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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 40

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: PARAFORMALDEHIDO
Número UN: 2213
Sinónimos: Polioximetileno; polímero de formaldehído; metanal polimerizado; formalina sólida.
Número CAS: 30525-89-4
Número CE (EINECS): 608-494-7; puede variar según el grado y la composición comercial.
Uso recomendado: Uso industrial como fuente sólida de formaldehído, en síntesis de resinas, adhesivos y productos químicos, exclusivamente por personal formado y bajo control de emisiones.
Restricciones de uso: Evitar todo calentamiento innecesario, pulverización y manipulación sin control de polvo o vapores. No utilizar en espacios confinados sin evaluación atmosférica, ventilación y protección respiratoria adecuadas.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Estado físico: Sólido granular, escamas o polvo blanco, con posible olor acre a formaldehído.
Peligro principal: Sólido inflamable; al calentarse o arder puede descomponerse liberando formaldehído y otros gases irritantes o tóxicos.
Riesgo oculto: La descomposición puede comenzar antes de observar llamas y generar atmósferas peligrosas en interiores, vehículos o depósitos.
Polvo: El polvo suspendido puede irritar intensamente y, en determinadas condiciones de concentración y confinamiento, presentar riesgo de explosión de polvo.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: El polvo y los vapores de formaldehído irritan ojos, nariz, garganta y vías respiratorias; pueden causar tos, broncoespasmo y afectación pulmonar grave.
Piel: Puede causar irritación, sensibilización y dermatitis; el contacto prolongado debe evitarse.
Ojos: Produce irritación intensa y posible lesión ocular; las partículas pueden causar abrasión.
Exposición repetida: El formaldehído puede sensibilizar y está asociado a efectos cancerígenos; tratar toda exposición relevante como potencialmente grave.
Atención táctica: El olor no constituye una medida fiable de seguridad ni permite descartar concentraciones peligrosas.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: Combustible e inflamable como sólido; puede arder con rapidez cuando está finamente dividido.
Riesgo térmico: El calentamiento favorece la liberación de formaldehído y la despolimerización; los recipientes pueden presurizarse por gases de descomposición.
Explosión de polvo: Evitar nubes de polvo, chispas, llamas, electricidad estática y operaciones que dispersen el producto.
Productos de combustión: Formaldehído, monóxido de carbono, dióxido de carbono y humos irritantes o tóxicos.
Propagación: El fuego puede extenderse por polvo depositado o material derramado; enfriar envases expuestos desde posición protegida.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Agua pulverizada o nebulizada, espuma compatible, polvo químico seco o dióxido de carbono según el entorno y el incendio.
Aplicación del agua: Preferir niebla o pulverización; evitar chorros compactos que dispersen polvo o material.
Táctica: Aislar la zona, retirar fuentes de ignición y combatir desde barlovento y distancia protegida.
Exposición de envases: Enfriar con agua pulverizada, incluso después de extinguir, vigilando reencendido y descomposición.
Protección de intervinientes: Usar equipo de intervención estructural y protección respiratoria autónoma en atmósferas con humo o sospecha de formaldehído.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Impedir el acceso no autorizado y eliminar llamas, chispas y fuentes de calor.
Control del polvo: No barrer en seco ni usar aire comprimido; humedecer de forma controlada si es compatible con el producto y el proceso.
Recogida: Recoger mecánicamente con herramientas que no produzcan chispas y depositar en recipientes cerrados, secos y etiquetados.
Contención: Evitar la entrada en desagües, sótanos, cursos de agua y zonas confinadas.
Vapores: Ventilar desde lugar seguro y realizar mediciones de formaldehído y atmósfera inflamable antes de permitir el acceso.
Descontaminación: Limpiar los residuos evitando generar polvo; gestionar el material contaminado como residuo peligroso conforme a la normativa aplicable.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de presión positiva en incendios, concentraciones desconocidas, espacios confinados o durante una liberación importante.
Protección de rutina: Filtro adecuado para partículas y formaldehído únicamente tras evaluación atmosférica y dentro de los límites de uso del equipo.
Protección ocular: Gafas estancas; añadir pantalla facial cuando exista riesgo de proyección o dispersión de polvo.
Protección cutánea: Guantes resistentes a productos químicos y ropa de protección cerrada, seleccionados según tiempo de contacto y condiciones de trabajo.
Higiene: Evitar comer, beber o fumar; retirar ropa contaminada y lavar la piel después de la intervención.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar al aire fresco sin exponerse; mantener en reposo y solicitar asistencia médica. Administrar oxígeno solo por personal capacitado.
Contacto ocular: Irrigar inmediatamente con abundante agua durante tiempo prolongado, retirando lentes de contacto si resulta fácil; evaluación médica urgente.
