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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: METAVANADATO POTÁSICO
Número UN: 2864
Sinónimos: Metavanadato de potasio; vanadato potásico; potassium metavanadate
Número CAS: 13769-43-2
Número CE (EINECS): 237-397-1
Uso recomendado: Reactivo y materia prima para síntesis química, investigación y aplicaciones industriales controladas. Utilizar únicamente en procesos cerrados o con extracción localizada.
Restricciones de uso: Evitar la generación de polvo y cualquier uso que pueda producir exposición ocupacional no controlada. No mezclar con alimentos, piensos, medicamentos ni productos incompatibles. Aplicar la ficha de datos de seguridad y la normativa específica de sustancias tóxicas.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Sólido inorgánico, generalmente cristalino o pulverulento, tóxico por ingestión, inhalación o contacto según la concentración y la vía de exposición.
Polvo: Puede dispersarse en el aire y contaminar superficies, equipos y aguas de extinción.
Peligro principal: La toxicidad sistémica por compuestos de vanadio exige controlar estrictamente la exposición.
Medio ambiente: Evitar su liberación al suelo, alcantarillado y cursos de agua.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo puede irritar las vías respiratorias y provocar tos, dificultad respiratoria y efectos sistémicos.
Ingestión: Puede causar irritación gastrointestinal, náuseas, vómitos, dolor abdominal y toxicidad sistémica.
Contacto ocular: Puede producir irritación intensa y lesión mecánica por partículas.
Contacto cutáneo: Puede causar irritación; la contaminación prolongada o repetida puede aumentar la absorción.
Efectos retardados: Vigilar alteraciones respiratorias, gastrointestinales, neurológicas y renales tras exposiciones relevantes.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No se considera un combustible orgánico; puede no arder, pero el calentamiento intenso puede descomponerlo.
Riesgo térmico: La descomposición puede generar humos y óxidos de vanadio irritantes o tóxicos.
Explosividad: El producto sólido no suele ser explosivo; el polvo disperso puede presentar riesgos físicos si se acumula y existe una fuente energética intensa.
Reactividad al calor: Evitar el sobrecalentamiento, especialmente en recipientes cerrados o contaminados con materiales combustibles.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Seleccionar el agente según el incendio circundante; son adecuados agua pulverizada, espuma, polvo químico o dióxido de carbono cuando sean compatibles con el entorno.
Táctica: Enfriar recipientes expuestos y evitar levantar nubes de polvo mediante chorros directos de alta presión.
Agua de extinción: Recogerla y gestionarla como residuo contaminado; impedir su entrada en desagües.
Protección de bomberos: Usar equipo de intervención química y protección respiratoria autónoma por riesgo de humos tóxicos.
Reencendido: Comprobar puntos calientes y depósitos de polvo antes de declarar controlado el incidente.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Restringir el acceso y eliminar la dispersión de polvo; mantener al personal a barlovento cuando sea posible.
Contención: Evitar que el producto alcance desagües, aguas superficiales y terrenos permeables.
Recogida: Humedecer ligeramente solo si no genera reacciones ni residuos difíciles de gestionar; recoger sin barrido en seco ni aire comprimido.
Limpieza: Utilizar aspiración industrial con filtración adecuada o métodos húmedos controlados.
Residuos: Introducir el material recuperado en recipientes cerrados, etiquetados y compatibles, para eliminación autorizada.
Emergencia ambiental: Notificar cualquier llegada a redes de saneamiento o aguas naturales.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo en concentraciones desconocidas, durante incendios o cuando exista polvo visible; para tareas controladas, protección frente a partículas conforme a la evaluación de exposición.
Protección ocular: Gafas estancas; añadir pantalla facial durante trasvases o riesgo de salpicadura.
Protección cutánea: Guantes resistentes a productos químicos y ropa de protección cerrada, evitando tejidos que retengan polvo.
Calzado: Botas de seguridad químicamente resistentes y fáciles de descontaminar.
Higiene: No comer, beber ni fumar; lavar manos y cara tras la intervención y retirar ropa contaminada.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar valoración médica si hay síntomas o exposición significativa.
