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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 56
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: CLORATO DE BARIO EN SOLUCIÓN
Número UN: 3405
Sinónimos: Clorato bárico; clorato de bario acuoso
Número CAS: 13477-00-4 para el clorato de bario; la solución comercial puede requerir identificación adicional según concentración y componentes
Número CE (EINECS): 236-940-0 para el clorato de bario; la solución formulada puede tener identificadores adicionales
Uso recomendado: Uso industrial controlado como agente oxidante y reactivo químico, exclusivamente por personal formado y conforme a la ficha de datos de seguridad del fabricante.
Restricciones de uso: Evitar usos no autorizados, mezclas improvisadas, calentamiento y contacto con materiales combustibles o reductores. La concentración, el pH y los aditivos pueden modificar los peligros de la solución.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Solución acuosa de una sal oxidante; puede intensificar la combustión aunque el producto no sea necesariamente inflamable por sí mismo.
Peligro principal: La contaminación con materia orgánica, combustibles, polvos metálicos, sulfuros, sulfitos, amonio o agentes reductores puede provocar reacciones violentas.
Estado físico: Líquido; las salpicaduras pueden contaminar superficies y materiales absorbentes.
Contaminación: El clorato de bario es tóxico por ingestión y perjudicial si se absorbe en cantidad suficiente.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Las nieblas o aerosoles pueden irritar las vías respiratorias y causar efectos sistémicos; evitar generar pulverización.
Contacto: Puede irritar ojos y piel; retirar rápidamente la ropa y el calzado contaminados.
Ingestión: Riesgo grave por toxicidad sistémica del bario y del anión clorato; requiere valoración médica urgente.
Efectos sistémicos: Pueden aparecer alteraciones gastrointestinales, neuromusculares, cardíacas y del equilibrio electrolítico, especialmente tras ingestiones importantes.
Exposición: La ausencia de síntomas iniciales no excluye una intoxicación relevante.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: La solución acuosa normalmente no arde como un combustible, pero el oxidante puede alimentar la combustión.
Riesgo térmico: El calentamiento puede producir descomposición, liberación de gases irritantes o tóxicos y concentración del residuo oxidante por evaporación.
Explosión: El contacto con reductores, combustibles o contaminantes orgánicos, especialmente en espacios confinados o bajo calor, puede generar reacciones violentas.
Productos de descomposición: Pueden formarse oxígeno y compuestos irritantes de cloro; el bario puede quedar en residuos sólidos contaminantes.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar agua pulverizada, niebla o chorro de agua abundante, si es tácticamente seguro; adaptar el agente al incendio circundante.
Táctica: Enfriar recipientes expuestos desde distancia protegida y evitar que el agua de extinción arrastre el producto a desagües o cauces.
Limitaciones: No aplicar agentes o materiales combustibles que puedan reaccionar con el oxidante; evitar chorros que dispersen el líquido.
Reignición: Vigilar depósitos, residuos secos y zonas calentadas después de extinguir.
Intervención: Aislar el área y solicitar apoyo especializado ante recipientes dañados, calentamiento intenso o contaminación con reductores.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Restringir el acceso y eliminar fuentes de ignición, calor, combustibles y materiales incompatibles.
Contención: Impedir la entrada en alcantarillas, cursos de agua y sótanos; usar barreras compatibles y recoger el líquido en recipientes adecuados.
Recogida: Emplear herramientas limpias y no combustibles; no utilizar serrín, papel, trapos, turba ni otros absorbentes orgánicos.
Dilución: No diluir ni neutralizar de forma improvisada; cualquier lavado controlado debe gestionarse como residuo contaminado.
Gestión: Mantener separado de residuos combustibles y reductores, etiquetar los recipientes y entregar a gestor autorizado.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: En exposición a nieblas, espacios confinados o concentración desconocida, usar equipo autónomo de presión positiva; para tareas controladas, protección seleccionada mediante evaluación específica.
Protección ocular: Gafas estancas; añadir pantalla facial durante trasvases o riesgo de salpicadura.
Protección cutánea: Guantes resistentes a productos químicos y traje o delantal impermeable compatible.
Protección corporal: Botas químicamente resistentes y ropa que impida la impregnación; cambiar inmediatamente prendas contaminadas.
Higiene: Prohibir comer, beber o fumar durante la intervención y lavar manos, cara y equipo tras la tarea.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica si hay síntomas o exposición relevante.
