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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 60
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: PENTACLOROFENATO SÓDICO
Número UN: 2567
Sinónimos: Pentaclorofenolato sódico; pentaclorofenato de sodio; sal sódica del pentaclorofenol
Número CAS: 131-52-2
Número CE (EINECS): 205-025-2
Uso recomendado: Biocida y conservante industrial de uso estrictamente profesional, únicamente en instalaciones autorizadas y con controles de exposición y emisiones. Su utilización puede estar severamente restringida por la normativa sobre biocidas, contaminantes orgánicos persistentes y protección ambiental.
Restricciones de uso: No utilizar en aplicaciones domésticas, agrícolas o ambientales abiertas ni cerca de alimentos, piensos, aguas superficiales o redes de saneamiento. Evitar toda dispersión de polvo, contacto cutáneo y generación de aerosoles; comprobar siempre la autorización vigente y la ficha de seguridad específica del proveedor.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Toxicidad aguda: Sustancia tóxica por ingestión, inhalación y contacto con la piel; puede absorberse a través de la piel lesionada.
Peligro ambiental: Evitar su entrada en suelo y aguas; puede causar efectos graves y persistentes en organismos acuáticos.
Forma física: El polvo o material sólido finamente dividido puede dispersarse y contaminar superficies, equipos y ropa.
Contaminación secundaria: La ropa, absorbentes y aguas de extinción pueden conservar toxicidad y requieren gestión controlada.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Exposición: La inhalación de polvo y el contacto con piel u ojos son vías críticas; la ingestión accidental puede producir intoxicación grave.
Síntomas: Irritación, cefalea, mareo, debilidad, náuseas, vómitos, sudoración, alteraciones de la temperatura corporal y dificultad respiratoria.
Efectos sistémicos: Puede afectar al sistema nervioso, hígado y riñones; la gravedad depende de la dosis y la vía de exposición.
Atención médica: Tratar cualquier exposición relevante como urgencia toxicológica, aunque los síntomas iniciales sean leves o tardíos.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No debe considerarse incombustible; el sólido y sus envases pueden arder si se exponen a calor intenso o llamas.
Riesgo térmico: La descomposición puede generar humos tóxicos y corrosivos, incluidos compuestos clorados y óxidos de carbono.
Explosividad: El polvo disperso puede presentar riesgo de deflagración si se acumula en suspensión y existe una fuente de ignición.
Peligros específicos: El calentamiento de recipientes cerrados puede causar sobrepresión y proyección de material contaminado.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar agua pulverizada o niebla, espuma compatible, polvo químico o dióxido de carbono según el entorno; evitar chorros compactos que dispersen el producto.
Táctica: Enfriar recipientes desde posición protegida y contener las aguas de extinción; no acceder sin protección respiratoria y química adecuada.
Humos: Mantenerse a barlovento y evitar la exposición a humo, polvo y escorrentías contaminadas.
Reignición: Retirar fuentes de calor solo cuando sea seguro y vigilar puntos calientes y depósitos de polvo.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Restringir el acceso, evacuar al personal no esencial y establecer zonas de control por posible contaminación tóxica.
Contención: Evitar que alcance desagües, cursos de agua y suelo; proteger sumideros con barreras compatibles.
Recogida: No barrer en seco ni usar aire comprimido; recoger con métodos que minimicen el polvo y depositar en recipientes cerrados y etiquetados.
Descontaminación: Limpiar con procedimiento validado, evitando generar aerosoles; gestionar absorbentes, herramientas y aguas como residuos peligrosos.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Usar equipo autónomo de presión positiva en intervención, incendio o concentración desconocida; para trabajos controlados, protección frente a partículas y vapores conforme a evaluación específica.
Protección corporal: Traje químico de protección, preferiblemente estanco en contaminación intensa, con botas y guantes compatibles.
Protección ocular: Pantalla facial y gafas estancas cuando exista polvo, salpicadura o riesgo de contacto.
Control del EPI: Retirar la ropa contaminada bajo control, embolsarla y descontaminar o eliminarla; no llevarla a zonas limpias.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica inmediata. Aplicar soporte respiratorio por personal entrenado.
Piel: Retirar ropa y calzado contaminados; lavar de inmediato con abundante agua y jabón durante tiempo prolongado. Requerir valoración médica.
