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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 338
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: CLORURO DE ISOBUTIRILO
Número UN: 2395
Sinónimos: Cloruro de 2-metilpropanoilo; cloruro de isobutirilo; isobutyryl chloride
Número CAS: 79-30-1
Número CE (EINECS): 201-198-1
Uso recomendado: Intermedio reactivo para síntesis orgánica y fabricación de productos químicos bajo control industrial. Utilizar únicamente en instalaciones autorizadas, con procedimientos escritos y sistemas cerrados o técnicamente controlados.
Restricciones de uso: Evitar usos no industriales, contacto con agua o humedad y operaciones sin ventilación eficaz. No mezclar con sustancias incompatibles ni transferir a recipientes húmedos o sin compatibilidad química verificada.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Peligro principal: líquido inflamable, reactivo con la humedad y corrosivo por descomposición hidrolítica.
Productos de descomposición: puede liberar cloruro de hidrógeno y vapores irritantes o corrosivos; la combustión puede generar gases tóxicos.
Vías de exposición: inhalación de vapores, contacto cutáneo u ocular e ingestión accidental.
Reactividad inmediata: reacciona violentamente o con calentamiento con agua, soluciones acuosas, alcoholes, aminas y otros nucleófilos.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: los vapores pueden causar irritación intensa de nariz, garganta y vías respiratorias, tos, dificultad respiratoria y broncoespasmo.
Piel: provoca quemaduras químicas; la absorción puede verse favorecida por lesiones cutáneas.
Ojos: riesgo de lesiones graves, opacidad corneal y daño permanente.
Ingestión: causa quemaduras en boca, esófago y estómago; existe riesgo de aspiración y deterioro respiratorio.
Efectos retardados: el edema pulmonar puede aparecer después de la exposición y requiere vigilancia médica.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: líquido y vapores inflamables; los vapores pueden desplazarse hasta fuentes de ignición y formar mezclas explosivas con el aire.
Riesgo térmico: el calentamiento del recipiente puede provocar sobrepresión, rotura y proyección de líquido corrosivo.
Atmósfera peligrosa: la combustión o descomposición térmica produce humos irritantes, corrosivos y potencialmente tóxicos.
Fuentes de ignición: eliminar llamas, chispas, superficies calientes, electricidad estática y motores no protegidos.
Reactividad al agua: el contacto puede producir reacción exotérmica, salpicaduras y liberación de cloruro de hidrógeno.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: polvo químico seco, dióxido de carbono o espuma resistente a alcoholes; aplicar agua pulverizada para refrigerar, no como chorro directo sobre el producto.
Táctica: aislar la zona, combatir desde posición protegida y evitar la entrada de agua en recipientes o derrames concentrados.
Recipientes expuestos: refrigerar a distancia con agua pulverizada si puede hacerse sin contacto directo; retirarlos solo si no existe riesgo.
Riesgos para bomberos: posible liberación de vapores corrosivos y tóxicos; mantener vigilancia por reignición y contaminación del agua de extinción.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: evacuar a las personas no esenciales y establecer zona caliente, evitando fuentes de ignición y contacto con vapores.
Contención: detener la fuga solo si puede hacerse sin riesgo; impedir la entrada en alcantarillas, sótanos, cursos de agua y zonas confinadas.
Recogida: utilizar herramientas y absorbentes secos, inertes y compatibles; mantener el material recogido seco y en recipientes cerrados compatibles.
Agua: no aplicar agua directamente sobre el producto; la neutralización debe realizarla personal especializado, de forma controlada y con medios para disipar calor y vapores.
Descontaminación: tratar superficies y equipos con procedimiento específico; considerar todo residuo y absorbente como contaminado y reactivo.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: equipo autónomo de presión positiva en intervención, incendio, concentración desconocida o posible liberación de cloruro de hidrógeno.
Protección corporal: traje químico estanco a gases o salpicaduras, según evaluación; guantes y botas con resistencia química verificada para cloruros de acilo.
Protección ocular: pantalla facial sobre gafas estancas en operaciones con riesgo de salpicadura.
Control operativo: emplear protección frente a electricidad estática, ventilación adecuada y equipos compatibles con atmósferas inflamables.
Limitaciones: los filtros solo son aceptables para exposiciones conocidas, controladas y dentro de su vida útil; no sustituyen al equipo autónomo en emergencias.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: trasladar a aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica urgente. Aplicar oxígeno por personal entrenado si procede.
Piel: retirar ropa contaminada y lavar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado; no intentar neutralizar sobre la piel.
