FICHA CREADA POS SuSo
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 90
NÚMERO UN: 3562
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Vehículo impulsado por gas inflamable
Designación de transporte: Vehículo impulsado por gas inflamable
Sinónimos: Vehículo a gas, vehículo propulsado por GNC, GNL, GLP o hidrógeno inflamable
Número UN: 3562
Número CAS: No aplica a un artículo; depende del gas combustible contenido
Número CE (EINECS): No aplica al conjunto del vehículo
Código Hazchem: Puede variar según normativa local; aplicar criterios de gas inflamable a presión
Uso recomendado: Transporte por carretera o movimiento interno de vehículos accionados por gas inflamable
Restricciones de uso: Evitar manipulación por personal no entrenado, fuentes de ignición y trabajos sobre depósitos o líneas presurizadas sin control
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Incendio rápido por fuga de gas, explosión de mezcla inflamable, proyección por rotura de recipientes a presión, reignición a distancia
Estado físico y aspecto: Artículo complejo con depósitos, tuberías, válvulas y equipos que contienen gas inflamable comprimido o licuado
Olor: Variable; GLP y gas natural pueden estar odorados, el hidrógeno es inodoro
Riesgo por vapores: Formación de atmósferas explosivas; algunos gases pueden acumularse en zonas bajas o dispersarse con rapidez según su densidad
Presión de vapor: Muy alta en servicio; el contenido puede estar a elevada presión
Densidad: Depende del gas; GLP suele ser más pesado que el aire, gas natural más ligero, hidrógeno mucho más ligero
Solubilidad en agua: Generalmente baja o muy baja para estos gases
Productos peligrosos de descomposición: Monóxido y dióxido de carbono; en incendios intensos pueden generarse gases irritantes y humos tóxicos de materiales del vehículo
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Riesgo de asfixia por desplazamiento del oxígeno, mareo, cefalea, desorientación, pérdida de conciencia y colapso
Contacto con piel: Si el gas sale licuado o muy frío puede causar quemaduras por frío y lesiones criogénicas
Contacto con ojos: Irritación, lagrimeo, visión borrosa y posible lesión por chorro a presión o frío extremo
Otros riesgos: Lesiones traumáticas por deflagración, onda expansiva, fragmentos y fuego envolvente
Órganos o sistemas afectados: Sistema nervioso central, aparato respiratorio y piel/ojos por frío o calor
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Muy alta si se libera el gas y encuentra una fuente de ignición. La nube puede inflamarse con chispas, superficies calientes, electricidad estática o equipos eléctricos.
Riesgo de explosión: Elevado en espacios confinados, semiconfinados o mal ventilados. Puede producirse deflagración, explosión de nube de vapor y, en recipientes licuados sometidos a calor, BLEVE con proyección de fragmentos.
Punto de inflamación: No aplicable al artículo; el gas contenido presenta inflamabilidad inmediata en condiciones adecuadas.
Temperatura de autoignición: Variable según el gas; puede inflamarse sobre superficies calientes o por contacto con puntos de ignición suficientes.
Límites de explosividad: Variables según el gas; tratar cualquier nube como potencialmente explosiva.
Situaciones críticas: Fuego en compartimento motor, fuga en depósito o válvulas, exposición de cilindros al calor, acumulación en garajes, túneles, fosos, rampas o bajos.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para enfriamiento, polvo químico seco y CO2 en fuegos incipientes localizados si la ventilación y el acceso son seguros.
Medios no adecuados: Chorro compacto de agua sobre fuga inflamándose o sobre equipos eléctricos energizados; no intentar apagar la llama de gas sin poder cortar el suministro.
Comportamiento del fuego: La llama puede ser poco visible, especialmente con hidrógeno. Puede existir retroceso de llama, reignición, venteo violento y fuego de chorro.
Peligros secundarios: El calor degrada mangueras, racores, válvulas, juntas y materiales del vehículo, con liberación súbita del contenido y aumento brusco del riesgo.
