FICHA CREADA POS SuSo bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80
NÚMERO UN: 2968

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Ácido sulfámico
Número UN: 2968
Sinónimos: Ácido amidosulfónico, ácido aminosulfónico, sulfamic acid
Número CAS: 5329-14-6
Número CE (EINECS): 226-218-8
Código Hazchem: 2X
Clase ADR: 8
Grupo de embalaje: III
Uso recomendado: Desincrustante, limpiador ácido, tratamiento de superficies, formulación industrial
Restricciones de uso: Evitar usos no controlados, mezcla con oxidantes fuertes, bases fuertes y productos clorados

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Descripción general: Sólido corrosivo de carácter ácido. Puede causar lesiones importantes en contacto con piel, ojos y mucosas.
Riesgos principales: Corrosivo para tejidos, irritación respiratoria por polvo, reacción con bases y ciertos metales con posible desprendimiento de gases.
Comportamiento en emergencia: El producto sólido puede dispersarse como polvo. En disolución acuosa aumenta el riesgo de contacto corrosivo y escorrentía contaminante.
Riesgo por vapores: Bajo a temperatura ambiente; el principal riesgo inhalatorio procede del polvo y de humos de descomposición en incendio.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo irrita nariz, garganta y vías respiratorias; exposiciones intensas pueden producir tos y dificultad respiratoria.
Contacto con la piel: Puede causar irritación intensa y quemaduras químicas, sobre todo con humedad o soluciones concentradas.
Contacto con los ojos: Riesgo elevado de lesión ocular grave y daño corneal.
Ingestión: Provoca quemaduras en boca, garganta y aparato digestivo, con dolor, vómitos y riesgo de complicaciones.
Efectos crónicos: La exposición repetida a polvo puede mantener irritación respiratoria y cutánea.
Órganos diana: Ojos, piel, tracto respiratorio y digestivo.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Producto no combustible en condiciones normales.
Riesgo real de incendio: No arde con facilidad, pero el calor del incendio del entorno puede descomponerlo y generar humos tóxicos e irritantes.
Riesgo de explosión: No se considera explosivo. El polvo suspendido no suele presentar el comportamiento típico de polvo combustible, pero debe evitarse su dispersión masiva.
Productos peligrosos de descomposición: Óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno, amoníaco y vapores corrosivos.
Reactividad en incendio: Puede reaccionar con metales liberando hidrógeno; en recintos cerrados este gas puede inflamarse.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Agua pulverizada, niebla de agua, espuma, polvo seco o CO2 según el material que arda en el entorno.
Medios no adecuados: Chorro compacto directo sobre el producto derramado si puede dispersar polvo o extender contaminación.
Precauciones concretas: Enfriar recipientes expuestos, evitar que el agua de extinción arrastre producto a saneamiento y controlar reacciones con metales.
Intervención táctica: Atacar el incendio del entorno, no el producto como combustible. Trabajar a barlovento y desde cotas superiores si hay humos densos.
Protección del interviniente: Equipo estructural completo y ERA autónomo en cualquier incendio con afectación térmica del producto.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Objetivo inicial: Aislar la zona, evitar contacto directo y suprimir la dispersión de polvo.
Medidas prácticas: Recoger en seco con pala no metálica o sistema industrial de aspiración apto para corrosivos. Introducir en recipientes compatibles y cerrados.
Si está disuelto: Contener con barreras absorbentes inertes. Neutralizar solo si existe control técnico y sin generar reacción violenta.
Evitar: Barrer enérgicamente, usar aire comprimido, mezclar con lejías, oxidantes, bases o virutas metálicas.
Protección ambiental: Impedir llegada a alcantarillado, cauces o suelos permeables. Informar a autoridad ambiental si la cantidad es relevante.
Descontaminación inicial: Lavado final con abundante agua tras la retirada del grueso y siempre controlando efluentes.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA autónomo en incendios, atmósferas contaminadas o polvo elevado. En control técnico de derrame, protección respiratoria frente a partículas y gases ácidos según evaluación.
Protección ocular: Gafas estancas y pantalla facial.
Protección de manos: Guantes resistentes a ácidos, por ejemplo nitrilo, neopreno o PVC de resistencia adecuada.
Protección corporal: Traje químico contra salpicaduras y ropa de intervención compatible con riesgo corrosivo.
Botas: Botas resistentes a productos químicos.
Nivel operativo recomendado: Protección química al menos frente a salpicaduras en fugas y contacto directo; elevar nivel si hay concentración elevada o reacción activa.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al afectado al aire fresco, mantener en reposo, vigilar respiración y administrar oxígeno por personal entrenado si es preciso. Atención médica si persiste irritación.
