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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 56
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: PERCLORATO DE BARIO EN SOLUCIÓN
Número UN: 3406
Sinónimos: Perclorato bárico; perclorato de bario acuoso
Número CAS: 13465-95-7 para el perclorato de bario; la solución puede tener datos identificativos adicionales según concentración y composición
Número CE (EINECS): 236-716-6 para el perclorato de bario; la solución puede no corresponder a un identificador CE único
Uso recomendado: Uso industrial o de laboratorio en procesos controlados, únicamente por personal formado y conforme a la ficha de datos de seguridad y a la concentración real de la solución. Aplicación: Empleo como agente oxidante en sistemas compatibles y autorizados.
Restricciones de uso: Uso profesional controlado: No mezclar con sustancias combustibles, reductoras, materiales orgánicos, polvos metálicos, ácidos incompatibles o productos de composición desconocida. Concentración: Las precauciones deben ajustarse a la concentración, pH y presencia de otros componentes de la solución. Manipulación: Evitar trasvases innecesarios, calentamiento, contaminación y contacto con materiales combustibles.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Propiedad oxidante: Puede intensificar un incendio y favorecer la combustión de materiales combustibles, aunque la solución acuosa no sea normalmente inflamable.
Peligro toxicológico: Contiene bario soluble, potencialmente tóxico por ingestión y perjudicial por inhalación o contacto.
Estado físico: La solución puede salpicar y contaminar superficies, aguas y equipos de intervención.
Reactividad: La concentración y el medio pueden modificar sustancialmente el comportamiento oxidante y corrosivo.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Nieblas, aerosoles o vapores generados por calentamiento pueden irritar las vías respiratorias y causar efectos sistémicos.
Ingestión: Riesgo de toxicidad por bario, con posibles náuseas, vómitos, dolor abdominal, debilidad y alteraciones musculares o cardíacas.
Contacto: Puede irritar piel y ojos; las salpicaduras requieren lavado inmediato y abundante.
Efectos graves: La exposición importante puede producir hipopotasemia, debilidad muscular, arritmias y compromiso respiratorio.
Vía de exposición: Evitar toda ingestión, inhalación de nieblas y contacto directo; no comer, beber ni fumar durante la intervención.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: La solución acuosa normalmente no arde como un líquido combustible, pero puede favorecer la combustión de materiales presentes.
Riesgo térmico: El calentamiento puede provocar descomposición, concentración por evaporación y liberación de productos irritantes u oxidantes.
Explosión: El contacto con combustibles, reductores o materiales orgánicos, especialmente bajo confinamiento o calor, puede originar reacciones violentas.
Contaminación: Evitar que el producto se mezcle con serrín, papel, textiles, aceites, disolventes u otros absorbentes combustibles.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Utilizar agua pulverizada o niebla de agua para refrigeración y control; seleccionar el agente según los materiales que ardan alrededor.
Táctica: Atacar desde posición protegida, refrigerar recipientes expuestos y evitar chorros directos que dispersen el líquido contaminado.
Aislamiento: Retirar, si es seguro, materiales combustibles y fuentes de contaminación del producto.
Descomposición: El incendio puede generar humos irritantes y compuestos de cloro; tratar toda el agua de extinción como contaminada.
Limitaciones: No aplicar agentes o absorbentes combustibles ni introducir reductores para neutralizar el oxidante.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Restringir el acceso, eliminar materiales combustibles y establecer una zona de control por posible contaminación tóxica.
Contención: Detener la fuga solo si puede hacerse sin riesgo; proteger desagües, cursos de agua y zonas bajas.
Recogida: Recuperar con equipos limpios y compatibles, utilizando absorbentes inertes no combustibles; evitar serrín, papel y materia orgánica.
Limpieza: Recoger los residuos en recipientes compatibles, cerrados y etiquetados para gestión especializada.
Agua contaminada: No verter al alcantarillado ni al medio acuático; impedir la dispersión y comunicar la contaminación ambiental.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración en incendio, atmósfera desconocida, espacio confinado o presencia de nieblas; no confiar en mascarillas filtrantes en emergencias graves.
Protección ocular: Pantalla facial y gafas estancas frente a salpicaduras.
Protección cutánea: Guantes químicamente resistentes, traje de protección y botas compatibles con soluciones oxidantes y sales de bario.