Ojos: Enjuagar inmediatamente con abundante agua durante un tiempo prolongado, retirando lentes de contacto si resulta fácil; evaluación médica.
Piel: Quitar ropa contaminada y lavar con abundante agua; no frotar ni aplicar neutralizantes.
Ingestión: No provocar el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona somnolienta; contactar urgentemente con toxicología o emergencias.
Vigilancia: Control médico de constantes, estado neuromuscular y cardíaco; conservar la información del producto y la concentración conocida.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar con ventilación adecuada, evitando salpicaduras, aerosoles y contaminación del recipiente.
Segregación: Mantener separado de combustibles, materia orgánica, reductores, ácidos incompatibles, polvos metálicos y productos que contengan amonio o sulfuros.
Almacenamiento: Conservar cerrado, fresco, protegido de calor y luz intensa, sobre cubeto de retención y lejos de desagües.
Envases: Usar recipientes compatibles, limpios y correctamente identificados; no reutilizar envases para otros productos.
Control: Inspeccionar periódicamente fugas, corrosión, cristalización o concentración por evaporación.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento cuando se evita el calentamiento y la contaminación.
Descomposición: El calor intenso, la evaporación del agua o la contaminación pueden aumentar la peligrosidad del residuo y liberar gases oxidantes o irritantes.
Incompatibilidades: Agentes reductores, combustibles, materia orgánica, sulfuros, sulfitos, polvos metálicos, amonio y materiales fácilmente oxidables.
Reacciones: La mezcla con sustancias incompatibles puede ser exotérmica, producir gases o causar incendio y explosión.
Precauciones: No mezclar residuos ni devolver producto usado al envase original.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vía crítica: La ingestión es especialmente preocupante por la toxicidad del bario y del clorato; también deben evitarse inhalación de nieblas y contacto prolongado.
Bario: Puede provocar pérdida de potasio, debilidad, vómitos, diarrea, alteraciones musculares y arritmias.
Clorato: Puede causar irritación y alteraciones oxidativas o hematológicas tras absorción significativa.
Gravedad: El riesgo depende de la concentración, cantidad absorbida, vía y estado clínico; la solución no debe considerarse inocua por ser acuosa.
Seguimiento: Requiere valoración médica urgente ante ingestión, síntomas neuromusculares, dificultad respiratoria o alteraciones cardíacas.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: La descarga puede contaminar aguas y afectar organismos por la toxicidad del bario y la persistencia de sales disueltas.
Movilidad: La solución puede dispersarse rápidamente en agua y alcanzar desagües o aguas superficiales.
Persistencia: No confiar en la evaporación del agua como eliminación; el residuo puede concentrar la sal oxidante.
Prevención: Evitar toda liberación al medio y contener aguas de lavado y extinción.
Gestión: Recuperar el producto y los materiales contaminados como residuo peligroso conforme a la normativa aplicable.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Confirmar la presencia de solución oxidante, identificar recipientes afectados y localizar incompatibles o materiales combustibles cercanos.
Distancia: Trabajar desde posición protegida, especialmente si hay calentamiento, recipientes cerrados o contaminación con reductores.
Enfriamiento: Aplicar agua pulverizada a recipientes expuestos, evitando dispersar el producto y controlando el agua contaminada.
Protección: Usar equipo autónomo y protección química adecuada; los equipos convencionales pueden resultar insuficientes frente a nieblas o gases de descomposición.
Coordinación: Establecer perímetro, controlar escorrentías y transferir la gestión del residuo a personal especializado.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CLORATO DE BARIO EN SOLUCIÓN
Número UN: 3405
Clase ADR/RID: 5.1
Código de clasificación: OT1
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 56
Etiquetas: 5.1 +6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Concentración: Las propiedades exactas dependen de la concentración de clorato de bario, el disolvente, el pH y los aditivos; consultar la documentación del fabricante.
Muestras: No tomar muestras durante una emergencia salvo por personal especializado y con medios compatibles.
Residuos: No mezclar con absorbentes combustibles, residuos orgánicos ni productos reductores.
Información médica: Comunicar la posibilidad de toxicidad por bario y clorato, junto con la cantidad y vía de exposición estimadas.
Criterio operativo: Ante incertidumbre, tratar la fuga como oxidante tóxico y aplicar el nivel de protección más conservador.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20