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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 58
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: HIPOCLORITO CÁLCICO SECO, CORROSIVO o HIPOCLORITO CÁLCICO EN MEZCLA SECA, CORROSIVO, con más del 39% de cloro activo (8,8% de oxígeno activo)
Número UN: 3485
Sinónimos: Hipoclorito de calcio seco corrosivo; hipoclorito cálcico en mezcla seca corrosivo; cal clorada seca; compuesto de cloro activo sólido.
Número CAS: No existe un único número CAS para esta designación, porque puede corresponder a hipoclorito cálcico o a mezclas secas con composición variable.
Número CE (EINECS): No existe un único número CE para esta designación colectiva; depende de la sustancia o mezcla comercial concreta.
Uso recomendado: Desinfección y tratamiento oxidante de aguas, piscinas e instalaciones, únicamente conforme a la ficha de datos de seguridad y a las instrucciones del fabricante.
Restricciones de uso: No mezclar con ácidos, amoniaco, sales de amonio, materia orgánica, agentes reductores, aceites ni productos clorados incompatibles. Evitar contaminación, humedad, calor y confinamiento. Uso profesional o controlado, con ventilación y separación de incompatibles.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Sólido oxidante y corrosivo, con elevado contenido de cloro activo; puede intensificar incendios y atacar tejidos y metales.
Reactividad peligrosa: La contaminación o el calentamiento puede provocar descomposición rápida, liberación de oxígeno y gases clorados irritantes o tóxicos.
Sensibilidad: Mantenerlo seco, limpio y protegido de radiación solar, fuentes de calor, chispas y materiales combustibles.
Riesgo principal: El contacto con ácidos puede liberar cloro; con amoniaco o compuestos nitrogenados puede generar gases y reacciones violentas.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo y los productos de descomposición irritan o lesionan gravemente las vías respiratorias; puede aparecer tos, broncoespasmo y edema pulmonar retardado.
Piel: Produce irritación intensa o quemaduras químicas, especialmente con humedad o contacto prolongado.
Ojos: Puede causar lesiones oculares graves; las partículas sólidas y las soluciones son especialmente peligrosas.
Ingestión: Corrosivo para boca, garganta y aparato digestivo; puede causar vómitos, dolor abdominal y riesgo de perforación.
Exposición retardada: Vigilar durante varias horas a las personas inhaladas, aunque mejoren inicialmente.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No es normalmente combustible, pero es un oxidante fuerte que puede hacer arder con mayor intensidad materiales combustibles.
Riesgo térmico: El calor favorece la descomposición, con liberación de oxígeno y gases irritantes o tóxicos; los recipientes pueden presurizarse.
Riesgo de explosión: La contaminación con materia orgánica, reductores, ácidos o productos incompatibles puede causar reacción violenta o explosión localizada.
Propagación: El fuego puede extenderse a embalajes, palés, textiles, aceites y otros combustibles contaminados.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar grandes cantidades de agua pulverizada o en niebla, preferentemente desde posición protegida. El agua es adecuada para enfriar y diluir residuos.
Medios inadecuados: Evitar espuma, polvo químico o dióxido de carbono como medios principales cuando puedan dejar producto caliente sin enfriar.
Táctica: Aislar la zona, retirar combustibles si puede hacerse sin riesgo y combatir a distancia; no mover envases calentados o dañados.
Descomposición: Prever liberación de oxígeno y gases clorados; mantener refrigerados los recipientes expuestos, incluso después de extinguir.
Reentrada: Solo con medición atmosférica y autorización del mando, tras confirmar enfriamiento y ausencia de descomposición activa.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Impedir el acceso y establecer zona de protección, especialmente a sotavento; eliminar fuentes de calor y materiales combustibles.
Contención: Evitar que alcance desagües, cursos de agua y suelos; impedir la dispersión del polvo con movimientos bruscos o aire comprimido.
Recogida: Recoger en seco con herramientas limpias, no combustibles y que no produzcan chispas, evitando barrer enérgicamente. Depositar en recipientes compatibles, secos y ventilados.
Descontaminación: No añadir agua, ácidos, reductores ni absorbentes orgánicos al producto derramado. La limpieza final debe realizarse bajo control especializado.
Producto contaminado: Tratarlo como oxidante reactivo; no devolverlo al envase original ni mezclarlo con residuos desconocidos.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración en incendio, atmósfera desconocida, polvo abundante o posible liberación de gases clorados. Los filtros solo se usarán tras evaluación atmosférica y dentro de su vida útil.
Protección ocular: Pantalla facial sobre gafas estancas resistentes a productos químicos.
Protección cutánea: Guantes compatibles con oxidantes y corrosivos, ropa química de protección y botas resistentes; seleccionar materiales según la mezcla comercial.
Nivel de protección: En intervención directa o producto húmedo, usar protección química estanca o encapsulada cuando la evaluación lo justifique.
