La crisis de los años 70
En los años 60 las economías de los países que habían salido de la Segunda Guerra
Mundial se habían recuperado. Alemania y Japón alcanzaban niveles particularmente altos.
La competencia entre los países capitalistas se hizo muy dura y desembocó en una crisis
del sistema en los años 70.
"Japón y Alemania se convirtieron en competidores del capital estadounidense desde
finales de los sesenta en adelante, de manera parecida a cómo los EEUU sobrepasaron al
capital británico (y colaboraron al ocaso del Imperio británico) en el transcurso del
siglo XX. Siempre resulta interesante delimitar el momento en que el sólido desarrollo
interno se desborda en necesidad de un ajuste espacio-temporal. Japón lo llevó a cabo en
los sesenta, primero a través del comercio, más tarde con la exportación de capital en
la forma de inversiones directas, primero en Europa y EEUU, más recientemente en la forma
de inversiones masivas (inmobiliarias y directas) en el este y sureste asiáticos, y por
último mediante empréstitos (especialmente a los EEUU)." (14)
En 1971, los EEUU veían como su economía no crecía y la inflación se desataba. Para
mantener su liderazgo, los EEUU comenzaron a emitir dólares a mediados de los años 60
muy por encima de las reservas que respaldaban a su moneda. Los norteamericanos
necesitaban consumir muchas más mercancías de las que producían y la emisión de
dólares la moneda por excelencia del sistema capitalista- les resolvía el
problema. Esta política se salía de la ortodoxia económica, pues lo correcto hubiera
sido reducir el nivel de consumo interno y de endeudamiento; pero la mayor de las
potencias del mundo no ha tenido más remedio desde estas fechas que mantener un déficit
comercial astronómico a cambio de la simple impresión de papel. Con esto, Bretón Woods
y todo el sistema monetario internacional tal como se conocía en ese momento saltaban por
los aires, sobretodo cuando los EEUU en 1971 liquidaban la convertibilidad del dólar en
oro y en 1976 anulaban la garantía de estabilidad del valor del dinero de crédito
estatal. Lo real es que en 1971, bajo la administración de Nixon, el patrón oro
fue suprimido y la impresión ilimitada de dólares se convirtió en la más grande estafa
de la humanidad. (15)
En 1973 estalló la crisis del petróleo, provocada por las maniobras de los
saudíes en los países productores de petróleo, con los EEUU promoviendo y bendiciendo
la operación: el precio del petróleo se disparó a niveles nunca conocidos. Los EEUU
provocaron el alza de precios porque no dependían excesivamente del petróleo del Medio
Oriente; y así, el alza del precio del petróleo afectó sobretodo a las economías
europeas y japonesa, que eran las competidoras directas de los norteamericanos. Además,
con la subida del precio del petróleo, los bancos norteamericanos se benefician, pues
monopolizan los nuevos petrodólares que veían de Oriente Medio (recordemos que el
petróleo se pagaba en dólares). De esta forma, Nueva York reafirmó su papel de centro
financiero del planeta.
Para poder arrastrar al conjunto de la Organización de Países Árabes Productores de
Petróleo (OPEP más Egipto y Siria) la medida se presentó como un acto de rechazo a la
agresión israelí en la guerra de Yom Kipur, que había enfrentado a este país con Siria
y Egipto: no se exportaría petróleo a aquellos países que apoyaban a Israel (es decir,
la Europa capitalista y los EEUU) y los precios a la entrada de las refinerías se
duplicaban. El embargo duró sólo unos meses, pero el precio del petróleo se mantuvo en
los niveles que había alcanzado. Los EEUU llevaron a cabo varias devaluaciones del dólar
(la moneda en que se pagaba el petróleo) para provocar una mayor alza de esa materia
prima.
