FICHA CREADA POS SuSo bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 56

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: HIPOCLORITO BÁRICO con más del 22% de cloro activo
Número UN: 2741
Sinónimos: Hipoclorito de bario; oxicloruro de bario; barium hypochlorite.
Número CAS: 13477-00-4 para hipoclorito de bario; las formulaciones comerciales pueden contener componentes adicionales.
Número CE (EINECS): La sustancia puede figurar con identificadores CE distintos según pureza e hidratación; la formulación comercial no tiene necesariamente un único número CE representativo.
Uso recomendado: Desinfectante y agente oxidante para tratamiento de aguas y procesos industriales controlados, exclusivamente conforme a la ficha de datos de seguridad y a procedimientos autorizados.
Restricciones de uso: No mezclar con ácidos, amoniaco, sales de amonio, materia orgánica, reductores ni productos clorados incompatibles. Evitar humedad, calor, contaminación y uso fuera de instalaciones con control de oxidantes.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Sólido oxidante, no necesariamente combustible por sí mismo, pero capaz de intensificar incendios y favorecer la combustión de materiales ordinarios.
Riesgo químico: La descomposición o reacción puede liberar cloro y otros gases irritantes o tóxicos.
Reactividad: El contacto con ácidos puede producir cloro; la contaminación con materia orgánica o reductores puede desencadenar reacciones violentas.
Peligro ambiental: Tóxico para organismos acuáticos; impedir su entrada en redes de saneamiento y cursos de agua.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo y los gases de descomposición irritan gravemente nariz, garganta y pulmones; pueden causar broncoespasmo y edema pulmonar retardado.
Piel: Puede causar irritación intensa y quemaduras químicas, especialmente con humedad o contacto prolongado.
Ojos: Riesgo de lesión ocular grave por partículas y solución concentrada.
Ingestión: Puede provocar quemaduras digestivas, dolor abdominal, vómitos y alteraciones sistémicas.
Efectos retardados: Vigilar durante varias horas la aparición de tos, disnea o empeoramiento respiratorio.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No tratarlo como combustible ordinario; es un oxidante que intensifica la combustión de papel, madera, aceites, textiles y otros combustibles.
Riesgo térmico: El calentamiento puede liberar oxígeno, cloro y humos corrosivos; los recipientes cerrados pueden aumentar de presión.
Explosividad: La contaminación con sustancias orgánicas, reductores, ácidos o compuestos amoniacales puede originar reacción violenta o explosiva.
Exposición: El humo del incendio puede ser tóxico, corrosivo e irritante incluso a distancia.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Utilizar agua pulverizada o niebla en cantidad abundante, si es compatible con el entorno; aplicar el agente adecuado al material que arde alrededor.
Táctica: Enfriar envases desde posición protegida y evitar que el agua arrastre producto concentrado hacia desagües.
Prohibiciones: No usar serrín, trapos, absorbentes orgánicos ni agentes reductores como material auxiliar.
Retirada: Evacuar ante calentamiento intenso, humo amarillo verdoso, reacción acelerada o riesgo de rotura de envases.
Después del fuego: Mantener vigilancia por reactivación y gestionar los residuos contaminados como oxidantes peligrosos.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Restringir el acceso, eliminar fuentes de contaminación y mantener alejados combustibles, ácidos, reductores y materiales orgánicos.
Contención: Evitar la dispersión con barreras inertes no combustibles y proteger sumideros; no permitir contacto con agua contaminada fuera de control.
Recogida: Recoger mecánicamente con herramientas limpias, secas y no combustibles; introducir en recipientes compatibles, cerrados y ventilados según procedimiento autorizado.
Limpieza: No emplear serrín, papel, trapos ni absorbentes orgánicos. Evitar generar polvo y no devolver el producto recuperado al envase original.
Derrame húmedo: Tratarlo como mezcla oxidante y corrosiva; impedir reacciones con ácidos o productos de limpieza.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en incendio, atmósfera desconocida o posible liberación de cloro. Para tareas controladas, protección frente a partículas y gases conforme a evaluación específica.
Protección ocular: Gafas estancas; añadir pantalla facial cuando exista riesgo de salpicadura o proyección.
Protección cutánea: Guantes resistentes a oxidantes y traje químico compatible, con botas impermeables y protección integral frente a polvo.
Higiene: No comer, beber ni fumar durante la intervención; retirar de inmediato la ropa contaminada y lavarla o gestionarla de forma segura.
