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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ÁCIDO FOSFÓRICO SÓLIDO
Número UN: 3453
Sinónimos: Ácido ortofosfórico sólido; ácido fosfórico cristalizado; ácido fosfórico solidificado
Número CAS: No existe un único CAS para esta designación de transporte: puede abarcar ácido fosfórico en forma sólida y formulaciones o grados de distinta composición. Consultar la ficha de datos de seguridad y la documentación del cargamento.
Número CE (EINECS): No existe un único número CE aplicable a todas las formulaciones sólidas transportadas bajo esta designación; verificar la composición específica del producto.
Uso recomendado: Uso industrial controlado como materia prima o reactivo en procesos químicos, tratamiento de superficies, fabricación de fosfatos y formulaciones técnicas, conforme a la ficha de datos de seguridad del fabricante.
Restricciones de uso: No manipular sin evaluación de la concentración, forma física y aditivos. Evitar contacto con piel, ojos y materiales incompatibles. No utilizar en aplicaciones alimentarias, farmacéuticas o de consumo salvo que el grado y la autorización correspondiente lo permitan.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza corrosiva: puede causar quemaduras graves en piel y lesiones oculares importantes.
Reactividad: las soluciones o masas húmedas pueden comportarse de forma distinta al sólido seco; la disolución puede liberar calor.
Peligros secundarios: el contacto con metales reactivos puede generar hidrógeno inflamable; con bases puede producirse una neutralización exotérmica.
Transporte: mantener los envases íntegros y protegidos de humedad, calor y daños mecánicos.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Contacto cutáneo: provoca irritación intensa o quemaduras, con posible lesión profunda según concentración, tiempo de contacto y humedad.
Ojos: riesgo de lesiones graves y pérdida de visión; requiere irrigación inmediata y prolongada.
Inhalación: polvo, niebla o vapores de soluciones concentradas pueden irritar o lesionar las vías respiratorias.
Ingestión: puede causar quemaduras de boca, garganta y aparato digestivo; existe riesgo de vómito y aspiración.
Efectos retardados: el dolor inicial puede ser insuficiente para valorar la gravedad de la lesión.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: el producto no se considera combustible en condiciones normales.
Riesgo térmico: el calentamiento puede provocar descomposición, humos corrosivos y rotura de envases.
Explosión: no suele formar una atmósfera explosiva por sí mismo, pero la reacción con ciertos metales puede liberar hidrógeno inflamable.
Productos peligrosos: pueden generarse humos irritantes o corrosivos de fósforo y compuestos ácidos.
Humedad: la absorción de agua y la disolución pueden ser exotérmicas, especialmente en acumulaciones o recipientes cerrados.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: usar el agente adecuado para el incendio circundante; son generalmente apropiados agua pulverizada, espuma, polvo químico o dióxido de carbono según los materiales implicados.
Táctica: enfriar los envases expuestos desde posición protegida y evitar chorros directos que dispersen material o provoquen reacciones violentas.
Agua: puede emplearse con precaución para refrigeración y control, considerando el calor de disolución y la escorrentía corrosiva.
Aislamiento: retirar, si es seguro, los recipientes no afectados y establecer una zona de exclusión.
Protección: intervenir con equipo autónomo y protección química frente a humos y salpicaduras.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: impedir el acceso de personal no protegido y establecer una zona de seguridad según cantidad, ventilación y forma física.
Contención: evitar que el producto entre en desagües, cursos de agua o zonas confinadas; proteger la escorrentía con diques compatibles.
Recogida: recoger el sólido con herramientas limpias y compatibles, evitando generar polvo; depositarlo en recipientes resistentes, secos y cerrados.
Humedad: no añadir agua directamente sobre grandes acumulaciones; controlar la posible generación de calor durante la humectación.
Limpieza: retirar los residuos con método compatible y gestionar el material contaminado como residuo corrosivo.
Neutralización: solo debe realizarla personal especializado, lentamente y con control térmico; no mezclar a ciegas con bases.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: equipo autónomo en atmósferas desconocidas, durante incendio o cuando exista polvo, niebla o humos corrosivos; seleccionar filtros solo tras evaluar la atmósfera.
Protección ocular: pantalla facial junto con gafas estancas resistentes a productos químicos.
Protección cutánea: guantes y traje o delantal resistente a ácidos, con botas químicas y protección de cuello y muñecas.
Intervención: utilizar equipo de protección química integral cuando haya riesgo de contacto con sólido húmedo, soluciones o escorrentías.