Los efectos están claros: con un petróleo tan caro, la inflación se dispara y la
actividad económica se detiene. La crisis duraría en todo el mundo capitalista hasta
comienzos de los años 80. En Estados Unidos, el precio de venta al público de un
galón de gasolina pasó de un promedio de 38,5 centavos en mayor de 1973 a 55,1 centavos
en junio de 1974. Mientras tanto, la Bolsa de Nueva York perdía 97 mil millones de
dólares de su valor en seis semanas. (
) En Francia, la crisis del petróleo
puso fin al periodo conocido como Trente Glorieuses, los últimos 30 años de alto
crecimiento económico. (
) (16)
En esta situación, los EEUU necesitan algo más: la desregularización financiera. Y es
ahí donde el neoliberalismo asoma sus orejas: los mercados y especialmente los
mercados financieros tenían que estar abiertos al comercio mundial (un lento proceso que
requirió una fiera presión por parte de EEUU respaldado por herramientas internacionales
como el FMI y una igualmente fiera adopción del neoliberalismo como nueva ortodoxia
económica)." (17) De la mano del FMI, los EEUU eran capaces de hacer y
deshacer en numerosas economías más débiles, mediante prácticas de manipulación del
crédito y gestión de la deuda. (18) Según Gowan, este régimen monetario y
financiero fue usado poro sucesivas administraciones estadounidenses "como una
formidable herramienta de estado para impulsar tanto el proceso de globalización como las
transformaciones neoliberales domésticas asociadas a él". (19) El sistema se
desarrolló a través de la crisis. "El FMI cubre los riesgos y asegura que los
bancos americanos no pierden (los países pagan a través de ajustes estructurales, etc.)
y la huída de capitales de una crisis localizada acaba reforzando el poder de Wall
Street...". (20)
"Cuando la economía norteamericana, hacia el año 1977, comenzaba a recuperarse, lo
hacía entonces a medias, combinando cierta tendencia a la caída del PIB, con altos
niveles de inflación y desempleo; para volver a caer en una crisis económica entre 1979
y 1980, que aún deparaba muy malos momentos a la economía norteamericana, y que todavía
en 1982 vivió su peor año después de la II Guerra Mundial." (21)
En efecto: "La década de los años setenta y principios de los ochenta, resultaron
particularmente difíciles para EE.UU. Una onda larga recesiva, que comenzando en ese
periodo 1969-1971, se extendió hasta los primeros meses de 1984, sacudiendo a la
economía norteamericana, como no se recordaba desde los años treinta, pues aparte del
comportamiento negativo de todos los indicadores económicos: PIB, desempleo, inflación,
utilización de las capacidades, déficit fiscal, déficit comercial, productividad y
otros, en particular, la crisis de 1974 y 1975, trajo aparejado el llamado fenómeno de la
"estanflación" (estancamiento productivo con altos niveles de inflación).
Comenzando entonces a conformarse los factores de comportamiento de la economía y de
política económica neoliberal, que nos permiten entender hoy qué es lo que está
pasando a la economía norteamericana. (22)
Por otra parte, saltó a primer plano algo que muchos creían ya superado: el paro. El
sistema liquidó el pleno empleo y los derechos sociales (el llamado Estado del
Bienestar), que había sido un hecho desde la Segunda Guerra Mundial en los países
capitalistas más desarrollados. El paro volvió a convertirse en un hecho familiar
en el mundo del trabajo, lo que facilitó y aumentó el debilitamiento y la menor
combatividad del movimiento obrero, que ya se había iniciado en los años de postguerra,
a medida que se fue estableciendo un nuevo contrato social de negociación y cooperación
entre el capital y los partidos y sindicatos de izquierda. Esto, junto con otros
elementos, llevó a un cambio en la composición de fuerzas sociales y políticas hacia el
conservadurismo que se produjo en el mismo periodo (Thatcher ganó las elecciones en 1979
y Reagan en 1980), lo que facilitó que los Estados y las instituciones internacionales,
impulsados por los capitales internacionales, fueron estableciendo una política
económica dirigida a favorecer los intereses de los grandes capitales mundiales.
