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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 836
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: SULFURO AMÓNICO EN SOLUCIÓN
Número UN: 2683
Sinónimos: Sulfuro de amonio acuoso; sulfuro amónico líquido; disulfuro de amonio en solución
Número CAS: No existe un único número CAS para esta solución, cuya composición y concentración pueden variar; deben consultarse sus componentes específicos.
Número CE (EINECS): No existe un único número CE para la mezcla; corresponde identificar los componentes declarados en la ficha de datos de seguridad.
Uso recomendado: Reactivo y producto intermedio industrial en procesos químicos controlados, con sistemas cerrados o ventilación eficaz. Aplicación: Usar únicamente conforme a la ficha de datos de seguridad y a las instrucciones del fabricante.
Restricciones de uso: Uso profesional: Evitar aplicaciones no controladas, pulverización y trasvases abiertos. Incompatibilidades: No mezclar con ácidos, oxidantes, hipocloritos, lejías ni productos que puedan liberar sulfuro de hidrógeno o amoníaco. Ventilación: Prohibir el uso en espacios confinados sin control atmosférico y autorización de trabajo.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Solución alcalina, corrosiva y reactiva; la peligrosidad depende de la concentración y de la composición comercial.
Descomposición: Puede desprender sulfuro de hidrógeno y amoníaco, especialmente por calentamiento o acidificación.
Vías de exposición: Inhalación de vapores o gases, contacto cutáneo y ocular, e ingestión accidental.
Riesgo ambiental: Evitar su entrada en redes de saneamiento y cursos de agua.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Los vapores y gases liberados pueden irritar intensamente las vías respiratorias; el sulfuro de hidrógeno puede causar toxicidad sistémica rápida y pérdida del olfato.
Contacto ocular: Puede producir lesiones graves, quemaduras químicas y daño corneal.
Contacto cutáneo: Puede causar irritación intensa o quemaduras, sobre todo tras contacto prolongado.
Ingestión: Corrosiva para boca, garganta y aparato digestivo; riesgo de náuseas, vómitos y lesiones internas.
Síntomas graves: Tos, disnea, cefalea, mareo, confusión, debilidad, colapso o alteración de la consciencia requieren intervención inmediata.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: La solución acuosa normalmente no es fácilmente inflamable, pero puede liberar gases inflamables o tóxicos al calentarse o acidificarse.
Riesgo térmico: El calentamiento puede aumentar la emisión de sulfuro de hidrógeno y amoníaco; los recipientes cerrados pueden sobrepresurizarse.
Atmósfera peligrosa: El sulfuro de hidrógeno puede formar mezclas inflamables con el aire y acumularse en zonas bajas o mal ventiladas.
Productos de combustión: Pueden formarse óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno, amoníaco y otros humos irritantes o tóxicos.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Seleccionar el agente según el incendio circundante; son adecuados agua pulverizada, espuma, polvo químico o dióxido de carbono cuando sean compatibles con la instalación.
Refrigeración: Enfriar los recipientes expuestos con agua pulverizada desde posición protegida, evitando chorros directos que dispersen el producto.
Táctica: Aislar el área, situarse a barlovento y controlar continuamente la atmósfera por posible liberación de sulfuro de hidrógeno y amoníaco.
Limitaciones: No entrar en zonas contaminadas sin protección respiratoria autónoma; retirar recipientes únicamente si puede hacerse sin riesgo.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar al personal no esencial, impedir fuentes de ignición y establecer una zona de control a barlovento.
Contención: Detener la fuga solo si puede hacerse sin exposición; proteger desagües y contener con barreras compatibles con álcalis.
Recogida: Absorber con material inerte compatible y transferir a recipientes cerrados, etiquetados y resistentes a la corrosión.
Neutralización: No acidificar ni neutralizar improvisadamente, porque puede liberarse sulfuro de hidrógeno.
Descontaminación: Lavar las superficies con abundante agua de forma controlada, evitando la descarga al medio ambiente; ventilar y medir la atmósfera antes de reocupar.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: En concentraciones desconocidas, atmósferas deficientes en oxígeno o posible presencia de sulfuro de hidrógeno, usar equipo autónomo de presión positiva; los filtros no son adecuados para rescate ni emergencias inciertas.
Protección ocular: Gafas estancas contra salpicaduras combinadas con pantalla facial.
Protección cutánea: Guantes y traje químico resistentes a soluciones alcalinas y sulfuros; seleccionar materiales según el tiempo de permeación del fabricante.
