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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 50
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ÁCIDO DICLOROISOCIANÚRICO SECO o ÁCIDO DICLOROISOCIANÚRICO, SALES DEL
Número UN: 2465
Sinónimos: Ácido dicloroisocianúrico seco; dicloroisocianurato; dicloroisocianurato sódico o potásico, según composición
Número CAS: No existe un único número CAS para esta designación colectiva; depende de la sal y de su composición específica.
Número CE (EINECS): No existe un único número CE para esta designación colectiva; depende de la sustancia o sal concreta comercializada.
Uso recomendado: Desinfectante y agente liberador de cloro para tratamiento de aguas, superficies y aplicaciones industriales, únicamente conforme a la formulación y a las instrucciones del fabricante.
Restricciones de uso: Evitar mezclas con ácidos, amoníaco, aminas, materia orgánica, agentes reductores, aceites y materiales combustibles. No usar en espacios confinados sin control atmosférico. Confirmar siempre la composición exacta, especialmente si contiene aditivos o mezclas.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza oxidante: Puede intensificar un incendio y favorecer la combustión de materiales orgánicos.
Reactividad: En contacto con ácidos puede liberar cloro y otros gases irritantes o tóxicos.
Sensibilidad: El calor, la humedad, la contaminación y la mezcla con incompatibles pueden provocar descomposición acelerada.
Peligro ambiental: El producto y las aguas contaminadas pueden ser perjudiciales para organismos acuáticos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo y los productos de descomposición irritan intensamente las vías respiratorias; puede aparecer tos, broncoespasmo o dificultad respiratoria.
Piel: Puede causar irritación o quemaduras, especialmente en presencia de humedad.
Ojos: Riesgo de lesión ocular grave por polvo, solución concentrada o gases liberados.
Ingestión: Puede provocar irritación o quemaduras gastrointestinales, náuseas y vómitos.
Exposición secundaria: La mezcla accidental con ácidos puede generar una atmósfera peligrosa incluso lejos del punto de contacto.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: No es necesariamente combustible, pero es un oxidante fuerte y puede intensificar la combustión.
Riesgo térmico: El calentamiento puede causar descomposición exotérmica, liberación de gases irritantes y aumento de presión en envases cerrados.
Explosión: El confinamiento, la contaminación o el contacto con materiales incompatibles pueden generar sobrepresión o reacción violenta.
Materiales afectados: Papel, madera, textiles, aceites, disolventes y otros combustibles pueden arder con mayor intensidad.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Utilizar abundante agua pulverizada o en niebla, si es compatible con el entorno y el producto no está contaminado con sustancias reactivas.
Medios inadecuados: Evitar chorros compactos que dispersen polvo o material; no emplear agentes que puedan reaccionar con el producto.
Táctica: Enfriar desde distancia, retirar envases no afectados y evitar la entrada de agua contaminada en desagües.
Atmósfera: Tratar el humo y los gases como tóxicos e irritantes; establecer perímetro y controlar la dirección del viento.
Reignición: Vigilar puntos calientes y depósitos ocultos hasta completar el enfriamiento y la retirada segura.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Restringir el acceso y eliminar fuentes de contaminación, calor y materiales combustibles.
Contención: Evitar que el producto alcance cursos de agua, alcantarillas y zonas húmedas; proteger el drenaje.
Recogida: Recoger en seco con herramientas limpias y no combustibles, evitando polvo y fricción; depositar en recipientes compatibles y ventilados según procedimiento autorizado.
Prohibiciones: No devolver el material recogido al envase original ni mezclarlo con residuos, serrín, papel, aceites o productos de limpieza.
Descontaminación: Limpiar los restos con método aprobado por el fabricante; gestionar el material contaminado como residuo oxidante peligroso.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración en incendio, descomposición, atmósfera desconocida o posible liberación de cloro; filtro adecuado solo para exposiciones controladas y evaluadas.
Protección ocular: Gafas estancas o pantalla facial frente a polvo, salpicaduras y soluciones.
Protección cutánea: Guantes resistentes a químicos, ropa de protección cerrada y calzado compatible.
Control de polvo: Evitar barrido en seco agresivo y emplear ventilación localizada o métodos que no dispersen partículas.
Higiene: Retirar ropa contaminada, lavar manos y piel expuesta, y no comer, beber ni fumar durante la intervención.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar al aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica. Administrar oxígeno solo por personal capacitado.