Ojos: irrigar de inmediato con abundante agua, manteniendo los párpados abiertos; retirar lentes de contacto si es fácil y continuar el lavado. Atención oftalmológica urgente.
Ingestión: no provocar el vómito ni administrar nada por vía oral; enjuagar la boca si la persona está consciente y solicitar asistencia médica inmediata.
Seguimiento: observar dificultad respiratoria, tos persistente, dolor ocular, quemaduras y signos de edema pulmonar; llevar la información del producto.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: trabajar en sistema cerrado o bajo extracción localizada, evitando inhalación, salpicaduras, humedad y acumulación de cargas electrostáticas.
Transferencia: usar líneas, bombas y recipientes secos y compatibles; conectar a tierra y evitar trasiegos por presión con gases incompatibles.
Almacenamiento: conservar herméticamente cerrado, seco, fresco y bien ventilado, separado de agua, humedad, bases, oxidantes, alcoholes y aminas.
Segregación: proteger de fuentes de ignición y almacenar separado de materiales que puedan reaccionar con cloruros de acilo.
Inspección: comprobar periódicamente cierres, corrosión, integridad del envase y posible aumento de presión.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: estable únicamente bajo condiciones secas, en recipientes compatibles y protegido del calor y de la ignición.
Agua y humedad: reacción exotérmica con formación de ácido isobutírico y cloruro de hidrógeno; puede causar ebullición local y proyecciones.
Incompatibilidades: bases, agentes oxidantes, alcoholes, aminas, soluciones acuosas, metales o superficies contaminadas con humedad.
Descomposición: el calentamiento intenso puede generar cloruro de hidrógeno, óxidos de carbono y otros humos irritantes.
Condiciones a evitar: calor, llamas, chispas, humedad, confinamiento sin alivio de presión y contaminación cruzada.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Peligro agudo: corrosivo para piel, ojos y mucosas; los vapores pueden provocar irritación intensa y lesión pulmonar.
Concentración: la gravedad depende de la concentración, duración, ventilación y eficacia de la descontaminación.
Exposición repetida: puede agravar enfermedades respiratorias, cutáneas u oculares preexistentes; evitar toda exposición innecesaria.
Evaluación clínica: considerar quemaduras químicas, broncoespasmo, edema pulmonar retardado y lesión ocular grave.
Biomonitorización: no basar la actuación en la ausencia de olor o síntomas iniciales; la valoración médica debe ser prioritaria.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: el producto reacciona con el agua y puede acidificar localmente el medio, generando cloruro de hidrógeno y productos de hidrólisis.
Aguas superficiales: evitar cualquier descarga; el material puede causar daño agudo a organismos por corrosividad y alteración del pH.
Suelo y alcantarillado: impedir la infiltración y la entrada en redes, especialmente en espacios confinados donde puedan acumularse vapores.
Gestión: recuperar el producto y los absorbentes mediante gestor autorizado; no lavar el derrame hacia el desagüe.
Extinción: recoger y contener el agua contaminada de extinción para evitar dispersión ambiental.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: aproximarse a barlovento, identificar recipientes afectados, verificar atmósferas inflamables y considerar vapores corrosivos.
Táctica: establecer perímetro amplio, usar equipo autónomo y traje químico, y priorizar refrigeración remota y control de la fuga.
Exposición de recipientes: retirar o refrigerar solo con evaluación de riesgo; atender a la posibilidad de reacción con agua y sobrepresión.
Agentes químicos: no dirigir agua a chorros sobre el producto; usar agua pulverizada únicamente para enfriamiento y control de vapores cuando sea compatible.
Postintervención: ventilar y monitorizar antes de autorizar el acceso; descontaminar equipos y gestionar residuos como material peligroso.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CLORURO DE ISOBUTIRILO
Número UN: 2395
Clase ADR/RID: 3
Código de clasificación: FC
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 338
Etiquetas: 3 +8
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Ventilación: los vapores pueden acumularse en puntos bajos, drenajes y espacios confinados; controlar la atmósfera antes y durante la intervención.
Decisión táctica: ante fuga importante, reacción con agua, incendio desarrollado o concentración desconocida, considerar retirada, aislamiento y solicitud de unidad especializada.
Compatibilidad: confirmar previamente la resistencia química de mangueras, juntas, absorbentes, trajes y recipientes de recuperación.
Información médica: comunicar la posibilidad de liberación de cloruro de hidrógeno y de aparición retardada de lesión respiratoria.
Precaución general: no confiar en la neutralización improvisada; cualquier tratamiento químico debe ejecutarse con procedimiento validado y control térmico.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20