Señal táctica clave: Un silbido, vibración, ruido de venteo o aumento de presión audible exige extremar distancia, enfriamiento y preparación para retirada.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Prioridad táctica: Proteger vidas, aislar la escena, cortar igniciones, definir perímetro y valorar si conviene dejar arder una fuga controlada cuando el cierre del suministro no sea inmediato.
Medios adecuados: Agua pulverizada para enfriar depósitos, tuberías, válvulas y estructuras expuestas; polvo seco para focos pequeños; espuma para incendios secundarios de combustibles líquidos del vehículo.
Medios no adecuados: Extinguir la llama de una fuga sin poder cerrar el gas, salvo necesidad inmediata de rescate o de control táctico seguro.
Precauciones concretas: Atacar desde cobertura, mantener vigilancia continua de PRD o venteos, evitar la zona de fuga, no situarse en la línea de salida del gas y no exponer la cara al penacho.
Enfriamiento: Continuo, abundante y a distancia sobre depósitos y elementos presurizados. Si hay deformación, ruido anómalo, coloración por calor o venteo, intensificar enfriamiento y ampliar perímetro.
Evacuación: Ampliar el área de seguridad si el fuego afecta a recipientes presurizados, si existe acumulación en recinto cerrado o si el vehículo está en túnel, subterráneo, nave o estación de servicio.
Fenómenos esperables: Jet fire, deflagración, BLEVE en gases licuados, proyección de fragmentos, reignición tras extinción aparente y fallo súbito de componentes calentados.
Decisión operativa: Si el suministro puede cortarse con seguridad, priorizar esa acción antes de una extinción agresiva; si no, contener, enfriar y dejar quemar con perímetro suficiente hasta estabilizar.
Atención al entorno: Proteger exposiciones, cortar tráfico, evitar que el humo y el gas alcancen sótanos, alcantarillas o zonas de trabajo del personal.
Seguridad de la dotación: Ningún interviniente debe permanecer en zona de posible rotura de recipiente o de propagación del chorro sin cobertura real y vía de escape clara.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Eliminar igniciones, cortar tráfico, balizar, evacuar y aproximarse con detector si se dispone, siempre con protección respiratoria adecuada.
Control de la fuga: Solo por personal entrenado; cerrar válvulas accesibles si es seguro, inmovilizar el vehículo y desconectar sistemas solo conforme a procedimiento del fabricante.
Ventilación: Favorecer la dispersión natural; en recintos cerrados ventilar sin generar chispas y sin dirigir el gas hacia personas, focos de ignición o puntos bajos.
Protección del entorno: Impedir entrada a alcantarillas, sótanos, fosos, galerías de servicio, registros y huecos donde pueda acumularse el gas.
Derrame criogénico o licuado: Aislar por riesgo de quemadura por frío, fragilización de materiales y rápida formación de nube inflamable.
Fuga incendiada: Valorar mantener combustión controlada hasta cortar suministro, con enfriamiento y perímetro estricto.
Recuperación: No mover el vehículo sin verificar la integridad del sistema de combustible y la ausencia de fuga persistente.
Control de vapores: Usar niebla de agua para abatimiento y guiado de la nube solo si mejora la seguridad y sin crear acumulación peligrosa en zonas bajas.
Medida de mando: Establecer zona caliente, tibia y fría; limitar accesos y registrar el tiempo de exposición del personal en área de riesgo.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de circuito abierto en intervención, reconocimiento cercano y atmósferas sospechosas.
Protección corporal: Traje de intervención estructural completo; para contacto con gas licuado o criogénico, protección adicional frente a frío extremo si procede.
Protección de manos: Guantes de intervención; guantes adecuados a bajas temperaturas si existe contacto con superficies o chorros muy fríos.
Protección ocular y facial: Casco con visor y protección ocular estanca cuando exista riesgo de chorro a presión o salpicadura criogénica.
Detección: Explosímetro, detector multigás y, si es posible, monitorización de oxígeno.
Consideración especial: La ropa contaminada, helada o saturada de combustible puede perder flexibilidad y protección; retirarla con cuidado.
