CAPÍTULO 10º
Regreso a Selaine, una nueva misión
El vuelo duró un par de horas, que se aprovecharon para descansar tras la dura jornada. Mucha suerte habían tenido nuestros héroes de salir con vida de esa, pero un nuevo misterio había surgido: ¿Cuál era el origen del poder de Illin?
Al final divisaron la bella ciudad de Selaine, y al poco tiempo tomaron tierra en el palacio. Se les dio una buena comida, en especial al clérigo, que parecía como si no hubiera comido en meses, y alojamiento para que reposaran; pero tampoco disponían de tiempo para eso, el rey quería verlos para que le explicaran lo sucedido, y así lo hicieron, dando todos los detalles necesarios para hacerle ver la gravedad de la situación. Y el problema principal se centro en Illin, que se debía hacer con ella. Se barajaron muchas posibilidades, en vista de su descontrolado poder incluso se sugirió matarla, pero eso fue desechado rápidamente. Finalmente, pese a que algunos no estuvieron conformes, se decidió que quedaría al cuidado de Giorg, puesto que ambos eran de la misma raza, y que el siguiente paso debía ser llevarla ante el legendario Concilio, en un lugar perdido en la enorme cordillera de Tahoma y dirigirse a Montenegro donde habia un monasterio, famoso por su bibiloteca y allí podrian indicarles donde se encontrava el concilio. Partirían a la mañana siguiente, y esa noche se celebraría una fiesta.
Muchos nobles acudieron a palacio a la puesta del sol para disfrutar del baile que se celebraba, y por supuesto asistieron todos nuestros aventureros. Y allí, en el balcón mayor del palacio, el amor que existía entre Naidel y Duriel salió a la luz, anunciando formalmente que se casarían a su regreso. Al finalizar la velada, todos fueron a sus aposentos (bueno, casi todos) a descansar, ya que esta seria la ultima vez que dormirían seguros en mucho tiempo.
A la salida del sol ya todo estaba preparado. Se le había proporcionado un caballo a cada uno de nuestros amigos, además de un carro con provisiones. Finalmente se despidieron de familiares y allegados, especialmente Ambarim de Dalil-la, con la que había algo mas que amistad, y partieron hacia la cordillera de Tahoma.
El viaje fue largo y, al principio, tranquilo, pero esto acabo una noche que decidieron pasarla en unas viejas ruinas. Eran muy antiguas y provocaban un sentimiento de intranquilidad a todos, pero decidieron entrar. Allí encontraron runas de un idioma desconocido para la mayoría, pero Ambarim gracias a sus conocimientos en lenguas antiguas, les explico que se trataba de una profecía que anunciaba la aparición de un ser que acabaría con todo, no se entendian muy bien y no pudo confirmar nada. En ese momento una de las estatuas que se encontraban en la habitación les atacó, y con gran dificultad y trabajo en equipo acabaron con ella.
El viaje siguió sin contratiempos, fue uno sin muchos problemas y algo solitario, excepto en una ocasión en la que durmieron en el granero de una numerosa familia, hasta que llegaron a la falda de la cordillera. A partir de ese momento la cosa se complico, tuvieron que dejar el carro y muchas provisiones y más tarde incluso los caballos, con lo que se vieron obligados a subir a pie y cargados. Fue un ascenso difícil y duro, todos quedaron agotados e incluso llegaron a estar a punto de morir al ser preciso pasar por un puente colgante en mal estado y al descubrir que el valeroso e invencible Rudolf tenia vértigo, pero finalmente consiguieron pasar. Y cuando ya las fuerzas les habían abandonado del todo y sus piernas se negaban a seguir, llegaron al pequeño convento...