FICHA CREADA POS SuSo bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 90
NÚMERO UN: 3609

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO

Nombre del producto: MERCURIO CONTENIDO EN ARTÍCULOS MANUFACTURADOS
Número UN: 3609
Sinónimos: Mercurio en artículos; mercury contained in manufactured articles
Número CAS: 7439-97-6
Número CE (EINECS): 231-106-7
Código Hazchem: Aplicación variable según transporte nacional; usar guía local y plan de emergencia
Clase de transporte: 8
Grupo de embalaje: III
Uso recomendado: Transporte e identificación de artículos que contienen mercurio metálico sellado o confinado
Restricciones de uso: Evitar manipulación indebida, calentamiento, rotura, compactación y gestión como residuo común

II. NATURALEZA DEL PELIGRO

Riesgos principales: Peligro por liberación de mercurio metálico si el artículo se rompe, perfora o se calienta.
Naturaleza del riesgo: El mercurio líquido no suele arder, pero genera vapores tóxicos; el peligro operativo clave es la contaminación por gotas y vapor.
Estado físico y aspecto: Metal líquido plateado dentro de equipos, interruptores, lámparas, instrumentos u otros artículos manufacturados.
Olor: Inodoro.
Riesgo por vapores: Elevado en espacios cerrados, con calor, mala ventilación o contaminación persistente de superficies.
Productos peligrosos de descomposición: Vapores de mercurio; con incendio del artículo pueden añadirse gases tóxicos propios de plásticos, resinas o componentes asociados.

III. RIESGOS PARA LA SALUD

Vías de exposición: Inhalación de vapores, contacto cutáneo con contaminación, ingestión accidental por manos contaminadas.
Efectos agudos: Irritación respiratoria, tos, cefalea, náuseas, dolor torácico y posible neumonitis química por inhalación significativa.
Efectos retardados: Alteraciones neurológicas, temblor, irritabilidad, trastornos renales y afectación del desarrollo tras exposiciones relevantes o repetidas.
Población especialmente sensible: Embarazadas, infancia y personal expuesto en recintos cerrados.
Órganos diana: Sistema nervioso central, riñón y aparato respiratorio.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN

Inflamabilidad: El mercurio metálico no es combustible en condiciones normales.
Riesgo real de incendio: El fuego suele implicar el embalaje o el artículo que lo contiene, no al mercurio en sí.
Riesgo real de explosión: Bajo para el mercurio; puede existir sobrepresión, proyección o rotura de recipientes, lámparas, aparatos o envolventes por calor.
Punto de inflamación: No aplicable al mercurio metálico.
Temperatura de autoignición: No aplicable.
Límites de explosividad: No aplicable.
Presión de vapor: Baja a temperatura ambiente, pero suficiente para crear atmósferas tóxicas en interiores.
Riesgo adicional por incendio: La elevación de temperatura incrementa notablemente la emisión de vapor tóxico y la dispersión de contaminación.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO

Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada, espuma, CO2 o polvo según el material del entorno y del artículo implicado.
Medios no adecuados: Chorro compacto si puede dispersar fragmentos contaminados o extender la contaminación.
Precauciones concretas: Enfriar envases y objetos expuestos al calor; trabajar a barlovento; evitar pisar o fragmentar restos contaminados.
Intervención táctica: Priorizar extinción del combustible circundante y control de la contaminación por mercurio liberado.
Protección del personal: Equipo estructural completo y ERA en incendios, humo, espacios cerrados o sospecha de vapores.
Control postincendio: Delimitar zona, recoger fragmentos, evitar arrastre a desagües y solicitar descontaminación especializada si hay liberación significativa.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS

Medidas inmediatas: Aislar la zona, ventilar si es seguro, retirar personal no esencial y eliminar fuentes de calor innecesarias.
Prioridad operativa: Evitar que el mercurio se fragmente en microgotas y que alcance grietas, sumideros, tierras o textiles.
Pequeñas liberaciones: Recoger con kit específico para mercurio, jeringa sin aguja, aspiración especializada o herramientas no absorbentes.
Grandes liberaciones: Confinar el área, impedir tránsito, llamar a equipo especializado y considerar monitorización ambiental.
Absorbentes: Usar materiales específicos para mercurio o agentes amalgamantes autorizados.
Medios a evitar: Escoba, aire comprimido y aspirador convencional, porque dispersan gotas y vapores.
Protección ambiental: Taponar sumideros y contener cualquier arrastre; gestionar todo como residuo peligroso.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN

Protección respiratoria: ERA en incendio, interiores, mala ventilación o incertidumbre; para control técnico posterior, protección adecuada frente a vapor de mercurio según evaluación.
Protección ocular: Gafas ajustadas o pantalla facial si hay riesgo de salpicadura o fragmentos.
Protección de manos: Guantes químicos compatibles de nitrilo u otro material validado para contaminación incidental.
Protección corporal: Ropa de intervención o traje químico según escenario, con cubrebotas si hay derrame.
Medidas higiénicas: Evitar contacto mano-boca, retirar ropa contaminada y descontaminar material antes de reutilizar.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS

