Introducción

La afición al vuelo de palomas en España es de origen muy remoto, existiendo documentos históricos que lo acreditan. Así, en carta de los Reyes Católicos a la ciudad de Murcia, fechada en 22 de diciembre de 1488, se daban órdenes a su Justicia para la protección de palomares y palomas de dicha ciudad.

Todo ello hace de esta afición una de las más antiguas de España, la cual ha venido atravesando diversas vicisitudes, hasta que en el año 1932 se creó en Valencia la Federación Regional de Sociedades Columbicultoras, por ser esta región donde mayor núcleo de aficionados existía. Inicialmente agrupó a los aficionados de Valencia, Alicante, Castellón, Murcia y Albacete.

Después del parentesis de nuestra guerra civil, y ante el auge que iba tomando en toda España, la practica columbicultoria con espíritu deportivo, con fecha 24 de noviembre de 1944 fue acogida por la Delegación de Educación Física y Deportes, constituyéndose entonces la Federación Española de Columbicultura, con sede en Valencia.

La exhibición causó gran impacto y admiración, que demostró que era un deporte que se practicaba de forma ordenada y bajo un reglamento de competición.

Debido a este acontecimiento, la Combicultira daba un paso gigante y entraba en el area de los depotes legalmente reconocidos en España.