FICHA CREADA POS SuSo
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80 NÚMERO UN: 2868
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Hidróxido sódico sólido
Denominación de transporte: HIDRÓXIDO SÓDICO, SÓLIDO
Sinónimos: Sosa cáustica sólida, hidróxido de sodio, cáustico sódico
Número UN: 2868
Número CAS: 1310-73-2
Número CE (EINECS): 215-185-5
Código Hazchem: Orientativamente 2R en algunos sistemas nacionales
Clase ADR: 8 Materias corrosivas
Grupo de embalaje: II
Uso recomendado: Fabricación química, ajuste de pH, limpieza industrial, tratamiento de aguas
Restricciones de uso: Evitar manejo por personal no entrenado y todo contacto con agua no controlada, ácidos,
metales ligeros y materias incompatibles
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Riesgos principales: Sustancia fuertemente corrosiva. Provoca quemaduras graves en piel y lesiones oculares
severas. Reacciona con agua y humedad liberando calor intenso.
Estado físico y aspecto: Sólido blanco en escamas, perlas o gránulos; higroscópico y delicuescente
Olor: Inodoro
Riesgo por vapores: Baja volatilidad; el peligro principal procede del contacto directo y de aerosoles o polvo
corrosivo
Solubilidad en agua: Muy alta, con disolución fuertemente exotérmica
Densidad: Aproximadamente 2,1 g/cm3
Punto de ebullición: Aproximadamente 1388 grados C
Punto de fusión: Aproximadamente 318 grados C
Corrosividad: Ataca tejidos vivos, aluminio, zinc, estaño y algunas aleaciones
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo o aerosol irrita intensamente nariz, garganta y vías respiratorias; exposiciones altas
pueden causar edema de vías aéreas
Contacto con la piel: Produce quemaduras químicas profundas, dolor, necrosis y lesiones progresivas
Contacto con los ojos: Riesgo extremo de lesión ocular grave o ceguera permanente
Ingestión: Causa quemaduras severas de boca, garganta, esófago y estómago; posible perforación
Efectos retardados: Las quemaduras pueden profundizarse tras la exposición inicial
Órganos diana: Piel, ojos, aparato respiratorio y tracto gastrointestinal
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No combustible
Riesgos reales de incendio: El producto no arde, pero el calor de disolución con agua puede generar salpicaduras,
aumento brusco de temperatura y agravamiento del siniestro en materiales próximos. En contacto con metales ligeros
puede favorecer la liberación de hidrógeno inflamable.
Riesgo de explosión: No explosivo por sí mismo. Puede producir sobrepresión local y atmósferas inflamables si
reacciona con aluminio, zinc, estaño u otros metales anfóteros, especialmente en espacios confinados, fosos, sumideros
o recipientes cerrados.
Comportamiento en fuego: El sólido puede absorber humedad, apelmazarse y generar soluciones cáusticas muy
corrosivas. El agua aplicada sin control puede dispersar material, aumentar la corrosividad del escurrimiento y proyectar
partículas o gotas calientes.
Medios de extinción adecuados: Para el incendio del entorno usar el agente apropiado al combustible implicado:
agua pulverizada para enfriar, espuma si procede, polvo químico seco o CO2 según el foco. Proteger siempre los
recipientes expuestos.
Medios no adecuados: Chorro compacto sobre el producto o sobre acumulaciones que puedan dispersarse. Evitar
aplicar agua de forma masiva o brusca sobre grandes masas de sólido por riesgo de proyección y fuerte exotermia.
Productos peligrosos de descomposición: En incendio del entorno puede generar humos corrosivos. Con metales
compatibles de forma deficiente puede liberar hidrógeno. Los envases afectados pueden colapsar por calor y corrosión.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Acción inicial: Aislar de inmediato, cortar accesos y reconocer desde barlovento. Confirmar si hay recipientes,
líneas, reactores, tolvas, sacos o contenedores afectados. Priorizar la protección de personal y la retirada de
exposición térmica.
Medios adecuados: Extinguir el fuego del entorno con el agente adecuado al combustible. Si el producto está
implicado solo como carga, la táctica principal es enfriar recipientes expuestos y proteger la zona, no “lavar” el foco
sin control. Usar agua pulverizada a distancia para enfriamiento y para abatir vapores o polvo si se genera.
Medios no adecuados: No dirigir agua a chorro directo sobre montones de producto, sacos rasgados o recipientes
abiertos. No usar agua a gran caudal si puede provocar dispersión, escorrentía corrosiva o reacción peligrosa con
metales.
Precauciones concretas: Mantener una línea de enfriamiento continua sobre envases expuestos. Vigilar deformación,
fuga, ebullición local o emisión de vapor. Evitar que el agua de extinción alcance drenajes, arquetas o cursos de agua.
