FICHA CREADA POS SuSo
bomberiles.es
[ IMPRIMIR FICHA ]
CÓDIGO DE PELIGROSIDAD KEMLER: 66
NÚMERO UN: 2119
I. IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO
Nombre del producto: Clorito, disuelto
Número UN: 2119
Sinónimos: Solución de clorito; solución oxidante de clorito inorgánico
Número CAS: Variable según la sal de clorito presente; con frecuencia asociado a clorito sódico en solución
Número CE (EINECS): Variable según composición
Código Hazchem: 2X
Uso recomendado: Oxidante en procesos industriales, tratamiento químico y generación de dióxido de cloro en sistemas controlados
Restricciones de uso: No mezclar con ácidos, reductores, combustibles, materia orgánica ni agentes amoniacales salvo proceso específicamente controlado
II. NATURALEZA DEL PELIGRO
Clasificación operativa: Sustancia comburente y corrosiva
Riesgos principales: Intensifica incendios, puede reaccionar violentamente con materiales combustibles o contaminantes y libera gases tóxicos, especialmente dióxido de cloro y compuestos clorados, en contacto con ácidos o por descomposición
Estado físico y aspecto: Líquido incoloro a amarillento, de carácter oxidante
Olor: Leve olor clorado o irritante
Riesgo por vapores: Puede desprender vapores o gases irritantes y tóxicos; mayor riesgo en recintos cerrados, con calor o contaminación ácida
Corrosividad: Puede causar lesiones en piel, ojos y mucosas y atacar ciertos metales
III. RIESGOS PARA LA SALUD
Inhalación: Irritación intensa de vías respiratorias, tos, broncoespasmo, dificultad respiratoria y posible edema pulmonar en exposiciones importantes
Contacto con la piel: Irritación o quemadura química, con agravamiento si la disolución es concentrada
Contacto con los ojos: Lesiones graves, dolor intenso, lagrimeo, conjuntivitis química y posible daño corneal
Ingestión: Corrosión digestiva, vómitos, dolor abdominal y alteraciones sistémicas; posible metahemoglobinemia o hemólisis según cantidad y composición
Efectos sistémicos: Riesgo de alteraciones oxidativas sanguíneas y afectación respiratoria
Vías de exposición relevantes: Inhalación, contacto directo e ingestión accidental
IV. RIESGOS DE INCENDIO Y EXPLOSIÓN
Comportamiento frente al fuego: No suele ser combustible por sí mismo, pero favorece vigorosamente la combustión de otras sustancias
Riesgo de incendio: Alto si entra en contacto con madera, papel, tejidos, aceites, grasas, combustibles, polvo orgánico o agentes reductores
Riesgo de explosión: Puede producir reacciones violentas o explosivas con ácidos, amoníaco, sales de amonio, sulfuros, fósforo, materia orgánica o contaminación metálica; los recipientes cerrados pueden sobrepresionarse por descomposición
Medios de extinción adecuados: Abundante agua pulverizada o en niebla para enfriar, diluir y arrastrar el producto
Medios de extinción no adecuados: Espuma incompatible con oxidantes si no se confirma compatibilidad, polvo químico sobre derrame reactivo, chorro compacto si dispersa el producto
Productos peligrosos de descomposición: Dióxido de cloro, cloro, óxidos de cloro y vapores corrosivos
Temperatura de autoignición: No aplicable al producto como solución, pero puede inducir ignición en combustibles contaminados
Límites de explosividad: No aplicables como dato de mezcla, con riesgo de descomposición reactiva más que de inflamabilidad clásica
V. INTERVENCIÓN EN INCENDIO
Estrategia básica: Aislar la zona, combatir el fuego a distancia y priorizar refrigeración abundante de recipientes expuestos
Medios adecuados: Agua en gran cantidad, niebla de agua y cortinas de agua para abatir gases y vapores
Medios no adecuados: Agentes extintores que aporten material combustible o que no controlen la reacción oxidante
Precauciones concretas: Evitar que el producto alcance combustibles; no permitir contaminación con espuma sucia, tierra orgánica o serrín; intervenir desde barlovento
Recipientes expuestos: Enfriar continuamente y retirar solo si puede hacerse con seguridad
Atmósferas peligrosas: Posible formación de dióxido de cloro tóxico y potencialmente inestable; controlar accesos a zonas bajas y cerradas
Distancias operativas: Ampliar perímetro si hay emisión visible de gas amarillo verdoso o reacción acelerada
VI. ACTUACIÓN EN DERRAMES O FUGAS
Objetivo inicial: Cortar la fuga si es seguro, aislar, ventilar y evitar toda contaminación del producto
Medidas inmediatas: Eliminar combustibles próximos, impedir contacto con ácidos y evacuar personal no protegido
Contención: Dique con material inerte mineral limpio y no combustible, evitando absorbentes orgánicos
Absorción: Usar vermiculita, arena limpia o absorbente mineral compatible
Neutralización: No acidificar; la reducción química solo por personal especializado y con procedimiento validado
Recogida: Bombear o recoger en recipientes limpios, ventilados y compatibles, claramente identificados
Protección ambiental: Evitar entrada en alcantarillas, cauces y depósitos cerrados por riesgo de reacción y emisión de gases
Fugas con reacción: Si hay calentamiento, burbujeo o cambio de color, ampliar aislamiento y aplicar agua pulverizada para refrigerar y diluir desde posición segura
VII. EQUIPOS DE PROTECCIÓN
Protección respiratoria: Equipo autónomo de respiración a presión positiva
Protección corporal: Traje de protección química resistente a oxidantes y salpicaduras corrosivas
