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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: CLORURO DE COBRE
Número UN: 2802
Sinónimos: Cloruro cúprico; dicloruro de cobre; cloruro de cobre(II)
Número CAS: 7447-39-4 para cloruro de cobre(II) anhidro; las formas hidratadas pueden tener identificadores diferentes
Número CE (EINECS): 231-210-2 para cloruro de cobre(II) anhidro; las formas hidratadas pueden tener identificadores diferentes
Uso recomendado: Reactivo y materia prima industrial; tratamiento de superficies, catalizadores, pigmentos y procesos de síntesis, únicamente en instalaciones y condiciones controladas.
Restricciones de uso: Evitar la dispersión de polvo, el contacto con piel y ojos y cualquier vertido al medio acuático. No mezclar con productos incompatibles ni manipular fuera de procedimientos autorizados.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Sólido inorgánico corrosivo, normalmente cristalino o pulverulento; puede presentarse anhidro o hidratado, con propiedades físicas variables.
Peligro principal: Provoca lesiones oculares graves y puede causar quemaduras o irritación intensa de piel y mucosas.
Peligro ambiental: Tóxico para organismos acuáticos, con posibles efectos duraderos; impedir su entrada en desagües y cursos de agua.
Polvo: La formación de polvo irritante o corrosivo puede aumentar la exposición por inhalación y contaminar superficies.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo puede irritar o lesionar las vías respiratorias; retirar a la persona de la exposición y mantener vigilancia por tos, disnea o dolor torácico.
Piel: Puede causar irritación intensa, quemaduras y coloración residual; retirar inmediatamente la ropa contaminada y lavar con abundante agua.
Ojos: Riesgo de lesión grave; requiere irrigación inmediata y prolongada, con valoración médica urgente.
Ingestión: Puede provocar irritación o quemaduras gastrointestinales, náuseas, vómitos y dolor abdominal; no inducir el vómito.
Exposición repetida: La absorción reiterada de compuestos de cobre puede afectar especialmente al hígado y los riñones.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No se considera combustible en condiciones normales, aunque el producto o sus envases pueden participar en un incendio externo.
Riesgo térmico: El calentamiento intenso puede generar humos irritantes o tóxicos, incluidos compuestos de cobre y gases ácidos según la formulación.
Explosividad: El polvo finamente disperso puede presentar riesgo de explosión de polvo en condiciones industriales específicas; evitar nubes de polvo y fuentes de ignición.
Reactividad al fuego: El contacto con materiales incompatibles puede intensificar la peligrosidad del incendio o producir gases corrosivos.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Utilizar el agente adecuado para los materiales circundantes: agua pulverizada, espuma, polvo químico o dióxido de carbono, según proceda.
Táctica: Enfriar los recipientes expuestos y actuar desde posición protegida; evitar proyectar chorros que dispersen el polvo o el material derramado.
Agua de extinción: Contenerla y recogerla para impedir contaminación ambiental; no permitir su llegada a alcantarillas.
Productos de combustión: Considerar humos corrosivos o tóxicos; establecer perímetro y controlar la atmósfera si existe calentamiento intenso.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Restringir el acceso, evitar levantar polvo y mantener alejadas a las personas no protegidas.
Contención: Impedir la entrada en desagües, suelo y aguas superficiales mediante barreras y obturadores compatibles.
Recogida: Recoger mecánicamente o mediante aspiración industrial con filtración adecuada; humedecer ligeramente solo si evita polvo y no genera escorrentía.
Limpieza: Introducir el residuo en recipientes cerrados, compatibles y etiquetados; limpiar después con método que no disperse el producto.
Gestión: Tratar el material recuperado y los absorbentes como residuo peligroso conforme a la normativa aplicable.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Para polvo o concentración desconocida, usar equipo autónomo o respiración asistida según evaluación; en exposición controlada, protección con filtro para partículas adecuado y programa respiratorio autorizado.
Protección ocular: Gafas estancas contra salpicaduras y pantalla facial cuando exista riesgo de proyección.
Protección cutánea: Guantes resistentes a productos químicos, ropa cerrada de protección y calzado impermeable; seleccionar materiales según tiempo de permeación.
Higiene: Disponer de lavaojos y ducha de emergencia; retirar ropa contaminada y lavar manos y cara antes de comer o abandonar la zona.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Llevar al aire fresco, mantener en reposo y solicitar asistencia médica si aparecen síntomas; aplicar soporte vital por personal capacitado.
