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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: SAL SÓDICA DE TRIFLUOROMETILTETRAZOL EN ACETONA, con un mínimo de 68% de acetona, por masa
Número UN: 3555
Sinónimos: Sal sódica de trifluorometiltetrazol en acetona; solución de sal sódica de trifluorometiltetrazol; mezcla con acetona
Número CAS: No existe un único número CAS para esta mezcla regulada; sus componentes pueden tener identificadores distintos
Número CE (EINECS): No existe un único número CE para esta mezcla regulada; deben consultarse los identificadores de cada componente
Uso recomendado: Intermedio químico y formulación industrial en procesos controlados, conforme a la ficha de datos de seguridad y al procedimiento del fabricante
Restricciones de uso: Uso exclusivamente profesional e industrial; evitar fuentes de ignición, calentamiento, confinamiento, contaminación y contacto con materiales incompatibles. No trasvasar ni modificar la formulación fuera de procedimientos autorizados

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación de transporte: Líquido inflamable, con acetona como componente mayoritario.
Peligro principal: Los vapores pueden formar mezclas inflamables con el aire y desplazarse hasta una fuente de ignición.
Naturaleza de la mezcla: La sal tetrazólica puede presentar comportamiento energético o descomposición peligrosa al calentarse, contaminarse o secarse; tratar los residuos como potencialmente reactivos.
Riesgos físicos: El calentamiento del recipiente puede provocar sobrepresión y ruptura violenta.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Los vapores de acetona pueden causar irritación, cefalea, mareo, somnolencia y depresión del sistema nervioso central.
Contacto ocular: Puede producir irritación intensa y lagrimeo; las salpicaduras requieren lavado inmediato.
Contacto cutáneo: Puede causar irritación y desengrasado de la piel; el contacto prolongado puede agravar la lesión.
Ingestión: Puede causar irritación gastrointestinal y efectos sistémicos; existe riesgo de aspiración si se vomita.
Exposición a productos de descomposición: Puede generar humos irritantes, tóxicos o corrosivos, según las condiciones del incendio.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: La acetona es muy inflamable; sus vapores son más pesados que el aire y pueden acumularse en zonas bajas.
Riesgo térmico: El calentamiento puede aumentar la presión interna y favorecer la descomposición de la sal tetrazólica.
Explosividad: Los vapores pueden explotar en espacios confinados; evitar cualquier confinamiento de la mezcla o de sus vapores.
Fuentes de ignición: Eliminar llamas, chispas, superficies calientes, electricidad estática y motores no protegidos.
Descomposición: No calentar directamente ni permitir que el producto se seque sobre superficies o equipos.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Espuma resistente a alcoholes, polvo químico seco, dióxido de carbono o agua pulverizada, según el entorno.
Aplicación: Enfriar los recipientes desde posición protegida con agua pulverizada; no dirigir chorros compactos sobre el líquido derramado.
Táctica: Aislar el área, retirar fuentes de ignición y combatir desde distancia segura, aprovechando cobertura.
Recipientes expuestos: Si es posible y seguro, retirarlos de la zona; si no, mantenerlos refrigerados y prever su ruptura.
Riesgos para bomberos: El incendio puede producir humos tóxicos o irritantes y descomposición peligrosa de la sal.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar al personal no esencial y establecer una zona de control; mantener alejadas las fuentes de ignición.
Contención: Evitar que el líquido alcance desagües, sótanos, cursos de agua o espacios confinados.
Recogida: Con personal formado, recuperar el producto con equipos compatibles y herramientas que minimicen chispas; no dejar que se seque.
Absorbentes: Usar absorbentes inertes compatibles, evitando materiales contaminados que puedan calentarse o reaccionar.
Eliminación: Colocar los residuos en recipientes compatibles, cerrados pero no sometidos a condiciones que favorezcan presión; gestionar como residuo peligroso.
Emergencia mayor: Si la fuga afecta a un recipiente dañado, calentado o contaminado, no intervenir sin asesoramiento especializado.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en incendio, atmósfera desconocida o concentración elevada; para tareas controladas, protección adecuada frente a vapores orgánicos según evaluación.
Protección ocular: Gafas estancas; añadir pantalla facial durante trasvases o riesgo de salpicadura.
Protección cutánea: Guantes y ropa química compatibles con acetona y la mezcla; comprobar tiempos de permeación del fabricante.
Ropa de intervención: Ropa ignífuga y antiestática cuando exista riesgo de atmósfera inflamable.
Higiene: Retirar ropa contaminada, lavar manos y piel expuesta, y evitar comer, beber o fumar durante la intervención.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia si persisten mareo, somnolencia, tos o dificultad respiratoria.
