FICHA CREADA POS SuSo bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 90
NÚMERO UN: 3459

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Hidróxido alcalino sólido corrosivo, n.e.p.
Número UN: 3459
Sinónimos: Sólido alcalino corrosivo no especificado en otra parte; mezcla cáustica sólida
Número CAS: Mezcla o sustancia no especificada; tratar como sólido alcalino fuerte
Número CE (EINECS): Según composición concreta
Código Hazchem: Orientativamente 2X en algunos esquemas nacionales; confirmar en el documento de transporte
Uso recomendado: Uso industrial, formulación química, limpieza técnica, ajuste de pH o procesos cáusticos
Restricciones de uso: Evitar empleo sin identificación precisa, sin ventilación o en presencia de incompatibles

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Sólido corrosivo de carácter fuertemente alcalino
Peligro dominante: Produce quemaduras graves en piel, ojos y mucosas
Estado físico y aspecto: Sólido, polvo, gránulos, escamas o perlas según formulación
Olor: Habitualmente inodoro; el polvo fino puede irritar por vía respiratoria
Comportamiento con agua: Puede disolverse con fuerte liberación de calor y proyecciones cáusticas
Riesgo por vapores: Bajo como sólido, pero el polvo, nieblas o aerosol de disolución son peligrosos
Afectación de materiales: Ataca metales ligeros, tejidos orgánicos y algunas superficies
Riesgo ambiental: Eleva el pH del agua y puede causar daño agudo a organismos acuáticos

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo o aerosol irrita intensamente vías respiratorias y puede causar edema
Contacto con la piel: Corrosivo; causa dolor, necrosis y lesiones profundas
Contacto con los ojos: Riesgo de lesión ocular grave o ceguera permanente
Ingestión: Produce quemaduras severas de boca, garganta, esófago y estómago
Efectos retardados: Posible agravamiento progresivo de lesiones cáusticas tras la exposición
Órganos diana: Piel, ojos, aparato respiratorio y tracto digestivo

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No combustible en condiciones normales
Riesgos reales de incendio: El calor del incendio puede romper envases, abrir costuras y generar derrames corrosivos.
Si el producto se moja o se disuelve, puede aparecer una disolución muy exotérmica con salpicaduras cáusticas.
Riesgo de explosión: No explosivo por sí mismo; puede generar hidrógeno inflamable al reaccionar con aluminio, zinc, estaño o aleaciones sensibles.
En espacios confinados, el hidrógeno puede alcanzar mezcla explosiva.
Riesgo térmico: El calentamiento intenso favorece proyecciones, ebullición local y dispersión de polvo o aerosol corrosivo.
Atmósfera peligrosa: En incendio adyacente puede haber humo, gases irritantes y visibilidad reducida; el polvo suspendido aumenta el riesgo de exposición.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para enfriar y proteger exposiciones; espuma, polvo químico o CO2 para el fuego del entorno si procede.
Medios no adecuados: Chorro compacto directo sobre el sólido o sobre acumulaciones que puedan dispersarse y proyectarse.
Productos peligrosos de descomposición: Aerosoles cáusticos, humos irritantes y, con metales reactivos, posible hidrógeno inflamable.
Conclusión táctica: El principal peligro no es la combustión del producto, sino la reacción con el agua, la proyección cáustica y la contaminación del perímetro.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Estrategia general: Priorizar el incendio del entorno, proteger a la dotación y evitar que el calor comprometa los envases.
Aislar de inmediato la zona, cortar accesos y establecer sectorización caliente-templada-fría.
Medios adecuados: Agua pulverizada y niebla para enfriar recipientes expuestos, pantallas de protección y extinción del combustible implicado.
Si el fuego afecta a estructuras o combustibles próximos, emplear el agente extintor más eficaz para ese material.
Medios no adecuados: No aplicar chorro sólido sobre el producto, ni dirigir agua de forma violenta a sacos, bidones abiertos o acumulaciones.
No usar técnicas que generen salpicadura, dispersión de polvo o arrastre hacia desagües.
Precauciones concretas: Trabajar a barlovento; evitar zonas bajas donde pueda acumularse polvo o gases.
Mantener distancia de seguridad, enfriar recipientes desde posición protegida y vigilar deformación, fuga o rotura.
Si hay recipientes presurizados o calentados, retirarlos solo si el riesgo es menor que el de permanecer expuestos.
Decisión de mando: Si existe gran cantidad, ventilación deficiente o reacción con agua, considerar evacuación ampliada y apoyo HazMat.