Piel: Quitar ropa y calzado contaminados y lavar con abundante agua durante tiempo suficiente; atención médica ante dolor, lesiones o persistencia de síntomas.
Ojos: Irrigar inmediatamente con abundante agua, separando los párpados; retirar lentes de contacto si es fácil y continuar el lavado. Atención oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito y no administrar nada por vía oral a una persona inconsciente; contactar de inmediato con toxicología o servicios médicos.
Información médica: Mostrar la etiqueta o ficha de seguridad y vigilar la aparición tardía de lesiones respiratorias, oculares o gastrointestinales.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar con ventilación local, evitando polvo, salpicaduras y contacto directo; no comer, beber ni fumar durante las operaciones.
Trasvase: Usar equipos cerrados o sistemas que minimicen la generación de polvo; conectar a tierra los equipos cuando exista riesgo de polvo combustible.
Almacenamiento: Mantener en envase original, cerrado, seco, fresco y bien ventilado, protegido de humedad y daños físicos.
Segregación: Separar de ácidos fuertes, bases fuertes, oxidantes, reductores y materiales cuya incompatibilidad figure en la ficha del fabricante.
Control: Mantener los recipientes identificados y disponer de medios de contención y descontaminación próximos.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento, si se protege de humedad, calor excesivo y contaminación.
Humedad: Puede formar grumos o disolverse parcialmente; la disolución puede ser irritante o corrosiva y favorecer la contaminación por escorrentía.
Incompatibilidades: Evitar ácidos y bases fuertes, oxidantes o reductores potentes, metales reactivos y mezclas no evaluadas.
Descomposición: El calentamiento intenso puede producir humos de cobre y gases corrosivos o irritantes.
Precauciones: No mezclar residuos ni emplear recipientes incompatibles; consultar siempre la información específica de la forma anhidra o hidratada.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente inhalación de polvo, contacto ocular y cutáneo e ingestión accidental.
Efectos agudos: Irritación o corrosión de piel y ojos, irritación respiratoria y alteraciones gastrointestinales.
Órganos diana: La exposición elevada o repetida a compuestos de cobre puede afectar hígado, riñones y sistema gastrointestinal.
Sensibilización: Puede producir sensibilización cutánea en personas susceptibles; valorar dermatitis tras contactos repetidos.
Valoración: La gravedad depende de la concentración, tamaño de partícula, duración y forma química del producto.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Toxicidad acuática: El cobre puede ser muy tóxico para organismos acuáticos, especialmente en aguas blandas o con baja capacidad de complejación.
Persistencia: El elemento cobre no se degrada; puede transformarse y repartirse entre agua, sedimentos y suelo.
Movilidad: La movilidad depende del pH, materia orgánica, arcillas y composición del medio; no debe asumirse inmovilización completa.
Actuación: Evitar cualquier vertido, contener aguas contaminadas y avisar a las autoridades si alcanza el medio acuático.
Residuos: Gestionar producto, envases y absorbentes contaminados como residuos peligrosos.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Riesgo para intervinientes: Usar protección estructural completa y protección respiratoria autónoma cuando haya humo, polvo o atmósfera desconocida.
Reconocimiento: Identificar envases afectados, presencia de polvo, escorrentías y materiales incompatibles antes de aproximarse.
Táctica: Enfriar desde distancia segura, limitar la dispersión de contaminantes y establecer control de aguas de extinción.
Descontaminación: Descontaminar equipos y personal evitando generar aerosoles; embolsar residuos y aguas de lavado para gestión controlada.
Atención: Considerar que el producto puede permanecer adherido a superficies y conservar capacidad irritante o corrosiva.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CLORURO DE COBRE
Número UN: 2802
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: C2
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 80
Etiquetas: 8
Categoría de transporte: 3
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Variabilidad: Las propiedades pueden cambiar entre cloruro de cobre(II) anhidro y formas hidratadas, así como según pureza, tamaño de partícula y formulación comercial.
Criterio operativo: Consultar la ficha de datos de seguridad del fabricante y confirmar el estado físico antes de seleccionar filtros, guantes y métodos de recogida.
Medio ambiente: Una pequeña cantidad puede causar un impacto relevante en aguas; priorizar la prevención de escorrentías.
Seguimiento: Tras una exposición significativa, mantener observación médica aunque los síntomas iniciales sean leves.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20