FICHA CREADA POS SuSo bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: SULFATO DE VANADILO
Número UN: 2931
Sinónimos: Sulfato de vanadio(IV); sulfato de vanadilo; vanadyl sulfate; sulfato oxovanadio(IV)
Número CAS: 27774-13-6 para sulfato de vanadilo hidratado; la identidad CAS puede variar según el grado de hidratación y la forma comercial
Número CE (EINECS): La asignación CE depende de la forma de hidratación y de la identidad comercial; no existe un único número CE aplicable a todas las presentaciones
Uso recomendado: Reactivo y materia prima para síntesis química, investigación, formulaciones inorgánicas y procesos industriales controlados. Utilizar únicamente en instalaciones autorizadas y con evaluación específica de exposición.
Restricciones de uso: Evitar usos que generen polvo, aerosoles o calentamiento intenso. No emplear en alimentos, productos medicinales o aplicaciones no evaluadas. Impedir el acceso de personal no formado y evitar toda liberación al medio ambiente.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Sólido inorgánico de vanadio(IV), habitualmente azul o verdoso, comercializado con distintos grados de hidratación.
Peligro principal: Tóxico por ingestión, inhalación o contacto prolongado; el polvo puede irritar las vías respiratorias, los ojos y la piel.
Contaminación: El vanadio puede causar efectos sistémicos y resulta peligroso para el medio acuático; evitar su dispersión.
Polvo: La manipulación mecánica puede formar polvo respirable; reducir cualquier operación que lo ponga en suspensión.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Puede provocar irritación intensa, tos, dificultad respiratoria y efectos sistémicos; retirar a la persona de la exposición sin entrar en la nube.
Ingestión: Tóxico; puede causar náuseas, vómitos, dolor abdominal y alteraciones generales. Requiere valoración médica urgente.
Piel: Puede causar irritación y absorción; retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua.
Ojos: Riesgo de irritación y lesión por partículas; enjuagar inmediatamente durante varios minutos y solicitar asistencia médica.
Efectos retardados: Posibles alteraciones respiratorias, gastrointestinales, renales o hematológicas tras exposiciones relevantes; mantener vigilancia médica.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No se considera combustible en condiciones normales, pero puede descomponerse al calentarse.
Riesgo térmico: El calentamiento puede liberar humos tóxicos de vanadio y óxidos de azufre; los recipientes cerrados pueden presurizarse.
Explosión: El polvo acumulado puede contribuir a la propagación del incendio; evitar nubes de polvo y fuentes de ignición.
Productos de combustión: Humos irritantes y tóxicos, incluidos óxidos de vanadio y dióxido de azufre.
Precaución: Enfriar los envases expuestos y evitar la inhalación de humo y polvo contaminado.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar agua pulverizada, espuma, polvo químico o dióxido de carbono según el incendio circundante.
Táctica: Atacar desde posición protegida, con viento a la espalda y evitando remover el producto derramado.
Agua de extinción: Recogerla y contenerla; puede estar contaminada con vanadio y no debe alcanzar desagües.
Protección de bomberos: Equipo autónomo de respiración y traje de intervención química; mantener control de escorrentías.
Después del incendio: Ventilar de forma controlada y tratar cenizas, hollín y residuos como contaminados.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Restringir el acceso, eliminar fuentes de polvo y establecer una zona de control.
Contención: Evitar que el sólido alcance alcantarillas, cursos de agua o suelo; proteger sumideros.
Recogida: Humedecer ligeramente si es compatible con el proceso y recoger sin barrer en seco; usar aspiración equipada con filtración adecuada.
Limpieza: Introducir el material en recipientes cerrados, resistentes y correctamente identificados; limpiar los restos con método húmedo.
Incidente mayor: Solicitar apoyo especializado y comunicar el riesgo toxicológico y ambiental a la autoridad competente.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo en atmósferas desconocidas, durante incendio o cuando exista polvo; para tareas controladas, protección con filtro para partículas conforme a evaluación de riesgo.
Protección ocular: Gafas estancas; añadir pantalla facial cuando exista riesgo de proyección.
Protección cutánea: Guantes resistentes a productos químicos, ropa de protección cerrada y calzado impermeable.
Higiene: No comer, beber ni fumar durante la manipulación; retirar inmediatamente la ropa contaminada y lavarla antes de reutilizarla.