Protección corporal: Botas químicas y protección completa frente a salpicaduras; disponer de ducha y lavaojos de emergencia.
Control atmosférico: Utilizar detectores calibrados para sulfuro de hidrógeno, amoníaco y oxígeno.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente. Administrar oxígeno solo por personal entrenado.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar inmediatamente con abundante agua durante un periodo prolongado; no aplicar neutralizantes sobre la piel.
Ojos: Enjuagar de inmediato con abundante agua, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si es fácil y continuar el lavado. Requiere valoración oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona inconsciente. Atención médica inmediata.
Rescate: Utilizar equipo respiratorio autónomo cuando exista sospecha de gases liberados; vigilar respiración y consciencia.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistemas cerrados o con extracción localizada; evitar salpicaduras, aerosoles, calentamiento y contacto con ácidos.
Trasvase: Usar equipos y conducciones resistentes a álcalis y sulfuros, con conexión a tierra cuando proceda y control de emisiones.
Almacenamiento: Mantener en recipientes originales, cerrados, ventilados y protegidos del calor y de la luz directa.
Segregación: Separar de ácidos, oxidantes, hipocloritos, fuentes de ignición y materiales incompatibles.
Inspección: Comprobar periódicamente cierres, corrosión, abombamiento, fugas y ventilación del recinto.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable bajo condiciones recomendadas de almacenamiento, evitando calor, contaminación y exposición prolongada al aire.
Reacción con ácidos: Desprende sulfuro de hidrógeno y puede liberar calor; la acidificación accidental es una emergencia química.
Oxidantes: Puede reaccionar violentamente o generar productos tóxicos con oxidantes fuertes, hipocloritos y lejías.
Descomposición térmica: El calentamiento puede producir amoníaco, sulfuro de hidrógeno, óxidos de azufre y otros humos irritantes.
Materiales: Evitar metales o revestimientos susceptibles de corrosión y verificar la compatibilidad antes de almacenar o transportar.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: La solución puede causar efectos corrosivos por contacto y toxicidad por inhalación de gases liberados; la gravedad depende de la concentración y del tiempo de exposición.
Sulfuro de hidrógeno: Puede provocar irritación, alteraciones neurológicas, depresión respiratoria y colapso rápido; a concentraciones elevadas el olor deja de ser un indicador fiable.
Amoníaco: Puede causar irritación intensa de ojos y vías respiratorias, broncoespasmo y lesión pulmonar.
Efectos locales: Quemaduras químicas cutáneas, oculares y gastrointestinales.
Valoración: Requiere evaluación médica tras exposición significativa, especialmente por inhalación o contacto ocular.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: El producto puede alterar fuertemente el pH y resultar perjudicial para organismos acuáticos.
Transformación: Puede oxidarse y generar especies sulfuradas y otros productos que modifiquen la calidad del agua.
Contención ambiental: Evitar toda descarga a alcantarillado, suelo o aguas superficiales.
Gestión: Recoger residuos y aguas de lavado como residuos químicos peligrosos, conforme a la normativa local.
Prevención: Informar inmediatamente si alcanza cursos de agua o redes de saneamiento.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Acceso: Aproximarse desde barlovento y mantener rutas de retirada; considerar que el gas puede acumularse en depresiones y recintos bajos.
Atmósfera: Realizar mediciones continuas de oxígeno, sulfuro de hidrógeno y amoníaco antes y durante la intervención.
Protección: Usar equipo autónomo de presión positiva, traje de intervención química adecuado y protección facial completa.
Agua de extinción: Recoger y contener el agua contaminada; impedir su entrada en desagües y cauces.
Coordinación: Tratar cualquier recipiente calentado, deformado o presurizado como riesgo de ruptura y enfriarlo desde cobertura.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: SULFURO AMÓNICO EN SOLUCIÓN
Número UN: 2683
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: CFT
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 836
Etiquetas: 8 +3 +6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Variabilidad: El comportamiento y la toxicidad dependen de la concentración de sulfuro amónico, del contenido de amoníaco libre y de las condiciones de almacenamiento.
Detección: No confiar en el olor para identificar sulfuro de hidrógeno; puede producir fatiga olfativa o pérdida rápida de percepción.
Información operativa: Consultar la ficha de datos de seguridad específica del fabricante para concentración, compatibilidad de materiales y control de exposición.
Residuos: No devolver producto derramado al envase original ni mezclar residuos con ácidos, oxidantes o lejías.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20