FICHA CREADA POS SuSo
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 90
NÚMERO UN: 3547
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: OBJETO QUE CONTIENE SUSTANCIAS CORROSIVAS, N.E.P.
Designación de transporte: ARTÍCULO U OBJETO QUE CONTIENE MERCANCÍAS PELIGROSAS DIVERSAS, corrosivas
Sinónimos: Objeto con contenido corrosivo; artículo con sustancia corrosiva incorporada
Número UN: 3547
Número CAS: No aplica al conjunto del objeto; depende de la sustancia contenida
Número CE (EINECS): No aplica al conjunto del objeto
Código Hazchem: Puede variar según regulación local y modo de transporte
Clase de peligro: 9
Grupo de embalaje: No suele asignarse al objeto como tal
Uso recomendado: Transporte de equipos, dispositivos o componentes que incorporan sustancias corrosivas
Restricciones de uso: Evitar manipulación brusca, apertura, perforación, calentamiento o desmontaje sin control técnico
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: El peligro depende de la sustancia corrosiva contenida y del diseño del objeto. Puede causar quemaduras químicas, atmósferas irritantes y contaminación.
Naturaleza del riesgo: Riesgo combinado de corrosión, posible reacción con metales, posible liberación de gases irritantes o tóxicos y daño a embalajes u otras cargas.
Riesgo por vapores: Si el objeto pierde estanqueidad, los vapores o aerosoles pueden irritar intensamente ojos, piel y vías respiratorias.
Comportamiento esperado: En condiciones normales de transporte el riesgo suele estar confinado; en incendio, impacto o rotura puede producirse liberación súbita del contenido.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Irritación intensa de nariz, garganta y pulmones; posible tos, broncoespasmo y edema retardado según el contenido.
Contacto con la piel: Quemaduras químicas, dolor, enrojecimiento y destrucción tisular.
Contacto con los ojos: Lesiones graves, dolor intenso, lagrimeo y riesgo de daño permanente.
Ingestión: Quemaduras de boca, garganta y tubo digestivo; riesgo de perforación y shock.
Efectos retardados: Algunas sustancias corrosivas pueden producir agravamiento respiratorio horas después de la exposición.
Personal especialmente vulnerable: Afectados respiratorios previos, portadores de lentes de contacto y personal sin protección química adecuada.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: El objeto UN 3547 no se clasifica por inflamabilidad principal, pero la sustancia contenida o materiales del objeto pueden arder o descomponerse con calor.
Riesgo real de incendio: El fuego externo puede deteriorar la envolvente, romper cierres y liberar corrosivos líquidos, sólidos fundidos o vapores agresivos.
Riesgo de explosión: Generalmente bajo como riesgo primario, pero puede haber estallido por sobrepresión, reacción con metales con desprendimiento de hidrógeno o rotura violenta por calor.
Productos peligrosos de descomposición: Vapores ácidos o alcalinos, óxidos irritantes, humos tóxicos y gases corrosivos según el contenido concreto.
Reacción con agua: Variable. Algunos contenidos pueden diluirse de forma segura y otros reaccionar con calor o salpicaduras.
Punto de inflamación: No aplicable al objeto como criterio principal.
Temperatura de autoignición: Variable según materiales internos y contenido.
Límites de explosividad: No aplicables de forma general al objeto; considerar formación secundaria de hidrógeno en contacto con metales.
Presión de vapor: Variable según el corrosivo contenido.
Peligro térmico: El calentamiento sostenido incrementa la probabilidad de fuga, rotura y proyección de material corrosivo.
Valor táctico: La principal amenaza en incendio suele ser la liberación del contenido por fallo del envase, con exposición química secundaria para bomberos y terceros.
Consecuencia operativa: Tratar cualquier objeto afectado por calor como potencial fuente de fuga súbita hasta verificar integridad, temperatura y estabilidad.
Comportamiento en incendio prolongado: Puede acelerarse la corrosión de cierres y juntas, aparecer fisuras por presión interna y generar derrames hacia drenajes o zonas bajas.
Riesgo de atmósfera peligrosa: La nube o el humo pueden contener corrosivos irritantes de rápida acción; evitar exposición directa y trabajar siempre barlovento.
Riesgo secundario: Si el contenido entra en contacto con metales reactivos, puede generarse gas inflamable y aumentar el peligro de reignición o deflagración local.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para enfriamiento, espuma, polvo químico seco o CO2, seleccionando según materiales circundantes y compatibilidad del contenido.
Medios no adecuados: Chorro compacto directo sobre fuga corrosiva o sobre recipientes dañados si puede dispersar el producto o agravar salpicaduras.
Precauciones concretas: Enfriar desde distancia segura, intervenir a favor del viento, contener escorrentías y evitar contacto directo con el contenido derramado.
