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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: PENTACLORURO DE MOLIBDENO
Número UN: 2508
Sinónimos: Cloruro de molibdeno(V) Cloruro molibdénico Pentacloruro de molibdeno
Número CAS: 10241-05-1
Número CE (EINECS): 233-593-7
Uso recomendado: Reactivo y precursor en síntesis inorgánica, investigación y procesos industriales controlados. Condiciones: Uso exclusivo por personal formado, en instalaciones con ventilación localizada y procedimientos para sustancias corrosivas y sensibles a la humedad.
Restricciones de uso: Evitar cualquier contacto con agua, humedad, bases, agentes reductores y materiales incompatibles. Prohibiciones: No emplear en aplicaciones domésticas, alimentarias, farmacéuticas o sin control de atmósfera y contención adecuados.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Sólido corrosivo, reactivo con la humedad; puede hidrolizarse formando especies ácidas y humos irritantes o corrosivos.
Reactividad con agua: El contacto puede ser violento, con calentamiento, proyecciones y liberación de cloruro de hidrógeno.
Peligro principal: Corrosivo para metales y tejidos; el polvo o los productos de descomposición pueden afectar gravemente las vías respiratorias.
Entorno: Evitar la dispersión de polvo y la entrada en desagües o cursos de agua.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo y los humos pueden causar irritación o quemaduras de nariz, garganta y pulmones, con tos, dificultad respiratoria y posible edema pulmonar retardado.
Piel: Puede producir quemaduras químicas; la humedad cutánea favorece la reacción corrosiva.
Ojos: Riesgo de lesiones graves, opacificación corneal y pérdida de visión.
Ingestión: Puede causar quemaduras en boca, garganta y aparato digestivo, con dolor, vómitos y riesgo de perforación.
Efectos retardados: La afectación respiratoria puede empeorar después de la exposición; requiere vigilancia médica.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No se considera un material combustible típico, pero puede intensificar el peligro durante un incendio por descomposición y reacción con humedad.
Riesgo térmico: El calentamiento puede generar vapores o humos corrosivos de cloruros de molibdeno y cloruro de hidrógeno.
Explosión: El contacto con agua, reductores o materiales reactivos puede producir calor, proyecciones y sobrepresión local.
Contenedores: Los envases expuestos al fuego pueden deteriorarse; enfriar únicamente desde posición protegida y evitando introducir agua en el producto.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Seleccionar el agente según los materiales circundantes; utilizar medios secos o compatibles con sustancias sensibles al agua cuando exista riesgo de contacto directo.
Agua: No aplicar agua directamente sobre el producto derramado o contenido en recipientes abiertos; puede emplearse de forma controlada para proteger estructuras, evitando la contaminación del producto.
Táctica: Aislar el área, combatir desde distancia y situarse a barlovento; impedir el acceso de personal no protegido.
Humos: Tratar todo humo como corrosivo y tóxico; establecer control de escorrentías y residuos de extinción.
Reignición: Revisar puntos calientes y envases dañados sin aproximarse hasta confirmar ausencia de reacción.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar la zona afectada y establecer una distancia de seguridad; restringir el acceso a personal equipado.
Contención: Detener la fuga solo si puede hacerse sin riesgo; proteger el producto de lluvia, humedad y agua de extinción.
Recogida: Recoger en seco con herramientas limpias y compatibles, evitando barrer enérgicamente o generar polvo; introducir en recipientes secos, cerrados y correctamente identificados.
Neutralización: No neutralizar improvisadamente; la adición de agua puede desencadenar una reacción exotérmica y liberar gases corrosivos.
Residuos: Gestionar como residuo peligroso corrosivo y reactivo, evitando desagües, suelo y cursos de agua.
Descontaminación: Mantener el área ventilada y realizar la limpieza final mediante un procedimiento especializado.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración en atmósferas desconocidas, durante incendios, polvo intenso o posible liberación de humos; no confiar en mascarillas filtrantes en emergencias graves.
Protección ocular: Pantalla facial junto con gafas estancas de protección química.
Protección corporal: Traje de protección química resistente a sustancias corrosivas, con botas y guantes compatibles y de puño estanco.
Guantes: Seleccionar el material, espesor y tiempo de permeación conforme a evaluación del fabricante; sustituirlos ante contaminación o daño.