Inhalación: Retirar al afectado al aire fresco, mantener en reposo, vigilar respiración y derivar a valoración médica urgente.
Contacto con la piel: Retirar contaminación visible, lavar con agua y jabón. Vigilar síntomas y ropa contaminada.
Contacto con los ojos: Lavar con agua abundante durante varios minutos y valorar por personal sanitario.
Ingestión: Aclarar la boca, no provocar el vómito y contactar de inmediato con toxicología.
Síntomas de alarma: Tos, disnea, cefalea, temblor, alteración conductual, dolor torácico, vómitos.
Centro de Toxicología España: Servicio de Información Toxicológica: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO

Manipulación: Evitar golpes, caídas, apertura, perforación y calentamiento del artículo.
Almacenamiento: En envase íntegro, posición estable, zona ventilada y protegida de rotura mecánica.
Segregación: Separar de alimentos, piensos y zonas de paso; proteger de fuentes de calor intensas.
Control operativo: Inspeccionar integridad de artículos, bandejas y embalajes antes de moverlos.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD

Estabilidad: Estable en condiciones normales mientras el artículo permanezca íntegro y sin sobrecalentamiento.
Condiciones a evitar: Rotura, trituración, calentamiento prolongado, incendio y ventilación deficiente.
Incompatibilidades: Agentes oxidantes fuertes y materiales que puedan reaccionar con componentes del artículo; evitar contacto innecesario con metales finamente divididos y productos químicos no controlados.
Reactividad operativa: El principal problema es la liberación física de mercurio y su persistencia ambiental.
Descomposición peligrosa: Vapores tóxicos de mercurio y gases tóxicos del propio artículo al arder.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA

Toxicidad relevante: El vapor de mercurio es claramente tóxico por inhalación y puede producir efectos neurológicos y renales.
Exposición crónica: Posible acumulación con síntomas neuropsiquiátricos, temblor, gingivitis y daño renal.
Absorción: La inhalación de vapor es la vía crítica en intervención; la ingestión de mercurio metálico líquido suele absorberse peor, pero requiere valoración médica.
Observación clínica: Puede haber inicio retardado de síntomas respiratorios tras exposición significativa.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA

Peligro ambiental: Muy alto por persistencia, bioacumulación y transformación a compuestos orgánicos más tóxicos.
Medio acuático: Evitar cualquier entrada a alcantarillado, cursos de agua o suelos permeables.
Movilidad: Las microgotas pueden alojarse en grietas y mantenerse como foco de emisión.
Gestión ambiental: Recuperación completa del material visible y residuos asociados por gestor autorizado.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS

Decisión inicial del mando: Confirmar si el artículo está intacto o roto; diferenciar incendio con exposición térmica de derrame sin fuego.
Zona de intervención: Aislar, trabajar a barlovento y limitar accesos para no dispersar contaminación.
Prioridades: 1) rescate y seguridad, 2) control del fuego del entorno, 3) confinamiento del mercurio, 4) ventilación controlada, 5) descontaminación.
En interiores: Considerar atmósfera tóxica aunque no haya humo visible; usar ERA hasta asegurar medición o control técnico suficiente.
Descontaminación: Establecer línea para personal y herramientas; embolsar residuos, EPIs desechables y fragmentos contaminados.
Mando y comunicaciones: Informar pronto a autoridad ambiental/sanitaria si hay liberación apreciable, afectación de red de saneamiento o exposición de población.
Criterio práctico: Si hay múltiples artículos rotos o contaminación extendida, tratar como incidente HazMat con apoyo especializado.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN

Designación oficial de transporte: MERCURIO CONTENIDO EN ARTÍCULOS MANUFACTURADOS
Número UN: 3609
Clase ADR/RID: 8
Grupo de embalaje: III
Etiqueta de peligro: Corrosivo/Clase 8, según regulación aplicable al envío
Peligro para el medio ambiente: Debe considerarse relevante por la naturaleza del mercurio, aunque la clasificación del bulto depende de la presentación concreta.
Documentación útil: Revisar carta de porte, instrucciones escritas ADR, cantidad transportada, integridad del embalaje y tipo de artículo contenido.
Reglamentación operativa: Gestionar residuos, absorbentes, fragmentos y aguas contaminadas conforme a normativa de residuo peligroso.

XV. OBSERVACIONES FINALES

Resumen operativo: Sustancia poco problemática por fuego propio, pero muy relevante por toxicidad por vapor y contaminación persistente si el artículo se rompe.
Error frecuente a evitar: Barrer, aspirar con equipos domésticos o permitir tránsito sobre gotas y fragmentos.
Mensaje clave para la dotación: Si no hay rotura, el riesgo principal es mecánico y térmico; si hay rotura, el incidente pasa a ser de contaminación tóxica.
Recomendación final: Mantener aislamiento, ventilación controlada, recogida especializada y seguimiento sanitario ante exposición significativa.