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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 50

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: HIPOCLORITOS INORGÁNICOS, N.E.P.
Número UN: 3212
Sinónimos: Hipocloritos inorgánicos, n.e.p.; mezclas de hipocloritos inorgánicos; agentes blanqueantes inorgánicos clorados
Número CAS: No existe un único número CAS: corresponde a una entrada colectiva que puede incluir distintos hipocloritos inorgánicos y mezclas.
Número CE (EINECS): No existe un único número CE: depende de la sustancia o mezcla concreta incluida en esta designación colectiva.
Uso recomendado: Uso industrial o profesional como agente oxidante, desinfectante, blanqueante o fuente de cloro activo, únicamente conforme a la composición y ficha de seguridad del expedidor.
Restricciones de uso: No mezclar con ácidos, productos amoniacales, reductores, materiales combustibles ni sustancias orgánicas. Evitar contaminación, calentamiento, humedad cuando afecte a la estabilidad y contacto con metales incompatibles. Confirmar siempre la composición específica.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza oxidante: puede intensificar un incendio aunque no sea necesariamente combustible.
Descomposición: el calor, la contaminación o la incompatibilidad pueden provocar descomposición exotérmica y liberar oxígeno y gases irritantes o tóxicos, incluido cloro.
Reactividad: riesgo de reacción violenta con ácidos, reductores, amoníaco, aminas, materia orgánica y combustibles.
Peligro ambiental: evitar la entrada en desagües y cursos de agua; puede ser muy perjudicial para organismos acuáticos.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: polvo, nieblas o gases de descomposición pueden irritar intensamente las vías respiratorias y causar tos, broncoespasmo o dificultad respiratoria.
Piel: puede causar irritación o quemaduras, especialmente si el producto está húmedo o concentrado.
Ojos: riesgo de lesión ocular grave por contacto con sólido, solución, polvo o gases irritantes.
Ingestión: puede provocar quemaduras en boca y tubo digestivo, vómitos y alteraciones sistémicas; no inducir el vómito.
Exposición secundaria: la acidificación o mezcla accidental puede generar una atmósfera peligrosa incluso lejos del producto.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: el producto puede no arder, pero favorece la combustión de materiales combustibles.
Riesgo térmico: el calentamiento puede causar descomposición exotérmica, aumento de presión y liberación de oxígeno y cloro.
Explosividad: recipientes cerrados expuestos al calor pueden romperse; la contaminación con combustibles o reductores aumenta el riesgo de reacción violenta.
Propagación: separar el producto de madera, papel, aceites, combustibles y otros materiales orgánicos.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: utilizar agua pulverizada o nebulizada para refrigeración y control, si es compatible con la situación; seleccionar el agente para el material que arde alrededor.
Agentes inadecuados: evitar aplicar agentes o absorbentes combustibles y no dirigir chorros que dispersen el producto.
Táctica: aislar la zona, retirar materiales combustibles sin exponerse y refrigerar los recipientes desde una posición protegida.
Gases: prever liberación de cloro y otros productos irritantes; establecer zona de exclusión y controlar la atmósfera.
Retirada: si existe calentamiento, humo, abombamiento o descomposición, aumentar distancias y considerar evacuación preventiva.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: establecer perímetro, eliminar fuentes de contaminación y mantener alejadas a personas no protegidas.
Contención: impedir que alcance desagües, aguas superficiales, combustibles y materia orgánica.
Recogida: usar herramientas limpias, no combustibles y compatibles; recoger cuidadosamente evitando polvo, fricción y humedad innecesaria.
Absorbentes: emplear material inerte y no combustible compatible; no utilizar serrín, papel, trapos ni absorbentes orgánicos.
Descontaminación: no neutralizar improvisadamente; consultar al responsable químico y gestionar los residuos como oxidantes contaminados.
Atmósfera: si hay polvo, olor a cloro, calentamiento o mezcla desconocida, trabajar solo con protección respiratoria adecuada y medición ambiental.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección ocular: gafas estancas; añadir pantalla facial cuando exista riesgo de salpicadura o proyección.
Protección cutánea: guantes resistentes al producto y traje o ropa de protección química compatible, con botas adecuadas.
Protección respiratoria: equipo autónomo de presión positiva en incendio, liberación de gases, concentración desconocida o deficiencia de oxígeno.
Selección del filtro: no confiar en filtros para atmósferas desconocidas, calientes o potencialmente enriquecidas en oxígeno; verificar compatibilidad con cloro y partículas.
