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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 40
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: HIDROSULFURO SÓDICO (SULFHIDRATO SÓDICO) con menos del 25% de agua de cristalización
Número UN: 2318
Sinónimos: Sulfhidrato sódico; hidrogenosulfuro de sodio; sodium hydrosulfide; NaHS hidratado
Número CAS: 16721-80-5, habitual para hidrosulfuro sódico hidratado; la composición comercial con menos del 25 % de agua de cristalización puede variar y debe confirmarse documentalmente
Número CE (EINECS): 240-778-0, asociado al hidrosulfuro sódico; la variante hidratada comercial puede estar sujeta a composición específica
Uso recomendado: Uso industrial controlado como reactivo y fuente de sulfuro en procesos químicos, tratamiento de minerales, curtición y depuración, únicamente en instalaciones autorizadas y con control de atmósferas.
Restricciones de uso: Evitar contacto con ácidos, oxidantes, humedad excesiva y materiales incompatibles. No manipular fuera de sistemas ventilados ni emplear en aplicaciones domésticas o sin evaluación específica de emisión de sulfuro de hidrógeno.
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Sólido alcalino, higroscópico y reductor; la variante contiene menos del 25 % de agua de cristalización.
Autocalentamiento: Puede calentarse y favorecer la ignición al acumularse, especialmente si está contaminado, húmedo o confinado.
Descomposición: El calentamiento, la humedad o los ácidos pueden liberar sulfuro de hidrógeno, gas muy tóxico e inflamable.
Peligros secundarios: El incendio o contacto con oxidantes puede producir gases irritantes o tóxicos y escorrentías alcalinas contaminantes.
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo y, sobre todo, el sulfuro de hidrógeno liberado pueden causar irritación intensa, cefalea, mareo, colapso, depresión respiratoria y muerte.
Contacto ocular: Puede causar lesiones graves por alcalinidad y partículas corrosivas.
Contacto cutáneo: Produce irritación o quemaduras, agravadas por humedad y contacto prolongado.
Ingestión: Puede causar quemaduras en boca y aparato digestivo, vómitos, alteraciones sistémicas y liberación interna de sulfuro de hidrógeno.
Atención: El olor no es un indicador fiable; la fatiga olfativa puede ocultar concentraciones peligrosas.
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Sustancia susceptible de autocalentamiento; el polvo o material finamente dividido puede favorecer la propagación del fuego.
Riesgo térmico: El calentamiento puede acelerar la descomposición y la emisión de sulfuro de hidrógeno.
Explosión: Atmósferas con sulfuro de hidrógeno pueden inflamarse o explotar al encontrar chispas, llamas o superficies calientes.
Productos de combustión: Pueden formarse sulfuro de hidrógeno, dióxido de azufre, óxidos de azufre y humos irritantes.
Humedad: El contacto con agua puede generar calor y favorecer emisiones; controlar cuidadosamente cualquier humectación.
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Agua pulverizada o nebulizada, espuma compatible, polvo químico seco o dióxido de carbono según el entorno y los materiales próximos.
Aplicación: Enfriar envases desde distancia segura; evitar chorros directos que dispersen sólido o escorrentías contaminadas.
Táctica: Retirar el producto no afectado solo si puede hacerse sin exposición; aislar el área y vigilar acumulaciones de sulfuro de hidrógeno.
Gases: Usar detección atmosférica; no confiar en el olor. Mantenerse a barlovento y evitar zonas bajas o confinadas.
Reignición: Controlar puntos calientes y depósitos ocultos; el autocalentamiento puede continuar tras la extinción aparente.
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Evacuar al personal no esencial, eliminar fuentes de ignición y establecer control de atmósfera con detectores adecuados.
Contención: Evitar que el producto alcance desagües, cursos de agua y espacios confinados; impedir la mezcla con ácidos u oxidantes.
Recogida: Recoger en seco con herramientas limpias y no chispeantes, evitando generar polvo; depositar en recipientes compatibles y cerrados, sin confinamiento inseguro.
Humedad: No añadir agua de forma indiscriminada; la humectación puede causar calentamiento y liberación de sulfuro de hidrógeno.
Descontaminación: Gestionar residuos y materiales absorbentes como peligrosos; ventilar y verificar la atmósfera antes de permitir el acceso.
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en intervención, rescate o atmósfera desconocida; filtros solo tras evaluación y monitorización específica.
Protección corporal: Traje químico compatible, guantes resistentes a álcalis y calzado de seguridad químico; seleccionar materiales según el fabricante.
Protección ocular: Pantalla facial y gafas estancas frente a polvo, salpicaduras y soluciones alcalinas.
Control atmosférico: Detectores para sulfuro de hidrógeno y oxígeno; considerar riesgo de atmósfera inflamable.
Higiene: Retirar ropa contaminada, embolsarla de forma segura y lavar piel y equipos según procedimiento de descontaminación.
