FICHA CREADA POS SuSo bomberiles.es [ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 66

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO

Nombre del producto: Ácido clorosulfónico
Número UN: 2615
Sinónimos: Ácido clorosulfúrico; chlorosulfonic acid
Número CAS: 7790-94-5
Número CE (EINECS): 232-234-6
Código Hazchem: 2R
Uso recomendado: Reactivo industrial, sulfonación, cloración y síntesis química.
Restricciones de uso: Uso exclusivamente profesional con control estricto de humedad y
protección química completa.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO

Clasificación operativa: Líquido fuertemente corrosivo, fumante y reactivo con el agua.
Riesgos principales: Provoca quemaduras graves, libera humos ácidos tóxicos y reacciona de
forma violenta con agua, alcoholes, bases y muchos materiales orgánicos.
Código de peligrosidad Kemler: 66
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro a amarillento, fumante.
Olor: Picante, sofocante, fuertemente irritante.
Riesgo por vapores: Los vapores son muy corrosivos, más densos que el aire de forma probable,
pueden concentrarse en zonas bajas y atacar metales y tejidos húmedos.

III. RIESGOS PARA LA SALUD

Inhalación: Muy corrosivo para vías respiratorias; puede causar laringoespasmo, edema pulmonar
retardado, tos intensa y dificultad respiratoria severa.
Contacto con la piel: Produce quemaduras químicas profundas y dolor intenso.
Contacto con los ojos: Riesgo extremo de lesiones graves y pérdida permanente de visión.
Ingestión: Causa quemaduras severas en boca, esófago y estómago; riesgo de perforación.
Efectos sistémicos relevantes: Shock, alteraciones respiratorias y complicaciones por necrosis
química de tejidos.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN

Inflamabilidad: No es combustible en sentido estricto, pero puede agravar incendios por reacción
con materiales combustibles y por generación de calor.
Riesgo real de incendio: El contacto con agua o humedad produce reacción exotérmica intensa con
emisión de vapores corrosivos; puede inflamar combustibles cercanos por calentamiento o reacción.
Riesgo de explosión: Posible sobrepresión y proyecciones violentas en recipientes o equipos al
contactar con agua; puede generar hidrógeno al atacar ciertos metales.
Medios de extinción adecuados: Agente seco, polvo especial para químicos, arena seca; atacar el
fuego del entorno manteniendo el producto aislado del agua.
Medios de extinción no adecuados: Agua directa, agua pulverizada sobre el producto, espuma con
base acuosa y cualquier agente que aporte humedad significativa.
Productos peligrosos de descomposición: Cloruro de hidrógeno, óxidos de azufre, nieblas ácidas y
otros gases corrosivos.
Punto de ebullición: Aproximadamente 151 a 153 grados C.
Punto de inflamación: No aplicable como líquido no combustible típico.
Temperatura de autoignición: No se considera parámetro principal de intervención.
Límites de explosividad: No aplicables al producto puro; considerar riesgo secundario por
hidrógeno con metales reactivos.
Presión de vapor: Moderada, suficiente para generar atmósferas corrosivas.
Densidad: Aproximadamente 1,75 a 1,78.
Solubilidad en agua: Reacciona violentamente.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO

Estrategia general: Aislar, no aplicar agua al producto, intervenir a distancia y proteger
exposiciones con criterio muy restrictivo.
Medios adecuados: Polvo seco o arena seca sobre pequeños focos compatibles; enfriamiento externo
de recipientes vecinos solo si puede hacerse sin que el agua contacte con el ácido.
Medios no adecuados: Chorro de agua, niebla sobre derrame de producto y espuma acuosa sobre el
ácido.
Precauciones concretas: Mantenerse fuera de la nube, trabajar desde barlovento, evitar sótanos y
zonas bajas, cortar aportes de agua y desagües.
Recipientes expuestos: Valorar retirada si es segura; si no, refrigerar superficies externas
adyacentes evitando arrastre del producto.
Evacuación inicial: Amplia en función de cantidad, confinamiento y dirección del viento; ampliar
si hay nube visible o afectación respiratoria.
Agentes incompatibles en la extinción: Cualquier medio húmedo en contacto directo con el ácido.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS

Objetivo prioritario: Detener la fuga si es posible sin exposición, contener el líquido y evitar
contacto con agua, alcantarillas, metales y materias combustibles.
Medidas inmediatas: Aislar la zona, establecer control de accesos, trabajar desde barlovento y
eliminar personal no protegido.
Contención: Diques con tierra seca, arena seca o material mineral inerte no reactivo.
Absorción: Usar absorbente seco compatible; recoger en recipientes resistentes a corrosivos.
Neutralización: Solo por personal especializado y de forma controlada; la neutralización puede
ser muy exotérmica.
Precaución crítica: Nunca añadir agua al derrame ni usar lavado con manguera.
Alcantarillado y cauces: Taponar accesos y avisar de inmediato a autoridad ambiental si existe
riesgo de vertido.
Fuga de recipiente: Colocar el envase dañado en sobreenvase compatible seco si la maniobra es
segura.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN

