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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 90

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ASBESTO CRISOTILO
Número UN: 2590
Sinónimos: Crisotilo; amianto blanco; asbestos chrysotile; silicato magnésico hidratado fibroso
Número CAS: 12001-29-5
Número CE (EINECS): 215-691-6
Uso recomendado: Material mineral fibroso destinado exclusivamente a usos industriales autorizados y controlados, cuando la normativa aplicable lo permita.
Restricciones de uso: No cortar, triturar, lijar, perforar ni manipular en seco. Prohibido liberar fibras al ambiente o utilizarlo en aplicaciones no autorizadas. La retirada y gestión deben realizarse mediante empresas habilitadas.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Silicato magnésico hidratado con estructura fibrosa; las fibras pueden fragmentarse y permanecer suspendidas en el aire.
Peligro principal: Riesgo grave por inhalación de fibras respirables, especialmente durante rotura, abrasión, incendio o limpieza inadecuada.
Clasificación física: No es inflamable, pero el calentamiento intenso puede degradar el material y dispersar fibras y polvo contaminado.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Puede causar asbestosis, alteraciones pleurales, cáncer de pulmón y mesotelioma; los efectos pueden aparecer tras largos periodos de latencia.
Contacto: El polvo puede irritar piel, ojos y vías respiratorias; las fibras pueden provocar irritación mecánica.
Exposición aguda: La ausencia de síntomas inmediatos no excluye una exposición peligrosa.
Riesgo profesional: Evitar toda exposición innecesaria y controlar estrictamente la generación de polvo.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: El crisotilo no arde en condiciones normales y no sostiene la combustión.
Explosión: No presenta riesgo de explosión por sí mismo; el polvo acumulado puede coexistir con otros materiales combustibles.
Riesgo térmico: El calor intenso puede producir deshidratación y transformación mineral, con posible liberación o redistribución de fibras.
Atmósfera peligrosa: Un incendio cercano puede contaminar el humo, los residuos y las aguas de extinción con fibras y materiales asociados.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Utilizar el agente adecuado para los materiales combustibles implicados; el agua pulverizada puede limitar la resuspensión de polvo.
Táctica: Priorizar el control del incendio sin romper ni proyectar materiales que contengan amianto.
Aplicación de agua: Evitar chorros de alta presión que dispersen fibras o fragmenten placas y aislamientos.
Después del incendio: Tratar escombros, hollín y aguas contaminadas como residuos potencialmente peligrosos; impedir la limpieza en seco.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Delimitar la zona y restringir el acceso, evitando tránsito, ventiladores y corrientes que remuevan fibras.
Contención: No barrer, soplar ni utilizar aire comprimido. Humedecer cuidadosamente sin presión elevada y cubrir el material dañado.
Recogida: Retirar con métodos húmedos o aspiración equipada con filtración absoluta, por personal especializado.
Residuos: Introducir el material en envases resistentes, cerrados, etiquetados y autorizados para residuos con amianto.
Notificación: Informar a los responsables de prevención y a los servicios ambientales conforme a la normativa local.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Respirador de alta eficacia para partículas, seleccionado mediante evaluación de exposición; en concentraciones desconocidas o durante emergencias, usar equipo autónomo o de suministro de aire.
Protección corporal: Mono desechable de protección frente a partículas, con capucha y puños ajustados; evitar ropa que retenga fibras.
Protección ocular: Gafas estancas o protección facial compatible con el respirador.
Guantes y calzado: Guantes resistentes y botas lavables o cubiertas desechables; descontaminar antes de abandonar la zona.
Control de exposición: El EPI no sustituye el confinamiento, la humectación ni la extracción localizada.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire limpio sin exponerse; mantener en reposo y solicitar valoración médica, informando de la posible exposición a amianto.
Ojos: Enjuagar con abundante agua durante varios minutos; retirar lentes de contacto si resulta fácil y continuar el lavado.