EPI mínimo en atmósfera dudosa: ERA, traje estructural o de protección química según escenario, guantes de intervención, casco con visor, botas de seguridad y comunicación operativa permanente.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar inmediatamente a aire fresco y seguro. Mantener reposo, aflojar ropa ajustada y vigilar respiración, pulso y estado neurológico. Administrar oxígeno por personal habilitado si hay hipoxia, disnea, cianosis o somnolencia.
Parada respiratoria: Iniciar RCP según protocolos y activar soporte vital inmediato. Si existe exposición en atmósfera pobre en oxígeno, no retrasar la extracción ni la ventilación asistida.
Contacto con piel: Si hay lesión por gas licuado o superficie criogénica, retirar ropa no adherida, no frotar, no aplicar calor directo y recalentar de forma gradual. Cubrir con apósito estéril seco.
Contacto con ojos: Irrigar con agua templada abundante durante al menos 15 minutos. No forzar la apertura si hay congelación severa; retirar lentes de contacto solo si salen con facilidad.
Quemaduras térmicas: Enfriar con agua si procede durante un tiempo razonable, cubrir con material estéril y vigilar shock. No aplicar pomadas ni romper ampollas.
Ingestión: No suele ser una vía relevante; si ocurriera exposición asociada a condensados o contaminantes, enjuagar la boca y solicitar valoración médica.
Asistencia médica: Traslado siempre si hubo pérdida de conciencia, síntomas respiratorios, quemaduras por frío o exposición en espacio confinado.
Vigilancia diferida: Observar durante horas por posible deterioro respiratorio, cefalea persistente o signos de lesión por frío.
Centro de Toxicología España: Servicio de Información Toxicológica: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar golpes, calor, llamas, chispas y trabajos en caliente cerca del sistema de gas.
Estacionamiento: Preferible en zonas ventiladas; extremar precaución en subterráneos, túneles, ferris, talleres y áreas confinadas.
Desconexión y mantenimiento: Solo conforme a procedimientos del fabricante y por personal competente en sistemas a gas.
Almacenamiento temporal: Mantener alejado de oxidantes fuertes y fuentes de calor; vigilar integridad de depósitos, válvulas, líneas y dispositivos de alivio.
Señalización: Identificar claramente que se trata de vehículo impulsado por gas inflamable.
Restricción operativa: No efectuar soldaduras, corte, compresión o elevación del vehículo sin comprobación previa del sistema energético y del combustible.
Compatibilidad de entorno: Evitar recintos sin ventilación, acumulación de vapores y presencia de equipos que puedan generar ignición.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de transporte y uso si el sistema está íntegro.
Condiciones a evitar: Calor intenso, fuego, impacto severo, perforación de depósitos, corrosión, sobrepresión y espacios mal ventilados.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, fuentes de ignición, trabajos de corte o soldadura sin inertización y aislamiento.
Reactividad: El gas liberado forma mezclas inflamables con el aire; reacción violenta posible con oxidantes.
Descomposición peligrosa: En combustión incompleta se genera monóxido de carbono; otros humos tóxicos proceden de plásticos, aislamientos, lubricantes y componentes del vehículo.
Estabilidad térmica: Puede disminuir rápidamente con exposición prolongada al fuego; los dispositivos de alivio pueden liberar gas de forma brusca.
Compatibilidad mecánica: La vibración, el impacto y la deformación estructural pueden dañar racores, válvulas y líneas con fuga diferida.
Señal de inestabilidad: Ruido de venteo, olor a combustible, escarcha local, abombamiento, calentamiento irregular o chisporroteo en conexiones.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Generalmente baja como tóxico químico específico para metano, propano o butano, pero muy peligrosa por asfixia e incendio.
Efectos inmediatos: Cefalea, mareo, somnolencia, confusión, pérdida de coordinación y colapso por hipoxia.
Lesión por frío: Posible necrosis local por contacto con líquido o expansión rápida del gas.
Exposición repetida: Menos relevante operativamente que el riesgo agudo por incendio, explosión o anoxia.
Observación clínica útil: Sospechar intoxicación por monóxido si hubo combustión incompleta en espacio cerrado.