Establecer control de escorrentías con barreras o absorbentes inertes si es posible. Si hay sospecha de hidrógeno,
eliminar fuentes de ignición y ampliar ventilación natural.
Intervención: Trabajar con ERA en atmósfera desconocida, con traje químico en contacto cercano y con mando
de intervención supervisando distancias de seguridad. No penetrar en nube de polvo cáustico ni en recintos mal ventilados
sin monitorización y apoyo.
Recipientes: Mantener cerrados si la maniobra es segura. Si un recipiente está expuesto al calor, enfriar sin
comprometer la integridad del cierre. Si hay contenedores metálicos, valorar liberación de hidrógeno y posible atmósfera
explosiva antes de reentrar.
Evacuación: Ampliar perímetro si aparecen salpicaduras, aerosol alcalino, humo corrosivo, rotura de envases o
reactividad con metales. Evacuar áreas bajas, fosos y sótanos si existe posibilidad de acumulación de gas o polvo.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar la zona, eliminar acceso no protegido y cortar el paso de vehículos o personal. Evitar
pisadas que diseminen el sólido. Ventilar sin levantar polvo si el entorno lo permite.
Protección personal: Usar protección química completa, guantes resistentes a álcalis, pantalla facial, gafas
estancas y ERA si hay polvo, aerosol, atmósfera dudosa o espacio confinado.
Pequeños derrames: Recoger en seco con pala o utensilio no reactivo y depositar en recipiente compatible y bien
cerrado. Trabajar con movimientos lentos para no aerosolizar el material. Cubrir después la zona con absorbente inerte
si quedan restos.
Grandes derrames: Contener el perímetro, impedir dispersión por viento y delimitar una zona amplia de exclusión.
Recuperar mecánicamente el sólido siempre que sea seguro. Si el derrame alcanza suelo húmedo o agua, asumir formación
de disolución cáustica y reforzar el aislamiento.
Con agua: No añadir agua directamente al sólido salvo control técnico muy preciso y con pequeño caudal, por la
fuerte exotermia y el riesgo de salpicaduras. Si ya existe disolución, controlar la expansión del efluente y su pH.
Neutralización: Solo por personal competente, en cantidades pequeñas y con control térmico. No neutralizar sobre
grandes masas ni en recipientes cerrados.
Protección ambiental: Impedir entrada en alcantarillado, arquetas, sótanos, balsas, cauces y terreno permeable.
Bloquear desagües y recoger escorrentías. Avisar a gestor ambiental o autoridad si el vertido es significativo.
Residuos: Gestionar como residuo corrosivo. No mezclar con ácidos, metales, envases alimentarios ni absorbentes
incompatibles.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA en incendio, rescate, atmósfera desconocida, polvo denso o espacios confinados.
Para intervención de corta duración, filtro adecuado solo si el mando confirma aire respirable y la exposición es limitada.
Protección ocular y facial: Pantalla facial integral y gafas químicas estancas; imprescindible ante riesgo de
salpicadura o polvo.
Protección de manos: Guantes resistentes a álcalis, preferentemente de nitrilo, neopreno o PVC según tarea y
tiempo de contacto.
Protección corporal: Traje de protección química resistente a cáusticos, botas químicas y cierre hermético en
muñecas, tobillos y cuello.
Protección adicional: Ducha de emergencia, lavaojos, ropa de recambio, bolsa de descontaminación y control de
efluentes de lavado.
Nivel operativo recomendado: Protección química alta en contacto directo; protección reforzada si existe niebla,
aerosol, derrame caliente o confinamiento.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Norma general: Actuar con rapidez. Retirar al afectado de la exposición y comenzar lavado inmediato sin esperar
a que desaparezca el dolor.
Inhalación: Trasladar al aire fresco. Mantener en reposo. Si hay tos, disnea, voz ronca, sibilancias o irritación
persistente, activar asistencia médica urgente y vigilancia respiratoria.
Contacto con la piel: Retirar ropa y calzado contaminados. Lavar con abundante agua durante al menos 20 minutos.
No frotar y no neutralizar con ácidos. Reevaluar lesiones profundas aunque el dolor inicial sea moderado.
Contacto con los ojos: Irrigar de inmediato con agua abundante durante 20-30 minutos, manteniendo párpados
abiertos y retirando lentes de contacto si es posible sin retraso. Atención oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar boca. No provocar el vómito. No administrar neutralizantes. Dar pequeños sorbos de agua solo
si la persona está consciente y puede tragar. Traslado urgente a centro hospitalario.
Ropa contaminada: Retirar con precaución, cortar si es necesario, para evitar arrastre del producto sobre la piel.
Información médica útil: Lesión cáustica profunda con posible progresión retardada. Valorar vía aérea, edema
laríngeo, perforación digestiva y daño ocular severo.