Higiene: disponer de ducha y lavaojos; retirar de inmediato la ropa contaminada y descontaminarla antes de reutilizarla.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: trasladar al aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica si hay tos, dificultad respiratoria o exposición relevante.
Piel: retirar ropa contaminada y lavar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado; no intentar neutralizar sobre la piel.
Ojos: irrigar de inmediato con agua, manteniendo los párpados abiertos y retirando lentes de contacto si es fácil; atención oftalmológica urgente.
Ingestión: enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar neutralizantes o grandes cantidades de líquido sin indicación médica.
Atención médica: llevar la ficha de datos de seguridad, vigilar lesiones respiratorias y digestivas, y mantener observación por posible evolución retardada.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: trabajar con ventilación suficiente, evitando polvo, golpes, fricción y contacto directo; usar herramientas y equipos resistentes a ácidos.
Humedad: mantener el producto seco y protegerlo de condensación, lluvia y salpicaduras de agua.
Almacenamiento: conservar en envases compatibles, cerrados, etiquetados y sobre cubetos o superficies resistentes a la corrosión.
Segregación: separar de bases, agentes reductores, metales reactivos, sustancias combustibles incompatibles y productos que puedan reaccionar con ácidos.
Inspección: comprobar periódicamente envases, cierres, corrosión, apelmazamiento y posibles fugas.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: estable si se mantiene seco, en su envase compatible y dentro de las condiciones recomendadas por el fabricante.
Agua: la humectación o disolución puede liberar calor y formar soluciones corrosivas.
Incompatibilidades: bases fuertes, algunos metales, agentes reductores y sustancias reactivas con ácidos.
Reacciones peligrosas: la neutralización puede ser violenta o exotérmica; ciertos metales pueden liberar hidrógeno.
Descomposición: el calentamiento intenso puede producir humos o productos de fósforo irritantes y corrosivos.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: contacto con piel y ojos, inhalación de polvo o niebla e ingestión accidental.
Efecto principal: corrosión o irritación intensa de tejidos, dependiendo de concentración, tamaño de partícula, humedad y duración de la exposición.
Lesión ocular: puede ser grave e irreversible sin irrigación inmediata.
Inhalación repetida: la exposición a polvo o aerosoles puede inflamar y dañar las vías respiratorias.
Valoración: la toxicidad exacta depende de la composición y del grado comercial; aplicar la información específica del fabricante.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: las fugas pueden acidificar localmente el agua y causar daños a organismos acuáticos.
Movilidad: puede disolverse o dispersarse con la humedad y alcanzar desagües o aguas superficiales.
Persistencia: el componente fosfato puede incorporarse al ciclo de nutrientes; un aporte elevado puede favorecer la eutrofización.
Contención ambiental: bloquear sumideros y controlar la escorrentía; no verter aguas de lavado sin tratamiento.
Gestión: recoger el producto y los absorbentes contaminados conforme a la normativa de residuos corrosivos.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: proteger a las personas, identificar envases afectados y evitar contacto con escorrentías corrosivas.
Acceso: aproximarse desde barlovento, con control de atmósfera y rutas de retirada; evitar zonas bajas si puede generarse hidrógeno.
Equipo: utilizar equipo autónomo y protección química compatible con ácidos.
Refrigeración: enfriar los envases expuestos desde distancia segura y monitorizar deformación, calentamiento o pérdida de contención.
Agua de extinción: contenerla y tratarla como potencialmente corrosiva y contaminada; impedir su entrada en redes de saneamiento.
Reignición: comprobar puntos calientes y reacciones con metales o materiales incompatibles tras extinguir el incendio.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ÁCIDO FOSFÓRICO SÓLIDO
Número UN: 3453
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: C2
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 80
Etiquetas: 8
Categoría de transporte: 3
Código de restricción en túneles: (E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: confirmar la forma sólida real, concentración, humedad, aditivos, tipo de envase y cantidad mediante la documentación del expedidor.
Variabilidad: las propiedades de peligrosidad y la respuesta al agua pueden variar entre grados comerciales y formulaciones.
Criterio operativo: ante incertidumbre, tratar el material como corrosivo, evitar el contacto y solicitar asesoramiento del fabricante o especialista químico.
Descontaminación: considerar corrosivas las herramientas, superficies, aguas y EPI hasta su comprobación.
Comunicación: informar de la posible presencia de soluciones ácidas, humos corrosivos y riesgo de hidrógeno por contacto con ciertos metales.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20