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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ACUMULADORES eléctricos NO DERRAMABLES DE ELECTROLITO LÍQUIDO
Número UN: 2800
Sinónimos: Baterías eléctricas no derramables; acumuladores de plomo-ácido regulados por válvula; baterías VRLA; acumuladores sellados de electrolito líquido.
Número CAS: No existe un número CAS único: corresponde a una entrada colectiva que puede incluir ácido sulfúrico, plomo, dióxido de plomo y materiales de carcasa, según la tecnología y composición.
Número CE (EINECS): No existe un número CE único: la composición varía entre fabricantes y modelos; deben consultarse la ficha de seguridad y la identificación química de cada acumulador.
Uso recomendado: Almacenamiento, alimentación eléctrica de respaldo, sistemas estacionarios, telecomunicaciones, instalaciones de emergencia, vehículos y equipos compatibles con acumuladores no derramables.
Restricciones de uso: Utilizar únicamente en equipos compatibles y conforme a las instrucciones del fabricante. Evitar sobrecarga, cortocircuitos, inversión de polaridad, golpes, perforaciones, desmontaje y exposición a temperaturas extremas. No transportar ni manipular unidades dañadas, hinchadas, con fugas o sometidas a calentamiento sin evaluación especializada.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Acumuladores que contienen electrolito ácido inmovilizado o retenido y materiales metálicos activos; aunque se consideran no derramables en condiciones normales, pueden liberar electrolito si se rompen o se sobrecalientan.
Peligro químico: El electrolito puede ser fuertemente corrosivo. El plomo y sus compuestos presentan toxicidad por exposición repetida y generan residuos peligrosos.
Peligro físico: Riesgo de cortocircuito, calentamiento, emisión de gases y rotura de la carcasa durante impactos, carga incorrecta o incendio.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Contacto ocular: El electrolito puede causar lesiones corrosivas graves, dolor intenso y daño permanente; requiere irrigación inmediata.
Contacto cutáneo: Puede producir quemaduras químicas. Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua.
Inhalación: Durante sobrecalentamiento, incendio o rotura pueden liberarse nieblas ácidas, humos metálicos y gases irritantes; trasladar a aire fresco sin exponerse.
Ingestión: Puede causar quemaduras en boca, garganta y aparato digestivo; no provocar el vómito.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: La batería y su carcasa no suelen arder fácilmente, pero los materiales plásticos, separadores y elementos próximos pueden incendiarse.
Riesgo térmico: La sobrecarga, el cortocircuito o el daño interno pueden provocar calentamiento, fuga, rotura y liberación de gases inflamables.
Explosión: Puede producirse explosión por acumulación de hidrógeno, especialmente en espacios cerrados, o por ruptura violenta de unidades calentadas.
Productos de combustión: Pueden incluir humos corrosivos, compuestos de plomo, óxidos de azufre, monóxido y dióxido de carbono, según materiales presentes.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Utilizar agua pulverizada o nebulizada para refrigeración y agentes adecuados al incendio circundante, como espuma, polvo químico o dióxido de carbono.
Táctica: Enfriar las baterías expuestas al calor desde distancia segura y evitar chorros directos que dispersen electrolito o dañen carcasas.
Riesgo de reignición: Mantener vigilancia tras la extinción por calentamiento interno, cortocircuitos y reignición de materiales próximos.
Actuación: Aislar las unidades dañadas y evitar tocarlas hasta confirmar que están frías y eléctricamente seguras.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Impedir el acceso de personal no protegido y mantener alejadas fuentes de ignición, herramientas que produzcan chispas y materiales incompatibles.
Contención: Evitar que el electrolito alcance desagües, cursos de agua o el suelo. Rodear con material absorbente compatible y resistente a ácidos.
Recogida: Recoger cuidadosamente los restos con herramientas no chispeantes, colocándolos en recipientes resistentes, cerrados y correctamente identificados.
Neutralización: No neutralizar de forma improvisada; la reacción puede ser exotérmica y generar salpicaduras. La limpieza debe realizarla personal capacitado.
Baterías dañadas: Separar las unidades calientes, hinchadas, perforadas o con fuga en un lugar ventilado y seguro, evitando apilarlas.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección ocular: Gafas estancas contra salpicaduras y pantalla facial cuando exista riesgo de rotura, fuga o proyección.
Protección cutánea: Guantes resistentes a ácidos y ropa de protección química; seleccionar materiales compatibles con el electrolito.
Protección respiratoria: En condiciones normales, ventilación suficiente; ante humos, nieblas, fuga importante o incendio, equipo respiratorio autónomo y protección adecuada frente a atmósferas corrosivas.
