FICHA CREADA POS SuSo bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 66
NÚMERO UN: 2633

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Cloruro de manganeso
Designación de transporte: CLORURO DE MANGANESO
Número UN: 2633
Número CAS: 7773-01-5
Número CE (EINECS): 231-869-6
Sinónimos: Dicloruro de manganeso, cloruro manganoso, manganese chloride
Código Hazchem: Puede variar según país y edición; verificar documentación ADR y paneles del vehículo
Uso recomendado: Reactivo químico, síntesis industrial, tratamiento de superficies y uso de laboratorio
Restricciones de uso: Evitar manipulación sin control de polvo, sin ventilación adecuada o sin protección respiratoria y ocular

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Sólido tóxico, irritante y contaminante ambiental; el riesgo aumenta por polvo y disoluciones
Riesgos principales: Toxicidad por ingestión, irritación de ojos, piel y vías respiratorias, y posible afectación neurológica por manganeso
Estado físico y aspecto: Sólido cristalino o granular, rosado pálido a rojizo
Olor: Prácticamente inodoro
Riesgo por vapores: Bajo como sólido; el problema real es el polvo suspendido y los humos de descomposición
Solubilidad en agua: Alta
Densidad: Aproximadamente 2,9 g/cm3
Punto de ebullición: Se descompone antes de ebullición útil para intervención
Punto de inflamación: No aplicable; no combustible
Temperatura de autoignición: No aplicable
Límites de explosividad: No aplicable al producto como tal
Presión de vapor: Despreciable a temperatura ambiente

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo irrita mucosas y vías respiratorias; exposiciones importantes pueden producir tos, disnea y malestar general
Contacto con la piel: Puede causar irritación local y contaminación persistente de la ropa
Contacto con los ojos: Produce irritación intensa, dolor, lagrimeo y enrojecimiento
Ingestión: Tóxico; puede causar náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea y efectos sistémicos
Efectos sistémicos: La exposición repetida al manganeso puede afectar al sistema nervioso central
Órganos diana: Sistema nervioso, aparato respiratorio y tracto gastrointestinal
Vías de entrada relevantes: Ingestión, inhalación de polvo, contacto ocular y cutáneo

