FICHA CREADA POS SuSo
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 90
NÚMERO UN: 3092
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Líquido corrosivo para el medio ambiente, n.e.p.
Número UN: 3092
Sinónimos: Sustancia líquida corrosiva, peligrosa para el medio ambiente, n.e.p.
Número CAS: Mezcla o sustancia genérica; variable según formulación
Número CE (EINECS): Variable según composición
Código Hazchem: Orientativamente 2X en algunos esquemas; confirmar en documentación de transporte
Uso recomendado: Transporte y manipulación de formulaciones líquidas corrosivas con peligro ambiental significativo
Restricciones de uso: Uso profesional. Evitar manipulación por personal no formado, vertidos al medio, compatibilidad desconocida y trasvases improvisados
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Corrosivo. Puede causar quemaduras graves en piel y ojos. Muy peligroso para el medio acuático o con efectos duraderos según composición.
Naturaleza del riesgo: El peligro operativo dominante suele ser la corrosividad del líquido y de sus nieblas, junto con la contaminación ambiental por arrastre a suelos, alcantarillado o cauces.
Riesgo por vapores: Variable. En espacios cerrados puede haber atmósferas irritantes o corrosivas, especialmente si el producto desprende vapores ácidos o básicos.
Estado físico y aspecto: Líquido, generalmente incoloro a coloreado; aspecto variable según formulación.
Olor: Variable; desde débil hasta irritante o acre.
Densidad: Habitualmente igual o superior a la del agua, según formulación.
Solubilidad en agua: Variable; muchos productos de esta clase son miscibles o reaccionan parcialmente con agua.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Irritación intensa de vías respiratorias; posible tos, broncoespasmo y lesión química si hay vapores, nieblas o aerosoles.
Contacto con la piel: Produce irritación intensa o quemaduras químicas, con dolor, enrojecimiento y destrucción tisular.
Contacto con los ojos: Riesgo elevado de lesiones graves, ulceración corneal y pérdida de visión.
Ingestión: Puede causar quemaduras en boca, garganta, esófago y estómago; riesgo de perforación y shock.
Efectos retardados: Puede aparecer empeoramiento de lesiones cutáneas, oculares o respiratorias tras la exposición inicial.
Riesgo sistémico: Dependiente de la composición; en mezclas complejas pueden existir efectos tóxicos adicionales por componentes específicos.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Esta designación UN no implica necesariamente producto inflamable; el riesgo dominante es corrosivo y ambiental.
Riesgos reales de incendio: El producto puede no arder por sí mismo, pero un incendio próximo puede calentar envases, provocar sobrepresión, fuga, proyección de líquido y descomposición peligrosa.
Riesgo de explosión: No suele considerarse explosivo por clasificación UN 3092, pero puede reaccionar violentamente con incompatibles y generar gases peligrosos, aumento brusco de presión o ruptura de recipientes cerrados.
Comportamiento en fuego: La exposición térmica favorece ebullición, fisuración del envase, emisión de nieblas corrosivas y dispersión de salpicaduras por sobrepresión.
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada para refrigerar y abatir vapores; espuma, polvo químico seco o CO2 para el combustible del entorno, según el foco principal del incendio.
Medios no adecuados: Chorro compacto directo sobre el derrame o sobre recipientes dañados, si puede dispersar el producto o aumentar la contaminación.
Productos peligrosos de descomposición: Vapores corrosivos e irritantes; según composición, óxidos tóxicos, gases ácidos o básicos y nieblas agresivas para vías respiratorias.
Riesgo secundario: La mezcla con metales, bases o ácidos incompatibles puede generar calor, salpicaduras o gases irritantes, incluso sin llama visible.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Objetivo táctico: Proteger intervinientes, confinar el producto, evitar exposición a humos corrosivos y prevenir contaminación de aguas.
Evaluación inicial: Confirmar si el foco es el producto, el embalaje, el vehículo o el entorno. Priorizar lectura de paneles, carta de porte y fuga visible antes de atacar.
Medios adecuados: Extinguir el combustible implicado con el agente apropiado. Emplear agua pulverizada para refrigerar envases expuestos, proteger recipientes vecinos y abatir vapores si es seguro hacerlo.
Medios no adecuados: Evitar chorro a alta presión sobre recipientes dañados, derrames líquidos o zonas en pendiente donde el arrastre pueda ampliar el área contaminada.
Precauciones concretas: Trabajar a barlovento y a distancia prudente, aislar la zona, limitar accesos, contener escorrentías, proteger sumideros y no permitir entrada a alcantarillas o cauces.
Enfriamiento de recipientes: Refrigerar de forma continua y desde posición protegida. Si hay deformación, venteo o incremento de temperatura, ampliar perímetro y considerar retirada defensiva.