Protección adicional: Calzado de seguridad aislante y herramientas no chispeantes; protegerse frente a riesgo eléctrico antes de intervenir.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Llevar a la persona a aire fresco, mantenerla en reposo y solicitar asistencia médica si presenta tos, dificultad respiratoria o irritación persistente.
Piel: Retirar inmediatamente la ropa contaminada y lavar con agua abundante durante tiempo prolongado. Atención médica ante quemaduras o dolor persistente.
Ojos: Irrigar inmediatamente con agua abundante, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si resulta fácil y continuar el lavado. Atención oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona inconsciente. Solicitar asistencia médica urgente.
Información médica: Indicar posible exposición a electrolito ácido y a compuestos de plomo.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Transportar en posición estable, evitando golpes, caídas, arrastre, inversión y contacto entre bornes.
Prevención eléctrica: Mantener los terminales protegidos contra cortocircuitos y utilizar herramientas aisladas; desconectar antes de intervenir.
Almacenamiento: Conservar en lugar fresco, seco, ventilado y protegido de la radiación solar, fuentes de calor, agua y sustancias incompatibles.
Apilamiento: Respetar las instrucciones del fabricante y evitar cargas que deformen las carcasas o provoquen vuelco.
Inspección: Retirar de servicio las unidades con hinchazón, grietas, corrosión, fuga, olor anómalo o calentamiento.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estables cuando se almacenan y utilizan correctamente, sin daños mecánicos ni sobrecarga.
Condiciones a evitar: Calor intenso, llamas, cortocircuitos, sobrecarga, descarga profunda, congelación, golpes y ventilación insuficiente.
Incompatibilidades: Bases fuertes, agentes oxidantes o reductores incompatibles, metales reactivos y materiales que puedan reaccionar con el electrolito ácido.
Reacciones peligrosas: La carga incorrecta puede generar hidrógeno y oxígeno, presión interna, calentamiento y rotura de la carcasa.
Descomposición: El incendio o calentamiento puede liberar humos corrosivos, gases irritantes y compuestos metálicos tóxicos.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente contacto con electrolito, inhalación de nieblas o humos durante incidentes y exposición a polvo o compuestos de plomo durante rotura, mantenimiento o reciclaje.
Efectos agudos: Quemaduras químicas, irritación respiratoria, dolor ocular intenso y lesiones por salpicadura.
Efectos crónicos: La exposición repetida a plomo y sus compuestos puede afectar sistemas hematológico, nervioso, renal y reproductivo.
Poblaciones sensibles: Extremar la prevención en niños, embarazadas y personas con enfermedades respiratorias o renales.
Valoración: La gravedad depende de la composición, cantidad liberada, duración de la exposición y ventilación.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: El electrolito ácido puede alterar gravemente el pH y dañar organismos acuáticos y terrestres.
Metales: El plomo y sus compuestos son persistentes y pueden acumularse en el ambiente, especialmente si se liberan de forma incontrolada.
Derrames: Evitar toda entrada en alcantarillas, aguas superficiales y suelos; comunicar la contaminación a la autoridad competente.
Gestión: Recoger y entregar las baterías y absorbentes contaminados a gestores autorizados, priorizando la recuperación de materiales.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Evaluación inicial: Establecer perímetro, identificar baterías expuestas, valorar humo, calor, ventilación y posible presencia de gases acumulados.
Ataque: Actuar desde posición protegida, enfriar las unidades amenazadas y controlar el incendio de los materiales circundantes.
Protección respiratoria: Utilizar equipo respiratorio autónomo y protección estructural completa en presencia de humo, gases o riesgo de atmósfera corrosiva.
Riesgo eléctrico: Considerar todos los terminales energizados hasta su aislamiento y verificación; no confiar únicamente en la desconexión visual.
Postincendio: Vigilar calentamiento, fugas, reignición y contaminación por residuos ácidos o metales pesados.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ACUMULADORES eléctricos NO DERRAMABLES DE ELECTROLITO LÍQUIDO
Número UN: 2800
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: C11
Grupo de embalaje: No asignado
Código de peligrosidad Kemler: 80
Etiquetas: 8
Categoría de transporte: 3
Código de restricción en túneles: (E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Aplicación: Las características reales dependen de la tecnología, capacidad, estado de carga, diseño y daños del acumulador.
Condición de transporte: La consideración como no derramable depende de que la batería permanezca intacta y cumpla los criterios aplicables; una unidad dañada puede requerir medidas adicionales.
Documentación: Consultar la ficha de seguridad del fabricante, instrucciones de emergencia, estado de la batería y normativa local de residuos.
Precaución: No abrir, cortar, triturar ni incinerar acumuladores. En caso de duda sobre fuga, calentamiento o daño interno, tratar la unidad como potencialmente peligrosa y solicitar apoyo especializado.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20