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire fresco solo si es seguro; activar asistencia urgente, mantener en reposo y administrar oxígeno por personal competente. Si no respira, iniciar soporte vital con protección adecuada.
Ojos: Irrigar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado, retirando lentes de contacto si es fácil; atención médica urgente.
Piel: Sacudir o retirar el sólido con cuidado y lavar con abundante agua; quitar ropa contaminada y solicitar valoración médica.
Ingestión: Enjuagar la boca; no provocar el vómito ni dar nada por vía oral a una persona inconsciente. Atención médica inmediata.
Rescate: No entrar en atmósferas contaminadas sin equipo autónomo y control exterior; los rescatadores pueden sufrir intoxicación rápida.
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Trabajar en circuito cerrado o con extracción localizada, evitando polvo, calor, chispas, humedad y contacto directo.
Almacenamiento: Mantener en lugar fresco, seco, ventilado y protegido de la luz, en envase compatible, bien cerrado y claramente identificado.
Segregación: Separar de ácidos, oxidantes, agua acumulada, fuentes de ignición y materiales combustibles.
Control: Inspeccionar periódicamente envases por calentamiento, abombamiento, corrosión, humedad o emisión de gas.
Confinamiento: No almacenar en espacios sin ventilación ni junto a sumideros o recintos donde pueda acumularse sulfuro de hidrógeno.
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Relativamente estable en condiciones secas, frescas y ventiladas; el autocalentamiento puede aparecer durante almacenamiento inadecuado.
Incompatibilidades: Ácidos, oxidantes fuertes, halógenos, agentes clorantes y materiales que reaccionen con sulfuros.
Reacciones: Con ácidos libera sulfuro de hidrógeno; con agua o humedad puede desprender calor y gas, especialmente si existen impurezas.
Descomposición: El calor y el fuego generan gases tóxicos e irritantes de azufre.
Prevención: Evitar mezclas no autorizadas, contaminación cruzada, calentamiento localizado y recipientes herméticamente confinados si existe posibilidad de generación de gas.
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de polvo o sulfuro de hidrógeno, contacto ocular y cutáneo, e ingestión accidental.
Efectos agudos: Irritación o quemaduras alcalinas y toxicidad sistémica grave por sulfuro de hidrógeno, con posible pérdida rápida de consciencia.
Órganos diana: Principalmente ojos, piel, vías respiratorias, sistema nervioso y respiración celular.
Exposición repetida: Puede agravar irritación y lesiones respiratorias; aplicar límites ocupacionales vigentes para sulfuro de hidrógeno.
Valoración: La gravedad depende de concentración, duración, ventilación y composición real del producto.
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro acuático: Las soluciones son alcalinas y pueden alterar intensamente el pH; los sulfuros resultan peligrosos para organismos acuáticos.
Transformación: En condiciones ácidas puede formarse sulfuro de hidrógeno; la oxidación ambiental puede generar especies de azufre.
Derrames: Evitar toda entrada en redes de saneamiento, suelo y aguas superficiales o subterráneas.
Respuesta ambiental: Contener, recuperar y entregar a gestor autorizado; no neutralizar sin control técnico de temperatura y gases.
Seguimiento: Notificar a las autoridades ambientales cuando exista riesgo de contaminación significativa.
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Aislar, aproximarse a barlovento y establecer zona caliente con monitorización de sulfuro de hidrógeno, oxígeno y atmósfera inflamable.
Intervención: Usar equipo autónomo de presión positiva y protección química compatible; prohibir el acceso sin control atmosférico.
Enfriamiento: Aplicar agua pulverizada desde posición protegida para enfriar exposiciones, evitando dispersar el producto o crear escorrentía peligrosa.
Estructuras: Retirar o proteger envases próximos si puede hacerse sin riesgo; considerar autocalentamiento y posible ruptura.
Postincendio: Ventilar, medir repetidamente y revisar puntos calientes; no declarar segura el área hasta confirmar ausencia de gases peligrosos.
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: HIDROSULFURO SÓDICO (SULFHIDRATO SÓDICO) con menos del 25% de agua de cristalización
Número UN: 2318
Clase ADR/RID: 4.2
Código de clasificación: S4
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 40
Etiquetas: 4.2
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (D/E)
XV. OBSERVACIONES FINALES
Aplicación: Estas indicaciones se refieren exclusivamente a hidrosulfuro sódico con menos del 25 % de agua de cristalización.
Variabilidad: El comportamiento puede cambiar con humedad, tamaño de partícula, impurezas, concentración y estado del envase.
Información operativa: Consultar la ficha de seguridad del fabricante y los procedimientos locales antes de manipular o intervenir.
Criterio de seguridad: Ante olor, calentamiento, humo, emisión de gas o composición incierta, tratar el incidente como potencialmente tóxico y reactivo.
Gestión: La descontaminación, neutralización y eliminación deben realizarse mediante personal especializado y procedimientos autorizados.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20