Ojos: Enjuagar con agua abundante, separando los párpados, y retirar lentes de contacto si resulta fácil; continuar el lavado y obtener atención urgente.
Ingestión: No provocar el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona inconsciente; enjuagar la boca y contactar inmediatamente con toxicología o emergencias.
Precauciones: Los intervinientes deben evitar contacto directo y contaminación secundaria; conservar el envase o información del producto para el personal sanitario.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistema cerrado o con extracción localizada; evitar polvo, salpicaduras, contacto directo y operaciones que generen aerosoles.
Higiene: Prohibir comer, beber y fumar; lavarse cuidadosamente tras la manipulación y antes de abandonar el área.
Almacenamiento: Mantener en envases herméticos, resistentes y claramente identificados, en lugar fresco, seco, ventilado y protegido de la luz y el calor.
Segregación: Separar de alimentos, piensos, medicamentos, oxidantes fuertes, ácidos y materiales incompatibles; disponer de contención secundaria.
Acceso: Limitar el almacenamiento a personal autorizado y mantener equipos de derrames disponibles.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento si se mantiene seco, cerrado y protegido del calor.
Calor: Evitar calentamiento intenso, llamas y procesos que produzcan polvo; la descomposición térmica libera humos peligrosos.
Incompatibilidades: Evitar ácidos, oxidantes fuertes y reactivos que puedan provocar descomposición o liberación de compuestos clorados.
Reacciones peligrosas: Puede reaccionar de forma violenta con determinados oxidantes o durante incendios; no mezclar residuos ni soluciones sin evaluación química.
Productos de descomposición: Pueden incluir cloruro de hidrógeno, compuestos organoclorados, monóxido y dióxido de carbono.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Ingestión, inhalación de polvo y absorción cutánea; los ojos pueden sufrir irritación y lesión por contacto.
Toxicidad aguda: Potencialmente grave y sistémica; la respuesta puede incluir alteraciones neurológicas, metabólicas y de termorregulación.
Efectos repetidos: La exposición reiterada puede afectar a órganos internos y debe prevenirse mediante controles de ingeniería y vigilancia ocupacional.
Carcinogenicidad y otros efectos: La evaluación depende de la pureza, impurezas y marco regulatorio aplicable; no debe asumirse inocuidad por ausencia de síntomas inmediatos.
Valoración clínica: Requiere observación médica y consulta a un centro de información toxicológica.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Toxicidad acuática: Muy peligrosa para organismos acuáticos; pequeñas cantidades pueden causar contaminación relevante.
Persistencia: Los compuestos organoclorados pueden persistir y degradarse lentamente en determinados medios.
Bioacumulación: Existe preocupación por acumulación en organismos y transferencia en cadenas tróficas.
Movilidad: El comportamiento depende del pH, materia orgánica, formulación y características del suelo; evitar toda liberación.
Gestión ambiental: Contener aguas y suelos afectados, notificar a la autoridad competente y entregar residuos a gestor autorizado.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Identificar zonas contaminadas por polvo, humo, aguas de extinción y restos de envases; establecer control de acceso.
Aproximación: Actuar a barlovento, desde posición protegida y con equipo autónomo; evitar remover depósitos de polvo.
Aplicación de agua: Preferir niebla o pulverización y recoger la escorrentía; impedir su llegada a alcantarillas y cauces.
Después del incendio: Enfriar, aislar y descontaminar equipos bajo procedimiento específico; considerar todo residuo como potencialmente tóxico.
Coordinación: Solicitar asesoramiento toxicológico y ambiental, y comunicar cualquier exposición o contaminación fuera del recinto.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: PENTACLOROFENATO SÓDICO
Número UN: 2567
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T2
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 60
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: Confirmar la identidad, formulación, concentración, estado físico y posibles impurezas mediante la documentación del expedidor o fabricante.
Variabilidad: Las propiedades toxicológicas, físicas y ambientales pueden cambiar entre producto técnico, mezcla y formulación; aplicar siempre la ficha de seguridad concreta.
Decisión táctica: Priorizar aislamiento, control del polvo, protección respiratoria autónoma, descontaminación y contención de aguas.
Residuos: No mezclar con otros residuos ni eliminar por desagüe; gestionar material, EPI desechable y aguas contaminadas como residuos peligrosos.
Notificación: Cualquier exposición significativa, incendio con humos o llegada al medio acuático debe comunicarse a emergencias, toxicología y autoridad ambiental.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20