Control de exposición: Priorizar sistemas cerrados, extracción localizada y procedimientos que eviten la formación de polvo.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Llevar al aire fresco, mantener en reposo y vigilar la respiración; administrar oxígeno solo por personal capacitado. Atención médica urgente.
Piel: Retirar prendas contaminadas y lavar con agua abundante y jabón durante tiempo suficiente. Buscar atención si persiste la irritación.
Ojos: Enjuagar inmediatamente con agua abundante, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si resulta fácil. Evaluación médica.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito ni dar nada por vía oral a una persona somnolienta o convulsionada. Contactar de inmediato con toxicología.
Información al médico: Indicar exposición a compuesto de vanadio(IV), vía de contacto, cantidad aproximada y síntomas; tratar de forma sintomática y vigilar funciones respiratoria, renal y gastrointestinal.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar con extracción localizada y evitar la generación de polvo; mantener los recipientes cerrados cuando no se utilicen.
Trasvase: Emplear equipos que minimicen la caída libre y la dispersión; limpiar inmediatamente las pequeñas pérdidas.
Almacenamiento: Conservar en lugar fresco, seco, ventilado y protegido de la humedad, en envases compatibles y bien cerrados.
Segregación: Separar de alimentos, bebidas, piensos y materiales incompatibles; mantener alejado de agentes oxidantes fuertes y ácidos fuertes.
Emergencias: Disponer de lavaojos, duchas de seguridad, medios de contención y procedimientos de descontaminación.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable cuando se almacena seco, cerrado y a temperatura moderada.
Humedad: La hidratación o pérdida de agua puede modificar el estado físico, la masa y el comportamiento del producto.
Calentamiento: Puede descomponerse con liberación de humos tóxicos de vanadio y óxidos de azufre.
Incompatibilidades: Evitar oxidantes fuertes, reductores fuertes, ácidos o bases concentrados y materiales que favorezcan reacciones violentas.
Reacciones peligrosas: Evitar mezclas no evaluadas y la formación de polvo; no calentar en recipientes cerrados.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de polvo, ingestión, contacto ocular y contacto cutáneo prolongado.
Toxicidad aguda: La clasificación exige considerar el producto como tóxico por vías relevantes; pequeñas cantidades pueden causar efectos graves.
Órganos diana: Pueden verse afectados las vías respiratorias, el aparato digestivo, los riñones y la sangre, según dosis y duración.
Síntomas: Tos, irritación, náuseas, vómitos, dolor abdominal, debilidad y dificultad respiratoria.
Seguimiento: Las personas expuestas deben recibir valoración clínica, especialmente tras inhalación importante o ingestión.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: Evitar cualquier vertido; los compuestos de vanadio pueden afectar a organismos acuáticos.
Movilidad: El comportamiento depende del pH, la especiación y la composición del suelo o del agua.
Persistencia: La sustancia puede transformarse entre especies de vanadio sin que desaparezca la carga contaminante.
Bioacumulación: No debe asumirse ausencia de acumulación; aplicar medidas estrictas de prevención.
Gestión: Recoger residuos, aguas de lavado y absorbentes para gestión autorizada; no verter al alcantarillado.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Confirmar la presencia del producto, identificar envases dañados y valorar polvo o humos en suspensión.
Aproximación: Situarse a barlovento, limitar el personal y establecer zonas caliente, templada y fría.
Intervención: Usar equipo autónomo, protección química adecuada y agua pulverizada para abatir humos sin dispersar el sólido.
Control ambiental: Taponar desagües, contener aguas contaminadas y evitar que la escorrentía alcance cauces.
Descontaminación: Retirar equipos y prendas contaminadas bajo control; embolsar residuos y gestionar el material como residuo peligroso.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: SULFATO DE VANADILO
Número UN: 2931
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T5
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 60
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Identidad comercial: Confirmar siempre la ficha del fabricante, especialmente el grado de hidratación, pureza y posibles aditivos.
Evaluación: La peligrosidad puede variar con el tamaño de partícula, concentración, humedad y forma de presentación.
Transporte: Mantener los envases íntegros, secos, sujetos y protegidos de golpes o calentamiento.
Comunicación: Facilitar a toxicología y a los equipos de emergencia la etiqueta, la ficha de datos de seguridad y la cantidad involucrada.
Criterio operativo: Ante polvo abundante, incendio, ingestión o síntomas respiratorios, solicitar apoyo especializado y asistencia médica inmediata.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20