Protección del interviniente: ERA obligatorio y traje de protección química cuando haya humo, polvo, aerosol o riesgo de salpicaduras.
Control del entorno: Impedir que el agua de extinción alcance alcantarillas, depósitos o cauces; contener y recoger escorrentías.
Vigilancia operativa: Supervisar posibles reacciones con metales, envases dañados y reencendido del fuego adyacente.
Retirada: No entrar en zonas con atmósfera insegura hasta confirmar condiciones seguras y control del foco.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar, señalizar, cortar tránsito y evitar levantar polvo.
Evacuar si hay liberación masiva, ventilación deficiente o riesgo de contacto con humedad.
Protección personal: ERA si hay aerosol, polvo importante o atmósfera incierta; protección química completa frente a corrosivos.
Control del derrame: Recoger en seco si es seguro, con herramientas resistentes a corrosión y sin generar polvo.
Cubrir con material inerte seco si ayuda a contener la dispersión.
Neutralización: Solo por personal capacitado y de forma controlada; la neutralización puede desprender calor y salpicar.
Con agua: No lavar masivamente si puede agravar la reacción térmica o extender la contaminación; usar solo control hidráulico muy prudente cuando proceda.
Contención: Impedir entrada en alcantarillas, cauces, sótanos y zonas bajas.
Gestión del residuo: Depositar en recipientes compatibles, cerrados y etiquetados para eliminación autorizada.
Si hay nube de polvo: Reducir movimiento de personal, evitar corrientes de aire y humectar solo si no desencadena reacción peligrosa.
Si afecta a pavimento o terreno: Retirar material contaminado y comprobar pH del área antes de reabrir.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA en intervención; filtro para partículas solo en tareas controladas y atmósfera confirmada segura.
Protección ocular/facial: Pantalla facial integral y gafas estancas cerradas.
Protección de manos: Guantes resistentes a álcalis, por ejemplo nitrilo, neopreno o butilo según exposición y tiempo de contacto.
Protección corporal: Traje químico resistente a corrosivos, botas impermeables y capucha.
Protección adicional: Ducha de emergencia, lavaojos y material de descontaminación en zona fría.
Descontaminación: Retirada controlada del EPI, lavado abundante y verificación de contaminación residual antes de salir del sector.
Observación operativa: Si hay salpicaduras o polvo adherido, considerar doble guante y refuerzo en puños, cuello y botas.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Actuar rápido, retirar del foco y descontaminar de inmediato.
Inhalación: Llevar al aire fresco, mantener en reposo y vigilar dificultad respiratoria; asistencia médica urgente si hay tos, ronquera o disnea.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua durante al menos 20 minutos; no frotar.
Ojos: Irrigar de inmediato con agua abundante, separando párpados, durante al menos 20 minutos; evacuación urgente.
Ingestión: Enjuagar boca, no provocar el vómito, dar pequeños sorbos de agua solo si está consciente y traslado urgente.
Ropa contaminada: Retirar y embolsar para descontaminación o eliminación.
Información médica: Las lesiones cáusticas pueden empeorar tras la exposición inicial; valorar vía aérea, dolor, edema y shock.
Centro de Toxicología de España: Servicio de Información Toxicológica 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar formación de polvo, contacto directo y mezcla no controlada con agua o ácidos.
Medidas higiénicas: No comer, beber ni fumar; lavado exhaustivo tras manipular.
Almacenamiento: Lugar seco, fresco, ventilado y con envases bien cerrados.
Segregación: Separar de ácidos, metales reactivos, amonio, halogenados sensibles y humedad.
Envases compatibles: Materiales resistentes a álcalis; confirmar compatibilidad con el producto concreto.
Condición crítica: Proteger de condensación, infiltraciones y rotura del envase.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en almacenamiento correcto y en seco.
Condiciones a evitar: Humedad, agua en adición brusca, calor excesivo y dispersión de polvo.
Incompatibilidades: Ácidos, aluminio, zinc, estaño y otros metales sensibles; algunas materias orgánicas y sales de amonio.
Reacciones peligrosas: Neutralización violenta con ácidos, ataque a metales con posible liberación de hidrógeno.
Productos peligrosos de descomposición: Aerosoles cáusticos, humos irritantes y gases derivados de reacciones secundarias.
Presión de vapor: Prácticamente nula como sólido; el peligro aumenta al generar nieblas o polvo suspendido.