Limitaciones: Los filtros no sustituyen al equipo autónomo cuando puede haber cloro, humo denso o concentración desconocida.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y vigilar la respiración. Administrar oxígeno por personal formado y solicitar asistencia urgente.
Piel: Retirar ropa y calzado contaminados; lavar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado. No neutralizar sobre la piel.
Ojos: Irrigar de inmediato con agua abundante, separando los párpados; retirar lentes de contacto si es fácil y continuar el lavado. Atención médica urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar neutralizantes. No dar nada por vía oral a una persona inconsciente.
Seguimiento: La tos o la dificultad respiratoria pueden aparecer o agravarse después de la exposición; requiere valoración médica.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar con ventilación eficaz, evitando polvo, humedad, golpes y contaminación cruzada; usar herramientas limpias y secas.
Almacenamiento: Conservar cerrado, seco, fresco y protegido de calor, luz solar, agua y fuentes de ignición.
Segregación: Separar de ácidos, amoniaco, sales de amonio, reductores, combustibles, materia orgánica y productos incompatibles.
Envases: Mantener en embalaje original compatible, correctamente identificado y sin deterioro; no reutilizar recipientes contaminados.
Control: Inspeccionar periódicamente envases y evitar almacenamientos prolongados en zonas sin ventilación.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Relativamente estable en condiciones secas, frescas y limpias; la humedad y el calor favorecen la degradación.
Descomposición: Puede liberar oxígeno, cloro y compuestos irritantes o corrosivos al calentarse o contaminarse.
Incompatibilidades: Ácidos, reductores, amoniaco, sales de amonio, materia orgánica, combustibles y algunos metales o contaminantes.
Condiciones a evitar: Calor, radiación solar intensa, humedad, confinamiento, fricción, impactos y mezcla accidental.
Reacción peligrosa: La contaminación puede provocar calentamiento espontáneo, liberación gaseosa rápida o reacción violenta.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de polvo o gases, contacto ocular y cutáneo, e ingestión accidental.
Efectos locales: Irritación intensa y posible corrosión de ojos, piel y mucosas; daño respiratorio por cloro o productos de descomposición.
Toxicidad sistémica: La ingestión puede alterar el equilibrio electrolítico y causar lesiones gastrointestinales; la gravedad depende de concentración y cantidad.
Sensibilización: No debe asumirse ausencia de sensibilización; aplicar vigilancia médica ante síntomas persistentes.
Valoración: Considerar siempre la formulación concreta, el contenido de cloro activo y la presencia de productos de descomposición.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Toxicidad acuática: El hipoclorito y el cloro disponible pueden ser muy tóxicos para peces, invertebrados y microorganismos.
Persistencia: El cloro activo puede consumirse por reacción con materia orgánica, pero ello no elimina el peligro inmediato.
Movilidad: El producto disuelto puede desplazarse rápidamente con el agua de extinción o de limpieza.
Contención ambiental: Taponar desagües y recoger aguas contaminadas para tratamiento especializado.
Gestión: No verter al suelo, alcantarillado ni cauces; eliminar residuos conforme a la normativa aplicable.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Confirmar presencia de sólido oxidante y evaluar envases afectados, humo, olor a cloro y proximidad de combustibles.
Táctica: Trabajar desde barlovento y con distancia, establecer zona caliente y limitar el personal expuesto.
Agente principal: Usar agua pulverizada para enfriamiento y control térmico, evitando dispersar el producto sólido.
Protección: Equipo autónomo de presión positiva, traje de intervención química adecuado y protección ocular/cutánea completa.
Control posterior: Medir atmósfera, ventilar de forma controlada y tratar aguas, residuos y materiales contaminados como peligrosos.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: HIPOCLORITO BÁRICO con más del 22% de cloro activo
Número UN: 2741
Clase ADR/RID: 5.1
Código de clasificación: OT2
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 56
Etiquetas: 5.1 +6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Aplicación: La intervención debe basarse también en la ficha de datos de seguridad de la formulación concreta y en la evaluación de la concentración de cloro activo.
Variabilidad: Las impurezas, el grado de hidratación y los productos de degradación pueden modificar la reactividad y los efectos toxicológicos.
Precaución: El olor no es un indicador fiable de seguridad; no entrar en atmósferas contaminadas sin protección respiratoria adecuada.
Transporte: Mantener el producto segregado de mercancías incompatibles y evitar daños, humedad o calentamiento del embalaje.
Residuos: No mezclar restos, absorbentes ni aguas de extinción con residuos orgánicos o ácidos.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20