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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 40

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: DIÓXIDO DE TIOUREA
Número UN: 3341
Sinónimos: Dióxido de tiourea; ácido formamidinsulfínico; formamidina sulfinato; TDO
Número CAS: 1758-11-6
Número CE (EINECS): 217-157-8
Uso recomendado: Agente reductor en procesos textiles, decoloración, tratamiento de pulpa y papel y síntesis química, únicamente en instalaciones autorizadas y bajo control técnico.
Restricciones de uso: Evitar usos domésticos, aplicaciones alimentarias, contacto con piel o materiales incompatibles y operaciones sin ventilación. Mantener alejado de humedad, calor, chispas, llamas y agentes oxidantes.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Sólido reductor que puede presentar peligro de combustión espontánea o auto-calentamiento, especialmente finamente dividido, húmedo, contaminado o acumulado.
Riesgo térmico: El calentamiento puede acelerar la descomposición y generar gases irritantes o tóxicos, incluidos óxidos de azufre y compuestos nitrogenados.
Propagación: El polvo puede dispersarse por el aire; evitar su levantamiento y la acumulación en superficies, conductos y equipos.
Peligros secundarios: El contacto con humedad, ácidos, bases fuertes u oxidantes puede producir reacciones exotérmicas o desprendimiento gaseoso.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo puede irritar intensamente nariz, garganta y vías respiratorias; concentraciones elevadas pueden causar tos, dificultad respiratoria y afectación pulmonar.
Piel: Puede causar irritación y, en contacto prolongado o con humedad, dermatitis; retirar inmediatamente la contaminación.
Ojos: El polvo provoca irritación mecánica y química, con lagrimeo, dolor y posible lesión corneal.
Ingestión: Puede causar irritación gastrointestinal, náuseas, vómitos y efectos sistémicos; no inducir el vómito.
Riesgo por descomposición: Los humos de un incendio pueden ser considerablemente más peligrosos que el producto original.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Puede auto-calentarse y arder; el riesgo aumenta con polvo fino, grandes masas, contaminación o almacenamiento prolongado.
Explosividad del polvo: Una nube de polvo suspendida puede presentar riesgo de deflagración si existe una fuente de ignición.
Fuentes de ignición: Eliminar llamas, chispas, superficies calientes, electricidad estática y trabajos en caliente.
Productos de combustión: Pueden formarse óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno, monóxido y dióxido de carbono y otros humos irritantes.
Conducta térmica: Evitar remover o abrir bruscamente envases calientes; el calentamiento puede ser progresivo y no siempre visible.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar agua pulverizada, niebla de agua, espuma compatible o polvo químico seco según el entorno; enfriar los recipientes expuestos.
Táctica: Aislar el área, combatir desde posición protegida y evitar dispersar el polvo con chorros directos de alta presión.
Exposición: Retirar, si es seguro, envases no afectados; mantenerlos fríos mediante pulverización de agua desde distancia.
Agentes inadecuados: Evitar chorros compactos que levanten polvo o propaguen material ardiendo.
Reignición: Vigilar puntos calientes y depósitos ocultos; el material puede reactivarse tras una extinción aparente.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Restringir el acceso, eliminar fuentes de ignición y establecer zonas de seguridad a sotavento.
Contención: Impedir la entrada en desagües, cursos de agua y espacios confinados; proteger el producto de lluvia y humedad.
Recogida: Evitar barrer en seco o usar aire comprimido; recoger suavemente con herramientas limpias y no generadoras de chispas.
Material absorbente: Para pequeñas cantidades, emplear material seco e inerte compatible; no usar absorbentes oxidantes ni contaminados.
Eliminación: Introducir en recipientes secos, cerrados y correctamente identificados, evitando compactar o almacenar grandes masas.
Derrame húmedo: Tratarlo como potencialmente reactivo y solicitar apoyo especializado; no mezclar con ácidos, oxidantes ni residuos desconocidos.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en incendio, atmósfera desconocida o concentración elevada; para tareas controladas, protección contra partículas conforme a la evaluación de exposición.
Protección ocular: Gafas cerradas contra polvo; pantalla facial durante trasvases o riesgo de proyección.
Protección cutánea: Guantes resistentes a productos químicos y ropa de protección de manga larga, seleccionados según tiempo de contacto y condiciones de trabajo.
Incendio: Traje estructural de intervención y equipo respiratorio autónomo; la ropa de bombero ofrece protección térmica, no aislamiento químico absoluto.