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: No arde, pero puede estar implicado en incendios del entorno y descomponerse con el calor
Riesgos reales de incendio: Los envases expuestos a calor intenso pueden romperse, liberar polvo o soluciones contaminadas y generar humos tóxicos. La extinción con agua en chorro puede dispersar el contaminante, arrastrarlo a drenajes y aumentar la exposición del personal.
Riesgo de explosión: Bajo como sustancia; no se considera explosivo ni inflamable en condiciones normales. El riesgo operativo puede aumentar por confinamiento, sobrepresión de recipientes cerrados y dispersión violenta de polvo en caso de rotura o proyección.
Productos peligrosos de descomposición: Humos de cloruros, óxidos de manganeso y gases irritantes o corrosivos si se calienta intensamente o entra en incendio con otros materiales.
Agravantes del escenario: Confinamiento, calentamiento intenso, incendio de materiales próximos, reacción con incompatibles y dispersión de polvo contaminante o lodos salinos.
Lectura táctica: El problema principal no es la combustión del producto, sino la toxicidad, la contaminación secundaria y la exposición de la dotación por humos, aerosoles y escorrentías.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción adecuados: Usar el agente adecuado al fuego circundante: agua pulverizada para enfriar, espuma, polvo químico seco o CO2 según el combustible implicado.
Medios no adecuados: Chorro compacto directo sobre el producto si puede dispersarlo, contaminar más superficie o arrastrarlo a sumideros.
Precauciones concretas: Enfriar recipientes expuestos con agua pulverizada, trabajar a barlovento, limitar la aproximación, evitar levantar polvo y contener aguas de extinción.
Intervención recomendada: Atacar primero el incendio del entorno, proteger recipientes cercanos y tratar el producto como tóxico por descomposición térmica y por contaminación del agua de extinción.
Protección de intervinientes: ERA obligatorio en atmósfera contaminada, incendio, humo visible o espacios confinados; añadir protección química frente a salpicaduras y polvo.
Decisión operativa: Si el fuego afecta a almacenamiento, valorar retirada de exposición, evacuación perimetral y defensa defensiva con enfriamiento continuo antes de entrada.
Control de propagación: Evitar que el agua arrastre el sólido; establecer diques y recogida de efluentes desde el inicio.
Riesgo de ruptura de envases: Moderado con calor sostenido; mantener distancia de seguridad y vigilancia de proyecciones.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Medidas iniciales: Aislar la zona, cortar accesos, situarse a barlovento y evitar toda acción que genere polvo.
Control del derrame: Recoger en seco con pala, aspiración industrial apta para polvos o medios mecánicos no generadores de aerosol; humectar solo lo imprescindible para fijar polvo.
Contención: Impedir entrada en alcantarillas, cauces, arquetas y suelos permeables mediante diques y sellado de sumideros.
Pequeños derrames: Recoger en recipiente cerrado y etiquetado para gestión como residuo peligroso.
Grandes derrames: Confinar, delimitar perímetro amplio, reducir tránsito, trabajar por sectores y retirar el material con medios controlados.
Descontaminación: Realizar limpieza final con mínima agua posible y recogida del efluente; no lavar hacia drenajes abiertos.
Precaución operativa: Las disoluciones acuosas aumentan la movilidad ambiental y la exposición cutánea; el lodo resultante también debe tratarse como contaminante.
Decisión de mando: Si hay polvo extendido, ventilación deficiente o riesgo de contacto masivo, ampliar aislamiento y considerar evacuación preventiva de la zona inmediata.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: ERA en atmósferas contaminadas, incendio, espacios confinados o cuando exista polvo relevante; mascarilla filtrante solo para apoyo en zona fría y con valoración técnica.
Protección ocular: Gafas estancas con pantalla facial si existe riesgo de salpicaduras o polvo fino.
Protección de manos: Guantes químicos resistentes, con cambio inmediato si se contaminan.
Protección corporal: Traje de intervención con barrera frente a polvo y salpicaduras; nivel superior si hay alta concentración o solución derramada.
Protección adicional: Botas químicas, capucha compatible y control de descontaminación a la salida.
Criterio práctico: Priorizar protección respiratoria y ocular incluso en incidentes sin fuego.
Nota operativa: La ropa de trabajo contaminada puede seguir liberando producto; no reutilizarla sin descontaminación adecuada.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al afectado al aire fresco, mantener en reposo, vigilar respiración y administrar oxígeno por personal entrenado si precisa.
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua y jabón durante varios minutos.
Contacto con los ojos: Irrigar de inmediato con agua abundante durante al menos 15 minutos, separando párpados y retirando lentes si es posible.
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito y trasladar con rapidez a valoración médica.
Síntomas a vigilar: Tos, irritación ocular intensa, dolor abdominal, vómitos, debilidad, mareo y alteraciones neurológicas si la exposición es importante.
Información médica útil: Tratamiento de soporte y valoración de posible toxicidad por manganeso según evolución clínica.
Centro de Toxicología España: Servicio de Información Toxicológica 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación segura: Evitar generar polvo, no comer ni beber durante el manejo y usar ventilación adecuada.
Almacenamiento: Mantener en envases bien cerrados, en lugar seco, fresco y ventilado.
Separación: Alejar de oxidantes fuertes, bases fuertes y materiales incompatibles.
Medidas higiénicas: Lavado de manos, retirada de ropa contaminada y control de superficies de trabajo.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento y uso.
Condiciones a evitar: Calor intenso, humedad elevada si favorece disolución, derrames y formación de polvo.
Incompatibilidades: Oxidantes fuertes, bases fuertes y agentes con los que pueda reaccionar liberando compuestos irritantes o contaminantes.
Productos de descomposición: Óxidos de manganeso, cloruros y humos tóxicos o irritantes en incendio.
Reactividad operativa: El principal problema es la toxicidad y la contaminación, más que una reacción violenta habitual.
Riesgo por humedad: Puede formar soluciones y lodos que incrementan la dispersión y complican la descontaminación.
Condición a evitar en intervención: Mezcla con otras sustancias sin identificación previa, especialmente bases o oxidantes en derrames mixtos.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Nocivo a tóxico por ingestión; la severidad depende de dosis y concentración.
Irritación: Irritante para ojos, piel y vías respiratorias.
Exposición repetida: Puede contribuir a efectos neurológicos por manganeso en exposiciones prolongadas.
Observación clínica útil: Considerar monitorización médica si hubo inhalación significativa de polvo o ingestión.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Comportamiento ambiental: Soluble en agua, con capacidad de dispersión en medio acuático.
Riesgo ecológico: Potencialmente nocivo para organismos acuáticos por aporte de sales de manganeso.
Persistencia: El manganeso no se destruye; cambia de forma química y puede acumularse en suelos o sedimentos.
Medida prioritaria: Evitar la llegada a desagües, cauces, balsas y terrenos agrícolas.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Control de exposición humana, confinamiento del contaminante y prevención de dispersión de polvo o escorrentía.
Decisiones para el mando: Delimitar zona caliente, establecer descontaminación, solicitar ficha de seguridad y valorar apoyo de riesgos tecnológicos.
Escenario sin fuego: Intervención como materia tóxica sólida, con recogida controlada, mínima remoción y vigilancia de vapores secundarios si hay soluciones.
Escenario con fuego: Tratar como incendio con producto tóxico involucrado, con ERA obligatorio, enfriamiento de envases y control de aguas desde el inicio.
Evacuación o confinamiento: Valorar según cantidad, ventilación, población expuesta, presencia de polvo o humo y proximidad a drenajes.
Control ambiental: Tapar sumideros, construir diques de contención y coordinar retirada del efluente contaminado.
Descontaminación: Personal, herramientas, botas y vehículos deben pasar por descontaminación básica o técnica según nivel de contacto.
Decisión de seguridad: Si se desconoce la extensión real o hay dispersión significativa, ampliar perímetro y reducir personal expuesto hasta estabilizar la escena.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Número UN: 2633
Designación ADR/RID: CLORURO DE MANGANESO
Clase de transporte: 6.1
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 66
Etiqueta de peligro: Tóxico
Información útil de transporte: Revisar integridad de bultos, evitar roturas y polvo, y manipular con contención secundaria.
Reglamentación operativa: Aplican ADR/RID y normativa de mercancías peligrosas; comprobar documentación de porte, cantidades transportadas y estado de la carga.
Lectura para intervinientes: El riesgo de transporte es fundamentalmente por fuga, rotura de envase, polvo y contaminación del entorno, no por incendio del producto.
Actuación ante accidente: Priorizar aislamiento, control de vertidos, protección respiratoria y verificación de posibles daños a drenajes o cursos de agua.

XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Sólido tóxico no inflamable, con riesgo principal por ingestión, inhalación de polvo y contaminación ambiental.
Clave para la intervención: No centrarse en inflamabilidad sino en toxicidad, humos de descomposición y control del derrame.
Recomendación final: Actuar con protección respiratoria, evitar dispersión, contener escorrentías y asegurar descontaminación completa tras la intervención.