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CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 90

I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: ASBESTO, ANFIBOL (amosita, tremolita, actilonita, antofilita, crocidolita)
Número UN: 2212
Sinónimos: Amianto anfibólico; amosita; tremolita; actinolita; antofilita; crocidolita; asbesto azul; asbesto marrón
Número CAS: No existe un único número CAS: depende de la variedad mineral; amosita 12172-73-5, tremolita 77536-68-6, actinolita 77536-66-4, antofilita 77536-67-5 y crocidolita 12001-28-4
Número CE (EINECS): No existe un único número CE para la mezcla o entrada colectiva; las distintas variedades pueden figurar con identificadores CE diferentes según su composición y clasificación
Uso recomendado: Transporte, manipulación o retirada controlada de materiales que contengan fibras de asbesto anfibólico, exclusivamente por personal especializado y conforme a la normativa aplicable.
Restricciones de uso: No cortar, triturar, lijar, perforar, barrer en seco ni aplicar aire comprimido. Evitar cualquier operación que libere fibras. Prohibido el uso no controlado, especialmente en interiores o cerca de personas sin protección.

II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Naturaleza: Material mineral fibroso que puede liberar fibras respirables cuando se rompe, abrasiona, corta o manipula en seco.
Peligro principal: Riesgo grave por inhalación de fibras; los efectos pueden aparecer tras largos periodos de latencia.
Estado físico: Puede presentarse como fibras, fragmentos, placas, productos compactados o residuos contaminados.
Dispersión: Las fibras pueden permanecer suspendidas y depositarse en superficies, ropa, vehículos y equipos.
Peligro ambiental inmediato: La contaminación secundaria por fibras es más relevante que la toxicidad aguda para organismos acuáticos.

III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Puede causar irritación y exposición a fibras respirables, con riesgo de asbestosis, cáncer de pulmón y mesotelioma tras exposiciones repetidas o prolongadas.
Contacto ocular: El polvo y las fibras pueden producir irritación y lesiones mecánicas superficiales.
Contacto cutáneo: Generalmente causa irritación mecánica; las fibras pueden adherirse a la piel y la ropa.
Ingestión: No es la vía principal de exposición, pero debe evitarse la ingestión de polvo contaminado.
Riesgo retardado: La ausencia de síntomas inmediatos no excluye un peligro importante; requiere seguimiento médico ocupacional según la exposición.

IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Inflamabilidad: El asbesto mineral no es combustible y no alimenta normalmente la combustión.
Riesgo térmico: El calentamiento intenso puede degradar materiales portadores, embalajes o matrices, liberando fibras y productos de descomposición de otros componentes.
Explosión: No presenta normalmente riesgo de explosión por sí mismo; el polvo de materiales asociados puede generar peligros adicionales.
Humo: Un incendio próximo puede producir humo tóxico procedente de embalajes, revestimientos o materiales contaminados.
Precaución: Evitar chorros o maniobras que dispersen residuos y fibras durante o después del incendio.

V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Medios de extinción: Utilizar el agente adecuado para los materiales combustibles implicados; agua pulverizada puede ayudar a reducir la dispersión, evitando impactos innecesarios.
Táctica: Priorizar el control del incendio circundante y limitar la perturbación del material; establecer zona de exclusión.
Aplicación de agua: Emplear niebla o pulverización suave cuando sea compatible con el escenario; evitar chorros de alta presión sobre residuos friables.
Residuos: Tratar cenizas, escombros y aguas contaminadas como potencialmente contaminados hasta su evaluación especializada.
Reentrada: Solo tras controlar la dispersión y con protección respiratoria y descontaminación adecuadas.

VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Aislamiento: Impedir el acceso y minimizar el tránsito, el viento y las vibraciones en la zona afectada.
Contención: No barrer ni recoger en seco; humedecer cuidadosamente si no existe riesgo eléctrico o reacción con el agua.
Recogida: Manipular con métodos de baja perturbación y embalar en recipientes o sacos autorizados, resistentes y cerrados.
Limpieza: Usar aspiración especializada con filtración de alta eficacia para partículas, operada por personal competente; no utilizar aire comprimido.
Contaminación secundaria: Controlar ropa, herramientas, vehículos y superficies; mantener los residuos confinados para eliminación reglamentaria.

VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo con filtro de alta eficacia para partículas o sistema de aire suministrado, seleccionado según evaluación de exposición y normativa laboral.
Protección corporal: Mono desechable con capucha, preferiblemente de uso limitado y con diseño que reduzca la retención de fibras.
Manos: Guantes resistentes y desechables o descontaminables, evitando tocar cara, ojos o elementos limpios.
Ojos y cara: Gafas estancas o protección facial compatible con el equipo respiratorio.
Descontaminación: Retirar el EPI mediante procedimiento controlado; embolsar la ropa desechable y prohibir sacudirla o llevársela a zonas limpias.

VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Trasladar a aire limpio sin exponerse; mantener en reposo y solicitar valoración médica, informando de la posible exposición a asbesto.
Contacto ocular: Irrigar con abundante agua durante varios minutos; retirar lentes de contacto si resulta fácil y continuar el lavado.
Contacto cutáneo: Retirar cuidadosamente la ropa contaminada, evitando generar polvo, y lavar la piel con agua y jabón.
Ingestión: Enjuagar la boca; no inducir el vómito y solicitar orientación médica si se ha ingerido material contaminado.
Atención sanitaria: Registrar duración, condiciones de exposición y protección utilizada; la vigilancia puede ser necesaria aunque no haya síntomas inmediatos.

IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Mantener el material íntegro, húmedo cuando proceda y en su embalaje; evitar golpes, abrasión y generación de polvo.
Almacenamiento: Conservar cerrado, identificado y protegido frente a roturas, humedad excesiva, viento y acceso no autorizado.
Segregación: Separar de alimentos, piensos, zonas habitadas y materiales incompatibles con el embalaje o la matriz portadora.
Transporte interno: Utilizar carros o medios estables, evitando arrastre, caída y vibraciones innecesarias.
Higiene: Prohibir comer, beber, fumar y cambiarse de ropa en la zona de trabajo; aplicar procedimientos de descontaminación.

X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: El mineral es estable en condiciones ambientales normales, pero su manipulación mecánica puede liberar fibras peligrosas.
Condiciones a evitar: Rotura, trituración, corte, lijado, perforación, abrasión, viento y calentamiento intenso.
Incompatibilidades: Evaluar los productos asociados; evitar sustancias o procesos que deterioren el embalaje o la matriz que contiene las fibras.
Productos de descomposición: El asbesto no suele descomponerse peligrosamente a temperatura ambiente; otros componentes pueden generar humos irritantes o tóxicos en un incendio.
Reacciones peligrosas: No se esperan reacciones violentas del mineral por sí solo en condiciones normales.

XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Vías de exposición: Principalmente inhalación de fibras respirables; también puede existir exposición ocular o dérmica por polvo y fibras depositadas.
Efectos agudos: Irritación mecánica de ojos, piel y vías respiratorias; la intensidad depende de la concentración y duración.
Efectos crónicos: Fibrosis pulmonar, cáncer de pulmón y mesotelioma asociados a la inhalación de fibras de asbesto.
Latencia: Las enfermedades relacionadas pueden manifestarse décadas después de la exposición.
Factores agravantes: Tabaquismo y exposiciones acumuladas aumentan especialmente el riesgo de cáncer pulmonar; requiere vigilancia especializada.

XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Persistencia: Las fibras minerales son persistentes y no se degradan fácilmente en el medio ambiente.
Movilidad: Pueden dispersarse por aire, escorrentía, vehículos, ropa y equipos, especialmente si el material se vuelve friable.
Suelo y agua: La contaminación física de suelos, drenajes y sedimentos puede persistir y generar reemisión de fibras.
Impacto: El principal riesgo ambiental es la contaminación secundaria y la exposición de personas o animales, más que una toxicidad química aguda.
Gestión: Evitar vertidos, proteger desagües y gestionar todo residuo y material de limpieza mediante operadores autorizados.

XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Prioridad táctica: Proteger a la población, confinar la zona y evitar la dispersión de fibras durante las operaciones.
Aproximación: Situarse, cuando sea posible, a barlovento y reducir la circulación de personal y vehículos.
EPI operativo: Utilizar protección respiratoria de alta eficacia o aire suministrado, protección química/particulada compatible y equipo de intervención adecuado.
Control del incendio: Atacar el fuego de los materiales combustibles próximos sin remover innecesariamente el asbesto.
Descontaminación: Establecer control de salida, embolsado de EPI y equipos contaminados, y coordinación con especialistas en amianto y residuos peligrosos.

XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación de transporte: ASBESTO, ANFIBOL (amosita, tremolita, actilonita, antofilita, crocidolita)
Número UN: 2212
Clase ADR/RID: 9
Código de clasificación: M1
Grupo de embalaje: II
Código de peligrosidad Kemler: 90
Etiquetas: 9
Categoría de transporte: 2
Código de restricción en túneles: (E)

XV. OBSERVACIONES FINALES
Identificación: Confirmar la variedad y el estado del material mediante documentación o personal competente; la apariencia no permite determinar por sí sola el riesgo de fibras respirables.
Variabilidad: El peligro operativo depende de la friabilidad, integridad, cantidad, embalaje, viento y condiciones de incendio.
Muestreo: No realizar muestreos improvisados ni abrir embalajes durante la emergencia; recurrir a especialistas acreditados.
Comunicación: Informar a sanitarios, responsables de seguridad y gestores de residuos sobre la posible exposición a fibras de asbesto anfibólico.
Criterio de cierre: La zona debe permanecer controlada hasta completar limpieza, verificación y retirada autorizada de residuos contaminados.
Teléfono Centro de Toxicología España: 91 562 04 20