Centro de Toxicología de España: Servicio de Información Toxicológica: 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar formación de polvo y todo contacto con piel, ojos y mucosas. Añadir siempre el producto al
agua lentamente, nunca al contrario de forma brusca.
Almacenamiento: En recipientes bien cerrados, secos, resistentes a corrosión y protegidos de humedad.
Segregación: Separar de ácidos, metales ligeros, sales de amonio, halogenados reactivos y alimentos.
Condiciones del local: Suelo impermeable, ventilación adecuada y medios de contención.
Higiene: Disponer de ducha y lavaojos. Prohibido comer, beber o fumar durante la manipulación.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento en seco.
Condiciones a evitar: Humedad, contacto directo con agua en cantidad no controlada, calentamiento local, formación
de polvo y contacto con incompatibles.
Incompatibilidades: Ácidos, aluminio, zinc, estaño, otros metales anfóteros, compuestos amoniacales y algunas
sustancias orgánicas reactivas.
Reacciones peligrosas: Neutralización violenta con ácidos; reacción exotérmica con agua; liberación de hidrógeno
con ciertos metales.
Productos peligrosos de descomposición: Humos corrosivos en condiciones térmicas severas; hidrógeno en reacción
con metales compatibles de forma deficiente.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Clasificación práctica: Corrosivo cutáneo y ocular de alta severidad.
Toxicidad aguda: La gravedad depende sobre todo de la concentración, duración del contacto y rapidez del lavado.
Lesión cutánea: Necrosis y ulceración posibles.
Lesión ocular: Opacidad corneal, daño permanente y ceguera.
Exposición respiratoria: Irritación severa y broncoespasmo; riesgo mayor con aerosoles de soluciones cáusticas.
Exposición digestiva: Quemaduras severas y posibles complicaciones perforativas.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Impacto principal: Eleva bruscamente el pH del medio y puede causar daño grave a organismos acuáticos por
efecto cáustico.
Movilidad: Muy soluble en agua; se dispersa con rapidez en medios húmedos.
Persistencia: No persistente como contaminante orgánico, pero su efecto corrosivo puede ser inmediato y severo.
Suelos y aguas: Riesgo de alteración intensa del pH en colectores, EDAR y cauces.
Medida operativa: Contener escorrentías y comunicar vertidos significativos a autoridad ambiental.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridades del mando: Reconocimiento del producto, aislamiento, control de accesos, protección del personal,
control de escorrentías y contención del derrame.
Decisión táctica: Priorizar recogida en seco siempre que sea posible y evitar aplicación indiscriminada de agua
sobre el sólido. Si el producto ya está disuelto, tratar la disolución como cáustico concentrado y ampliar el control de
salpicaduras.
Zonificación: Establecer zona caliente por corrosividad y posible polvo cáustico. Mantener descontaminación
obligatoria en salida y control de residuos de lavado.
Riesgo añadido: Valorar presencia de aluminio, zinc, chatarra, depósitos metálicos, tanques, fosos o canalizaciones
cerradas por posible formación de hidrógeno y atmósfera explosiva local.
Rescate: Solo con protección química adecuada. Priorizar extracción rápida, lavado inmediato y evaluación
respiratoria y ocular antes del traslado.
Control ambiental: Taponar drenajes, proteger cursos de agua y prevenir que la disolución alcance alcantarillado o
EDAR sin control.
Descontaminación: Personal, herramientas y equipos con lavado abundante y gestión de efluentes. No reintroducir
material contaminado sin verificación.
Criterio de seguridad: Si aparece reacción con metales, incremento térmico, emisión de gas, salpicaduras repetidas o
falta de control del derrame, ampliar perímetro y pasar a estrategia de contención a distancia.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 2868
Designación oficial de transporte: HIDRÓXIDO SÓDICO, SÓLIDO
Clase: 8 Materias corrosivas
Grupo de embalaje: II
Código de clasificación ADR: C6
Etiqueta de peligro: 8
Código de peligrosidad Kemler: 80
Túneles ADR: E, de forma habitual para esta materia
Transporte: Mantener seco, segregado de ácidos y de metales incompatibles, con bultos íntegros y bien cerrados.
Inspeccionar fugas de polvo, humedad o apelmazamiento y evitar manipulación brusca.
Reglamentación operativa: Aplican las disposiciones ADR/RID/IMDG/IATA vigentes para corrosivos sólidos.
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Corrosivo fuerte, no combustible, pero peligroso por reacción exotérmica con agua y por
liberación de hidrógeno con ciertos metales.
Regla práctica: Recoger en seco siempre que sea posible, evitar salpicaduras, descontaminar precozmente y
proteger drenajes.
Atención especial: Las soluciones concentradas pueden ser tan o más peligrosas que el sólido por su capacidad
de penetración y salpicadura.
Para intervinientes: Considerar quemadura química grave aunque la víctima refiera dolor moderado al inicio.