Higiene: Retirar de inmediato la ropa contaminada, embolsarla de forma segura y lavar piel y equipos tras la intervención.
Selección: Confirmar la compatibilidad de los EPI con la concentración y con los productos mezclados.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica si hay síntomas o exposición relevante.
Piel: Retirar la ropa contaminada y lavar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado.
Ojos: Enjuagar de inmediato con agua abundante, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si es fácil.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona somnolienta o convulsionada.
Atención médica: Requiere valoración urgente ante ingestión, síntomas neuromusculares, alteraciones del ritmo cardíaco, dificultad respiratoria o exposición importante.
Información clínica: Comunicar la posible exposición a bario soluble y conservar la etiqueta o ficha del producto.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar con ventilación adecuada, evitando aerosoles, salpicaduras, calor, golpes y contaminación del recipiente.
Segregación: Mantener separado de combustibles, reductores, materiales orgánicos, polvos metálicos y productos incompatibles.
Almacenamiento: Conservar en envase compatible, cerrado, protegido de la luz solar directa, calor, heladas y daños físicos.
Contención secundaria: Utilizar cubetos o bandejas resistentes para impedir la liberación al suelo y al desagüe.
Control: Inspeccionar periódicamente cierres, corrosión, cristales o cambios de concentración por evaporación.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable únicamente bajo las condiciones recomendadas y sin contaminación; la concentración real influye en el riesgo.
Incompatibilidades: Evitar reductores, combustibles, materia orgánica, aceites, disolventes, polvos metálicos y mezclas de composición desconocida.
Calor: Evitar calentamiento, evaporación hasta sequedad y confinamiento de recipientes expuestos a fuego.
Reacciones: La contaminación puede causar calentamiento, liberación de gases o reacción violenta, especialmente con reductores.
Productos peligrosos: La descomposición térmica puede liberar humos irritantes, compuestos de cloro y residuos de bario.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: El perclorato de bario soluble puede causar toxicidad sistémica significativa, especialmente por ingestión.
Órganos diana: El bario puede afectar al equilibrio de potasio, la función muscular, la respiración y el sistema cardiovascular.
Síntomas: Náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea, debilidad, parestesias, temblores, parálisis o alteraciones del ritmo cardíaco.
Exposición repetida: Debe evitarse la exposición reiterada a soluciones o nieblas; la evaluación depende de concentración, duración y vía.
Valoración: La ausencia inicial de síntomas no excluye evolución posterior tras una ingestión o exposición importante.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: La liberación de bario soluble y de una sal oxidante puede perjudicar organismos acuáticos.
Persistencia: El bario puede pasar a sedimentos o permanecer en el entorno según pH, composición del agua y condiciones locales.
Movilidad: Las soluciones pueden desplazarse rápidamente por drenajes, suelos permeables y aguas superficiales.
Prevención: Evitar cualquier descarga y contener también el agua de lavado o extinción.
Gestión: Entregar residuos y absorbentes contaminados a un gestor autorizado; no diluir para eliminar el riesgo.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Confirmar la presencia de solución oxidante y posible toxicidad por bario antes de aproximarse.
Zona caliente: Trabajar con equipo autónomo, protección química adecuada y control estricto de escorrentías.
Táctica: Refrigerar recipientes, aislar materiales combustibles y actuar desde posición protegida, evitando dispersar el producto.
Comunicación: Informar al mando sobre el riesgo oxidante, la toxicidad sistémica y la posibilidad de contaminación ambiental.
Descontaminación: Establecer control de personal, equipos y aguas residuales antes de abandonar la zona.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: PERCLORATO DE BARIO EN SOLUCIÓN
Número UN: 3406
Clase ADR/RID: 5.1
Código de clasificación: OT1
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 56
Etiquetas: 5.1 +6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Variabilidad: El comportamiento de una solución depende de concentración, temperatura, pH y componentes adicionales; esta ficha no sustituye la ficha de datos de seguridad del proveedor.
Identificación: Verificar envase, concentración, integridad, volumen y posibles mezclas antes de decidir la táctica.
Criterio preventivo: Tratar fugas, nieblas y residuos como potencialmente tóxicos y oxidantes hasta su caracterización.
Notificación: Solicitar apoyo especializado y asesoramiento toxicológico ante exposición humana, incendio relevante o contaminación de aguas.
Residuos: No reutilizar envases ni devolver producto recuperado al recipiente original si existe contaminación.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20