Táctica recomendada: Priorizar control del entorno y refrigeración del objeto afectado; atacar el incendio del combustible envolvente más que el contenido corrosivo.
Protección del personal: Traje de intervención con protección química suplementaria y ERA de presión positiva.
Aislamiento: Establecer perímetro inicial y ampliarlo si hay fuga visible, humos irritantes o múltiples objetos afectados.
Escorrentías: Recoger y confinar aguas de extinción contaminadas; pueden ser corrosivas y atacar alcantarillado o superficies metálicas.
Decisión de mando: Si el fuego afecta al objeto, exponer el mínimo personal imprescindible, reservar una línea de agua para refrigeración continua y valorar retirada solo si no compromete la seguridad.
Aplicación del agua: Usar niebla o pulverización fina para abatir calor y proteger la estructura; evitar impacto violento sobre puntos de fuga o material expuesto.
Protección de exposiciones: Priorizar enfriamiento de recipientes, vehículos colindantes y estructuras adyacentes antes de ataque directo al foco.
Ventilación en incendio: Abrir solo lo necesario para control de humos; evitar crear corrientes que arrastren vapores corrosivos hacia zonas ocupadas.
Contención de derrames en incendio: Construir diques, sellar desagües y alejar el agua contaminada de cursos de agua y sótanos.
Vigilancia térmica: Supervisar con cámara térmica si existe; un calentamiento localizado puede preceder a la rotura del objeto.
Retirada de personal: Replegar si se observan deformación, silbido, abombamiento, proyección de gotas, coloración anómala o aumento brusco de vapores.
Postincendio: Mantener vigilancia por posibles fugas tardías, neutralización parcial del contenido y rebrote de vapores por enfriamiento incompleto.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Acciones iniciales: Aislar la zona, identificar el objeto, detener fuentes de daño mecánico y evitar la exposición directa al contenido.
Medidas prácticas: No tocar con manos desprotegidas. Colocar el objeto en posición estable si es seguro. Contener la fuga con material inerte compatible.
Control del derrame: Absorber con tierra, vermiculita o absorbente mineral no reactivo. Evitar serrín y materiales incompatibles si el contenido es oxidante o reactivo.
Neutralización: Solo por personal especializado y cuando se conozca la naturaleza del corrosivo. No improvisar neutralizaciones en intervención inicial.
Protección ambiental: Impedir entrada en desagües, sótanos, cauces y zonas confinadas.
Ventilación: Favorecer ventilación natural o forzada si hay vapores irritantes, sin dispersar la contaminación hacia ocupantes o intervinientes.
Gestión del residuo: Recoger en contenedor resistente a la corrosión, etiquetar y entregar a gestor autorizado.
Perímetro de seguridad: Ampliarlo si el líquido avanza, hay niebla irritante, calor, corrosión visible o afectación de mercancía vecina.
Control de vapores: Trabajar barlovento, en baja exposición y con monitorización visual continua; evitar bajar a fosos, arquetas o espacios confinados sin evaluación previa.
Contención física: Usar barreras, diques y material absorbente compatible para frenar el avance hacia imbornales o drenajes.
Intervención sobre el objeto: Solo mover si se garantiza estanqueidad suficiente y estabilidad; si gotea o está deformado, inmovilizar y esperar apoyo especializado.
Retirada de víctimas expuestas: Priorizar rescate rápido si hay salpicadura o inhalación, sin demorar la descontaminación inicial.
Limpieza: La limpieza final debe realizarse con criterio químico y protección adecuada; no barrer en seco ni usar agua a presión sin control.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva en incendio, fuga, atmósfera irritante o incertidumbre sobre el contenido.
Protección ocular y facial: Pantalla facial completa y gafas estancas de protección química.
Protección cutánea: Guantes resistentes a corrosivos, traje de protección química adecuado al nivel de exposición y botas químicas.
Protección estructural: El traje de bombero estructural por sí solo puede ser insuficiente ante salpicaduras concentradas.
Descontaminación: Establecer corredor de descontaminación para personal, herramientas y equipos expuestos.
Guantes recomendados: Material compatible con corrosivos; comprobar resistencia frente al contenido sospechado y sustituir si hay humedad, perforación o degradación.
Traje recomendado: Nivel de protección química acorde a salpicadura y niebla; en fuga significativa, traje estanco o semiestanco según riesgo.
Protección de pies: Botas resistentes a productos corrosivos, con cubrebotas si existe charco o tránsito por zona contaminada.
Respaldo operativo: Llevar equipo de repuesto para relevo y descontaminación; no reutilizar EPI contaminado sin verificación.
Higiene personal: Retirar ropa y objetos contaminados con cuidado; no pasar la contaminación a cabina, vehículos o zonas limpias.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al afectado al aire fresco, mantener en reposo, oxígeno si procede y vigilancia por posible empeoramiento respiratorio.