Ataque al incendio: Si la composición es incierta o hay emisión visible de vapores corrosivos, priorizar ofensiva limitada o táctica defensiva, con protección máxima y control de exposición.
Ventilación y humos: Evitar exponerse a la pluma. Los humos pueden ser irritantes, corrosivos o más pesados que el aire según componentes; mantener control de atmósfera en zonas bajas.
Protección del medio: Toda agua de extinción contaminada debe considerarse residuo peligroso si ha contactado con el producto.
Criterio de mando: Si el fuego afecta a varios recipientes o existe fuga activa con calentamiento, valorar evacuación preventiva y perímetro ampliado antes de entrada interior.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas inmediatas: Aislar, señalizar y eliminar accesos no esenciales. Colocarse en zona alta y a barlovento si hay vapores.
Control de la fuga: Si es posible sin exposición, cerrar válvulas, enderezar recipientes, sellar orificios con material compatible y detener la fuente antes de la contención.
Contención: Formar diques con material inerte no combustible. Proteger sumideros, cauces, pasos de agua y puntos de drenaje antes de mover el líquido.
Absorción: Usar absorbentes inertes compatibles, como tierra seca, vermiculita o material específico para corrosivos.
Neutralización: Solo por personal competente y cuando la composición sea conocida; una neutralización inadecuada puede agravar la reacción, elevar la temperatura y producir salpicaduras.
Limpieza final: Recoger en recipientes resistentes a la corrosión, etiquetar y gestionar como residuo peligroso. Evitar lavado indiscriminado con agua si puede extender el vertido.
Medidas ambientales: Notificación inmediata si alcanza red de saneamiento, suelo permeable o dominio público hidráulico.
Fuga en interior: Ventilar de forma controlada, sin generar aerosolización, y restringir el acceso hasta confirmar niveles aceptables de exposición.
Salida de dotación: Establecer descontaminación de botas, guantes y útiles antes de retirar el sector.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración en intervención, especialmente en espacios cerrados, incendio o presencia de vapores, nieblas o atmósfera desconocida.
Protección corporal: Traje de protección química resistente a corrosivos; nivel de protección según concentración, salpicadura y duración de la exposición.
Guantes: Resistentes a productos corrosivos, por ejemplo nitrilo, neopreno, butilo o material validado para la mezcla concreta.
Protección ocular y facial: Pantalla facial completa y gafas estancas cuando proceda.
Botas: Botas químicas resistentes a corrosión, con cubrebotas si hay charco o contaminación de suelo.
Observación operativa: El traje estructural de incendio por sí solo puede ser insuficiente frente a salpicaduras químicas sostenidas.
Descontaminación de EPI: Lavar o retirar con procedimiento controlado tras la intervención; no reutilizar prendas ni guantes degradados por corrosión.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Retirar a la víctima de la exposición sin poner en riesgo al rescatador y activar asistencia sanitaria urgente.
Inhalación: Aire fresco, reposo y vigilancia respiratoria. Administrar oxígeno por personal entrenado si es necesario. Si hay dificultad respiratoria, mantener en reposo y traslado urgente.
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada y lavar de inmediato con abundante agua durante al menos 15-20 minutos. No frotar ni usar neutralizantes sobre la piel.
Contacto con los ojos: Irrigar inmediatamente con agua abundante durante al menos 15-20 minutos, separando párpados. Traslado urgente a oftalmología.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. Dar pequeñas cantidades de agua solo si la víctima está consciente y no convulsiona. Atención médica inmediata.
Ropa contaminada: Quitar y embolsar para descontaminación o eliminación controlada.
Observación clínica: Vigilar edema, dolor persistente, tos, sibilancias y signos de lesión química progresiva durante las horas siguientes.
Centro de Toxicología España: Servicio de Información Toxicológica: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar contacto directo, nieblas y salpicaduras. Usar ventilación adecuada y equipos compatibles con corrosivos.
Almacenamiento: Mantener en recipientes resistentes a la corrosión, bien cerrados, en cubetos de retención y separados de incompatibles.
Condiciones recomendadas: Lugar fresco, ventilado, protegido del calor y de la luz solar directa si puede degradarse.
Segregación: Separar de ácidos o bases incompatibles, oxidantes, reductores, metales reactivos y alimentos.
Restricción operativa: No reutilizar envases contaminados sin descontaminación técnica.
Control de envase: Vigilar corrosión, hinchazón, fugas y degradación de juntas; los cierres dañados pueden abrirse con el calor.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Generalmente estable en condiciones normales de transporte y almacenamiento si el envase es compatible.
Condiciones a evitar: Calor excesivo, recipientes no compatibles, contaminación cruzada y contacto con agua si la formulación reacciona con ella.