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada y lavar de inmediato con abundante agua durante al menos 15 minutos. Atención médica si hay quemadura o dolor persistente.
Contacto con los ojos: Irrigar inmediatamente con agua abundante durante al menos 15 minutos, separando párpados. Retirar lentes si es fácil. Traslado urgente a centro sanitario.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito. Dar agua en pequeñas cantidades si está consciente. Atención médica inmediata.
Indicaciones al sanitario: Tratar como exposición corrosiva. Vigilar lesiones oculares y digestivas.
Centro de Toxicología España: Servicio de Información Toxicológica: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación segura: Evitar formación de polvo, contacto con piel y ojos, y mezcla con sustancias incompatibles.
Medidas higiénicas: Lavado de manos, prohibido comer o fumar durante la manipulación, retirada inmediata de ropa contaminada.
Almacenamiento: Mantener en lugar seco, fresco y bien ventilado, en envases bien cerrados y resistentes a corrosivos.
Separación: Alejar de bases, oxidantes fuertes, hipocloritos, nitritos, metales reactivos y alimentos.
Condiciones a evitar: Humedad excesiva, calor intenso y contaminación cruzada en almacén.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento seco y temperatura ambiente.
Condiciones a evitar: Humedad, calentamiento fuerte, dispersión de polvo y contacto con incompatibles.
Incompatibilidades: Bases fuertes, oxidantes fuertes, hipoclorito sódico y otros compuestos clorados, nitritos, sulfuros y ciertos metales.
Reacciones peligrosas: Con bases puede producir neutralización exotérmica; con metales puede liberar hidrógeno; con agentes clorados puede generar gases peligrosos.
Productos de descomposición: Óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno, amoníaco y humos corrosivos.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Nocivo por ingestión en cantidades suficientes y claramente irritante o corrosivo por contacto directo.
Corrosión e irritación: Riesgo importante de lesión ocular grave y afectación cutánea, especialmente en solución.
Sensibilización: No es el efecto principal esperado en intervención de emergencia.
Dato útil para intervinientes: La gravedad clínica suele depender de la concentración, el tiempo de contacto y la rapidez del lavado.
Observación sanitaria: El polvo aparentemente moderado puede producir daño ocular significativo.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Soluble en agua; puede acidificar el medio en vertidos concentrados.
Impacto probable: Perjudicial para organismos acuáticos por cambio brusco de pH y por efecto corrosivo local.
Movilidad: Alta en medio acuoso.
Persistencia: Se disuelve y dispersa; el riesgo principal operativo es la alteración del pH y la contaminación de aguas.
Medida prioritaria: Contención temprana de escorrentías y gestión controlada del residuo.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Identificación, aislamiento, control de polvo y protección frente a contacto corrosivo.
Decisiones para el mando: Valorar confinamiento de zona, corte de drenajes, trabajo a barlovento y sectorización caliente-templada-fría.
Si hay incendio de entorno: Considerar humos tóxicos de descomposición y uso obligatorio de ERA.
Si hay derrame sólido: Recogida mecánica suave y en seco; minimizar tránsito que levante polvo.
Si hay mezcla desconocida: Tratar como corrosivo reactivo y evitar neutralizaciones improvisadas.
Evacuación: Ampliar perímetro si existe irritación atmosférica, reacción con metales o participación en incendio de nave cerrada.
Descontaminación: Establecer corredor de descontaminación para personal, herramientas y víctimas expuestas.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación oficial de transporte: SUSTANCIA CORROSIVA, SÓLIDA, ÁCIDA, ORGÁNICA, N.E.P. (Ácido sulfámico)
Número UN: 2968
Clase de peligro: 8
Grupo de embalaje: III
Etiqueta de transporte: Corrosivo
Kemler: 80
ADR túneles: Aplicar restricciones según documentación de transporte y condiciones de carga
Observación operativa: Verificar si viaja en sacos, bidones o big-bags; el daño principal suele proceder de rotura de envase y formación de polvo o solución corrosiva.
Reglamentación útil: Considerar normativa ADR/RID/IMDG/IATA aplicable y procedimientos internos para materias corrosivas sólidas.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Materia corrosiva sólida, generalmente no combustible, con riesgo principal por contacto, polvo y humos de descomposición.
Punto clave: La emergencia suele resolverse con aislamiento, EPI químico adecuado, recogida controlada y protección de drenajes.
Dato físico-químico orientativo: Estado físico sólido cristalino blanco; olor escaso o inodoro; densidad aproximada 2,1; muy soluble en agua; se descompone por calentamiento intenso antes de ebullición útil operativa.
Nota final: En incidentes con mezcla comercial, desincrustantes formulados o contaminación con metales y clorados, asumir comportamiento más peligroso hasta confirmación técnica.