Higiene: Retirar ropa contaminada, embolsarla de forma segura y lavar la piel inmediatamente; no reutilizar EPI contaminados sin descontaminación.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar al aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y posición cómoda. Administrar oxígeno solo por personal entrenado y solicitar asistencia médica urgente.
Piel: Retirar prendas contaminadas y lavar con abundante agua durante tiempo prolongado. No neutralizar químicamente ni aplicar pomadas sobre quemaduras.
Ojos: Irrigar inmediatamente con agua abundante, manteniendo los párpados abiertos y retirando lentes de contacto si es fácil. Requiere valoración oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito ni administrar neutralizantes; no dar nada por vía oral a una persona somnolienta o con dificultad para tragar.
Seguimiento: La tos, disnea o dolor torácico pueden empeorar de forma retardada; traslado médico aunque los síntomas iniciales sean leves.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar polvo, humedad, golpes, fricción y contaminación cruzada; usar utensilios limpios y secos. No comer, beber ni fumar durante las operaciones.
Almacenamiento: Guardar en lugar fresco, seco, ventilado y protegido del sol, en envase original cerrado y compatible.
Segregación: Separar de ácidos, amoniaco, sales de amonio, reductores, combustibles, metales incompatibles y productos orgánicos.
Control: Inspeccionar envases por calentamiento, abombamiento, humedad, corrosión o emisión de olor; aislar inmediatamente los anómalos.
Incendios: Mantener medios de agua disponibles y limitar las existencias a las necesarias para la operación.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones secas, frescas y limpias; la estabilidad disminuye con calor, humedad, luz solar y contaminación.
Descomposición: Puede liberar oxígeno y compuestos clorados irritantes o tóxicos; la velocidad aumenta con temperatura y humedad.
Incompatibilidades: Ácidos, amoniaco, sales de amonio, agentes reductores, materia orgánica, aceites, grasas, metales reactivos y productos químicos desconocidos.
Reacción con agua: El contacto con humedad puede generar calor, solución corrosiva y descomposición; evitar mojar un derrame concentrado.
Condiciones críticas: No confinar producto en descomposición ni cerrar herméticamente recipientes que estén calientes o emitiendo gas.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de polvo o gases, contacto ocular y cutáneo, e ingestión accidental.
Efectos agudos: Irritación intensa, quemaduras corrosivas, dificultad respiratoria y daño ocular grave.
Efectos respiratorios: La exposición a productos clorados puede causar broncoespasmo, neumonitis química o edema pulmonar retardado.
Gravedad: El riesgo depende de la concentración, humedad, duración, ventilación y composición específica de la mezcla.
Criterio médico: Evaluar siempre a las personas con síntomas respiratorios, exposición ocular o quemaduras, aportando la ficha del producto.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: El producto y sus soluciones son muy perjudiciales para organismos acuáticos por su poder oxidante y clorante.
Movilidad: Puede disolverse y desplazarse con el agua de extinción, alcanzando desagües y cursos superficiales.
Prevención: Contener aguas contaminadas y evitar su vertido sin tratamiento o autorización de la autoridad competente.
Persistencia: El cloro activo puede transformarse y consumirse en el medio, pero los efectos iniciales pueden ser graves y rápidos.
Gestión: Recoger residuos y aguas de intervención como residuos químicos oxidantes y corrosivos.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Peligro para intervinientes: El incendio puede producir atmósferas enriquecidas en oxígeno y gases clorados; el humo no debe penetrarse sin equipo autónomo.
Aproximación: Situarse a barlovento, mantener distancia, usar protección completa y evitar contacto con polvo, escorrentías y embalajes dañados.
Agua de extinción: Aplicarla en abundancia para enfriar y controlar, conteniendo la escorrentía contaminada.
Envases: Enfriar desde posición protegida; retirar solo los que estén fríos, estables y accesibles sin exposición.
Mando: Solicitar apoyo especializado, controlar atmósfera y establecer zonas caliente, templada y fría con descontaminación.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: HIPOCLORITO CÁLCICO SECO, CORROSIVO o HIPOCLORITO CÁLCICO EN MEZCLA SECA, CORROSIVO, con más del 39% de cloro activo (8,8% de oxígeno activo)
Número UN: 3485
Clase ADR/RID: 5.1
Código de clasificación: OC2
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 58
Etiquetas: 5.1 +8
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: La composición puede variar entre hipoclorito cálcico y mezclas secas, pero esta variante corresponde a producto corrosivo con alto contenido de cloro activo.
Criterio operativo: Tratar cualquier envase húmedo, caliente, abombado o contaminado como potencialmente inestable.
Comunicación: Consultar la ficha de datos de seguridad y al fabricante para compatibilidad, composición exacta y gestión de residuos.
Precaución: El olor no es un indicador fiable de seguridad; la ausencia de olor no descarta atmósfera peligrosa.
Registro: Documentar exposición, contaminación, síntomas, medidas de contención y destino de residuos.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20