(23)La crisis de los años 70
En los años 60 las economías de los países que habían salido de la Segunda Guerra
Mundial se habían recuperado. Alemania y Japón alcanzaban niveles particularmente altos.
La competencia entre los países capitalistas se hizo muy dura y desembocó en una crisis
del sistema en los años 70.
"Japón y Alemania se convirtieron en competidores del capital estadounidense desde
finales de los sesenta en adelante, de manera parecida a cómo los EEUU sobrepasaron al
capital británico (y colaboraron al ocaso del Imperio británico) en el transcurso del
siglo XX. Siempre resulta interesante delimitar el momento en que el sólido desarrollo
interno se desborda en necesidad de un ajuste espacio-temporal. Japón lo llevó a cabo en
los sesenta, primero a través del comercio, más tarde con la exportación de capital en
la forma de inversiones directas, primero en Europa y EEUU, más recientemente en la forma
de inversiones masivas (inmobiliarias y directas) en el este y sureste asiáticos, y por
último mediante empréstitos (especialmente a los EEUU)." (14)
En 1971, los EEUU veían como su economía no crecía y la inflación se desataba. Para
mantener su liderazgo, los EEUU comenzaron a emitir dólares a mediados de los años 60
muy por encima de las reservas que respaldaban a su moneda. Los norteamericanos
necesitaban consumir muchas más mercancías de las que producían y la emisión de
dólares la moneda por excelencia del sistema capitalista- les resolvía el
problema. Esta política se salía de la ortodoxia económica, pues lo correcto hubiera
sido reducir el nivel de consumo interno y de endeudamiento; pero la mayor de las
potencias del mundo no ha tenido más remedio desde estas fechas que mantener un déficit
comercial astronómico a cambio de la simple impresión de papel. Con esto, Bretón Woods
y todo el sistema monetario internacional tal como se conocía en ese momento saltaban por
los aires, sobretodo cuando los EEUU en 1971 liquidaban la convertibilidad del dólar en
oro y en 1976 anulaban la garantía de estabilidad del valor del dinero de crédito
estatal. Lo real es que en 1971, bajo la administración de Nixon, el patrón oro
fue suprimido y la impresión ilimitada de dólares se convirtió en la más grande estafa
de la humanidad. (15)
En 1973 estalló la crisis del petróleo, provocada por las maniobras de los saudíes en
los países productores de petróleo, con los EEUU promoviendo y bendiciendo la
operación: el precio del petróleo se disparó a niveles nunca conocidos. Los EEUU
provocaron el alza de precios porque no dependían excesivamente del petróleo del Medio
Oriente; y así, el alza del precio del petróleo afectó sobretodo a las economías
europeas y japonesa, que eran las competidoras directas de los norteamericanos. Además,
con la subida del precio del petróleo, los bancos norteamericanos se benefician, pues
monopolizan los nuevos petrodólares que veían de Oriente Medio (recordemos que el
petróleo se pagaba en dólares). De esta forma, Nueva York reafirmó su papel de centro
financiero del planeta.
Para poder arrastrar al conjunto de la Organización de Países Árabes Productores de
Petróleo (OPEP más Egipto y Siria) la medida se presentó como un acto de rechazo a la
agresión israelí en la guerra de Yom Kipur, que había enfrentado a este país con Siria
y Egipto: no se exportaría petróleo a aquellos países que apoyaban a Israel (es decir,
la Europa capitalista y los EEUU) y los precios a la entrada de las refinerías se
duplicaban. El embargo duró sólo unos meses, pero el precio del petróleo se mantuvo en
los niveles que había alcanzado. Los EEUU llevaron a cabo varias devaluaciones del dólar
(la moneda en que se pagaba el petróleo) para provocar una mayor alza de esa materia
prima.
