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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: —
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: VEHÍCULO PROPULSADO POR BATERÍA DE ION SODIO
Número UN: 3558
Sinónimos: Vehículo eléctrico con batería de ion sodio Vehículo propulsado por acumuladores de ion sodio Vehículo con batería recargable de sodio-ion
Número CAS: No existe un número CAS único: se trata de un vehículo que incorpora una batería y materiales diversos.
Número CE (EINECS): No existe un número CE único para el vehículo completo ni para la batería ensamblada.
Uso recomendado: Transporte de vehículos equipados con baterías recargables de ion sodio, conforme a las instrucciones del fabricante y a la reglamentación aplicable. Intervención: tratar el conjunto como vehículo energizado, incluso cuando parezca apagado.
Restricciones de uso: No desmontar, perforar, aplastar ni manipular la batería o sus conexiones durante la carga, descarga o una emergencia. No exponer a calor intenso, llamas, agua contaminada o agentes incompatibles sin evaluación táctica. Aplicar las instrucciones específicas del fabricante cuando estén disponibles.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza del producto: Vehículo con batería electroquímica recargable de ion sodio y circuitos eléctricos potencialmente energizados.
Peligro principal: Daños mecánicos o térmicos pueden provocar cortocircuito, calentamiento, incendio y proyección de materiales calientes.
Energía residual: La batería puede conservar tensión y capacidad de descarga aunque el vehículo esté apagado o desconectado.
Daños ocultos: Una batería deformada, hinchada, humeante o caliente puede sufrir una reacción retardada o reactivarse.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El humo de incendio puede contener partículas irritantes y productos tóxicos de combustión; mantener al personal alejado del humo.
Contacto: El electrolito y los residuos de una batería dañada pueden irritar o lesionar piel y ojos.
Quemaduras: Existe riesgo de quemaduras térmicas por superficies calientes, llamas, gases y proyección de componentes.
Riesgo eléctrico: Evitar tocar simultáneamente bornes, cables dañados o partes conductoras; considerar posible tensión residual.
Exposición secundaria: La ropa y el equipo contaminados por residuos deben aislarse y gestionarse de forma controlada.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: El vehículo completo puede arder por materiales interiores, plásticos, neumáticos y componentes eléctricos; la batería puede alimentar un incendio prolongado.
Riesgo térmico: El calentamiento, aplastamiento o cortocircuito puede causar fuga térmica, generación de gases y reignición.
Explosión: En espacios confinados, la acumulación de gases de descomposición puede producir deflagración si encuentra una fuente de ignición.
Proyección: Celdas dañadas pueden expulsar gases, partículas o componentes calientes.
Señales de alarma: Humo, siseo, aumento de temperatura, chasquidos, hinchamiento u olor anómalo indican deterioro de la batería.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Aplicar abundante agua pulverizada o chorro controlado para refrigerar el vehículo y la batería, evitando dispersar contaminantes.
Táctica: Priorizar rescate, aislamiento, control de propagación y refrigeración sostenida; no confiar únicamente en extinguir las llamas superficiales.
Ataque: Trabajar desde posición protegida, mantener distancia y prever reignición o proyección de componentes.
Batería implicada: Continuar la refrigeración hasta que no exista aumento de temperatura ni signos de reacción; vigilar durante y después de la intervención.
Espacios cerrados: Ventilar de forma controlada y utilizar equipos adecuados para atmósferas potencialmente tóxicas o inflamables.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Establecer una zona de seguridad y mantener alejadas las fuentes de ignición, el público y los vehículos no esenciales.
Contención: Evitar que líquidos procedentes del vehículo alcancen desagües, cursos de agua o el suelo; emplear barreras y absorbentes compatibles.
Batería dañada: No tocar, mover ni cubrir herméticamente una batería caliente, humeante, hinchada o deformada.
Recogida: Los residuos y absorbentes contaminados deben introducirse en recipientes adecuados, sin mezclar materiales incompatibles.
Seguimiento: Controlar temperatura, humo y evolución durante un periodo prolongado, pues puede producirse reignición retardada.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: En humo, vapores o atmósfera incierta, utilizar equipo autónomo de respiración con presión positiva.
Protección corporal: Llevar ropa de intervención contra incendios y protección térmica completa cuando exista fuego o riesgo de exposición al calor.
Protección ocular: Usar protección facial y ocular contra salpicaduras, partículas y proyecciones.
Protección de manos: Utilizar guantes adecuados para riesgo químico, térmico y mecánico; no sustituir la protección eléctrica específica cuando proceda.
Trabajo eléctrico: Solo personal cualificado debe aislar o cortar circuitos, con procedimientos de seguridad eléctrica y herramientas apropiadas.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a la persona a aire fresco sin exponerse al humo; solicitar asistencia médica si presenta tos, dificultad respiratoria, confusión o malestar.
