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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: X80

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: METILFENILDICLOROSILANO
Número UN: 2437
Sinónimos: Diclorometilfenilsilano; metilfenildiclorosilano; dicloruro de metilfenilsililo
Número CAS: 149-74-6
Número CE (EINECS): 205-695-2
Uso recomendado: Intermedio de síntesis y reactivo para la fabricación de organosiliconas, resinas y tratamientos de superficies, exclusivamente en instalaciones diseñadas para sustancias corrosivas y sensibles a la humedad.
Restricciones de uso: Evitar todo contacto con agua, humedad, alcoholes, aminas, bases, oxidantes y materiales incompatibles. No utilizar en aplicaciones abiertas ni fuera de sistemas cerrados o controlados. Debe manipularse conforme a la ficha de datos de seguridad y a procedimientos de emergencia específicos.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Reactividad con agua: Se hidroliza violentamente, generando calor y vapores corrosivos de cloruro de hidrógeno.
Peligro principal: Líquido corrosivo para metales y tejidos; sus vapores pueden irritar gravemente las vías respiratorias.
Peligro secundario: Puede liberar vapores inflamables o combustibles, especialmente al calentarse o durante la hidrólisis.
Propagación: El contacto del producto derramado con agua puede intensificar la emisión de vapores y la reacción térmica.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Contacto cutáneo: Produce quemaduras químicas graves; retirar rápidamente la ropa contaminada y lavar con abundante agua.
Contacto ocular: Puede causar lesiones graves y pérdida de visión; requiere irrigación inmediata y valoración médica urgente.
Inhalación: Los vapores y productos de hidrólisis pueden causar tos, dolor, dificultad respiratoria y edema pulmonar retardado.
Ingestión: Provoca quemaduras en boca, garganta y aparato digestivo; no inducir el vómito.
Efectos retardados: Mantener observación médica tras exposiciones respiratorias relevantes, aunque los síntomas iniciales mejoren.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Puede arder si se calienta o entra en contacto con una fuente de ignición; la clasificación principal es corrosiva, pero no excluye riesgo de incendio.
Riesgo térmico: El calentamiento de recipientes cerrados puede producir sobrepresión y ruptura.
Productos de combustión: Pueden formarse humos irritantes y corrosivos, incluidos compuestos de cloro, óxidos de carbono y productos de silicio.
Reactividad: El agua aplicada directamente puede provocar hidrólisis exotérmica y emisión de cloruro de hidrógeno.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Utilizar polvo químico, dióxido de carbono o espuma compatible; para refrigeración de recipientes puede emplearse agua pulverizada desde posición protegida.
Medios no recomendados: Evitar chorros compactos de agua sobre el producto o el derrame.
Táctica: Aislar la zona, retirar fuentes de ignición y refrigerar los envases expuestos sin dirigir agua al producto liberado.
Riesgo para bomberos: Actuar a distancia y con protección respiratoria autónoma por la posible emisión de gases corrosivos y tóxicos.
Reignición: Vigilar puntos calientes y recipientes dañados después de extinguir el fuego.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar al personal no esencial y establecer una zona de exclusión frente a vapores corrosivos.
Contención: Detener la fuga solo si puede hacerse sin riesgo; proteger desagües, sótanos y cursos de agua.
Absorción: Emplear absorbentes secos e inertes compatibles, evitando materiales húmedos y cualquier adición de agua.
Recogida: Introducir el material contaminado en recipientes secos, cerrados y compatibles, sin sellarlos si existe reacción o generación de gas.
Limpieza: No lavar con agua hasta neutralizar y retirar el producto; la descontaminación debe realizarse de forma controlada por personal especializado.
Respuesta ambiental: Impedir la entrada al alcantarillado; avisar a las autoridades si el producto alcanza aguas o suelo.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración en intervención, concentración desconocida, incendio o presencia de vapores corrosivos.
Protección ocular: Pantalla facial junto con gafas estancas resistentes a productos químicos.
Protección cutánea: Guantes y traje químico de material compatible, con protección frente a salpicaduras y permeación.
Protección corporal: Botas resistentes a productos químicos y protección integral en operaciones de contención.
Criterio de selección: Confirmar la compatibilidad de los materiales mediante la ficha de datos de seguridad y el fabricante del EPI.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente. Administrar oxígeno solo por personal capacitado.