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua durante al menos 20 minutos. No usar neutralizantes sobre la piel.
Contacto con los ojos: Irrigar de inmediato con agua templada abundante durante al menos 20 minutos, separando párpados. Retirar lentes si es fácil.
Ingestión: Aclarar la boca. No provocar el vómito. Dar agua en pequeños sorbos solo si está consciente y sin convulsiones.
Asistencia médica: Traslado urgente, especialmente en contacto ocular, ingestión o síntomas respiratorios.
Información sanitaria útil: Aportar la identificación del objeto y, si se conoce, la sustancia corrosiva contenida.
Centro de Toxicología España: Servicio de Información Toxicológica 91 562 04 20
Soporte respiratorio: Si hay disnea, tos persistente o irritación intensa, valorar oxígeno suplementario y observación por posible lesión diferida.
Ojos: La irrigación debe ser inmediata, abundante y mantenida; no retrasarla por retirada de lentes, salvo que salga con facilidad.
Piel: Si la ropa está impregnada, cortar y retirar sin arrastrar sobre la piel; continuar lavado prolongado y cubrir con apósito limpio.
Ingestión grave: Mantener al paciente sentado o en posición de seguridad; no administrar carbón activado salvo indicación médica específica.
Observación posterior: Vigilar al menos por empeoramiento respiratorio, dolor torácico, vómitos, quemaduras extensas o alteración del estado mental.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar golpes, caídas, perforaciones y apilados inestables. No abrir ni desmontar objetos dañados en zona no controlada.
Almacenamiento: Mantener en lugar fresco, seco, ventilado y separado de alimentos, combustibles e incompatibles químicos.
Segregación: Alejar de bases o ácidos incompatibles, metales reactivos, oxidantes y materiales sensibles a la corrosión, según contenido.
Control de temperatura: Proteger del sol directo y de fuentes de calor.
Inspección: Vigilar deformaciones, corrosión externa, exudados, olores irritantes o embalajes humedecidos.
Posición de almacenamiento: Mantener estable, asegurado contra vuelco y con acceso para inspección visual.
Limitaciones: No apilar sobre envases incompatibles ni almacenar junto a materiales porosos o absorbentes no protegidos.
Emergencias: Disponer de kit de derrames, material absorbente compatible y señalización clara de riesgo corrosivo.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Generalmente estable en transporte normal si el objeto permanece íntegro y dentro de condiciones previstas.
Condiciones a evitar: Calor intenso, incendio, impactos, perforación, compresión, contacto con incompatibles y humedad si el contenido es reactivo.
Incompatibilidades: Metales, oxidantes, reductores, ácidos o bases opuestos y materiales orgánicos, según naturaleza del corrosivo contenido.
Reactividad: Puede atacar metales y generar hidrógeno; algunas formulaciones reaccionan con agua o liberan gases irritantes.
Productos de descomposición: Humos corrosivos, vapores tóxicos e irritantes y gases peligrosos según el contenido específico.
Escenarios de inestabilidad: Aumenta el riesgo si hay deformación del contenedor, vibración prolongada, exposición solar, incendio cercano o envejecimiento del cierre.
Materiales incompatibles típicos: Metales blandos, aleaciones sensibles, bases fuertes, ácidos fuertes, agentes oxidantes y materiales orgánicos absorbentes.
Riesgo de reacción secundaria: Si hay contacto con metales o agua de extinción contaminada, puede producirse calor adicional, corrosión acelerada o gasificación.
Indicadores de fallo: Olor acre, condensación, humedad externa, abombamiento, cristales, escurridos o cambio de color en el envase.
Medida preventiva: Evitar toda maniobra que aumente presión, fricción o temperatura interna; trasladar solo con control y protección adecuados.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Variable; el efecto dominante esperado es corrosivo local sobre tejidos.
Lesiones probables: Quemaduras químicas profundas en piel y ojos; irritación severa de vías respiratorias.
Sensibilización: No es el efecto principal esperado del conjunto, aunque puede depender de la sustancia contenida.
Efectos sistémicos: Posibles en ingestión o inhalación significativa, especialmente si el contenido incluye componentes tóxicos además de corrosivos.
Valor operativo: Tratar toda exposición relevante como potencialmente grave hasta identificar la sustancia exacta.
Datos útiles: El daño tisular puede progresar tras el contacto inicial; una aparente mejoría no excluye lesión profunda.
Vía respiratoria: La inhalación de nieblas o vapores puede producir edema, dolor al inspirar y empeoramiento diferido.
Vía ocular: El pronóstico depende de la rapidez y calidad del lavado; la demora empeora de forma marcada la lesión.
