raíces. Traicionó lo más bello que tiene un ser humano que es combatir por la liberación y la independencia de otros pueblos. Me da pena por él, y me imagino el vacío inmenso que tendrá que sentir, después de haber vivido la gloria. Lo del hijo de Mascetti es igual. Con un padre como el que tuvo, un auténtico dirigente revolucionario que murió en Argentina luchando, ahora le sale un hijo que traiciona todo su pensamiento. Es realmente lamentable toda esta gente.