Piel: Retirar prendas contaminadas y lavar inmediatamente con abundante agua durante un tiempo prolongado; atención médica urgente.
Ojos: Irrigar de inmediato con agua, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si es fácil y continuar el lavado.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni administrar nada por vía oral a una persona inconsciente. Atención médica inmediata.
Reacción con agua: Si la ropa o la piel están contaminadas con producto concentrado, priorizar la retirada segura y el lavado abundante, evitando neutralizantes sobre el cuerpo.
Información al médico: Riesgo de quemaduras corrosivas y lesión respiratoria retardada por cloruro de hidrógeno.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en circuito cerrado o con extracción localizada, evitando salpicaduras, aerosoles y atmósferas húmedas.
Higiene: No comer, beber ni fumar durante la manipulación; lavar manos y cara tras el trabajo.
Almacenamiento: Mantener en envases herméticos, secos, protegidos del calor y separados de sustancias incompatibles.
Control de humedad: Utilizar instalaciones y herramientas secas; evitar recipientes abiertos y sistemas que permitan entrada de aire húmedo.
Trasvase: Realizarlo con equipos compatibles, conexión a tierra cuando proceda y medios de contención secundaria.
Inspección: Comprobar periódicamente envases por corrosión, presión, deformación o signos de hidrólisis.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones secas, frescas y con el envase correctamente cerrado.
Agua: Reacción exotérmica con hidrólisis y formación de cloruro de hidrógeno.
Incompatibilidades: Agua, humedad, alcoholes, aminas, bases fuertes, oxidantes y materiales reactivos con cloruros de silicio.
Condiciones a evitar: Calor, llamas, chispas, contaminación, presión interna y exposición a atmósferas húmedas.
Descomposición: El calentamiento o incendio puede generar gases corrosivos, irritantes y humos de silicio.
Polimerización: No se espera polimerización peligrosa en condiciones normales, pero la hidrólisis puede alterar la presión y la composición del sistema.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de vapores, contacto ocular o cutáneo e ingestión accidental.
Corrosividad: El contacto directo puede causar destrucción tisular y quemaduras profundas.
Toxicidad respiratoria: Los vapores y el cloruro de hidrógeno generado pueden producir irritación intensa, broncoespasmo y edema pulmonar.
Sensibilización: No debe descartarse sensibilización o efectos agravados en personas con asma u otras enfermedades respiratorias.
Valoración: La gravedad depende de la concentración, duración de la exposición, ventilación y rapidez de descontaminación.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: La hidrólisis genera productos ácidos que pueden reducir bruscamente el pH y dañar organismos acuáticos.
Movilidad: Un derrame puede penetrar en suelo y sistemas de drenaje antes de reaccionar con la humedad.
Persistencia: El compuesto original puede transformarse por hidrólisis; los productos de transformación también requieren control ambiental.
Prevención: Evitar toda liberación al medio ambiente y contener aguas de extinción contaminadas.
Gestión: Recoger residuos y absorbentes como residuos peligrosos mediante gestor autorizado.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: Identificar recipientes, dirección del viento, presencia de agua y posibles emisiones de cloruro de hidrógeno.
Zona caliente: Acceso únicamente con equipo autónomo y traje de protección química adecuado.
Agua de intervención: Usar agua pulverizada solo para refrigeración o control de vapores desde distancia segura, evitando el contacto directo con el producto.
Recipientes: Enfriar los envases expuestos y retirarlos solo si puede hacerse sin riesgo de ruptura o liberación.
Descontaminación: Establecer control de escorrentías y descontaminar equipos y personal bajo supervisión especializada.
Ventilación: No entrar en espacios bajos o confinados sin medición atmosférica y autorización del mando de intervención.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: METILFENILDICLOROSILANO
Número UN: 2437
Clase ADR/RID: 8
Código de clasificación: C3
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: X80
Etiquetas: 8
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Prioridad operativa: Tratar simultáneamente el riesgo corrosivo, la reacción con humedad y la posible inflamabilidad.
Decisión táctica: No aplicar agua directamente al derrame; la intervención debe ser gradual, remota y con control de vapores.
Atmósfera: La ausencia de olor o de síntomas no garantiza una concentración segura.
Transporte: Mantener los envases inmovilizados, secos y protegidos de daños mecánicos.
Referencia: Consultar siempre la ficha de datos de seguridad del fabricante para compatibilidad de materiales, límites de exposición y procedimientos de neutralización.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20