Los efectos están claros: con un petróleo tan caro, la inflación se dispara y la
actividad económica se detiene. La crisis duraría en todo el mundo capitalista hasta
comienzos de los años 80. En Estados Unidos, el precio de venta al público de un
galón de gasolina pasó de un promedio de 38,5 centavos en mayor de 1973 a 55,1 centavos
en junio de 1974. Mientras tanto, la Bolsa de Nueva York perdía 97 mil millones de
dólares de su valor en seis semanas. (
) En Francia, la crisis del petróleo
puso fin al periodo conocido como Trente Glorieuses, los últimos 30 años de alto
crecimiento económico. (
) (16)
En esta situación, los EEUU necesitan algo más: la desregularización financiera. Y es
ahí donde el neoliberalismo asoma sus orejas: los mercados y especialmente los
mercados financieros tenían que estar abiertos al comercio mundial (un lento proceso que
requirió una fiera presión por parte de EEUU respaldado por herramientas internacionales
como el FMI y una igualmente fiera adopción del neoliberalismo como nueva ortodoxia
económica)." (17) De la mano del FMI, los EEUU eran capaces de hacer y
deshacer en numerosas economías más débiles, mediante prácticas de manipulación del
crédito y gestión de la deuda. (18) Según Gowan, este régimen monetario y
financiero fue usado poro sucesivas administraciones estadounidenses "como una
formidable herramienta de estado para impulsar tanto el proceso de globalización como las
transformaciones neoliberales domésticas asociadas a él". (19) El sistema se
desarrolló a través de la crisis. "El FMI cubre los riesgos y asegura que los
bancos americanos no pierden (los países pagan a través de ajustes estructurales, etc.)
y la huída de capitales de una crisis localizada acaba reforzando el poder de Wall
Street...". (20)
"Cuando la economía norteamericana, hacia el año 1977, comenzaba a recuperarse, lo
hacía entonces a medias, combinando cierta tendencia a la caída del PIB, con altos
niveles de inflación y desempleo; para volver a caer en una crisis económica entre 1979
y 1980, que aún deparaba muy malos momentos a la economía norteamericana, y que todavía
en 1982 vivió su peor año después de la II Guerra Mundial." (21)
En efecto: "La década de los años setenta y principios de los ochenta, resultaron
particularmente difíciles para EE.UU. Una onda larga recesiva, que comenzando en ese
periodo 1969-1971, se extendió hasta los primeros meses de 1984, sacudiendo a la
economía norteamericana, como no se recordaba desde los años treinta, pues aparte del
comportamiento negativo de todos los indicadores económicos: PIB, desempleo, inflación,
utilización de las capacidades, déficit fiscal, déficit comercial, productividad y
otros, en particular, la crisis de 1974 y 1975, trajo aparejado el llamado fenómeno de la
"estanflación" (estancamiento productivo con altos niveles de inflación).
Comenzando entonces a conformarse los factores de comportamiento de la economía y de
política económica neoliberal, que nos permiten entender hoy qué es lo que está
pasando a la economía norteamericana. (22)
Por otra parte, saltó a primer plano algo que muchos creían ya superado: el paro. El
sistema liquidó el pleno empleo y los derechos sociales (el llamado Estado del
Bienestar), que había sido un hecho desde la Segunda Guerra Mundial en los países
capitalistas más desarrollados. El paro volvió a convertirse en un hecho familiar
en el mundo del trabajo, lo que facilitó y aumentó el debilitamiento y la menor
combatividad del movimiento obrero, que ya se había iniciado en los años de postguerra,
a medida que se fue estableciendo un nuevo contrato social de negociación y cooperación
entre el capital y los partidos y sindicatos de izquierda. Esto, junto con otros
elementos, llevó a un cambio en la composición de fuerzas sociales y políticas hacia el
conservadurismo que se produjo en el mismo periodo (Thatcher ganó las elecciones en 1979
y Reagan en 1980), lo que facilitó que los Estados y las instituciones internacionales,
impulsados por los capitales internacionales, fueron estableciendo una política
económica dirigida a favorecer los intereses de los grandes capitales mundiales.
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