Protección respiratoria: Equipo autónomo de circuito abierto a presión positiva.
Protección corporal: Traje estanco o de alta resistencia química frente a ácidos fuertes y
humos corrosivos.
Guantes: Butilo, Viton o material equivalente compatible con ácidos muy corrosivos.
Protección ocular y facial: Pantalla facial completa integrada y protección química estanca.
Botas: Resistentes a corrosivos, integradas o compatibles con el traje.
Nivel operativo recomendado: Máxima protección química en fuga activa o nube corrosiva;
aproximación prudente incluso en pequeñas cantidades.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS

Norma general: Rescate solo con protección adecuada; asistencia médica urgente inmediata.
Inhalación: Retirar al aire fresco, mantener vía aérea permeable, oxígeno si procede y vigilancia
por posible edema pulmonar retardado.
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada con cuidado y lavar con abundante agua durante al
menos 20 minutos; atención médica urgente.
Contacto con los ojos: Irrigar de inmediato con agua abundante durante al menos 20 minutos,
manteniendo párpados abiertos; traslado urgente a oftalmología.
Ingestión: No provocar el vómito; enjuagar boca si la persona está consciente y traslado urgente.
Ropa contaminada: Aislarla en recipiente adecuado hasta su descontaminación o eliminación.
Centro de Toxicología de España: Servicio de Información Toxicológica: 91 562 04 20

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO

Manipulación: En sistemas cerrados, secos, ventilados y con control de salpicaduras.
Condiciones de almacenamiento: Recipientes compatibles, herméticos, secos y protegidos de la
humedad, calor y luz intensa.
Segregación: Separar de agua, bases, alcoholes, aminas, oxidables orgánicos, metales reactivos y
agentes reductores.
Materiales compatibles: Según diseño industrial específico; evitar materiales sensibles a
corrosión ácida.
Medidas complementarias: Cubetos secos, ducha y lavaojos, ventilación local y plan de respuesta a
fugas.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD

Estabilidad: Estable si se mantiene seco, cerrado y en condiciones controladas.
Condiciones a evitar: Humedad, agua, calor excesivo, contaminación del producto y recipientes
inadecuados.
Incompatibilidades: Agua, bases, alcoholes, aminas, agentes oxidables o reductores incompatibles,
metales como hierro, zinc o aluminio en determinadas condiciones y muchas materias orgánicas.
Reactividad peligrosa: Hidrólisis violenta con liberación de calor y gases corrosivos.
Productos de descomposición: HCl, SOx y nieblas ácidas corrosivas.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA

Toxicidad predominante: Corrosiva local severa más que toxicidad sistémica clásica.
Vías críticas de exposición: Inhalación y contacto ocular o cutáneo.
Efectos agudos: Quemaduras, broncoespasmo, edema pulmonar, ulceración de mucosas y daño ocular
grave.
Efectos retardados: Complicaciones respiratorias horas después de la exposición y necrosis
progresiva en tejidos dañados.
Valoración operativa: Cualquier exposición significativa requiere observación médica.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA

Impacto ambiental: Muy peligroso por acidificación intensa de aguas y suelos y por daño inmediato
a organismos acuáticos.
Movilidad: Reacciona con humedad y agua, generando medio fuertemente ácido.
Persistencia: Se transforma por hidrólisis, pero el efecto corrosivo y acidificante puede ser muy
grave.
Actuación ambiental: Contener, recuperar y evitar vertido a red de saneamiento, cauces o terreno.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS

Decisión inicial del mando: Confirmar producto, sentido del viento, cantidad, implicación de agua
y existencia de víctimas o confinamiento.
Prioridades: Aislamiento, control de nube, rescate protegido, contención en seco y protección de
exposiciones.
Posicionamiento: Aproximación desde barlovento y cotas altas; evitar sumideros, patios hundidos y
espacios confinados.
Si hay fuga sin fuego: Prima control y confinamiento; no convertir el incidente en reacción
violenta por uso de agua.
Si hay fuego de entorno: Enfocar a recipientes vecinos y combustibles anexos, manteniendo el
ácido aislado del agua.
Descontaminación: Establecer corredor de descontaminación para intervinientes y víctimas, con
control de efluentes.
Criterio de retirada: Aumentar distancia si hay nube densa, reacción vigorosa, generación de
sobrepresión o imposibilidad de trabajar con protección química suficiente.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN

Designación oficial de transporte: ÁCIDO CLOROSULFÓNICO
Número UN: 2615
Clase ADR/RID: 8
Grupo de embalaje: I
Etiquetas: Corrosivo
Código de restricción en túneles: E
Peligro para transporte: Corrosivo muy reactivo con agua; riesgo de humos ácidos y reacción
violenta en trasvases y accidentes.
Reglamentación operativa útil: Aplicar procedimientos para corrosivos reactivos con agua, control
de escorrentías y segregación estricta de incompatibles.
Documentación a comprobar: Carta de porte, instrucciones escritas, panel naranja y estado del
envase o cisterna.

XV. OBSERVACIONES FINALES

Resumen táctico: Producto extremadamente corrosivo y muy peligroso por su reacción violenta con el
agua. La intervención debe priorizar aislamiento, protección química máxima, control en seco y
gestión rigurosa de vapores corrosivos.
Error crítico a evitar: Aplicar agua directamente sobre el producto o sobre un derrame activo.
Recomendación final: Solicitar apoyo de equipo especializado en riesgo químico cuando exista fuga
significativa, afección a múltiples víctimas o implicación de cisterna, nave o red de saneamiento.