Contacto cutáneo: Retirar ropa contaminada y lavar con agua y jabón; consultar si persisten irritación o lesiones.
Ingestión: Enjuagar la boca. No provocar el vómito ni administrar sustancias por vía oral a una persona inconsciente; atención médica inmediata.
Signos de alarma: Dificultad respiratoria, sibilancias, dolor ocular intenso, alteración neurológica o empeoramiento tardío requieren asistencia urgente.
Rescate: Usar protección respiratoria adecuada; no entrar a una zona contaminada para auxiliar sin control atmosférico.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar golpes, calentamiento, fricción y generación de polvo; mantener los envases cerrados durante el uso.
Control de ignición: Prohibir llamas y chispas; aplicar medidas contra electricidad estática y utilizar equipos apropiados para atmósferas con polvo combustible.
Ventilación: Trabajar con extracción localizada eficaz, especialmente en trasvases, dosificación y operaciones que puedan liberar formaldehído.
Almacenamiento: Conservar en lugar fresco, seco, ventilado y protegido de la luz y fuentes de calor.
Segregación: Mantener separado de oxidantes fuertes, ácidos o bases fuertes y materiales incompatibles; evitar zonas de tránsito o confinamiento.
Inspección: Vigilar apelmazamiento, calentamiento, olor acre, deterioro del envase o aumento de presión.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales de almacenamiento seco y fresco; el calor puede iniciar despolimerización.
Descomposición: La temperatura elevada puede liberar formaldehído y generar gases irritantes, tóxicos e inflamables.
Incompatibilidades: Evitar oxidantes fuertes, ácidos y bases fuertes, agentes reductores incompatibles y fuentes de ignición.
Reacciones peligrosas: Puede reaccionar violentamente con determinados oxidantes y sufrir descomposición acelerada en condiciones térmicas desfavorables.
Condiciones a evitar: Calor, llamas, chispas, humedad excesiva, contaminación, confinamiento y acumulación de polvo.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Inhalación de polvo o formaldehído, contacto ocular y cutáneo, y posible ingestión accidental.
Efectos agudos: Irritación intensa, tos, lagrimeo, dermatitis, broncoespasmo y posible edema pulmonar tras exposiciones importantes.
Sensibilización: El formaldehído puede provocar sensibilización respiratoria o cutánea.
Efectos crónicos: La exposición repetida puede causar irritación persistente y se considera preocupante por su potencial cancerígeno.
Evaluación: La gravedad depende de concentración, duración, ventilación, tamaño de partícula y composición del grado comercial.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Medio acuático: Evitar la liberación; el formaldehído liberado puede resultar tóxico para organismos acuáticos a concentraciones elevadas.
Movilidad: El polvo puede dispersarse por el aire y depositarse en suelo o agua; la fracción soluble puede desplazarse con el agua.
Persistencia: El formaldehído puede transformarse por procesos ambientales, pero una liberación no controlada sigue siendo peligrosa.
Contención ambiental: Bloquear desagües y recuperar el sólido; no emplear agua de limpieza sin control de recogida.
Gestión: Eliminar residuos y aguas contaminadas mediante gestor autorizado.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Acceso: Confirmar mediciones de formaldehído, oxígeno y atmósfera inflamable antes de entrar.
Ataque: Aplicar agua pulverizada para enfriamiento y control térmico, evitando dispersar polvo.
Ventilación: Ventilar de forma controlada, preferiblemente desde zona segura, sin dirigir contaminantes hacia personas o áreas ocupadas.
Equipamiento: Equipo autónomo de presión positiva, protección química adecuada y control continuo de la exposición.
Riesgos posteriores: Vigilar puntos calientes, reemisión de formaldehído, rescoldos y contaminación de equipos y aguas de extinción.
Mando: Establecer zona caliente, templada y fría; coordinar mediciones, descontaminación y atención médica.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: PARAFORMALDEHIDO
Número UN: 2213
Clase ADR/RID: 4.1
Código de clasificación: F1
Grupo de embalaje: III
Código de peligrosidad Kemler: 40
Etiquetas: 4.1
Categoría de transporte: 3
Código de restricción en túneles: (E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: La composición y el comportamiento pueden variar según el grado de polimerización, humedad, tamaño de partícula y aditivos.
Criterio preventivo: Tratar cualquier calentamiento, olor acre o liberación de polvo como indicio de posible atmósfera peligrosa.
Medición: Utilizar detectores calibrados para formaldehído y equipos adecuados para atmósferas inflamables; no confiar en el olor.
Residuos: El material recuperado, absorbentes, EPI desechables y aguas contaminadas requieren gestión controlada.
Información operativa: Consultar la ficha de datos de seguridad específica del fabricante antes de intervenir.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20