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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 80
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ÁCIDO CLOROPLATÍNICO SÓLIDO
Número UN: 2507
Sinónimos: Ácido hexacloroplatínico; ácido cloroplatínico; hexacloroplatinato de hidrógeno
Número CAS: 16941-12-1, habitualmente referido al ácido hexacloroplatínico; la identidad puede variar según el estado de hidratación y la composición comercial
Número CE (EINECS): 240-876-4, asociado al ácido hexacloroplatínico; puede variar según el estado de hidratación o la forma comercial
Uso recomendado: Reactivo y precursor en procesos de química del platino, preparación de sales y catalizadores, y aplicaciones analíticas o industriales controladas.
Restricciones de uso: Uso exclusivamente profesional y en instalaciones con control de corrosivos. Evitar contacto con metales, bases, reductores y materiales incompatibles. No manipular fuera de procedimientos autorizados ni liberar al medio ambiente.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Sólido corrosivo, de carácter ácido y oxidante en determinadas condiciones; puede contener agua de cristalización.
Corrosividad: Provoca quemaduras graves en piel y lesiones oculares graves; ataca numerosos metales.
Peligro ambiental: Los compuestos de platino pueden resultar muy peligrosos para organismos acuáticos y deben impedirse las descargas.
Reactividad: Puede reaccionar violentamente con bases, reductores y algunos materiales orgánicos o metálicos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Exposición cutánea: Produce dolor, eritema, quemaduras profundas y posible daño tisular; el contacto prolongado agrava las lesiones.
Exposición ocular: Riesgo de lesiones graves, opacidad corneal y pérdida de visión.
Inhalación: El polvo o los aerosoles irritan o corroen las vías respiratorias y pueden causar tos, dificultad respiratoria y edema pulmonar retardado.
Ingestión: Puede causar quemaduras en boca, garganta y aparato digestivo, con dolor abdominal, vómitos y riesgo de perforación.
Sensibilización: Las sales de platino pueden provocar sensibilización respiratoria o cutánea en personas expuestas.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No se considera combustible, pero puede intensificar o complicar incendios por su carácter oxidante o por descomposición térmica.
Riesgo térmico: El calentamiento puede generar humos corrosivos y tóxicos, incluidos cloruro de hidrógeno y compuestos de platino.
Explosión: El contacto con reductores, metales reactivos, bases fuertes o materiales orgánicos puede producir reacciones violentas y proyecciones.
Productos de descomposición: Pueden formarse gases ácidos, cloro en determinadas condiciones y residuos de platino.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Usar el agente adecuado para los materiales que arden alrededor; agua pulverizada puede emplearse para refrigerar y abatir humos si es compatible con la táctica.
Precauciones: No dirigir chorros compactos sobre producto derramado ni dispersar polvo o solución corrosiva.
Táctica: Aislar la zona, retirar recipientes si puede hacerse sin riesgo y proteger drenajes; combatir desde posición protegida.
Atmósfera: Considerar la presencia de gases corrosivos y usar protección respiratoria autónoma en intervención interior o con humos.
Después del incendio: Tratar aguas y residuos de extinción como contaminados y corrosivos.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Impedir el acceso, establecer zona caliente y eliminar fuentes de incompatibilidad; evitar levantar polvo.
Contención: Proteger sumideros y cursos de agua con barreras compatibles; recoger el sólido seco sin utilizar materiales metálicos reactivos.
Recogida: Emplear herramientas limpias y compatibles, preferentemente no metálicas; introducir en recipientes cerrados, resistentes a la corrosión y correctamente identificados.
Limpieza: Los restos pueden retirarse con método húmedo controlado, evitando salpicaduras y reacciones; no neutralizar de forma improvisada.
Eliminación: Gestionar el material y los absorbentes como residuo corrosivo y peligroso, recuperando el platino cuando proceda.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección ocular: Gafas estancas contra salpicaduras y pantalla facial durante trasvase, apertura o riesgo de proyección.
Protección cutánea: Guantes resistentes a ácidos y traje o delantal químico compatible; seleccionar materiales según concentración, tiempo de contacto y permeación.
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en incendios, atmósferas desconocidas o concentración potencialmente peligrosa; para control rutinario, protección frente a partículas y gases ácidos solo con evaluación atmosférica.
Protección corporal: Calzado químicamente resistente y protección completa frente a polvo y salpicaduras.
