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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 50
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: CLORATO DE COBRE
Número UN: 2721
Sinónimos: Clorato cúprico; clorato de cobre(II)
Número CAS: 10125-13-0; confirmar en la documentación del fabricante según el grado de hidratación y pureza
Número CE (EINECS): La identificación CE puede variar según la forma química e hidratación; verificar la FDS y el etiquetado del proveedor
Uso recomendado: Uso industrial controlado como agente oxidante y reactivo químico, exclusivamente por personal capacitado y conforme a procedimientos escritos.
Restricciones de uso: Evitar usos domésticos, mezclas no autorizadas, contaminación con materiales combustibles o reductores y cualquier calentamiento fuera de instalaciones diseñadas para oxidantes.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza oxidante: puede intensificar un incendio y reaccionar peligrosamente con sustancias combustibles, reductoras u orgánicas.
Riesgo térmico: el calentamiento puede provocar descomposición, liberación de gases irritantes y aumento brusco del riesgo de incendio.
Peligrosidad ambiental: las sales de cobre pueden ser muy perjudiciales para organismos acuáticos y deben impedirse sus vertidos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Exposición: puede producir irritación o lesiones en ojos, piel y vías respiratorias; el polvo o aerosol es especialmente peligroso.
Efectos sistémicos: la ingestión puede causar alteraciones gastrointestinales y toxicidad por cobre, con posible afectación hepática o renal en exposiciones relevantes.
Señales de alarma: tos intensa, dificultad respiratoria, vómitos persistentes, dolor abdominal, coloración anormal de piel u ojos o alteración del estado mental requieren atención médica urgente.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: no es normalmente combustible, pero puede alimentar o intensificar la combustión de otros materiales.
Riesgo de explosión: el contacto con combustibles, reductores, polvos metálicos, azufre, sulfuros, fósforo o materia orgánica puede originar reacciones violentas.
Riesgo térmico: evitar confinamiento y calentamiento; la descomposición puede liberar oxígeno y gases tóxicos o corrosivos.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: emplear agua pulverizada o en grandes cantidades, niebla de agua o el agente compatible con los materiales circundantes.
Medios a evitar: no utilizar agentes que introduzcan contaminación peligrosa ni dirigir chorros que dispersen polvo o producto.
Táctica: refrigerar recipientes expuestos, aislar la zona y combatir desde posición protegida; retirarse si aumenta la presión o la descomposición.
Después del incendio: tratar residuos y aguas de extinción como contaminados por sales de cobre y oxidante.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Contención: aislar el área, eliminar fuentes de ignición y proteger desagües, cursos de agua y zonas bajas.
Recogida: evitar levantar polvo; recoger mecánicamente con herramientas limpias y no combustibles y depositar en recipientes compatibles y cerrados.
Incompatibilidades: impedir todo contacto con combustibles, materia orgánica, reductores, ácidos incompatibles y metales reactivos.
Limpieza: no usar serrín, papel, trapos ni absorbentes combustibles; gestionar el material recuperado como residuo peligroso.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: usar protección respiratoria aprobada para partículas y, cuando exista descomposición o concentración desconocida, equipo autónomo de presión positiva.
Protección ocular: gafas estancas; añadir pantalla facial durante operaciones con riesgo de salpicadura o proyección.
Protección cutánea: guantes químicamente resistentes, ropa de protección cerrada y calzado de seguridad compatible.
Control de exposición: trabajar con extracción localizada y disponer de ducha y lavaojos de emergencia.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: trasladar a la persona al aire fresco sin exponerse; mantenerla en reposo y solicitar asistencia médica si presenta síntomas.
Piel: retirar ropa contaminada y lavar inmediatamente con abundante agua durante un tiempo prolongado.
Ojos: enjuagar de inmediato con agua, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si resulta fácil y continuar el lavado.
Ingestión: enjuagar la boca, no provocar el vómito y obtener asistencia médica urgente; no administrar nada a una persona inconsciente.
Información médica: indicar exposición a un oxidante y a una sal de cobre; valorar control de función hepática y renal según criterio clínico.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: evitar polvo, golpes, fricción, calentamiento y contaminación del producto; utilizar equipos limpios y procedimientos antiestáticos cuando proceda.
Almacenamiento: conservar cerrado, seco, ventilado y protegido del calor, humedad y radiación solar.
Segregación: separar físicamente de combustibles, sustancias orgánicas, reductores, materiales inflamables y productos incompatibles.
Control operativo: mantener cantidades mínimas en el puesto y disponer de inventario, inspecciones periódicas y medios de emergencia.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: estable únicamente bajo condiciones de almacenamiento recomendadas y sin contaminación.
Descomposición: el calor puede generar oxígeno y humos irritantes o tóxicos de cloro y cobre.
Reacciones peligrosas: puede reaccionar violentamente con reductores, combustibles, materia orgánica, polvos metálicos y otros reactivos incompatibles.
Condiciones a evitar: calor, llamas, confinamiento, humedad excesiva, fricción, impacto y mezcla accidental.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: inhalación de polvo, contacto ocular o cutáneo e ingestión accidental.
Toxicidad aguda: puede causar irritación intensa y efectos gastrointestinales y sistémicos; la gravedad depende de la cantidad, concentración y duración.
Toxicidad por cobre: exposiciones importantes pueden afectar hígado, riñones y sangre; requieren valoración médica.
Sensibilización y cronicidad: no asumir ausencia de efectos por exposiciones repetidas; aplicar vigilancia de higiene industrial y médica.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: los compuestos solubles de cobre pueden ser muy tóxicos para organismos acuáticos.
Movilidad: puede disolverse y desplazarse con el agua, especialmente en condiciones favorables de humedad.
Persistencia: el cobre no se degrada como una sustancia orgánica y puede acumularse en sedimentos o suelos.
Prevención: impedir cualquier descarga a alcantarillado, suelo o aguas superficiales y recuperar el material contaminado.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Acceso: aproximarse desde barlovento, mantener distancia y establecer perímetro de seguridad.
EPI de intervención: utilizar equipo estructural completo y equipo autónomo de respiración en atmósferas con humo, polvo o descomposición.
Riesgo secundario: controlar recipientes calentados y posibles reacciones con embalajes, combustibles o residuos contaminados.
Coordinación: solicitar apoyo especializado para controlar aguas de extinción, descontaminación y gestión de residuos peligrosos.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CLORATO DE COBRE
Número UN: 2721
Clase ADR/RID: 5.1
Código de clasificación: O2
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 50
Etiquetas: 5.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: confirmar siempre la forma física, hidratación, concentración, embalaje y estado del recipiente mediante la documentación del expedidor.
Criterio operativo: tratar cualquier derrame o calentamiento como incidente con oxidante fuerte hasta verificar lo contrario.
Residuos: no devolver material recuperado al envase original ni mezclarlo con otros residuos.
Nota técnica: las propiedades toxicológicas y de reactividad pueden variar con impurezas, humedad y formulaciones comerciales; prevalece la FDS específica del fabricante.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20