Vía digestiva: Riesgo de perforación, hemorragia y aspiración si se produce vómito.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Ecotoxicidad: Puede ser alta para medios acuáticos si el contenido es fuertemente ácido o alcalino, o si genera cambios bruscos de pH.
Persistencia: Depende del corrosivo contenido; algunos componentes se neutralizan, otros permanecen activos y dañan suelos y redes de saneamiento.
Movilidad: Alta si el derrame es líquido o soluble; puede infiltrarse rápidamente en drenajes, suelos porosos y zonas confinadas.
Impacto ambiental: Riesgo de mortalidad de fauna acuática, daño a vegetación y corrosión de infraestructuras.
Medida ambiental prioritaria: Evitar toda descarga a alcantarillado, cauces y depósitos de agua; contener y recuperar el máximo posible.
Observación ecológica: La evaluación ambiental final depende de la sustancia interna, por lo que se debe conservar el residuo para análisis y gestión controlada.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridades del mando: Identificar el objeto, valorar integridad, aislar, proteger al personal, controlar derrame y evitar contaminación secundaria.
Decisiones útiles: Si no hay fuego y el objeto está intacto, priorizar confinamiento y retirada controlada antes que maniobras agresivas.
Escenario con fuego: Refrigerar, proteger exposiciones y asumir posible liberación corrosiva súbita.
Escenario con fuga: Trabajar en nivel de protección química suficiente, usar detectores según riesgo asociado y limitar personal en zona caliente.
Evacuación o confinamiento: Considerar según dirección del viento, visibilidad de vapores y posibilidad de afectación a ocupantes o alcantarillado.
Descontaminación operativa: Obligatoria para personal y materiales que hayan contactado con líquido, condensados o aerosoles.
Transferencia de mando: Comunicar que UN 3547 describe un objeto con contenido corrosivo y que la sustancia exacta condiciona la táctica fina.
Criterio de intervención: No abrir ni manipular el objeto para “confirmar” el contenido si existe daño, calor o sospecha de fuga.
Zona de seguridad: Priorizar barlovento, control de accesos y protección de evacuados; ampliar perímetro si aparecen olores picantes, humos o gotas.
Apoyo especializado: Solicitar unidades de riesgos químicos o hazmat cuando haya fuga activa, recipientes deformados, víctimas expuestas o entorno sensible.
Gestión de recursos: Reservar agua para enfriamiento y descontaminación; no emplear caudales innecesarios que aumenten la dispersión.
Comunicación operativa: Informar a central de la clase 9, corrosividad del contenido y posibilidad de liberación secundaria por rotura.
Recuperación final: No dar por concluido el servicio hasta verificar ausencia de goteo, vapores y residuos en superficie o saneamiento.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 3547
Designación oficial ADR/RID: OBJETO QUE CONTIENE SUSTANCIAS CORROSIVAS, N.E.P.
Clase: 9
Etiqueta de transporte: 9
Kemler: 90
Túneles ADR: Puede variar según disposición aplicable al transporte concreto
Observación reglamentaria: La clasificación se aplica al objeto; la identificación del contenido interno mejora de forma decisiva la respuesta operativa.
Documentación útil: Carta de porte, instrucciones escritas, fichas del fabricante y marcado del equipo o dispositivo transportado.
Transporte interno: Manipular como carga frágil y corrosiva potencial; asegurar inmovilización y control de posición.
ADR/RID: La entrada se usa cuando el objeto contiene mercancías peligrosas diversas corrosivas; la asignación práctica depende de la configuración del artículo y de su embalaje.
Operativa en carretera: Verificar sujeción de la carga, evitar golpes durante rescate y controlar posibles fugas al pavimento.
Operativa en accidente: Considerar derrame, incendio secundario y contaminación de agua de escorrentía; cortar drenajes si es viable.
Transporte ferroviario o multimodal: Aplicar el mismo criterio de aislamiento, refrigeración si hay fuego y apoyo de especialistas para trasvase o retirada.
Información útil para inspección: Etiquetas, paneles, bultos dañados, olor, humos y aspecto de corrosión externa orientan la táctica inicial.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Criterio general: UN 3547 identifica un objeto y no una sustancia única. La intervención debe orientarse al peor comportamiento corrosivo razonable hasta confirmar el contenido.
Mensaje clave para intervinientes: No confiar en la baja apariencia de riesgo externo del objeto intacto; el peligro aumenta de forma importante si hay rotura, calor o desmontaje.
Recomendación final: Solicitar apoyo especializado cuando exista fuga activa, múltiples objetos implicados, afectación ambiental o víctimas contaminadas.
Nota operativa: La mejora decisiva en seguridad depende de identificar el corrosivo concreto, mantener aislamiento y evitar la dispersión del contenido.