Piel: Retirar cuidadosamente la ropa contaminada y lavar con agua y jabón, evitando frotar en seco.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito y solicitar asesoramiento médico si se ha ingerido material o polvo.
Seguimiento: Registrar la exposición y remitir a vigilancia médica ocupacional, aunque no existan síntomas inmediatos.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Mantener el material intacto y evitar cualquier operación que genere polvo o fibras respirables.
Métodos seguros: Trabajar en húmedo o con extracción localizada; utilizar herramientas de baja velocidad cuando estén autorizadas.
Almacenamiento: Conservar cerrado, íntegro, protegido de golpes, vibraciones, humedad excesiva y fuentes de dispersión.
Acceso: Restringir la zona a personal formado y autorizado, con procedimientos escritos de trabajo.
Limpieza: Aplicar aspiración con filtración absoluta o métodos húmedos; nunca barrer ni usar aire comprimido.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Material mineral estable en condiciones ambientales normales si permanece intacto.
Calor: El calentamiento intenso puede alterar la estructura mineral y favorecer la dispersión de fibras o polvo.
Incompatibilidades: Evitar procesos abrasivos, impactos, trituración y mezclas que generen polvo; mantener separado de materiales combustibles cuando proceda.
Productos peligrosos: En incendios o temperaturas elevadas pueden formarse productos de descomposición de la matriz o de los materiales asociados.
Reactividad: No se espera una reacción peligrosa espontánea en almacenamiento normal.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: La inhalación de fibras respirables es la vía crítica; también es posible la exposición ocular y cutánea por contaminación con polvo.
Efectos crónicos: La exposición repetida puede producir fibrosis pulmonar, placas pleurales, cáncer de pulmón y mesotelioma.
Latencia: Las enfermedades relacionadas pueden manifestarse décadas después de la exposición.
Carcinogenicidad: El amianto es carcinógeno reconocido para el ser humano.
Evaluación: El riesgo depende de la concentración de fibras, duración, frecuencia y eficacia del control de exposición.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Persistencia: Las fibras minerales no se biodegradan fácilmente y pueden persistir en suelos, sedimentos y residuos.
Dispersión: El principal impacto ambiental deriva de la liberación y transporte de fibras por aire, agua contaminada o manipulación de residuos.
Agua: Evitar la descarga de aguas de extinción o limpieza sin control y tratamiento conforme a la normativa.
Prevención: Impedir la dispersión secundaria durante transporte, almacenamiento, retirada y eliminación.
Gestión: Entregar los residuos exclusivamente a gestores autorizados para materiales que contienen amianto.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Aproximación: Usar protección respiratoria autónoma y evitar entrar en nubes de humo o polvo sin control de atmósfera.
Reconocimiento: Identificar materiales que puedan contener amianto sin romperlos ni tomar muestras innecesarias.
Control de contaminación: Establecer zona caliente, zona de descontaminación y zona limpia; embolsar los residuos y EPI desechables contaminados.
Agua de extinción: Controlar su escorrentía y tratarla como potencialmente contaminada.
Reentrada: Autorizarla únicamente tras evaluación especializada, control de fibras y retirada segura de residuos.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ASBESTO CRISOTILO
Número UN: 2590
Clase ADR/RID: 9
Código de clasificación: M1
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 90
Etiquetas: 9
Categoría de transporte: 3
Código de restricción en túneles: (E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: La apariencia no permite confirmar de forma fiable la presencia de crisotilo; tratar materiales sospechosos como si lo contuvieran hasta disponer de evaluación competente.
Intervención: Las operaciones de emergencia deben coordinarse con especialistas en amianto y con las autoridades responsables.
Transporte: Mantener los bultos íntegros, cerrados y protegidos frente a roturas y liberación de fibras.
Vigilancia: Documentar áreas afectadas, personal expuesto, medidas aplicadas y destino de los residuos.
Precaución: La contaminación puede persistir después de extinguir el incendio o retirar visualmente el material.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20