FICHA CREADA POS SuSo
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 90
NÚMERO UN: 3428
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Bromatos inorgánicos, n.e.p.
Número UN: 3428
Sinónimos: Sales inorgánicas oxidantes de bromato no especificadas de otro modo
Número CAS: Entrada genérica; depende del bromato concreto presente
Número CE (EINECS): Variable según el compuesto específico
Código Hazchem: Tratar como oxidante fuerte; confirmar con documentación de transporte
Uso recomendado: Reactivo químico, oxidante industrial, laboratorio y formulaciones especiales
Restricciones de uso: Evitar usos no controlados, mezcla con combustibles o reductores y almacenamiento junto a materia orgánica
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Sólido oxidante; puede intensificar incendios y favorecer la ignición de materiales combustibles
Riesgos principales: Reacción vigorosa con reductores, metales finos, combustibles y materia orgánica; formación de humos tóxicos en incendio
Estado físico y aspecto: Habitualmente sólido cristalino o granulado, blanco o incoloro
Olor: Generalmente inodoro o muy tenue
Riesgo por vapores: Bajo como sólido, pero el polvo puede dispersarse y actuar como irritante respiratorio
Comportamiento en intervención: Separar de combustibles, polvo orgánico, azufre, fósforo, metales finos y cualquier material contaminado con hidrocarburos
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Vías de exposición: Inhalación de polvo, ingestión, contacto con piel y ojos
Efectos agudos: Irritación ocular y de mucosas; náuseas, vómitos, dolor abdominal y malestar general tras ingestión
Efectos respiratorios: Tos, irritación faríngea y bronquial; exposición elevada al polvo puede provocar disnea
Efectos sistémicos: Algunos bromatos pueden producir daño oxidativo, metahemoglobinemia y afectación renal
Población especialmente sensible: Menores, personas con enfermedad respiratoria previa y personal expuesto sin protección ocular o respiratoria
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Riesgo de incendio: No es combustible, pero es comburente; acelera con claridad la combustión de madera, papel, textiles, hidrocarburos, plásticos, cartón, embalajes y cualquier material orgánico. Un pequeño foco puede crecer de forma rápida si el producto está mezclado o contaminado con combustible.
Riesgo de explosión: Riesgo de reacción violenta por mezcla con reductores, polvo metálico, azufre, fósforo, compuestos orgánicos o residuos aceitosos. El calentamiento intenso puede provocar descomposición brusca, aumento de presión y proyección de material en recipientes cerrados o semiconfinados.
Comportamiento en fuego: Puede sostener o intensificar el incendio aunque el foco principal esté fuera del producto. Los envases, palets, sacos y zonas impregnadas por contaminación orgánica pueden reaccionar de forma imprevisible. El incendio puede pasar de simple combustión de embalaje a episodio oxidante muy enérgico.
Medios de extinción adecuados: Agua abundante en niebla, pulverización o chorro disperso para enfriar, proteger exposiciones y diluir derrames pequeños no reaccionantes. Prioridad táctica: enfriar recipientes y cortar propagación a combustibles cercanos.
Medios de extinción no adecuados: No usar espuma como solución principal sobre el producto o sobre material contaminado; no confiar en CO2 ni polvo químico para controlar la carga oxidante; evitar chorro compacto si puede dispersar sólido o extender la contaminación.
Riesgo de explosión secundaria: Elevado si el producto entra en contacto con serrín, papel, trapos, absorbentes orgánicos, hidrocarburos o residuos de incendio. Un recipiente calentado puede romperse y proyectar material oxidante sobre cargas combustibles.
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de bromo, vapores corrosivos e irritantes y gases tóxicos del incendio del entorno; posible liberación de oxígeno que agrava la combustión de materiales próximos.
Recipientes expuestos al fuego: Enfriar intensamente desde posición protegida, con exposición mínima del personal. Vigilar abombamiento, fisuras, fuga de polvo o ruptura súbita. Retirar solo si puede hacerse sin aumentar el riesgo.
Riesgo operativo clave: La combinación de oxidante + contaminación combustible + calor es el escenario crítico. Si hay duda de mezcla o contaminación, tratar el material como potencialmente violento y priorizar defensa, enfriamiento y aislamiento.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Objetivo táctico: Detener la propagación, proteger exposiciones, enfriar recipientes, aislar el oxidante y evitar que el fuego alcance materiales incompatibles.
Medios adecuados: Agua pulverizada de gran caudal, líneas de protección y cortinas de agua para enfriamiento de envases, techos, estanterías y estructuras cercanas. Aplicar desde distancia segura y con ángulo que reduzca salpicaduras y dispersión.
Medios no adecuados: Evitar descargar agentes sobre el producto si solo van a removerlo o dispersarlo; no usar herramientas o absorbentes orgánicos para separar la carga; no aplicar espuma sobre oxidante contaminado como táctica principal.
Precauciones concretas: Mantener aislamiento amplio, cortar accesos, retirar combustibles próximos, desconectar energías si es seguro y establecer vigilancia de reactivación. No mover sacos, bidones o contenedores calientes salvo necesidad operativa justificada.