Guantes: Butilo, neopreno, nitrilo de alta resistencia o material equivalente compatible
Protección ocular y facial: Pantalla facial completa y gafas estancas si procede
Protección de intervención: Nivel de protección química elevado en fugas y derrames; el traje estructural por sí solo es insuficiente ante contacto directo
Descontaminación: Establecer corredor de descontaminación con agua abundante y control de escorrentías
VIII. PRIMEROS AUXILIOS
Inhalación: Retirar al afectado al aire fresco, mantener en reposo, oxígeno si está indicado y vigilancia respiratoria urgente
Contacto con la piel: Retirar ropa contaminada y lavar con agua abundante durante al menos 15 minutos
Contacto con los ojos: Irrigar inmediatamente con agua durante al menos 15-20 minutos, separando párpados, y traslado urgente
Ingestión: Enjuagar la boca, no provocar el vómito, dar agua solo si la persona está consciente y traslado inmediato
Medidas médicas: Vigilar lesión cáustica, compromiso respiratorio y alteraciones hematológicas
Teléfono Centro de Toxicología de España: Servicio de Información Toxicológica 91 562 04 20
IX. MANIPULACIÓN Y ALMACENAMIENTO
Manipulación: Evitar golpes, contaminación y trasvases con equipos sucios; usar utensilios compatibles y limpios
Almacenamiento: En envases compatibles, bien cerrados, ventilados, protegidos del calor y de la luz intensa
Separación: Alejar de ácidos, reductores, combustibles, amonio, metales reactivos y materia orgánica
Condiciones recomendadas: Mantener temperatura moderada y control de derrames
Higiene operativa: No comer, beber ni fumar durante su manejo; lavado exhaustivo tras la intervención
X. ESTABILIDAD Y REACTIVIDAD
Estabilidad: Estable en condiciones normales y con producto limpio; puede descomponerse por calor, luz, contaminación o acidificación
Condiciones a evitar: Calentamiento, confinamiento, evaporación hasta concentración elevada y contacto con impurezas
Incompatibilidades: Ácidos, agentes reductores, sulfuros, sales amónicas, aminas, compuestos orgánicos, combustibles, aceites, grasas y ciertos metales
Reactividad: Oxidante fuerte; la acidificación puede generar dióxido de cloro de forma rápida y peligrosa
Polimerización peligrosa: No se espera
Productos de descomposición: Dióxido de cloro, cloro y otros óxidos de cloro irritantes y tóxicos
XI. INFORMACIÓN TOXICOLÓGICA
Toxicidad aguda: Nocivo o corrosivo según concentración; especial relevancia por inhalación de gases de descomposición y por ingestión
Efectos locales: Irritación severa o quemaduras en ojos, piel y tracto respiratorio
Efectos retardados: Posible edema pulmonar diferido tras exposición inhalatoria importante
Datos útiles para intervención: La mezcla con ácidos incrementa bruscamente la peligrosidad por liberación de gas tóxico
Sensibilización: No es el efecto principal esperado
Órganos diana: Sistema respiratorio, ojos, piel y sangre en exposiciones significativas
XII. INFORMACIÓN ECOLÓGICA
Peligro ambiental: Oxidante perjudicial para organismos acuáticos, especialmente por cambios bruscos de química del agua
Movilidad: Alta en medio acuoso
Persistencia: Puede transformarse en especies cloradas; el comportamiento depende de la carga orgánica y del pH
Medidas ambientales: Contener escorrentías, avisar a autoridad ambiental si alcanza red de saneamiento o cauce
Observación útil: En alcantarillado puede reaccionar con contaminantes y generar gases peligrosos
XIII. CONSIDERACIONES OPERATIVAS PARA BOMBEROS
Decisión inicial del mando: Confirmar si hay contaminación con ácidos o combustibles; esta información cambia de forma decisiva el riesgo
Zonificación: Establecer zonas caliente, templada y fría con control estricto de accesos
Aproximación: Siempre desde barlovento y, si es posible, en cota superior
Prioridades: Rescate, aislamiento, control de atmósfera, refrigeración y confinamiento del derrame
Control atmosférico: Vigilar presencia de gases oxidantes y clorados; no confiar solo en detectores de explosividad
Agua de intervención: Útil para diluir y enfriar, pero debe recogerse por su potencial contaminante y reactivo
Evacuación: Reforzar si aparece nube visible, olor irritante intenso o reacción exotérmica
Apoyo especializado: Recomendable equipo HazMat para trasvase, identificación analítica y neutralización avanzada
XIV. TRANSPORTE Y REGLAMENTACIÓN
Designación oficial de transporte: CLORITO, DISUELTO
Número UN: 2119
Clase ADR/RID: 8
Riesgo subsidiario: 5.1
Grupo de embalaje: II o III según concentración y composición comercial
Código de peligrosidad Kemler: 66
Etiqueta de transporte: Corrosivo y comburente
Túneles y restricciones: Aplicar las limitaciones ADR vigentes según cisterna, envase y cantidad transportada
Reglamentación útil: Sustancia sujeta a normativa de mercancías peligrosas; intervención condicionada por carácter oxidante y corrosivo
XV. OBSERVACIONES FINALES
Resumen operativo: Producto oxidante y corrosivo cuya peligrosidad aumenta mucho por contaminación, calor o acidificación
Peligro clave: La liberación de dióxido de cloro puede convertir un derrame aparentemente controlable en una emergencia tóxica grave
Regla práctica: Mucha agua, nada de absorbentes orgánicos, evitar ácidos y trabajar con ERA y protección química
Criterio de prudencia: Si la composición exacta de la solución no se conoce, actuar con nivel alto de protección y solicitar ficha del expedidor o instalación