Higiene: Retirar de inmediato la ropa contaminada, lavar el equipo y no comer, beber ni fumar en la zona de trabajo.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente. Administrar oxígeno solo por personal capacitado.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado; no neutralizar sobre la piel. Atención médica urgente.
Ojos: Enjuagar de inmediato con abundante agua, manteniendo los párpados abiertos y retirando lentes de contacto si es fácil; continuar el lavado y acudir urgentemente a un especialista.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar neutralizantes. Atención médica inmediata.
Información al personal sanitario: Riesgo de quemadura corrosiva y posible toxicidad sistémica; mostrar la etiqueta o documentación del producto.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en sistema cerrado o con extracción localizada, evitando polvo, humedad, salpicaduras y contacto directo.
Trasvase: Usar equipos compatibles y secos; añadir siempre el producto según procedimiento controlado, evitando mezclas bruscas.
Almacenamiento: Mantener cerrado, seco, ventilado y protegido de calor, humedad y daños físicos del envase.
Segregación: Separar de bases, reductores, metales, cianuros, sulfuros, hipocloritos, materiales orgánicos combustibles y alimentos.
Control: Disponer de duchas y lavaojos, cubetos de retención, material de derrames compatible y procedimientos de emergencia.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable si se conserva seco, cerrado y dentro de las condiciones recomendadas.
Humedad: Puede disolverse o reaccionar con agua liberando calor y generando una solución fuertemente corrosiva; añadir con control y evitar salpicaduras.
Incompatibilidades: Bases fuertes, agentes reductores, metales susceptibles de ataque, cianuros, sulfuros, hipocloritos y sustancias orgánicas reactivas.
Calor: El calentamiento puede provocar descomposición y emisión de humos corrosivos o tóxicos.
Reacción peligrosa: La neutralización o mezcla con incompatibles puede ser exotérmica y producir proyecciones o gases peligrosos.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de polvo o humos, contacto cutáneo u ocular e ingestión accidental.
Efectos agudos: Corrosión intensa de tejidos, irritación respiratoria grave y posible daño pulmonar retardado.
Efectos sistémicos: La absorción de compuestos de platino puede causar efectos generales; la gravedad depende de la forma química, dosis y duración.
Sensibilización: Puede inducir dermatitis, asma o reacciones alérgicas respiratorias en personas sensibilizadas.
Valoración: No basar la actuación en umbrales numéricos no confirmados; tratar toda exposición relevante como urgencia médica.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: Evitar toda entrada en alcantarillas, suelos y aguas superficiales; las sales de platino pueden afectar gravemente a organismos acuáticos.
Movilidad: Puede transportarse con el agua de escorrentía como especie disuelta o partícula fina, según pH y composición.
Persistencia: El platino puede permanecer en sedimentos o transformarse entre especies químicas; no debe asumirse una degradación rápida.
Bioacumulación: La disponibilidad ambiental depende de la especiación, pero no justifica la liberación.
Respuesta: Contener, recuperar y notificar cualquier contaminación ambiental conforme a la normativa aplicable.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Proteger vidas, aislar el área y evitar la propagación de contaminación y aguas corrosivas.
Acceso: Entrar solo con equipo de intervención química, protección estructural adecuada y equipo autónomo cuando exista humo o atmósfera desconocida.
Control del producto: Evitar remover polvo; usar técnicas de supresión compatibles y minimizar el agua contaminada.
Descontaminación: Establecer corredor de descontaminación para personal, herramientas y víctimas; controlar escorrentías.
Coordinación: Solicitar asesoramiento químico y médico, comunicar la presencia de un corrosivo de platino y conservar muestras o envases para identificación.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ÁCIDO CLOROPLATÍNICO SÓLIDO
Número UN: 2507
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: C2
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 80
Etiquetas: 8
Categoría de transporte: 3
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Identidad: Las propiedades pueden variar con el grado de hidratación, pureza, acidez y formulación comercial; confirmar la ficha de seguridad del fabricante.
Actuación: No tocar el producto sin protección ni confiar en la ausencia de olor como indicio de seguridad.
Residuos: Los restos, absorbentes y aguas de lavado requieren gestión como residuos peligrosos corrosivos y potencialmente contaminados con metales preciosos.
Seguimiento: Mantener vigilancia médica tras inhalación o contacto importante, ya que algunas lesiones respiratorias pueden aparecer con retraso.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20