Contacto ocular: Enjuagar inmediatamente con abundante agua durante un tiempo prolongado, retirando lentes de contacto si resulta fácil; atención médica.
Contacto cutáneo: Retirar ropa contaminada y lavar con agua y jabón; solicitar asistencia si persiste la irritación.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona inconsciente; contactar de inmediato con toxicología o servicios sanitarios.
Información médica: Indicar exposición a metavanadato potásico y conservar el envase o la ficha de seguridad.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar con extracción localizada, evitar polvo y emplear sistemas cerrados en trasvases.
Prevención: No usar aire comprimido para limpiar; mantener los recipientes cerrados cuando no se utilicen.
Almacenamiento: Guardar en lugar seco, fresco, ventilado y protegido de humedad, calor y daños físicos.
Segregación: Separar de alimentos, piensos, ácidos fuertes, reductores, materiales combustibles y sustancias incompatibles.
Envases: Mantener el embalaje original o uno compatible, correctamente cerrado y etiquetado.
Acceso: Restringir la manipulación a personal formado y disponer de medios de contención de polvo.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento seco y manipulación controlada.
Humedad: Evitar la humedad y la contaminación del producto, que pueden favorecer apelmazamiento y dispersión durante la manipulación.
Calor: Evitar calentamiento intenso y exposición prolongada a fuentes térmicas.
Incompatibilidades: Separar de reductores fuertes, ácidos fuertes, materiales combustibles y reactivos que puedan provocar reacciones redox.
Descomposición: El calentamiento o incendio puede liberar humos y óxidos de vanadio tóxicos o irritantes.
Condiciones a evitar: Polvo en suspensión, chispas, contaminación cruzada y recipientes herméticamente cerrados sometidos a calor.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de polvo, ingestión, contacto ocular y contacto cutáneo.
Toxicidad aguda: La clasificación indica un riesgo importante por exposición aguda; la gravedad depende de la dosis, la vía y las características de la persona.
Órganos diana: Pueden verse afectados las vías respiratorias y, en exposiciones relevantes, el aparato gastrointestinal, sistema nervioso y riñones.
Exposición repetida: La exposición reiterada a compuestos de vanadio puede producir efectos sistémicos y respiratorios.
Valoración: No basar la seguridad en la ausencia inmediata de síntomas; realizar vigilancia médica tras exposiciones significativas.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: Evitar concentraciones elevadas en aguas superficiales y plantas de tratamiento; los compuestos de vanadio pueden afectar organismos acuáticos.
Movilidad: La movilidad depende del pH, la composición del suelo y la forma química del vanadio.
Persistencia: El elemento no se destruye por biodegradación, aunque puede cambiar de especie química y distribución ambiental.
Bioacumulación: Considerar posible transferencia ambiental y toxicidad para organismos según las condiciones locales.
Prevención: Contener aguas de lavado y derrames; no verter al alcantarillado.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Identificar el producto como sólido tóxico y localizar envases dañados, depósitos de polvo y zonas contaminadas.
Aproximación: Trabajar a barlovento, reducir la dispersión de polvo y establecer zonas de control.
Intervención: Usar protección respiratoria autónoma y ropa química; evitar contacto directo con residuos y aguas contaminadas.
Incendio próximo: Enfriar recipientes y proteger exposiciones, evitando chorros que dispersen el sólido.
Después del fuego: Ventilar, controlar polvo residual, descontaminar equipos y gestionar residuos y aguas de extinción como contaminados.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: METAVANADATO POTÁSICO
Número UN: 2864
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T5
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 60
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Uso de la información: Aplicar junto con la ficha de datos de seguridad, la evaluación de riesgos y los procedimientos del lugar.
Variabilidad: La forma física, el tamaño de partícula, la pureza y las impurezas pueden modificar la dispersión y la peligrosidad práctica.
Control de exposición: Si se desconoce la concentración ambiental, tratar la atmósfera como potencialmente peligrosa y utilizar equipo autónomo.
Asistencia especializada: Consultar a toxicología, protección ambiental y gestión de residuos ante exposición importante o contaminación de aguas.
Precaución: La ausencia de olor o de irritación inmediata no descarta una exposición peligrosa.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20