Ojos: Enjuagar inmediatamente con abundante agua durante un tiempo prolongado y retirar lentes de contacto si resulta fácil; obtener atención médica.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua; tratar las quemaduras como lesiones térmicas y solicitar asistencia.
Quemaduras: Enfriar con agua limpia, sin arrancar material adherido ni aplicar pomadas; cubrir de forma no adherente.
Descarga eléctrica: No tocar a la víctima hasta interrumpir de forma segura la fuente; activar emergencias y aplicar soporte vital según formación.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar golpes, caídas, vuelcos, aplastamiento, perforaciones y cortocircuitos; proteger cables y conectores expuestos.
Carga y descarga: Utilizar medios de sujeción adecuados y seguir las instrucciones del fabricante; no desplazar unidades con daños térmicos o estructurales sin evaluación.
Almacenamiento: Mantener en lugar seco, ventilado, protegido de calor, llamas, humedad, impactos y materiales incompatibles.
Segregación: Separar de fuentes de ignición, sustancias oxidantes fuertes y zonas con elevada carga de fuego.
Inspección: Retirar de servicio cualquier vehículo con batería hinchada, caliente, con fuga, humo, olor anómalo o daños visibles.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: El vehículo es estable en condiciones normales de transporte, pero la batería puede volverse inestable tras daño, sobrecalentamiento o cortocircuito.
Condiciones a evitar: Calor intenso, llamas, inmersión no controlada, impactos, aplastamiento, perforación, sobrecarga y conexiones defectuosas.
Incompatibilidades: Evitar contacto de residuos o electrolito con oxidantes fuertes, fuentes de ignición y materiales reactivos.
Descomposición: El incendio puede generar gases irritantes, corrosivos o tóxicos, además de partículas y vapores inflamables.
Reacción retardada: El enfriamiento exterior no garantiza la eliminación inmediata del riesgo interno; mantener vigilancia térmica.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de humo o productos de descomposición y contacto con electrolito o residuos de celdas dañadas.
Efectos agudos: Irritación respiratoria, ocular y cutánea; pueden producirse quemaduras químicas o térmicas.
Incendio: La inhalación de productos de combustión puede causar efectos sistémicos graves, incluso con síntomas inicialmente leves.
Variabilidad: La composición depende del fabricante, del estado de carga, del tipo de celda y de los materiales presentes en el vehículo.
Actuación médica: Tratar según síntomas y exposición; facilitar información sobre batería dañada o incendio.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Riesgo ambiental: Los residuos de batería, electrolitos, metales y materiales de combustión pueden contaminar suelo y agua.
Derrames: Impedir la entrada en alcantarillas, cursos de agua y zonas sensibles; contener y recoger con medios adecuados.
Agua de extinción: Puede arrastrar contaminantes y debe retenerse para su gestión conforme a la normativa local.
Residuos: Gestionar el vehículo, la batería dañada y los absorbentes como residuos especializados, sin eliminación ordinaria.
Prevención: Evitar desmontajes improvisados y transferir la unidad a un gestor o servicio técnico autorizado.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Confirmar si hay batería dañada, humo, calentamiento, fuga, deformación o indicios de reignición.
Táctica: Establecer perímetro, proteger exposiciones, refrigerar con agua y preparar una estrategia de vigilancia prolongada.
Protección respiratoria: Utilizar equipo autónomo de presión positiva en incendio, humo o atmósfera no evaluada.
Riesgo eléctrico: Considerar el vehículo energizado hasta verificar el aislamiento mediante procedimientos seguros y personal competente.
Postincendio: Vigilar puntos calientes, impedir la recarga o reactivación accidental y coordinar el traslado seguro con personal especializado.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: VEHÍCULO PROPULSADO POR BATERÍA DE ION SODIO
Número UN: 3558
Clase ADR/RID: 9
Código de clasificación: M11
Grupo de embalaje: No asignado
Código de peligrosidad Kemler: —
Etiquetas: 9A
Categoría de transporte: No asignada
Código de restricción en túneles: Sin restricción específica indicada
XV. OBSERVACIONES FINALES
Variabilidad: Las características del riesgo dependen del diseño del vehículo, la química concreta de las celdas, el estado de carga y la magnitud del daño.
Información operativa: Solicitar al propietario o fabricante datos sobre ubicación de la batería, puntos de desconexión y procedimientos de emergencia.
Decisión táctica: Si la batería está implicada y no amenaza a personas o exposiciones, puede ser preferible controlar, refrigerar y vigilar antes que manipularla.
Reignición: Mantener observación después del incidente y transportar cualquier unidad dañada con medidas específicas y autorización competente.
Gestión posterior: Documentar daños, contaminación y agua de extinción; derivar el vehículo a un operador especializado.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20