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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 90
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: DIFENILOS POLICLORADOS SÓLIDOS
Número UN: 3432
Sinónimos: Bifenilos policlorados; PCB; policlorobifenilos; clorobifenilos
Número CAS: No existe un único CAS para esta entrada colectiva; las mezclas y congéneres se identifican mediante números CAS distintos. El CAS 1336-36-3 se usa para mezclas comerciales de bifenilos policlorados, cuando resulte aplicable.
Número CE (EINECS): No existe un único número CE para todos los congéneres y mezclas. El número CE 215-648-1 se asocia habitualmente a mezclas de bifenilos policlorados, cuando corresponda a la composición.
Uso recomendado: Manipulación, transporte y gestión confinada de residuos, equipos o materiales contaminados, exclusivamente por personal especializado y conforme a la normativa aplicable. Control de exposición: Mantener el producto encapsulado o cerrado y evitar toda dispersión de polvo, escamas o fragmentos contaminados.
Restricciones de uso: Evitar cualquier uso abierto, pulverización, calentamiento innecesario, mecanizado o tratamiento que genere polvo o vapores. Prohibiciones: No verter en redes de saneamiento, suelos o aguas; no mezclar con residuos incompatibles; no reutilizar envases o materiales contaminados sin descontaminación validada.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Sólido contaminante orgánico persistente, constituido por mezclas o congéneres clorados con propiedades variables según la composición.
Peligro principal: Puede producir efectos tóxicos por inhalación de polvo o humos, ingestión y contacto prolongado; algunos congéneres presentan elevada persistencia y bioacumulación.
Dispersión: El polvo y los residuos finos pueden contaminar superficies, drenajes, equipos y aguas; evitar toda acción que los levante.
Peligro secundario: El calentamiento o incendio puede generar humos irritantes y productos de descomposición clorados de alta peligrosidad.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo, aerosoles y humos de descomposición pueden irritar las vías respiratorias y causar efectos sistémicos; retirar a la persona expuesta de la fuente.
Piel y ojos: Puede causar irritación y contaminación persistente; el contacto repetido o prolongado puede favorecer efectos cutáneos y sistémicos.
Ingestión: Riesgo de intoxicación y contaminación interna; no provocar el vómito y solicitar asistencia toxicológica.
Efectos crónicos: La exposición repetida puede afectar hígado, piel, sistema inmunitario y reproducción; algunos congéneres tienen potencial carcinógeno.
Contaminación secundaria: La ropa, el cabello y el equipo contaminados pueden transferir el producto a otras personas.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: El sólido puede arder si se calienta suficientemente o si está finamente dividido; no debe considerarse incombustible.
Riesgo térmico: El fuego y las superficies calientes pueden producir humos tóxicos, irritantes y corrosivos, incluidos compuestos clorados.
Explosión: No se espera una explosividad intrínseca elevada, pero el polvo suspendido puede agravar el riesgo en espacios confinados.
Propagación: El calor puede dispersar contaminación mediante humo, aguas de extinción y residuos depositados.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar agua pulverizada o niebla, espuma, polvo químico seco o dióxido de carbono, según el incendio circundante y las instalaciones.
Táctica: Enfriar recipientes y estructuras expuestas desde posición protegida; evitar chorros compactos que dispersen polvo o material contaminado.
Aislamiento: Impedir el acceso a zonas afectadas y controlar la escorrentía de aguas de extinción.
Ataque interior: Solo con equipo autónomo y protección química adecuada, tras valorar la estabilidad estructural y la concentración de humos.
Postincendio: Tratar hollín, agua, absorbentes y escombros como residuos peligrosos contaminados.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Delimitar la zona, reducir el tránsito y eliminar fuentes de dispersión de polvo; proteger especialmente sumideros y cursos de agua.
Contención: Recoger cuidadosamente con medios que no levanten polvo y colocar en recipientes estancos, compatibles y etiquetados.
Limpieza: Usar métodos húmedos controlados o aspiración con filtración de alta eficacia; no barrer en seco ni emplear aire comprimido.
Protección ambiental: Evitar que el material alcance suelo, alcantarillado o aguas; comunicar cualquier contaminación ambiental relevante.
Descontaminación: Limpiar herramientas y superficies con procedimientos validados, reteniendo los líquidos y materiales generados como residuos peligrosos.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo respiratorio autónomo en incendios, atmósferas desconocidas o posible formación de humos; para tareas controladas, protección frente a partículas y vapores conforme a la evaluación de exposición.
Protección corporal: Ropa química de protección, preferiblemente desechable o dedicada, con botas y guantes compatibles.
Guantes: Seleccionar material y tiempo de permeación según la mezcla concreta; cambiar inmediatamente los guantes contaminados o dañados.
Ojos y cara: Gafas estancas y pantalla facial cuando exista riesgo de polvo, salpicaduras o manipulación de residuos.