Estrategia de ataque: Si el incendio afecta a almacén mixto o hay producto desconocido mezclado, valorar ataque defensivo o semidefensivo. Priorizar la protección de exposiciones y la continuidad del enfriamiento antes que la entrada prematura.
Enfriamiento: Sostener refrigeración continua de recipientes, pilas y embalajes afectados hasta confirmar que no existe calor residual ni descomposición. Repetir enfriamiento tras cada ciclo de exposición térmica.
Ventilación: Controlada y dirigida a evacuar humos sin dispersar polvo. Evitar ventilación que arrastre partículas a zonas limpias o al exterior sin contención.
Reingreso: No permitir acceso hasta verificar ausencia de focos calientes, estabilidad del producto, integridad de envases y ausencia de contaminación reactiva.
Decisión de mando: Si el foco implica mezcla con combustibles, embalaje abundante o reacción anómala, la opción más segura suele ser perímetro, exposición y control de aguas, no ataque interior prolongado.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar el área, cortar accesos, eliminar combustibles cercanos y evitar cualquier acción que levante polvo o mezcle el producto con material orgánico.
Protección ambiental: Impedir entrada a alcantarillas, drenajes, cauces y zonas con serrín, madera, residuos de embalaje o basura combustible. Contener escorrentías y aguas de lavado.
Recogida del derrame: Recoger en seco con útiles limpios, inertes y no combustibles; introducir en recipientes compatibles, secos, cerrados y etiquetados para gestión como residuo peligroso.
Materiales a evitar: Serrín, papel, cartón, trapos, absorbentes orgánicos, arena sucia con hidrocarburos y herramientas contaminadas con aceites o grasas.
Control de polvo: Trabajar con movimientos suaves, sin barrido agresivo ni soplado. Si se precisa reducción de polvo, usar humectación controlada solo cuando no exista riesgo de reacción por contaminación u otras incompatibilidades.
Limpieza final: Tras retirar el sólido, lavar la zona con agua abundante y contener el agua generada. Revisar rincones, sumideros y puntos donde el polvo pueda haber quedado acumulado.
Fuga con incendio asociado: Priorizar evacuación de personal no esencial, enfriamiento de recipientes y aislamiento amplio de incompatibles. No exponer dotaciones a nube de polvo o humos si el foco no está controlado.
Recipientes dañados: Trasvasar solo si es seguro y con equipo limpio y seco. Si hay contaminación visible o calentamiento, tratarlos como material reactivo y moverlos con máxima prudencia.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA de presión positiva en incendio, fuga con polvo, atmósfera incierta o presencia de humos. En intervención exterior con polvo moderado, respirador adecuado para partículas solo si el mando confirma atmósfera segura.
Protección ocular: Gafas químicas estancas y pantalla facial cuando exista riesgo de polvo proyectado, salpicadura o rotura de envases.
Protección cutánea: Traje de intervención química o de salpicaduras, botas resistentes y guantes compatibles con oxidantes y con el contaminante asociado.
Guantes recomendables: Nitrilo, neopreno o material equivalente según compatibilidad del fabricante, espesor, integridad y tiempo de exposición.
Protección adicional: Ropa exterior limpia y no contaminada con combustibles; descontaminación completa antes de retirar EPI. Evitar paños, esponjas o material absorbente orgánico en la zona caliente.
Criterio de uso: Si hay duda sobre concentración de polvo, mezcla desconocida, humo o contaminación por hidrocarburos, elevar el nivel de protección al máximo operativo.
Observación operativa: Evitar material textil o absorbente que pueda impregnarse y agravar la reacción. Revisar botas, uniones y cierres tras la intervención.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al afectado a aire fresco, mantener en reposo y vigilar respiración. Solicitar asistencia médica si hay tos, disnea, irritación persistente o alteración del estado general.
Contacto con los ojos: Lavar inmediatamente con agua abundante durante al menos 15 minutos, manteniendo párpados abiertos. Retirar lentes solo si es fácil hacerlo y continuar el lavado.
Contacto con la piel: Quitar ropa contaminada y lavar con agua abundante y jabón. Vigilar irritación persistente, enrojecimiento o sensación de quemazón.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito y trasladar con rapidez a valoración médica urgente. Mantener vigilancia por posible toxicidad sistémica.
Signos de alarma: Náuseas, vómitos, dolor abdominal, somnolencia, palidez, dificultad respiratoria, irritación ocular intensa o empeoramiento progresivo tras una exposición aparentemente leve.
Centro de Toxicología de España: 91 562 04 20
Rescate y vigilancia: Mantener control de vía aérea y estado neurológico. Si hay disminución del nivel de conciencia, colocar en posición lateral de seguridad y preparar soporte básico de vida si fuera necesario.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación segura: Evitar golpes, contaminación cruzada, humedad excesiva y generación de polvo; usar sistemas limpios y secos.
Almacenamiento: Lugar fresco, seco, ventilado y separado de combustibles, reductores, ácidos fuertes y materia orgánica.
Envases: Mantener cerrados, limpios y correctamente etiquetados; no reutilizar recipientes contaminados sin descontaminación previa.