Higiene: retirar ropa contaminada, evitar llevar residuos fuera del área y lavar el equipo tras la intervención.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente si hay tos, dificultad respiratoria o exposición a gases.
Piel: retirar ropa contaminada y lavar inmediatamente con abundante agua durante un tiempo prolongado; atención médica ante dolor, enrojecimiento o quemadura.
Ojos: irrigar de inmediato con abundante agua, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si resulta fácil y continuar el lavado; evaluación oftalmológica urgente.
Ingestión: enjuagar la boca, no provocar el vómito ni administrar neutralizantes; no dar nada por vía oral a una persona inconsciente y solicitar asistencia médica.
Información clínica: aportar la etiqueta, composición disponible y posible exposición a cloro o mezclas ácidas.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: evitar polvo, salpicaduras, golpes, fricción y contaminación; trabajar con ventilación adecuada y utensilios limpios.
Separación: mantener apartado de ácidos, reductores, amoníaco, aminas, metales incompatibles, combustibles y materiales orgánicos.
Almacenamiento: conservar en lugar fresco, seco, ventilado y protegido del sol y de fuentes de calor; mantener el envase cerrado y estable.
Integridad: inspeccionar envases por humedad, corrosión, abombamiento o deterioro; no devolver material derramado al recipiente original.
Control: limitar existencias y acceso, aplicar rotación y seguir las condiciones específicas del fabricante.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: relativamente estable solo bajo las condiciones indicadas por el fabricante; la estabilidad varía según el hipoclorito, concentración, humedad y contaminantes.
Descomposición: el calor, la luz intensa, la humedad, ácidos y contaminación pueden acelerar la descomposición y liberar oxígeno y cloro.
Incompatibilidades: ácidos, reductores, amoníaco, aminas, sustancias orgánicas, combustibles y ciertos metales.
Reacciones peligrosas: puede producir calor, gases irritantes, sobrepresión o reacción violenta.
Prevención: evitar mezclas, trasvases innecesarios y contacto con materiales desconocidos.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: inhalación de polvo, nieblas o gases; contacto ocular y cutáneo; ingestión accidental.
Efectos agudos: irritación intensa, quemaduras químicas, lesión ocular grave y afectación respiratoria.
Gases liberados: el cloro puede causar irritación severa, broncoespasmo, edema pulmonar retardado y riesgo vital en exposiciones importantes.
Variabilidad: la toxicidad depende del hipoclorito concreto, concentración, pH, impurezas y productos de descomposición.
Seguimiento: observar durante varias horas a las personas con síntomas respiratorios, aunque mejoren inicialmente.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Toxicidad acuática: el cloro activo y algunos hipocloritos pueden ser muy tóxicos para organismos acuáticos.
Transformación: la reactividad y el consumo de cloro varían según pH, materia orgánica, luz y composición del agua.
Persistencia: puede disminuir por reacción y dilución, pero no debe suponerse ausencia de impacto ambiental.
Contención: evitar toda descarga a alcantarillado, suelo, aguas superficiales o subterráneas.
Residuos: recoger y eliminar mediante gestor autorizado, evitando mezclar con residuos combustibles o reductores.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: confirmar composición, concentración, estado del envase, exposición térmica y posibles mezclas contaminantes.
Aproximación: situarse a barlovento, usar protección estructural complementada con equipo autónomo y evitar contacto con humos.
Control: refrigerar desde distancia segura, impedir propagación a combustibles y establecer zonas caliente, templada y fría.
Atmósfera: monitorizar oxígeno, cloro y otros gases irritantes; no entrar sin evaluación continua.
Agua de intervención: contenerla y evitar su descarga ambiental; valorar la compatibilidad antes de aplicarla directamente al producto.
Retirada: ante descomposición rápida, humo, fuga de gas o recipientes deformados, replegarse y ampliar el aislamiento.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: HIPOCLORITOS INORGÁNICOS, N.E.P.
Número UN: 3212
Clase ADR/RID: 5.1
Código de clasificación: O2
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 50
Etiquetas: 5.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Composición: esta designación n.e.p. puede abarcar sustancias y mezclas con comportamiento diferente; la ficha del expedidor y la etiqueta del envase prevalecen para la identificación específica.
Decisión táctica: tratar inicialmente como oxidante reactivo con potencial de liberar cloro hasta confirmar la composición.
Comunicación: informar de cualquier mezcla con ácidos, amoníaco, reductores, combustibles o materia orgánica.
Control posterior: revisar envases, superficies y aguas de extinción antes de levantar el perímetro.
Precaución: no realizar neutralizaciones ni trasvases sin personal especializado y procedimiento validado.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20