Ojos: Lavar inmediatamente con abundante agua durante varios minutos, retirando lentes de contacto si resulta fácil; obtener valoración médica.
Piel: Quitar la ropa contaminada y lavar con agua y jabón; no usar disolventes para limpiar la piel.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito y solicitar asistencia médica; mantener a la persona bajo observación por posible aspiración.
Quemaduras o humos: Aplicar medidas habituales de emergencia y atención médica urgente si hay quemaduras extensas, alteración de conciencia o dificultad respiratoria.
Información al personal sanitario: Indicar exposición a acetona y a una sal tetrazólica en mezcla inflamable.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistemas cerrados o con ventilación eficaz, evitando salpicaduras, aerosoles y acumulación de vapores.
Control de ignición: Conectar a tierra los equipos, usar material eléctrico adecuado y prevenir descargas electrostáticas.
Almacenamiento: Mantener en lugar fresco, ventilado y protegido del sol, calor, chispas y llamas.
Integridad: Conservar en su envase original compatible, cerrado y correctamente identificado; protegerlo de golpes y daños.
Segregación: Separar de oxidantes, ácidos o bases fuertes, agentes reductores, fuentes de calor y materiales incompatibles.
Inspección: Vigilar fugas, corrosión, deformación, aumento de presión, cristalización o cambios de aspecto; aislar cualquier envase anómalo.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable únicamente bajo las condiciones recomendadas de almacenamiento y manipulación.
Calor: Evitar calentamiento, llamas, radiación solar intensa y confinamiento; la acetona puede generar presión por vaporización.
Reacciones peligrosas: Posibles reacciones con oxidantes fuertes y otros reactivos incompatibles; la sal tetrazólica puede descomponerse violentamente en condiciones adversas.
Contaminación: Evitar contacto con metales reactivos, suciedad, humedad no controlada y residuos de otros productos.
Descomposición: Puede liberar vapores inflamables y productos irritantes, tóxicos o corrosivos.
Condición crítica: No evaporar ni concentrar deliberadamente la mezcla y no permitir la acumulación de residuo seco.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de vapores, contacto ocular o cutáneo e ingestión accidental.
Efectos agudos: La acetona puede producir irritación, cefalea, mareo, somnolencia y narcosis a concentraciones elevadas.
Efectos locales: El contacto repetido puede desengrasar e irritar la piel y dañar los ojos.
Componente salino: La toxicidad específica de la sal tetrazólica depende de su pureza, concentración, forma de exposición y productos de degradación.
Valoración: Tratar toda exposición relevante como potencialmente grave cuando existan síntomas neurológicos, respiratorios o contacto con producto calentado.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: Evitar cualquier liberación al suelo, alcantarillado y aguas superficiales.
Movilidad: La acetona es miscible con agua y puede dispersarse rápidamente; la mezcla puede transportar el componente salino.
Persistencia y degradación: El comportamiento ambiental de la sal tetrazólica no debe inferirse únicamente a partir de la acetona.
Contención: Recuperar el producto y los absorbentes contaminados para gestión especializada.
Notificación: Informar a las autoridades ambientales si el derrame alcanza aguas, redes de saneamiento o terreno.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Rescatar solo cuando sea seguro, aislar el área y controlar la propagación del incendio o de los vapores.
Aproximación: Situarse a barlovento y evitar depresiones, alcantarillas y zonas donde puedan acumularse vapores.
Intervención: Usar equipo autónomo y protección completa; aplicar agua pulverizada para refrigeración desde cobertura.
Recipientes: No acercarse a envases abombados, con fugas, ruidos anómalos o calentamiento; considerar riesgo de ruptura violenta.
Agua de extinción: Confinarla para impedir contaminación ambiental y evitar que arrastre producto a desagües.
Escalada: Solicitar unidad especializada y asesoramiento del fabricante ante descomposición, contaminación, incendio prolongado o recipientes comprometidos.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: SAL SÓDICA DE TRIFLUOROMETILTETRAZOL EN ACETONA, con un mínimo de 68% de acetona, por masa
Número UN: 3555
Clase ADR/RID: 3
Código de clasificación: D
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 
Etiquetas: 3
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (B)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Aplicación: Esta información sirve para intervención inicial y no sustituye la ficha de datos de seguridad del fabricante ni las instrucciones del lugar.
Variabilidad: El comportamiento puede cambiar con concentración, temperatura, impurezas, envejecimiento, tamaño del envase y grado de confinamiento.
Precaución esencial: No manipular envases dañados, calentados o con producto seco sin evaluación especializada.
Verificación: Confirmar siempre ventilación, compatibilidad química, concentración atmosférica y estado del recipiente antes de intervenir.
Residuos: Mantener los residuos húmedos y controlados conforme al procedimiento autorizado, evitando mezclas con otros residuos químicos.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20