Segregación: Separación estricta respecto a líquidos inflamables, agentes reductores, sulfuros, fosfuros, azufre, fósforo y polvos metálicos.
Restricción operativa: No almacenar junto a embalajes de cartón deteriorado, serrín, restos de limpieza, grasas, aceites o residuos de procesos calientes.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento limpio, seco y segregado.
Condiciones a evitar: Calor intenso, contaminación, fricción con mezclas reactivas, humedad que favorezca apelmazamiento y contacto con residuos orgánicos.
Incompatibilidades: Materia orgánica, combustibles, reductores, azufre, fósforo, carbón, metales finamente divididos, sustancias fácilmente oxidables y residuos con hidrocarburos.
Reactividad: Fuerte carácter oxidante; puede iniciar o acelerar reacciones vigorosas y descomposición con liberación de calor.
Productos de descomposición: Óxidos de bromo y humos irritantes; en incendio, atmósfera peligrosa para personal sin ERA.
Riesgo de contaminación: Muy sensible a trazas de aceite, grasa o absorbentes orgánicos, que pueden multiplicar el riesgo de incendio.
Escenario crítico: Si el producto ha estado expuesto a calor, humo, chispa, fuga de combustible o restos de embalaje, debe considerarse potencialmente inestable hasta comprobar lo contrario.
Recomendación táctica: No introducirse en zonas con mezcla visible de oxidante y material combustible sin confirmar estabilidad y capacidad real de control.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Puede ser nocivo o tóxico por ingestión según el bromato concreto; irritante para ojos y vías respiratorias.
Efectos hematológicos: Posible metahemoglobinemia o alteración oxidativa de la sangre tras exposición significativa.
Efectos renales: Algunos bromatos se asocian a daño renal tras ingestión o exposición relevante.
Efectos crónicos: Evitar exposición repetida; el riesgo exacto depende del bromato específico presente.
Criterio operativo: Tratar toda exposición significativa como potencialmente seria hasta valoración médica.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Sustancia oxidante con potencial de alterar ecosistemas acuáticos y microbiota del suelo.
Movilidad: Puede disolverse y desplazarse con el agua, favoreciendo la propagación del contaminante.
Impacto esperado: Riesgo para organismos acuáticos y organismos del suelo por su capacidad oxidante.
Medida clave: Contener aguas de extinción, escorrentías y absorbentes contaminados para su gestión como residuo peligroso.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisión inicial de mando: Confirmar identidad del producto en documentación, asumir comportamiento de oxidante fuerte y establecer zona caliente amplia.
Prioridades: Aislamiento, control de exposición del personal, retirada de combustibles, enfriamiento y contención ambiental.
Si hay humo o fuego: ERA obligatorio; considerar ataque defensivo si existe mezcla con producto desconocido, combustibles o embalajes abundantes.
Si hay derrame sin fuego: Intervención en seco, sin absorbentes orgánicos y evitando contaminación cruzada con herramientas sucias.
Evacuación: Ampliar distancias si hay almacenes con mercancías combustibles, reactivos incompatibles o gran carga de embalaje.
Control de vapores y polvo: Aunque el producto no genere vapor significativo, el polvo puede desplazarse; usar barreras, humectación controlada si procede y ventilación dirigida.
Mensaje táctico: El mayor riesgo suele ser la intensificación del incendio por contacto con materiales combustibles y la reacción por contaminación.
Descontaminación: Realizarla antes de retirar EPI y evitar arrastre del oxidante a vehículos, herramientas o mangueras.
Criterio de abandono: Si no se puede garantizar separación de incompatibles o hay reacción no controlada, abandonar ofensiva y pasar a control perimetral.
Decisión de rescate: No priorizar recuperación de bultos sobre la seguridad de la dotación; si el ambiente es reactivo o la visibilidad es mala, la retirada táctica es preferible a la exposición innecesaria.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 3428
Designación de transporte: BROMATOS INORGÁNICOS, N.E.P.
Clase ADR/RID: 5.1
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 90
Etiqueta de peligro: Comburente
Transporte operativo: Mantener separado de mercancías combustibles, reductoras y alimentos; revisar integridad de bultos y contaminación externa.
Documentación útil: Carta de porte, instrucciones escritas ADR y denominación técnica complementaria si figura en la expedición.
Consideración reglamentaria: Gestionar como mercancía peligrosa comburente; aplicar segregación estricta y control de derrames en vehículo o almacén.
En incidente vial: Priorizar aislamiento perimetral, eliminación de fuentes de ignición, control de aguas y consulta de la documentación de transporte antes de manipular bultos.
Decisión táctica en transporte: Si hay fuga con embalajes dañados o contaminación con carga combustible, inmovilizar la zona y evitar transvase improvisado hasta asegurar compatibilidad y limpieza del útil empleado.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Valoración general: Entrada genérica de oxidantes inorgánicos bromados con peligro principal de intensificación del fuego y reacción con incompatibles.
Recomendación clave: Si existe duda sobre el bromato exacto, actuar con criterio conservador de oxidante fuerte y elevar el nivel de protección.
Nota para la dotación: Evitar limpieza improvisada con materiales combustibles y controlar siempre las aguas contaminadas.