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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: HIDRÓXIDO DE RUBIDIO EN SOLUCIÓN
Número UN: 2677
Sinónimos: Hidróxido de rubidio acuoso; solución de rubidato; lejía de rubidio
Número CAS: 1310-26-3 para el hidróxido de rubidio; la solución puede carecer de un CAS único según su concentración y composición
Número CE (EINECS): 215-186-8 para el hidróxido de rubidio; la solución puede no tener un identificador CE único
Uso recomendado: Uso industrial y de laboratorio como base fuerte, reactivo químico y fuente de rubidio, exclusivamente en instalaciones con control de corrosivos.
Restricciones de uso: Evitar usos domésticos, contacto con tejidos y empleo fuera de sistemas compatibles con álcalis fuertes. La concentración debe verificarse antes de seleccionar materiales, EPI y medidas de emergencia.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Solución acuosa fuertemente alcalina y corrosiva para metales y tejidos vivos.
Reactividad: Puede reaccionar violentamente con ácidos y liberar calor.
Peligro secundario: El contacto con ciertos metales puede generar hidrógeno inflamable.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Contacto ocular: Puede causar lesiones graves, opacificación corneal y pérdida permanente de visión.
Contacto cutáneo: Produce quemaduras químicas profundas, a menudo con dolor inicialmente limitado.
Inhalación: Las nieblas irritan o queman las vías respiratorias y pueden provocar edema pulmonar retardado.
Ingestión: Causa quemaduras en boca, garganta y aparato digestivo, con riesgo de perforación y shock.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: La solución no suele ser combustible, pero puede agravar riesgos por reacciones químicas.
Riesgo térmico: La dilución y la neutralización liberan calor; pueden producir salpicaduras y ebullición local.
Atmósfera peligrosa: La reacción con metales anfóteros puede desprender hidrógeno inflamable.
Explosión: Riesgo por hidrógeno acumulado en espacios confinados o por recipientes calentados.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Elegir el agente según el incendio circundante; son adecuados agua pulverizada, espuma, polvo o dióxido de carbono cuando resulten compatibles.
Enfriamiento: Refrigerar los recipientes expuestos con agua pulverizada desde posición protegida.
Táctica: Evitar chorros directos sobre grandes cantidades derramadas para no dispersar el corrosivo.
Aguas de extinción: Contenerlas y gestionarlas como residuo corrosivo contaminado.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Impedir el acceso y establecer una zona de peligro por riesgo de salpicaduras corrosivas.
Contención: Detener la fuga solo si puede hacerse sin exposición; proteger desagües y cursos de agua.
Recogida: Usar materiales compatibles e inertes, evitando serrín, papel u otros materiales reactivos.
Neutralización: Realizarla lentamente y por personal especializado, con control térmico y de pH.
Limpieza: Recoger el residuo en recipientes compatibles y lavar de forma controlada, evitando vertidos directos.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección ocular: Gafas estancas y pantalla facial durante trasvases, muestreo o riesgo de salpicadura.
Protección cutánea: Guantes resistentes a álcalis, traje o delantal químico y calzado impermeable compatible.
Protección respiratoria: Equipo autónomo o respiración asistida en nieblas, atmósferas desconocidas o concentración peligrosa.
Control técnico: Priorizar extracción localizada, sistemas cerrados y ducha de emergencia con lavaojos.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente. Aplicar oxígeno solo por personal capacitado.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado; no neutralizar sobre la piel.
Ojos: Irrigar de inmediato con agua, manteniendo los párpados abiertos y retirando lentes de contacto si es fácil; atención oftalmológica urgente.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar neutralizantes. Atención médica inmediata.
Precaución: El daño puede progresar tras la exposición, aunque disminuya el dolor.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en circuito cerrado o con ventilación eficaz; evitar salpicaduras, aerosoles y contacto con ácidos.
Trasvase: Utilizar bombas, tuberías y recipientes compatibles, con contención secundaria.
Almacenamiento: Mantener bien cerrado, protegido del calor y separado de ácidos, oxidantes incompatibles y metales reactivos.
Materiales: Confirmar la compatibilidad del envase y juntas con la concentración real de la solución.
Higiene: No comer, beber ni fumar; disponer de medios inmediatos de lavado y descontaminación.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales si se conserva cerrado y protegido de contaminantes.
Ácidos: Reacción exotérmica, con riesgo de ebullición y proyección.
Metales: Puede atacar aluminio, zinc, estaño y otros metales susceptibles, generando hidrógeno.
Agua: La mezcla o dilución libera calor; añadir lentamente el producto al agua con agitación y refrigeración, según procedimiento validado.
Descomposición: El calentamiento intenso puede generar vapores o aerosoles alcalinos corrosivos.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente piel, ojos, inhalación de nieblas e ingestión.
Efectos agudos: Corrosión tisular, quemaduras profundas, lesión ocular grave y daño respiratorio.
Efectos retardados: Posible edema pulmonar o agravamiento de lesiones tras una aparente mejoría.
Valoración: La gravedad depende de concentración, tiempo de contacto, superficie afectada y rapidez del lavado.
Seguimiento: Requiere valoración médica tras cualquier contacto relevante o exposición inhalatoria.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: El vertido puede elevar intensamente el pH y dañar organismos acuáticos.
Movilidad: La solución se dispersa con facilidad en agua y puede alcanzar desagües o cauces.
Persistencia: El efecto alcalinizante puede reducirse por neutralización natural, sin eliminar el riesgo inmediato.
Prevención: Evitar cualquier liberación al medio y contener las aguas contaminadas.
Gestión: Entregar residuos y soluciones de lavado a un gestor autorizado conforme a la normativa aplicable.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Identificar recipientes, dirección del viento, presencia de metales y posible generación de hidrógeno.
Protección: Usar equipo de intervención química y protección respiratoria autónoma en atmósferas contaminadas.
Acceso: Trabajar desde barlovento, con control de salpicaduras y rutas de retirada.
Recipientes: Enfriar a distancia; retirarse ante deformación, venteo, calentamiento intenso o riesgo de ruptura.
Descontaminación: Establecer control de personal y equipos, evitando que el agua de intervención llegue a drenajes.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: HIDRÓXIDO DE RUBIDIO EN SOLUCIÓN
Número UN: 2677
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: C5
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 80
Etiquetas: 8
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Concentración: El comportamiento corrosivo, la compatibilidad de materiales y las medidas de protección dependen de la concentración real.
Procedimientos: Consultar la ficha de datos de seguridad del proveedor antes de intervenir.
Neutralización: No efectuarla improvisadamente ni en recipientes cerrados por riesgo de reacción exotérmica y sobrepresión.
Atención: Toda exposición ocular, ingestión, quemadura extensa o inhalación de niebla requiere evaluación médica urgente.
Transporte: Mantener los envases verticales, protegidos contra daños y con la documentación reglamentaria correspondiente.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20