Incompatibilidades: Ácidos, bases, oxidantes, reductores, metales ligeros y sustancias que puedan desencadenar reacción exotérmica, según composición exacta.
Reactividad: Puede reaccionar con materiales incompatibles liberando calor, gases corrosivos o gases peligrosos.
Polimerización peligrosa: No esperable de forma general; depende de componentes específicos.
Productos de descomposición: Vapores irritantes, corrosivos o tóxicos; algunos componentes pueden generar gases ácidos, amoníaco, cloro, óxidos o aerosoles agresivos.
Condición crítica: La mezcla con agua, ácidos o bases solo debe considerarse segura si la documentación técnica lo confirma para esa formulación concreta.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Variable según mezcla; la corrosividad local suele ser el efecto más relevante en intervención.
Lesiones locales: Graves en piel, ojos y mucosas.
Sensibilización: No es la característica principal de esta entrada, aunque algunos componentes podrían producirla.
Efectos sistémicos: Posibles tras absorción o ingestión de ciertos componentes; valorar composición real y cantidad expuesta.
Vías críticas: Ocular, cutánea e inhalatoria en presencia de nieblas o vapores.
Dato operativo: La ausencia de síntomas iniciales no descarta lesión profunda, especialmente en ojos y tejidos mojados por el producto.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: Sustancia o mezcla peligrosa para el medio ambiente; evitar cualquier vertido.
Medio acuático: Puede causar mortalidad de organismos acuáticos y alteración del pH con efectos agudos.
Persistencia: Variable según composición; algunos componentes pueden mostrar efectos duraderos.
Movilidad: El líquido puede extenderse rápidamente por superficies y redes de drenaje.
Medida clave: Confinamiento temprano y recuperación del producto antes de dilución o arrastre.
Actuación ambiental: Priorizar protección de alcantarillado, depuradoras, suelos permeables y cursos de agua superficiales.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridades del mando: Identificar composición exacta en carta de porte, reconocer corrosividad, proteger personal, controlar escorrentía y valorar evacuación puntual.
Decisiones útiles: Si hay fuga activa con vapor corrosivo o composición incierta, adoptar táctica defensiva y zonificación estricta.
Reconocimiento: Leer paneles, etiquetas y documentación; confirmar si la mezcla contiene ácido, base fuerte, biocida o componente metálico/reactivo.
Perímetro inicial: Aumentarlo si hay niebla, reacción visible, envases dañados o afectación a alcantarillado.
Descontaminación: Establecer corredor de descontaminación para intervinientes, equipos y víctimas antes de salida de zona.
Espacios confinados: Riesgo elevado por acumulación de vapores irritantes o corrosivos; monitorizar atmósfera y ventilar de forma controlada.
Trasvase: Solo con recipientes y bombas químicamente compatibles y personal especializado.
Evacuación: Considerarla si la nube irritante se concentra en zonas bajas, hay amenaza a viviendas o el control de fuga no puede asegurarse en minutos.
Gestión de recursos: Solicitar apoyo de medio ambiente, saneamiento y empresa responsable cuando exista vertido con impacto potencial externo.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: UN 3092 Líquido corrosivo para el medio ambiente, n.e.p.
Clase ADR/RID: 8
Riesgo subsidiario: 9
Grupo de embalaje: II o III según peligrosidad concreta de la materia transportada
Código de peligrosidad Kemler: 90
Etiquetas de peligro: 8 y 9
Túneles ADR: Puede variar según grupo de embalaje y disposición específica; verificar documento de transporte.
Información útil de transporte: Confirmar expedidor, denominación técnica, cantidad, tipo de envase, presión interna si existe y si el producto presenta riesgo por calentamiento.
Documentación: En una entrada n.e.p., la documentación debe identificar los componentes que justifican la clasificación y las incompatibilidades críticas.
Actuación con transporte: Confirmar si el vehículo transporta cargas mixtas, disponer de control de derrames y no iniciar neutralización o trasvase sin confirmar compatibilidad.
Reglamentación operativa: Aplicar criterios ADR, segregación de mercancías incompatibles y control de vertidos a red de saneamiento o dominio público hidráulico.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: UN 3092 identifica un líquido corrosivo con peligro ambiental significativo y composición variable. La intervención debe centrarse en aislamiento, protección química, control de fugas y prevención de contaminación.
Criterio de prudencia: Tratar inicialmente como corrosivo severo con potencial de emisión de vapores irritantes hasta confirmar la sustancia concreta.
Dato clave para la dotación: Sin nombre técnico de expedición complementario, evitar neutralizaciones improvisadas y priorizar contención, reconocimiento documental y apoyo especializado.