Vulnerabilidad aumentada: Personas con patología respiratoria, cardiaca, embarazo o edades extremas pueden descompensarse antes ante hipoxia.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: El gas se dispersa rápidamente en aire; el impacto principal es atmosférico y por riesgo secundario de incendio.
Persistencia: Baja en el medio local por volatilización.
Movilidad: Muy alta en fase gaseosa.
Impacto sobre agua y suelo: Limitado como contaminación directa; relevante si hay combustibles, aceites o agentes extintores contaminados del vehículo.
Medida práctica: Contener aguas de extinción contaminadas por residuos del incendio del vehículo.
Riesgo secundario: El mayor daño ambiental suele proceder del incendio asociado, del humo y de los líquidos de mantenimiento arrastrados por el agua.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisiones iniciales del mando: Confirmar que es UN 3562, identificar si transporta GNC, GNL, GLP o hidrógeno, establecer zonas, cortar igniciones y valorar rescate frente a defensa.
Escenario abierto: Priorizar aislamiento, control del entorno y enfriamiento de depósitos expuestos.
Escenario cerrado: Alto riesgo de explosión; controlar accesos, ventilar con criterio y limitar presencia de personal.
Si hay fuga sin fuego: Detectar, ventilar y eliminar igniciones; no accionar equipos que puedan chispear.
Si hay fuga con fuego: No extinguir la llama hasta poder cortar el suministro, salvo rescate imprescindible y con plan claro.
Movimiento del vehículo: Solo si el sistema no está afectado y la maniobra reduce claramente el riesgo.
Señales de retirada inmediata: Aumento de sonido del venteo, deformación del depósito, llama envolvente sostenida, fallo estructural o imposibilidad de enfriar.
Coordinación: Solicitar apoyo de especialista del fabricante, transportista o empresa mantenedora si está disponible.
Lectura de la escena: Determinar si existe fuego de chorro, fuga intermitente o acumulación invisible antes de acercar líneas o personal.
Control del perímetro: En vías públicas, cortar carriles a barlovento y sotavento si la nube puede desplazarse; evitar que terceros entren en el área.
Criterio de mando: Si no es posible detener la fuga, enfriar y confinar la exposición mientras se prepara evacuación ampliada y reserva de agua.
Comunicación: Mantener mensajes simples: combustible gaseoso, riesgo de explosión, distancia, no aproximarse y no reintroducir personal sin confirmación de atmósfera segura.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 3562
Nombre de expedición: VEHÍCULO IMPULSADO POR GAS INFLAMABLE
Clase ADR/ONU: 9
Grupo de embalaje: No aplica
Código de clasificación: M11
Etiqueta de peligro: 9
Código de peligrosidad Kemler: 90
Observación de transporte: Artículo que contiene combustible gaseoso inflamable en sus sistemas de propulsión; pueden existir requisitos adicionales según modo de transporte, estado del vehículo y normativa nacional.
Reglamentación útil: Aplican ADR y disposiciones específicas para vehículos o maquinaria propulsados por gas inflamable; revisar instrucciones del transportista, del fabricante y del servicio técnico autorizado.
Dato operacional: En transporte y rescate, tratar como artículo con energía interna y riesgo de liberación súbita del combustible, especialmente tras impacto o incendio.
Lectura reglamentaria: La clasificación no elimina el riesgo real de atmósfera explosiva; la intervención debe basarse en la escena y no solo en la etiqueta.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Tratar como vehículo con sistema presurizado de gas inflamable, con prioridad en aislamiento, eliminación de igniciones, detección, ventilación y enfriamiento.
Punto crítico: El mayor peligro no es la toxicidad intrínseca, sino la combinación de fuga, incendio, explosión y recipientes sometidos a calor.
Criterio prudente: Si no se identifica con certeza el tipo de gas y el estado del depósito, actuar con el escenario más conservador.
Recordatorio: La intervención sobre válvulas, depósitos y dispositivos de alivio requiere formación específica y lectura de la escena antes de la aproximación final.