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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 66

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: CUPROCIANURO SÓDICO SÓLIDO
Número UN: 2316
Sinónimos: Cianuro cuproso sódico; cianuro de cobre(I) y sodio; cuprocianuro de sodio; complejo cianurado cuproso sódico.
Número CAS: 13454-75-0, atribuido habitualmente al cuprocianuro sódico sólido; pueden existir variaciones según composición o grado comercial.
Número CE (EINECS): 236-691-3, asociado habitualmente a esta sustancia; las mezclas o formulaciones comerciales pueden no tener un identificador CE único.
Uso recomendado: Intermedio y reactivo industrial para procesos de cobre, formulaciones de recubrimiento electrolítico y síntesis química especializada, únicamente en instalaciones autorizadas y con control de cianuros.
Restricciones de uso: No utilizar fuera de procesos industriales controlados. Evitar cualquier contacto con ácidos, agentes oxidantes y humedad contaminada. Prohibido manipular sin formación específica, ventilación localizada, vigilancia ambiental y medios de respuesta a cianuros.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Peligro principal: sólido inorgánico muy tóxico por ingestión, inhalación o contacto con la piel.
Liberación de cianuro: el contacto con ácidos puede desprender ácido cianhídrico, gas extremadamente tóxico y potencialmente mortal.
Contaminación: puede contaminar superficies, aguas de extinción, suelos y equipos; tratar todo residuo como peligroso.
Reactividad: el calentamiento intenso, la humedad y las condiciones ácidas aumentan el riesgo de descomposición o emisión de especies cianuradas.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: el polvo puede causar irritación y absorción sistémica; la exposición a gases cianurados puede producir colapso rápido, convulsiones y parada respiratoria.
Contacto: puede irritar o lesionar piel y ojos; la absorción cutánea es peligrosa, especialmente con piel húmeda o dañada.
Ingestión: puede provocar cefalea, mareo, náuseas, dificultad respiratoria, alteración neurológica, hipotensión y muerte.
Signos críticos: olor no fiable; la ausencia de olor no indica seguridad. Considerar emergencia toxicológica aunque los síntomas iniciales sean leves.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: no se considera un líquido inflamable, pero puede descomponerse o emitir productos tóxicos cuando se calienta.
Riesgo térmico: un incendio puede generar humos de cianuros, óxidos de cobre, óxidos de nitrógeno y otros productos irritantes o tóxicos.
Explosión: el polvo disperso y el calentamiento de recipientes cerrados pueden aumentar el riesgo; evitar nubes de polvo y proyecciones.
Exposición secundaria: el agua o los residuos del incendio pueden quedar muy contaminados y liberar especies tóxicas en condiciones ácidas.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: utilizar el agente adecuado para el incendio circundante, preferentemente desde distancia y con mínima dispersión del producto.
Táctica: aislar el área, retirar envases no afectados si puede hacerse sin exposición y evitar aproximaciones innecesarias.
Agua: puede emplearse de forma controlada para refrigerar o abatir humos según el plan del incidente, evitando escorrentías y contacto con ácidos.
Protección de bomberos: intervención con equipo autónomo y traje químico estanco cuando exista riesgo de polvo, humos o contaminación; descontaminar equipos y personal.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: impedir el acceso, establecer zona caliente y evitar que el polvo se disperse por viento, tránsito o ventilación.
Contención: proteger desagües, cursos de agua y suelos; recoger el sólido sin generar polvo y mantenerlo seco.
Recogida: usar herramientas limpias y compatibles, preferentemente métodos que no levanten polvo; introducir en recipientes cerrados, etiquetados y compatibles.
Prohibiciones: no barrer en seco de forma agresiva, no utilizar aire comprimido y no añadir ácidos ni productos oxidantes.
Descontaminación: realizarla bajo control de especialistas en cianuros, gestionando las aguas y absorbentes como residuos peligrosos.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: equipo autónomo de presión positiva en intervención, derrame desconocido, incendio o posible liberación gaseosa; filtros solo si una evaluación específica confirma concentración y duración seguras.
Protección corporal: traje químico de protección frente a sólidos tóxicos, guantes compatibles y botas químicas; seleccionar materiales según permeación y tiempo de uso.
Protección ocular: pantalla facial y gafas estancas cuando exista polvo, salpicadura o riesgo de contaminación.
Control operativo: trabajar con ventilación localizada, sistema cerrado cuando sea posible y vigilancia atmosférica; disponer de procedimiento de descontaminación.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: trasladar a aire fresco sin exponerse; solicitar asistencia médica urgente y administrar oxígeno o soporte vital solo por personal entrenado.