Ojos: Enjuagar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado, retirando lentes de contacto si resulta fácil; atención médica urgente.
Piel: Retirar ropa contaminada y lavar con abundante agua; atención médica si persiste irritación o hay quemadura.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar sustancias neutralizantes. Solicitar asistencia médica y mostrar el envase.
Empeoramiento: Vigilar respiración y estado general, especialmente tras exposición a gases; los síntomas pueden retrasarse.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar formación de polvo, golpes, calor y contaminación; utilizar equipos limpios y secos.
Almacenamiento: Mantener en lugar fresco, seco, ventilado y protegido de la luz, en envase original bien cerrado y compatible.
Segregación: Separar estrictamente de ácidos, amoníaco, aminas, reductores, combustibles, materia orgánica y productos clorados incompatibles.
Humedad: Evitar agua y condensación; no almacenar junto a sustancias que puedan mojar o contaminar el producto.
Inspección: Controlar envases por calentamiento, hinchamiento, corrosión, humedad u olor anómalo; aislar cualquier recipiente comprometido.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Relativamente estable si permanece seco, limpio, frío y correctamente envasado.
Descomposición: El calor o la contaminación pueden liberar cloro, óxidos de nitrógeno y otros gases irritantes o tóxicos.
Incompatibilidades: Ácidos, reductores, amoníaco, aminas, materia orgánica, combustibles, aceites y algunos metales o sales metálicas.
Reacciones peligrosas: El contacto con ácidos puede producir liberación rápida de cloro; la mezcla con materiales combustibles puede causar incendio.
Condiciones a evitar: Calentamiento, humedad, confinamiento, fricción intensa y contaminación cruzada.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de polvo o gases, contacto ocular y cutáneo, e ingestión accidental.
Efectos agudos: Irritación o corrosión de ojos, piel y mucosas, tos, dificultad respiratoria, náuseas y vómitos.
Gases liberados: El cloro puede causar broncoespasmo, edema pulmonar y deterioro respiratorio, incluso tras una exposición inicialmente moderada.
Variabilidad: La gravedad depende de la sal concreta, concentración, tamaño de partícula, humedad, duración y productos de descomposición.
Vigilancia: Las personas sintomáticas requieren valoración médica y observación respiratoria.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: El cloro activo y las soluciones concentradas pueden causar toxicidad grave para organismos acuáticos.
Derrames: Evitar toda descarga a ríos, lagos, suelo, alcantarillado o plantas de tratamiento.
Transformación: El comportamiento ambiental depende de la sal, concentración, pH, materia orgánica y capacidad oxidante.
Contención: Recuperar el producto y las aguas de extinción; impedir su dispersión.
Gestión: Eliminar residuos y envases contaminados mediante gestor autorizado, conforme a la normativa aplicable.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Identificar envases, ventilación, humedad, contaminación y posibles productos incompatibles en la zona.
Aproximación: Situarse a barlovento, usar protección respiratoria autónoma y mantener distancia frente a envases calentados.
Enfriamiento: Aplicar agua pulverizada desde posición protegida y evitar el confinamiento de gases o el contacto con materiales reactivos.
Control atmosférico: Medir cloro y otros contaminantes relevantes; no confiar en la ausencia de olor como criterio de seguridad.
Retirada: Evacuar y aislar si hay descomposición, humo denso, envases deformados o riesgo de reacción en cadena.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ÁCIDO DICLOROISOCIANÚRICO SECO o ÁCIDO DICLOROISOCIANÚRICO, SALES DEL
Número UN: 2465
Clase ADR/RID: 5.1
Código de clasificación: O2
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 50
Etiquetas: 5.1
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Actuación: Consultar la ficha de datos de seguridad y la composición exacta del fabricante antes de neutralizar, diluir o lavar.
Respuesta: La presencia de humedad, ácidos o contaminación puede cambiar rápidamente el riesgo y la táctica.
Residuos: Mantener separados el producto, los absorbentes y el agua de extinción hasta su caracterización.
Comunicación: Informar a los servicios ambientales y sanitarios si existe liberación de cloro, afectación de aguas o exposición de personas.
Criterio de seguridad: Ante atmósfera desconocida o síntomas respiratorios, tratar el incidente como potencial liberación de gas tóxico.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20