Francamente pocas fotos tienen el sabor de la nostalgia, como ésta simpática instantánea remitida por nuestro colaborador y amigo Paco Vicario, cuando en 1.960 regresaba de una jornada de caza por el monte Hacho, con su abuelo y su inseparable perra "Tula". Dicha foto se realizó en la cuesta del cine África. El aspecto de Paco es impresionante con esa escopeta que le había regalado su abuelo y que casi es más grande que él.