Densidad: Variable según formulación; manejar como sólido denso y potencialmente higroscópico.
Solubilidad en agua: Alta en muchos hidróxidos alcalinos; la disolución suele ser exotérmica.
Punto de ebullición: No aplicable como sólido; puede descomponerse o reaccionar antes de hervir.
Punto de inflamación: No aplicable; el riesgo relevante es químico-corrosivo.
Temperatura de autoignición: No aplicable.
Límites de explosividad: No aplicables al sólido; riesgo secundario por hidrógeno generado con metales.
Productos peligrosos de descomposición: Vapores alcalinos, aerosoles corrosivos y gases de reacción con incompatibles.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: El principal riesgo es la corrosividad más que la toxicidad sistémica clásica.
Corrosión cutánea: Muy probable en exposiciones breves.
Lesión ocular: Muy grave, con posible daño irreversible.
Vías respiratorias: Polvo o niebla pueden causar irritación intensa y lesión química.
Ingestión: Riesgo alto de perforación o hemorragia digestiva en casos severos.
Valoración operativa: Tratar toda exposición significativa como urgencia médica.
Datos toxicológicos útiles: El daño puede ser profundo aunque el contacto haya sido breve; la ausencia inicial de dolor no excluye lesión grave.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto en agua: Aumento brusco del pH con mortalidad de fauna y flora acuática.
Movilidad: Se disuelve o dispersa según formulación, afectando rápidamente al medio receptor.
Persistencia: Depende de la neutralización y capacidad tampón del medio.
Medida prioritaria: Contener escorrentías y evitar llegada a red de saneamiento y cauces.
Suelo: Puede alterar fuertemente el pH y dañar vegetación y microbiota.
Conclusión ecológica: El impacto principal es alcalinización aguda; la rápida contención reduce el daño.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisión inicial: Confirmar etiqueta, panel naranja, carta de porte y estado físico real del producto.
Zona de intervención: Establecer control de accesos, trabajar a barlovento y sectorizar caliente-templada-fría.
Prioridad táctica: Protección de personas, confinamiento del derrame y control de contaminación.
Uso de agua: Solo de forma controlada; evitar disolución violenta y proyecciones.
Rescate: Extracción rápida con descontaminación inmediata de víctimas.
Mando: Valorar necesidad de equipo HazMat, medición de pH y apoyo sanitario precoz.
Descontaminación: Montar corredor de descontaminación para personal, víctimas y material.
Evacuación: Considerarla en interiores, almacenes o zonas con gran cantidad y riesgo de aerosol cáustico.
Decisiones útiles: Si hay fuga continua, priorizar corte de aporte, aislamiento y protección de drenajes antes que la neutralización.
Control de vapores y polvo: Minimizar movimiento, usar barreras físicas y ventilación solo si no dispersa el contaminante.
En recipientes dañados: Enfriar, estabilizar y trasvasar solo con medios adecuados y personal entrenado.
Criterio de retirada: Suspender la entrada si no puede garantizarse control respiratorio, ocular y de salpicaduras.
Reentrada: Solo tras medición, ventilación suficiente y confirmación de ausencia de reacción secundaria.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 3459
Designación de transporte: HIDRÓXIDO ALCALINO SÓLIDO, CORROSIVO, N.E.P.
Clase ADR/RID: 8
Grupo de embalaje: II o III según peligrosidad concreta del preparado transportado
Código de clasificación: Corrosivo; confirmar en documento específico de expedición
Etiquetas de peligro: 8
Kemler: 90
Transporte operativo: Revisar bultos dañados, evitar humedad y segregar de ácidos y alimentos.
Si el bulto presenta fuga, deformación o contaminación externa, ampliar perímetro y tratar como corrosivo sólido reactivo.
Reglamentación: Aplican ADR, RID, IMDG o ICAO/IATA según modo de transporte y composición exacta.
Información útil: En transporte de emergencia, la prioridad es contención, protección de drenajes y consulta documental para confirmar grupo de embalaje y compatibilidades.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Corrosivo alcalino sólido; el mayor peligro es la quemadura química y la reacción exotérmica con agua y ácidos.
Criterio prudente: Si la composición exacta no está confirmada, intervenir con nivel de protección alto frente a corrosivos.
Punto clave: Evitar polvo, salpicaduras, neutralizaciones improvisadas y contaminación de aguas.
Recomendación final: Completar identificación con documentación de transporte, ficha SDS y consulta al expedidor antes de trasvases o neutralización.