Piel: retirar ropa contaminada, cepillar o enjuagar con abundante agua según el procedimiento local para cianuros y obtener atención inmediata.
Ojos: irrigar de forma continua con agua durante un tiempo prolongado, retirando lentes si resulta fácil, y derivar urgentemente.
Ingestión: no provocar el vómito ni dar alimentos o bebidas; activar inmediatamente los servicios de emergencia y el centro toxicológico.
Antídoto: la posible administración de antídotos para cianuro corresponde exclusivamente a personal sanitario entrenado, sin retrasar soporte vital ni descontaminación.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: evitar formación de polvo, contacto directo y transferencias abiertas; emplear sistemas cerrados y extracción localizada.
Higiene: no comer, beber ni fumar; lavarse cuidadosamente y retirar ropa contaminada antes de abandonar la zona.
Almacenamiento: conservar seco, cerrado, señalizado y bajo control de acceso, separado de ácidos, oxidantes, humedad y materiales incompatibles.
Envases: mantener los recipientes íntegros, verticales y protegidos de golpes; inspeccionar periódicamente posibles daños o contaminación externa.
Emergencias: mantener disponibles absorbentes adecuados, equipos de protección, medios de comunicación y procedimientos específicos para cianuros.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: relativamente estable en condiciones secas, normales y con el envase intacto.
Ácidos: reacción peligrosa con liberación potencial de ácido cianhídrico y otros compuestos cianurados volátiles.
Oxidantes: evitar oxidantes fuertes, que pueden favorecer reacciones violentas o generar productos tóxicos.
Calor y humedad: el calentamiento intenso, la humedad y la contaminación pueden acelerar la descomposición o aumentar la emisión de polvo y gases.
Prevención: no mezclar residuos ni neutralizar improvisadamente; cualquier tratamiento químico debe ser realizado por especialistas.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: inhalación, ingestión, contacto cutáneo y contacto ocular; el polvo y los gases generados en condiciones ácidas son especialmente críticos.
Mecanismo: los cianuros pueden bloquear la utilización celular de oxígeno, causando hipoxia tisular pese a que exista oxígeno ambiental.
Efectos agudos: irritación, cefalea, confusión, mareo, dificultad respiratoria, convulsiones, colapso cardiovascular y muerte.
Efectos retardados: puede requerirse observación médica por posible deterioro posterior, incluso tras mejoría inicial.
Evaluación: la gravedad depende de la composición, tamaño de partícula, concentración, duración y vía de exposición.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: muy tóxico para organismos acuáticos y aguas superficiales; pequeñas cantidades pueden causar efectos graves.
Movilidad: los compuestos cianurados pueden desplazarse con el agua y contaminar drenajes, suelos y sistemas de tratamiento.
Prevención: impedir toda descarga, escorrentía o lavado hacia alcantarillas y cursos de agua.
Respuesta: notificar a las autoridades ambientales cuando exista riesgo de contaminación y recoger aguas, tierras y absorbentes afectados.
Residuos: gestionar mediante operador autorizado; no eliminar con residuos ordinarios ni verter al medio.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Reconocimiento: identificar envases, dirección del viento, presencia de polvo, drenajes y posibles materiales ácidos en el entorno.
Zona de exclusión: establecer perímetro amplio y controlar el acceso; considerar la posible propagación de gases fuera del foco.
Ataque: priorizar rescate solo con protección adecuada, confinamiento, refrigeración a distancia y prevención de escorrentías contaminadas.
Equipos: utilizar protección respiratoria autónoma y protección química compatible; asumir atmósfera peligrosa hasta medir y descontaminar.
Coordinación: solicitar especialista en materiales peligrosos y asesoramiento toxicológico; comunicar explícitamente el riesgo de cianuro a los sanitarios.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: CUPROCIANURO SÓDICO SÓLIDO
Número UN: 2316
Clase ADR/RID: 6.1
Código de clasificación: T5
Grupo de embalaje: I
Código de peligrosidad Kemler: 66
Etiquetas: 6.1
Categoría de transporte: 1
Código de restricción en túneles: (C/E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Prioridad operativa: tratar cualquier exposición como urgencia médica y cualquier derrame como incidente de materiales peligrosos.
Información crítica: la ausencia de olor no permite descartar contaminación ni presencia de gas cianhídrico.
Control posterior: mantener vigilancia atmosférica y restringir la zona hasta completar recogida, descontaminación y verificación.
Gestión documental: consultar la ficha de datos de seguridad específica del fabricante para composición, compatibilidad de materiales y procedimientos autorizados.
Residuos y aguas: conservarlos aislados y etiquetados hasta su eliminación por gestor especializado.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20