Higiene: Prohibir comer, beber o fumar; retirar la ropa contaminada y establecer control de contaminación antes de abandonar la zona.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Llevar al aire fresco, mantener en reposo y vigilar la respiración; administrar oxígeno solo por personal capacitado y solicitar atención médica.
Piel: Retirar ropa y calzado contaminados; lavar abundantemente con agua y jabón, evitando extender la contaminación.
Ojos: Enjuagar de inmediato con agua durante varios minutos, retirando lentes de contacto si es fácil; obtener valoración médica.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito y contactar urgentemente con un centro de información toxicológica.
Atención médica: Informar de la posible exposición a bifenilos policlorados y conservar el envase o la información de composición sin exponer a terceros.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistemas cerrados o con ventilación localizada; evitar generar polvo y minimizar el tiempo de exposición.
Almacenamiento: Mantener en lugar fresco, seco, ventilado, cerrado y con acceso restringido, sobre superficie impermeable y con retención.
Segregación: Separar de alimentos, piensos, medicamentos, oxidantes fuertes y materiales incompatibles; proteger de calor y llamas.
Envases: Conservar en recipientes estancos, resistentes y claramente identificados; inspeccionar periódicamente posibles fugas o deterioro.
Emergencias: Mantener disponibles absorbentes, contención secundaria, equipos respiratorios y medios de descontaminación.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Relativamente estable en condiciones normales, pero la estabilidad y peligrosidad dependen de los congéneres, impurezas y soporte del producto.
Calor: Evitar calentamiento intenso, soldadura, corte, incendio y superficies calientes por posible generación de humos tóxicos.
Incompatibilidades: Evitar oxidantes fuertes, llamas y agentes o procesos que produzcan cloro reactivo o condiciones muy energéticas.
Descomposición: La combustión o degradación térmica puede generar cloruro de hidrógeno, compuestos organoclorados y otros humos peligrosos.
Reactividad con agua: No se espera una reacción violenta con agua, pero el contacto puede movilizar contaminación hacia el medio ambiente.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de polvo o humos, ingestión accidental y absorción cutánea por contacto prolongado o repetido.
Toxicidad sistémica: Posibles efectos sobre hígado, piel, sistema nervioso, inmunidad y reproducción; la intensidad varía ampliamente entre congéneres.
Persistencia interna: Algunos componentes pueden acumularse en tejidos ricos en grasa y eliminarse lentamente.
Carcinogenicidad: Determinados congéneres o mezclas pueden presentar potencial carcinógeno; aplicar medidas preventivas estrictas.
Evaluación: No extrapolar una composición concreta a toda la familia; consultar la ficha del fabricante o del residuo para datos específicos.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Persistencia: Sustancias muy persistentes en el ambiente, con degradación lenta y posible transporte a larga distancia.
Bioacumulación: Elevado potencial de acumulación en organismos y biomagnificación en cadenas alimentarias, variable según el grado de cloración.
Toxicidad ambiental: Peligroso para organismos acuáticos y terrestres, incluso a concentraciones bajas y por exposición prolongada.
Movilidad: Puede adsorberse a sedimentos y materia orgánica, pero el polvo y los residuos pueden dispersarse con aguas o partículas.
Gestión: Evitar absolutamente la liberación; recoger aguas, suelos y absorbentes contaminados para tratamiento especializado.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Confirmar la presencia del producto mediante documentación, etiquetas y consulta al responsable del lugar; considerar toda zona con humo como potencialmente contaminada.
Protección: Usar equipo autónomo de presión positiva y protección química compatible; establecer control de contaminación para personal y equipos.
Táctica: Priorizar rescate, aislamiento, control del fuego y prevención de la dispersión; operar desde barlovento y zonas seguras cuando sea posible.
Agua de extinción: Contenerla y recogerla; no permitir su entrada en alcantarillas, cursos de agua ni terrenos permeables.
Reentrada: No reanudar actividades hasta ventilar, evaluar contaminantes y retirar residuos mediante personal especializado.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: DIFENILOS POLICLORADOS SÓLIDOS
Número UN: 3432
Clase ADR/RID: 9
Código de clasificación: M2
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 90
Etiquetas: 9
Categoría de transporte: 0
Código de restricción en túneles: (D/E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Variabilidad: Las propiedades toxicológicas, físicas y ambientales dependen del perfil de congéneres, concentración, soporte y presencia de impurezas.
Precaución operativa: Tratar cualquier residuo o equipo asociado como potencialmente contaminado hasta disponer de caracterización fiable.
Control especializado: Requerir asesoramiento de toxicología, higiene industrial y gestión de residuos peligrosos en exposiciones relevantes.
Vigilancia: Documentar personas expuestas, zonas afectadas, materiales recogidos y aguas de extinción para facilitar el seguimiento posterior.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20