Higiene: Evitar contacto directo, retirar ropa contaminada y disponer de lavaojos y ducha de emergencia.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente. Administrar oxígeno solo por personal entrenado.
Piel: Retirar inmediatamente la ropa contaminada y cepillar con precaución las partículas secas; después lavar abundantemente con agua, salvo que persista producto reactivo que pueda desencadenar reacción intensa. Atención médica urgente.
Ojos: Lavar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si es fácil. Atención oftalmológica urgente.
Ingestión: No provocar el vómito ni administrar sustancias neutralizantes; enjuagar la boca y solicitar asistencia médica inmediata.
Seguimiento: Vigilar respiración y estado general por posible empeoramiento retardado; llevar la información del producto al centro sanitario.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistema cerrado o bajo extracción localizada, evitando polvo, golpes y generación de aerosoles.
Humedad: Manipular y transferir en atmósfera seca; impedir contacto con agua, condensación y utensilios húmedos.
Almacenamiento: Conservar herméticamente cerrado, seco, fresco, ventilado y protegido de fuentes de calor.
Compatibilidad: Separar de agua, ácidos o bases incompatibles, oxidantes, reductores, metales susceptibles de corrosión y sustancias orgánicas reactivas.
Envases: Mantener en el envase original compatible, protegido contra daños físicos y con contención secundaria cuando proceda.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable únicamente bajo condiciones secas y de almacenamiento adecuadas.
Reacción con humedad: Se hidroliza con liberación de calor y formación de productos clorados ácidos y corrosivos.
Incompatibilidades: Agua, humedad, bases, reductores y materiales que puedan reaccionar con cloruros ácidos.
Descomposición: El calentamiento o incendio puede producir humos corrosivos y tóxicos de cloruros de molibdeno y cloruro de hidrógeno.
Prevención: Evitar calentamiento, contaminación cruzada, recipientes húmedos y confinamiento de mezclas reactivas.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de polvo o humos, contacto ocular o cutáneo e ingestión accidental.
Toxicidad aguda: El peligro dominante es la corrosión de tejidos y la lesión respiratoria por partículas o productos de hidrólisis.
Lesiones locales: Puede causar quemaduras profundas en piel, ojos y mucosas.
Sensibilización: No debe descartarse irritación o sensibilización individual; aplicar vigilancia médica tras cualquier exposición relevante.
Evaluación: La gravedad depende de la concentración, duración, tamaño de partícula y formación de productos reactivos con la humedad.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: La liberación puede acidificar localmente el medio y contaminar suelos y aguas.
Transformación: La humedad favorece la formación de especies cloradas ácidas y compuestos de molibdeno.
Movilidad: Los productos de reacción pueden movilizarse con el agua y afectar organismos acuáticos.
Prevención: Impedir toda entrada en alcantarillas, cauces y redes de drenaje.
Gestión: Recoger residuos y aguas contaminadas para tratamiento especializado, sin verter ni diluir deliberadamente.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Acceso: Intervenir solo con autorización del mando, evaluación atmosférica y equipo autónomo de respiración.
Posicionamiento: Trabajar a barlovento, desde distancia y con rutas de retirada; evitar zonas bajas donde puedan acumularse humos.
Control del agua: Impedir que el agua de extinción alcance el producto o arrastre contaminantes a desagües.
Protección: Usar protección química estanca cuando exista riesgo de salpicadura, contacto con residuos o exposición a productos de hidrólisis.
Tras el incendio: Mantener aislamiento, controlar puntos calientes y considerar peligrosos los residuos y el agua de escorrentía.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: PENTACLORURO DE MOLIBDENO
Número UN: 2508
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: C2
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 80
Etiquetas: 8
Categoría de transporte: 3
Código de restricción en túneles: (E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Prioridad operativa: Tratar cualquier contacto con humedad como una posible reacción corrosiva y exotérmica.
Información al mando: Comunicar el riesgo de generación de humos ácidos, la sensibilidad al agua y la necesidad de contención de escorrentías.
Asistencia especializada: Solicitar apoyo de especialistas en materiales peligrosos y consultar la ficha de datos de seguridad del fabricante.
Reentrada: No autorizar la reentrada hasta comprobar atmósfera, estabilidad de los envases y ausencia de contaminación residual.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20