Higiene: Evitar llevar polvo a zonas limpias; retirar la ropa contaminada y lavar manos, cara y equipo tras la intervención.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Llevar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar valoración médica si persisten tos, irritación o dificultad respiratoria.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua y jabón durante un tiempo prolongado; obtener asistencia si aparece irritación.
Ojos: Enjuagar inmediatamente con agua abundante, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si resulta fácil y continuar el lavado.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito y solicitar atención médica o toxicológica.
Emergencia: Si hay inconsciencia, convulsiones o dificultad respiratoria, activar asistencia urgente; no administrar nada por vía oral a una persona inconsciente.
Información clínica: Indicar la exposición a un sólido reductor y la posible generación de humos irritantes por calentamiento.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar con extracción localizada, evitar la formación de polvo y utilizar equipos limpios, secos y conectados a tierra cuando proceda.
Almacenamiento: Conservar en lugar fresco, seco, ventilado y protegido de la luz y de fuentes de calor; mantener los envases cerrados.
Segregación: Separar de oxidantes, ácidos, bases fuertes, humedad, fuentes de ignición y materiales incompatibles.
Control de inventario: Evitar grandes acumulaciones, contaminación cruzada y almacenamiento prolongado sin inspección.
Envases: Proteger de daños, mantenerlos estables y no reutilizar recipientes contaminados para otros productos.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Relativamente estable cuando se mantiene seco, fresco, limpio y protegido de fuentes de calor.
Descomposición: El calentamiento puede provocar descomposición exotérmica y liberación de humos irritantes o tóxicos.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, ácidos, bases fuertes, humedad, materiales combustibles contaminados y fuentes de ignición.
Reacciones peligrosas: La mezcla con productos incompatibles puede generar calor, gases y aumento de presión en recipientes cerrados.
Condiciones a evitar: Calor, llamas, chispas, fricción intensa, confinamiento, polvo suspendido y acumulaciones voluminosas.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente inhalación de polvo, contacto ocular y cutáneo e ingestión accidental.
Efectos inmediatos: Irritación de ojos, piel y vías respiratorias, tos, lagrimeo, molestias gastrointestinales y malestar general.
Efectos por exposición intensa: Puede producir dificultad respiratoria y lesiones químicas o inflamatorias que requieren evaluación médica.
Sensibilización: No debe asumirse ausencia de sensibilización; controlar estrictamente el contacto repetido.
Valoración: La gravedad depende de la concentración, duración, tamaño de partícula, ventilación y presencia de productos de descomposición.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Medio acuático: Evitar toda liberación; el producto puede alterar la calidad del agua y ejercer efectos reductores sobre organismos acuáticos.
Movilidad: El material derramado puede dispersarse con el agua y alcanzar desagües o cursos superficiales.
Persistencia: La transformación ambiental depende de humedad, pH, temperatura y actividad microbiana; no descargar deliberadamente.
Actuación: Contener, recuperar y gestionar como residuo químico; comunicar cualquier llegada a aguas o alcantarillado.
Prevención: No lavar derrames hacia el medio ambiente ni mezclar residuos con oxidantes u otros reactivos.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Proteger a personas, aislar el área, controlar la exposición al humo y evitar la dispersión de polvo.
Aproximación: Situarse a barlovento o lateralmente, con protección respiratoria autónoma y vigilancia de temperatura.
Ataque: Preferir agua pulverizada o niebla para enfriamiento y control, evitando chorros que dispersen el sólido.
Reconocimiento: Comprobar envases calientes, deformados o acumulaciones ocultas; considerar riesgo de reignición y descomposición.
Después del incendio: Ventilar de forma controlada, retirar residuos con métodos que no generen polvo y mantener vigilancia térmica.
Descontaminación: Contener aguas de extinción y gestionar el material recogido como residuo potencialmente reactivo.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: DIÓXIDO DE TIOUREA
Número UN: 3341
Clase ADR/RID: 4.2
Código de clasificación: S2
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 40
Etiquetas: 4.2
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Aplicación: La intervención debe basarse en la evaluación continua del estado del producto, ventilación, temperatura, cantidad y compatibilidades presentes.
Variabilidad: El comportamiento puede cambiar notablemente entre polvo fino, producto compactado, material húmedo o envases contaminados.
Muestreo: No entrar en recipientes, silos o espacios confinados sin control atmosférico, autorización y procedimiento específico.
Comunicación: Informar al centro de toxicología y a los equipos receptores sobre la posibilidad de descomposición y generación de humos irritantes.
Residuos: No devolver material derramado al envase original ni mezclarlo con otros residuos químicos.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20